ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Pink Girl!!! dios dios dios! que me da de nuevO! Ese Tom que barbaro es! xD haha pero me encantan los celos de Bill ^^ awwwww hermoso! yo quiero saber mas *-* aiiiiiiiiiii muero por mas!
ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh Pink Girl!!! dios dios dios! que me da de nuevO! Ese Tom que barbaro es! xD haha pero me encantan los celos de Bill ^^ awwwww hermoso! yo quiero saber mas *-* aiiiiiiiiiii muero por mas!
Simplemente GENIAL sigue nila aaaameee tu fiiic
Sorry por no comentar el capi anterior "pintame" es uno de mis fics favoritos, esa escena donde plasmas a Bill siendo dibujado por Tom, se me hizo muy sensual, ya espero q Tom pinte a Bill desnudo
Yo también me siento como Bill respecto a no comer de animales "dómesticos", cuándo solía visitar a mi abuelita, en su pequeño rancho, siempre Mataban los animales y yo prefe´ria solo comer tacos de queso(casero y de buena calidad)es que siento q en cierta manera ya convives con ellos y por eso no me apetece comer de esa carne, vale talvez tonto, pero q le hacemos.
Me encanta tu historia!!

Danke Straberry_PaniC, .Amu. yAdy, tambien detesto todo eso de comer animales domésticos, no los comía tampoco :3
Gracias por sus comentarios, los aprecio mucho, ahora pondré el siguiente cap...
CAPÍTULO V
Por Bill:
La noche anterior no pude evitar sentirme conmovido, triste, me había hecho una ilusión y cuando comprendí que estaba mal, no pude evitar sentirme mal... No estaba bien sentir algo por Tom, algo más allá que ser hermanos, no era correcto, así que lloré porque sentí celos cuando me hablaba de conocer gente aquí, yo sólo quería estar más tiempo con él y salir al bosque simplemente a jugar, o que me dibuje, o que me haga reír, y las cosquillas todo eso y a ver si se repetía lo que creí soñar, un beso de Tom, casi puedo asegurar que fue real, pero ¿Cómo iba a pasar si soy su hermano?
-¡¡¡¡Kikirikíííííííí!!!! - El importuno gallo como siempre despertándonos de madrugada, pues con ese ruido tan feo no se podía seguir durmiendo.
Ambos despertamos y nos alistamos, nos esperaba un día diferente y talvez eso me tenía de mal humor esa mañana, no quería nada diferente, yo sólo quería estar más tiempo con Tom, tan sólo eso.
Él se fue a duchar y yo terminé de alistarme, me maquillé y traté de arreglarme lo mejor posible. Tom hizo lo mismo después de ducharse y realmente se veía bien.
-Luces bien - Le dije para romper el hielo.
-Yo creo que tú luces mejor siempre - Eso me gustó, así que le sonreí mientras salíamos de la habitación - Pero si tú dices que luzco bien espero encontrar alguna chica para pasar rato - Me sonrió pero eso me dolió, él buscaría a alguien allá donde iríamos, talvez debería hacer lo mismo e intentar pasar un verano normal, tener una experiencia de alguna aventura con alguien.
-Pues veré que encuentro allá también... - En realidad no era mi intención pero bueno, no me iba a cerrar.
-Pues suerte - Me sonrió-
Ya afuera mi abuelo nos leyó una lista de cosas para subir a la camioneta que nos llevaría al pueblo de Oberhaverbeck, uno a uno subimos todo lo que se vendería en aquel lugar... un trabajo algo arduo y aburrido para mí.
-Bien jovencitos ¿Las cajas de huevos, gallinas, leche, yogurt y queso están todas en la camioneta?
-si, todo - Contestó Tom algo cansado pues él había hecho caso todo el trabajo.
-Bien, suban entonces - Y así lo hicimos...
El viaje duró media hora, y empezamos a adentrarnos en un pueblo, Tom y yo no hablamos, cada uno pensaba en sus cosas.
-Bien jóvenes, llegamos, ahora es cuestión de sacar todo esto de aquí y llevarlo a esa tienda y eso es todo - Tom y yo bajamos y nos pusimos a hacer lo que el abuelo mandó. Después de un largo tiempo al fin habíamos terminado y mi abuelo nos llamó a dentro de la tienda a tomar algunas sodas y pastelillos cortesía de la casa.
