Pues aqui toy con un oneshot!!!!!
Mmmm xD
Enjoy!
Ale
Género: Amor
Clasificación: General
Caminaban tranquilamente por el parque, cada quien enajenado en su propio mundo. Esporádicamente sus miradas se encontraban, se conectaban tan sólo por unos instantes para después alejarse y centrarse en un punto imaginario. De vez en cuando Tom le acariciaba la mejilla a Bill, él no decía nada, solamente se sonrojaba y esbozaba una pequeña sonrisa. Bill de vez en cuando observaba a Tom centrarse en sus propios pensamientos, bajaba la mirada y seguía caminando, como si nada hubiese pasado.
Sólo de vez en cuando.
El viento soplaba suavemente, revolviendo su cabello y dejando unos mechones en su hermoso rostro…
-Afff…-Resopló el menor, acomodando su cabello de nuevo.
Tom le observó atentamente y sonrió, se detuvo frente a él y le dijo protectoramente:
-Deja que lo acomode, por favor.
Bill asintió, sonrió tiernamente y le contestó con voz tímida:
-Está bien.
Tom posó su mano donde estaba el flequillo rebelde y lo acomodó detrás de su oreja. Bill al sentir el frío contacto de los dedos de su hermano en su piel, tembló como una pequeña hoja que el viento tocó; no pudo evitar soltar un suspiro y sonrojarse…
-Gracias Tom-Dijo Bill con la mirada hacia el piso, muerto de la pena.
-No tienes nada que agradecer-Dijo Tom cariñosamente-Por algo soy tu hermano mayor…
Siguieron caminando por unos minutos más, charlando taciturnamente con sus miradas, amándose en silencio, aunque ambos creyeran que él otro desconocía su sentir…
A lo lejos, Tom divisó una banquita de madera, estaba entre unos eucaliptos, y tenía buena sombra, se veía que era un lugar cálido, cálido como la forma en la que cuidaba de su pequeño.
-Mira Bill, allá hay un lugar en donde nos podemos sentar, ¿quieres ir?-Preguntó el mayor.
Bill estaba encerrado en sus propios pensamientos, y al escuchar la voz de su hermano se sobresaltó.
-¿Ohm? Lo siento Tommy… No te escuche-Se disculpó el pelinegro.
Tom sonrió, y le dijo a Bill:
-Te preguntaba si querías sentarte, mira allá hay una banca-Señaló la banquita que se encontraba a unos 10 metros.
Bill se quedó pensativo unos segundos y después asintió.
-Se ve bien, vamos.-Contestó Bill
-Ok…
Terminaron su recorrido en silencio, Tom tomó la mano de Bill y entrelazó sus dedos con los de él. Llegaron a la banquita, se sentaron sin despegar sus manos ni un solo momento y se observaron mutuamente a los ojos…
Bill suspiró profundamente, al mayor de los gemelos le preocupó eso y le preguntó:
-Billa, ¿pasa algo?
El menor no contestó, dirigió su mirada hacia el piso cubierto de hojas verdes y cerró los ojos. Tom de inmediato intuyó que debía ser algo acerca de la relación que su hermano mantenía con Georg desde hacía ya varios meses.
-Es Georg, ¿verdad?- Preguntó el mayor de los gemelos, tomó delicadamente a Bill por la barbilla y volteó su rostro hacia el suyo-¿Algo ya no funciona con él?
Bill asintió levemente, queriendo contener las lágrimas que querían escapar de sus ojos miel. Tom se partió en dos al ver a su pequeño hermano llorar, lo abrazó fuertemente, Bill le correspondió apegándose a él y acomodándose en la curvatura de su cuello, su lugar natural.
En ese momento, pequeñas gotas de agua provenientes del cielo comenzaron a cubrirlos, junto a todo lo que se encontraba a su alrededor.
-Ya no soy feliz con él…-Susurró entre lágrimas contra el pecho de su hermano.-No soy feliz Tom.
Tom apegó al menor más a su regazo y dibujo pequeños círculos a lo largo de su espalda, para tranquilizarlo.
-No digas eso Billa, si lo tuyo con Geo ya no tiene solución, habrá que dejarlo por la paz. Pero puedes ser feliz con alguien más…-Dijo Tom tratando de infundirle un poco de calma al dolido corazón de su pequeño, de hacerle saber el amor que sentía por él…
-Tom…-Dijo Bill en un hilo de voz y rompiendo lentamente el abrazo miró a su hermano por unos instantes.
-Bill…-Susurró Tom.
El mayor acarició delicadamente la suave mejilla de Bill, acercó poco a poco sus labios, apenas rozando los de su gemelo. Sus alientos formaban uno mismo en esos instantes, dependían del mismo aire en ese momento.
-Yo podría hacerte feliz…-Murmuró tiernamente contra sus labios.
Los gemelos cerraron los ojos y nerviosamente unieron sus labios…
Tom temía que Bill no le correspondiera, pero para su sorpresa, y alegría, el menor le recibió con todo su amor y correspondió de la misma forma en que su hermano unió sus labios con los suyos.
Sus labios se movían a un compás lento y delicado, tratando de captar hasta la última emoción que sus cuerpos sentían, como si en ese instante el mundo fuese a acabarse…
Se separaron lentamente, abrieron los ojos y se quedaron en silencio por unos momentos.
-Billa… yo… Lo siento-Ahora era Tom el que se disculpaba, temiendo haber confundido a su hermano más de lo que ya estaba.
-No digas nada Tom, no te disculpes por hacerme feliz-Dijo Bill tiernamente, abrazó a su hermano-Puedo ser feliz contigo…
Rompieron el abrazo y se miraron a los ojos, la mirada de Bill reflejaba ese brillo tan especial, es brillo de amar a alguien.
-Te amo Bill…
-Te amo Tommy...
-Mira Tom, el sol brilla entre las nubes.-Dijo Bill señalando el cielo.
-Es hermoso Bill, como tú-Contestó Tom, dando un beso en la frente del menor-¿Quieres ir a caminar?
-Sí, aunque más empapados no podríamos estar-Dijo Bill riéndose.
Se levantaron de la banca y caminaron por el parque, entrelazaron sus manos y dejaron que la lluvia los cubriera, dejaron que se llevaran todos sus temores y tristezas, al cabo tenían una larga y hermosa vida por delante, y sobre todo feliz… Ya tendría tiempo para preocuparse por cambiarse de ropa o para pensar lo que Bill haría respecto a su ya muerta relación con Georg…
Porque a fin de cuentas, su lugar era estar juntos.
¿Les gustó?