-Vengan - Nos llamó - Aquí tienen - Nos dio las sodas y pastelillos.
-Gracias - Dije sentándome en las mesas que había en ese lugar Tom hizo lo mismo y se nos acercó un hombre mayor, el dueño de la tienda.
-¿Ellos son tus nietos? - Le preguntó a mi abuelo.
-Si Alfred, él es Bill y él es Tom, ambos son gemelos de mi única hija Simone Kaulitz
-Mucho gusto - Saludamos cortésmente Tom y yo, y él nos extendió la mano.
-El gusto es mío ¿Saben jóvenes? Hoy el pueblo está de fiesta, voy a llamar a mi nieto Georg para que les haga conocer el lugar, hay muchas actividades este día.
Llamó a ese joven, salió a nuestro encuentro y nos lo presentaron, parecía muy amable, me miraba mucho, bueno, en sí, cada persona que me veía se quedaba mirándome por un buen rato, no se veía alguien con los ojos y las uñas pintadas así no más y claro que a mi hermano también lo miraban por las rastas que tenía y la manera peculiar de vestir.
-¿Por qué no les haces conocer el lugar? Ellos vienen de Hamburgo de seguro querrán conocer más Oberhaverbeck - En realidad no estaba tan entusiasmado, era un pueblo pequeño, qué podría hacer ahí pero mi abuelo nos insistió pasar la mañana y la tarde ahí y después regresar a eso de las seis para retornar a la casa, un día libre, lo que Tom quería, no me quedaba otra opción que acompañarlo o me quedaría con los dos ancianos comiendo pasteles en la tienda.
Nos decidimos y salimos los tres de ahí. Caminamos un sendero hasta adentrarnos más en el pueblo, había mucha actividad, una feria y mucho comercio.
-Y bien - Dijo Georg - ¿Dónde quieren ir?
-¿Hay algún cine? - Pregunté curioso, ir con Tom al cine, eso sería interesante.
-No, cine no pero hoy es el día de San Bernardo así que hay un rodeo de caballos y toros en el coliseo, es muy popular - Nada que sea con maltratos de animales me gustaba, definitivamente no quería ir.
-¡Qué divertido! - Dijo Tom - Pues vamos ahí - Le codeé disimuladamente él sabía que si veía sangre, si fuera una corrida de toros o algo donde un animal padeciera me pondría realmente mal.
-Bill - Me susurró - Tranquilo, no pasará nada, si vemos que está mal nos vamos ¿Te parece? Vamos, hemos venido a divertirnos deja esa cara - Y me abrazó como dándome ánimos, entonces le devolví la sonrisa y acepté ir, sólo por él, porque me lo pidió de buena manera, además estaría conmigo por si pasaba algo.
Los tres caminamos sin muchas cosas que hablar entre nosotros, yo sólo observaba el lugar, que aburrido ha de ser vivir aquí.
-Aquí es - Dijo Georg - Saben, tengo unos amigos que quieren venir, espérenme aquí que voy a llamarlos - Dijo para después irse por ellos.
-Tom, no sé si es buena idea.
-Bueno ¿Qué sugieres? - Dijo como molesto
-Nada - Le volteé la cara, otra vez las cosas se tensaban, no quería seguir arruinando más las cosas entre nosotros.
Georg llegó con tres amigos y una amiga algo loca.
-Bien, ellos son mis amigos Paúl, Andreas, Mike y ella es Ximena - Saludamos a todos y me di cuenta que la tal Ximena se quedó mirando a Tom muy descaradamente claro que primero me miró así a mí, pero no le hice caso, esa rubia me parecía muy falsa.
-Que extraño tu cabello Tom jijiji - Reía como una cualquiera.
-El tuyo me gusta, eres muy linda - Que atrevido Tom, nunca lo había escuchado coquetear con una chica.
-Que bueno que las cosas empiezan bien - Dijo Georg - Pasemos al rodeo, ya va a empezar.
Compramos los boletos y Tom le compró uno a ella también.Ya adentro busqué sentarme cerca de Tom, no conocía a todos esos tipos y pues como me miraban realmente no me caían nada bien, me parecían algo vulgares, no lo sé, no me sentía cómodo. Cuando estaba apunto de sentarme en la tribuna la chica, la tal Ximena se interpuso y se sentó junto a mi hermano, así que me senté junto a Georg arriba de ellos dos.
Empezó el rodeo o como se llame, habían muchos vaqueros e incluso payasos, no lo entendía la gente se emocionaba por tonterías. Mi vista se centraba en Tom hablando y hablando con la tipa esa frente a mí.
-Wow eso fue genial ¿Lo viste? - Me preguntó Georg codeándome.
-Sí, ejeje - Mentí no sabía a qué se refería.
-¿Cuál es tu favorito?
-¿De qué?
-De los vaqueros, ahora van a montar a un toro
-El toro
-No, me refiero a cual de las personas
-Oh sí, bueno ninguno, me voy a favor del toro a ver a cuantos vota al piso - Sonaba muy borde pero no estaba de humor, ese tipo de espectáculos no eran nada de mi preferencia, en parte me parecía cruel y lo peor es que Tom lo sabía y seguía conversando con esa tipa, lo que más me molestaba era escuchar la risa de esa chica, era muy desagradable y aguda, además de vez en cuando apoyaba la cabeza en Tom como yo solía hacerlo... sentía una sensación tan incómoda, sentía furia.
-Qué dices, mira ese de ahí el que tiene el sombrero rojo, es famoso, se llama Cristian, el dura mucho sobre un toro - Oh sí, como me importara
-Ah, interesante
Pasaba y pasaba el tiempo y más se hacía el evento aburrido e incómodo para mí. La chica se puso de pie y Tom le siguió.
-Bill - Me llamó Tom antes de irse, la chica lo tenía de la mano - Sólo vamos por unas bebidas ¿Deseas que te traiga algo? - Trataba de comunicarle con la mirada que me sentía incómodo ahí, que no me dejara.
-No deseo nada pero...
-Tranquilo, voy y vuelvo, no me tardo - Puso su mano en mi cabeza y después se fue, con esa tipa.
Lo cierto es que me quedé esperándolo por mucho rato, creo que pasó cerca de veinte minutos y otras personas ocuparon los asientos vacíos que dejaron. Empecé a preocuparme y para colmo el espectáculo se iba poniendo feo para mí, iban a torear un toro o algo así y no iba a soportar que lo matasen en mi delante.
-Georg - Llamé-
-Si... wow ¡Mátalo! - Gritó al torero - ¡Ole!
-Este... ¿Van a matar al toro?
-Ojalá
-¡Qué! - Me asusté y cerré mis ojos no quise ver nada, escuchaba a la gente gritar y aclamar al torero para que matase al toro, no lo entendía ¿Y la compasión? Pobre animal, podía sentir su miedo, era el único que percibía las cosas diferentes. Mi respiración se agitó y mis manos se pusieron frías, algo malo pasaría. La situación se puso fea cuando toda la gente gritó, supe que habían matado a ese toro, cuando abrí mis ojos vi a algunas personas jalando con sogas al animal muerto. Me sentí tan mal, tenía nauseas y Tom no regresaba, y sabía que habían matado un animal en mi delante pero no le importó. Me sentí fatal y quise salir de ahí. Al querer levantarme Georg me tomó de brazo.
-¿Qué pasa Bill?
-Nada, es sólo que quiero ir a buscar a mi hermano
-Tranquilo, está con Ximena de seguro están en otra parte ahora, tu hermano tiene suerte Ximena es ufff - Que horrible, me sentí aún peor, Tom de seguro estaba acostándose con esa tipa mientras yo aquí acabé de presenciar la matanza de un animal públicamente.
-Bueno, la verdad es que quiero irme.
-Oh, claro, el espectáculo ya terminó, para que empiece el otro demorará algo ¿Te parece si vamos por ahí a tomar algo con mis amigos? - Los chicos me miraron expectantes y no me quedó otra que aceptar, salir de ahí era lo que más deseaba.
-Bueno a dónde vamos - Pregunté al poder salir de ese horrible lugar, suspiré hondo un poco más aliviado.
-A la taberna de Lucas, vamos anímate, el rodeo fue genial
-Sí - Dijo el tal Andreas - Me gustó cuando le clavó la espada al toro que precisión - El estómago se me encogió, eso no tenía nada de emocionante, quería olvidarlo, quería olvidar este día más horrible.
Al llegar a la taberna, que resultó ser un bar de mala muerte, nos sentamos alrededor de una mesa y ellos pidieron un trago que me pareció dulce, y empezamos a brindar... "Tom donde estás..."
Por Tom:
Se supone que iríamos por unas bebidas, alguna gaseosa, Ximena tenía sed, pero cuando estuvimos afuera me pidió que la acompañase a su casa a pedir permiso para quedarse más tiempo conmigo en la tarde. Ella era una chica divertida, oh sí, era muy linda de cuerpo perfecto un genial bronceado y esos vaqueros que llevaba puesto le caía muy bien, genial para pasar el tiempo.
-Bueno y cuánto falta para llegar a tu casa, mira que debemos regresar
-Falta poco, es ahí ¿la vez?, la casa de color blanca - Caminamos hasta ahí y ella me tomó de la mano y me hizo pasar.
-Ximena, debemos regresar
-sí, lo sé - no sé por qué pero notaba que en esa casa no había nadie
-¿Donde están tus padres?
-En el torneo, bueno, mi papá debería estar aquí, pero no está jijjiji - Rió divertida.
-Oh, ya veo - Y se me lanzó encima tirándome en el sofá de su sala, era demasiado descaro pero me gustaba jugar un rato - Ximena, ¿no crees que es arriesgado?
-No, quiero estar contigo - Me besó sorpresivamente y le correspondí, pero en mi mente apareció aquel dulce beso que le di había dado a mi hermano allá en la pradera... "Bill" pensé y me separé de Ximena.
-Este... sabes ¿Por qué no regresamos al rodeo para decirle a mi hermano que pasaré la tarde contigo, te parece? - Me miró haciendo un puchero.
-Pero de seguro ya no están allá, de seguro ya han matado al toro y la gente se ha ido y...
-¡Van a matar un animal! - Me asusté, si Bill veía sangre o alguna crueldad se pondría mal, yo pensé que se trataba de un rodeo, donde sólo se monta caballos locos y toros cosas así, pero no que matarían algún animal.
-claro, de seguro ya lo han matado
-¡Maldición! Ximena debemos regresar, es que debo ver si Bill está bien
-Pero qué tanto, si tiene tu edad no es un niño, además esta con Georg, ¿me dejaras así? - No quería claro, pero Bill, él no me perdonaría haberlo dejado así en un evento de esa clase
-Lo siento, en la tarde la seguimos ¿te parece? pero debo regresar. - Ella resignada se levantó de sobre mí y decidimos salir de su casa.
Ya afuera caminé lo más rápido que pude para regresar aquel lugar, si habían matado un animal. Pero no había señal de Bill y los demás chicos, empecé a angustiarme eran las doce del medio día y faltaba mucho para las seis de la tarde hora de regresar a la tienda donde el abuelo nos esperaría. Ximena me tomó de la mano y me sacó de ahí
-Y bien, qué dices, ¿regresamos a mi casa?
-Lo siento, pero antes debo encontrar a mi hermano - estaba preocupado ¿y si se había puesto a llorar o hacer un escándalo? ¿Y si no me perdonaría por esto...? eso último me asustó.
-Pero no está, ¿dónde lo buscarás?
-Dímelo tú, tú eres la que conoce este pueblo, ¿dónde pudieron irse tu amigo Georg con los otros chicos?
-A muchos lugares, yo que sé, pero si tu hermano esta con ellos está bien...
-Aún así debo encontrarlo - Había una angustia en mi pecho por más que tenía a Ximena a mi lado tan linda, no podía dejar de pensar en Bill y lo que más deseaba era verlo así me grite por dejarlo, así quiera golpearme, no sé, sólo quería estar junto a él...
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Espero que se haya entendido, odio la crueldad animal...y la indiferencia de la gente, sé que no tiene nada que ver con el fic en sí, pero tenía que ponerlo :3 buenas noches, y mañana otro cap.
besitos a todas!
siguelo me has descolocado quiero
more more more more more
ayy pink que me encanta tu fic eres gandriosa y me encantan lo celos de bill hacia tom
pero no me gusta la tal ximena ashhhhh mmm ...pero eso es lo de menos espero con ansias tu sig capitulo
que me mato por saber que mas vea a pasar y que al fin ambos acepten sus sentimientos ...
por que seran tan cabezas duras ... deberas que si... pero bueno .. eso no importa
felicidades !!! y besitos!!!!
ahh por que no comenta en este D: nein! no me lo perdono jum ¬¬ nein!! no me lo perdono!! este esta lindO! pero no resisto quiero saber mas! me come la curiosidad D: eso no es bueno.. dicen que la curiosidad mato al gato D: ahh! no quiero morir! xDDD pero hierva mala nunca muere, asi que estare moliendo al mundo por un buen ratO! lalala ^^ (8) xDDD egal!!
Pink Girl!! exijo mas! u.u xD
Gracias (;
XD *-* que lindas. gracias por sus comentarios
en un momento subo el cap que sigue
Espero que les guste :3
CAPÍTULO VI
Por Bill:
Estábamos los cuatro sentados ahí bebiendo y francamente quería olvidarme de todo, perder la conciencia si es posible pero escapar de alguna manera de esta estúpida realidad, Georg Andreas y Paúl empezaron a contar chistes más horribles, vulgares, sin sentido para mí.
-¡Vamos Bill! - Me llamó Georg - Tómate esta ¡Salud! - Me sirvió un trago, era realmente desagradable pero lo desagradable hacía efecto más rápido.
-¡Salud! - Dije extendiendo mi copa, que más bien era un vaso.
-Bien, aquí les va otro chiste - Dijo Andreas - Entra una señora a la carnicería y dice "Déme esa cabeza de cerdo de allí." Y contesta el carnicero "Perdone señora, pero eso es un espejo" jajajá - Se reían como locos, golpeando la mesa con lágrimas en los ojos de tanto reírse y claro que yo intentaba encontrarle el chiste a lo que decían pero era en vano, me parecían estúpidos.
-Bueno, me sé otro - Dijo Paúl - Le dice el padre a su hijo "la vida es larga y dura" y el hijo le responde "pues papá me pica la vida" ¡Jajaja! - Esa si no la entendí definitivamente pero igual intenté reírme como para entrar en la honda.
-Jejeje - Georg me dio una palmada en la espalda que casi me hace escupir todo el trago que tenía en la boca.
-Vamos Bill, cuéntate una tú - Ahora estaba en problemas, no sabía de chistes, menos de esa clase vulgar de chistes que ellos contaban.
-Bueno... es que no sé de chistes, jeje - Lo que quería era perderme, salirme de esta realidad y sobretodo ahogar este sentimiento que crecía en mí... Sentía "cosas" por mi hermano y eso no estaba bien.
-Pues les tengo otro - Dijo Andreas, oh no, otro más, esto se ponía cada vez más aburrido e insoportable para mí - Dos prostitutas estaban hablando en una esquina en plena fiesta navideña, y una le dice a la otra "¿Tú qué le pides a papá Noel?" Y la otra le responde "60 euros como a todos" jajajá - Aunque no entendiese nada igual me reía, talvez producto de la bebida, y a decir verdad el tiempo pasaba extrañamente y empecé a sentir los efectos de la horrible sustancia que estaba ingiriendo.
-Hablando de putas - Dijo Georg - ¿Dónde está Débora? Se supone que debe estar por aquí atendiendo.
-Debe estar arriba trabajando - Comprendí que este bar era un bar burdel, estaba en un burdel de mala muerte.
-Hey, Bill - Me pegó un codazo el tal Andreas - Oe niño, tú ya te estrenaste ¿Ya eres un hombre de verdad? Te funciona o no - Le fruncí el ceño, atrevido, cómo me va a hablar así.
-¡Qué te importa! - Grité en su cara y cogí la botella de licor que había sobre la mesa - ¡Salud! - Y me la tomé, el escozor en la garganta me molestaba un poco, pero quería tomar.
-Bill, vamos cuéntanos - Pidió Georg - Creo que aun eres un niño, pero para eso estamos nosotros, tus nuevos amigos de Oberhaverbeck - De repente empezaba a ver todo borroso y Andreas me tomó del brazo invitándome a pararme.
-¡Suéltame! - Pedí molesto.
-Tranquilo Bill - Dijo Andreas y Georg se levantó de la mesa también y ambos me llevaron hacia donde estaba la barra, donde estaba el señor cantinero que repartía las bebidas, era un señor bastante feo y descuidado, como todo ese lugar claro, no lo encontraba nada interesante - Ya verás, hoy te haremos un gran favor, como eres nuevo, tienes que conocer a las mujeres de aquí, oh si, no te arrepentirás - "Mujeres..." lo que menos deseaba era conocer mujeres, ni siquiera me conocía yo mismo, estaba confundido... Pero me quedé callado, en realidad estaba ligeramente adormecido.
-Señor Lucas, éste es muestro amigo Bill, es de Hamburgo, un niño rico como lo ve, sabe, queremos que conozca a Débora - Georg le guiñó el ojo al tal Lucas - Y corre por nuestra cuenta.
-¡Hey, qué dicen! - Bufé - No quiero conocer a nadie.
-No te arrepentirás, o ¿acaso eres marica? - Los ojos de ellos se abrieron mirándome y fruncieron el ceño y pusieron cara de asco - ¿Eres gay? - Terminó de preguntar Georg.
-¡No! Claro que no qué dicen - Me ruboricé, es que en realidad sentía que no era gay, pero si empezaba a sentir cosas por Tom y Tom es hombre pues la conclusión lógica sería que fuese gay y eso significaba marica, débil, entre otras cosas más.
-Débora es capaz de convertir hasta el más marica de los maricas en macho - Dijo el tal Lucas - Ella está arriba.
-¿Y? ¿Qué dices Bill? Es raro que te resistas a conocerla, es una belleza de mujer y sabe tratar con primerizos.
-Oh sí - Dijo andreas.
-Sí- contestó desde la mesa el tal Paúl, al parecer todos ahí habían pasado por la tal Débora, pues bien no me quedaba otra opción, talvez podría contarle lo que me pasara, talvez beber algún trago con ella, todo menos acostarme con una perfecta desconocida.
-Está bien... - Dije resignado, pero ellos notaron mi cara de mal ánimo - ¡Sí! Jeje quiero verla - Mentí con una falsa sonrisa.
Me acompañaron hasta subir las escaleras de esa taberna, todo de madera, había un olor a incienso arriba y llegamos a una puerta pintada de rojo con luces de neón a los lados, bastante feo, no sé cómo les podía parecer atractivo algo como eso, Georg tocó la puerta con nerviosismo.
-Bill, nos tienes que contar después lo que pasó ¿Está bien? - Que chismoso, no iba a contar nada, porque no iba a hacer nada.
-Está bien. -Mentí. - La puerta se abrió y una mujer con cigarro en la mano me miró de pies a cabeza. Ella vestía un vestido muy pequeño, en realidad era un baby doll y aparentaba tener casi 30 años con todo ese maquillaje que tenía en la cara, era castaña y de semejantes pestañas postizas. Se podría decir que parecía una drag queen.
-Hola cariño - Le dijo a Georg - ¿Vienes a recordar viejos tiempos? - Georg estaba embelezado por la mujer que tenía en frente y se ruborizó.
-La verdad hoy no, pero te he traído a un nuevo amigo, se llama Bill.
-Mucho gusto - Jamás pensé saludar a una trabajadora sexual así, con la mano, como si saludase a una amiga de la escuela.
-Que principito más lindo, pasa - Me abrió la puerta y prácticamente fui empujado hacia ese lugar, la combinación de colores rojos, rosados con luces azules de neón me enceguecieron; pero qué habitación más fea era esa.
-Señora... diré Débora... yo - Ella me tomó de los hombros y me sentó en su cama, una muy amplia y fue por unos inciensos baratos.
-¿Qué edad tienes principito?
-Me llamo Bill, tengo 16 años
-Qué linda edad - Oh si, de seguro ella extrañaba mi edad.
-¿Y tú? - Me miró consternada.
-No se pregunta la edad a una dama, cariño - Se me acercó y retrocedí un poco hasta que mi espalda dio contra la cama, estaba recostado mientras ella puso sus manos a los lados de mi cabeza.
-Oh, lo siento - dije nervioso.
-Es tu primera vez ¿No? Tranquilo, quítate la ropa, lo disfrutarás mejor y sabes a los que tienen su primera vez conmigo les permito de todo - Se rió tímidamente y tragué duro, ¿Cómo explicarle que no deseaba nada? Que quería conversar y pasar el rato. Por otro lado me sentía muy mareado y no respondía muy bien a mis estímulos.
-Bueno... no sé si podré, jeje, es que me siento algo raro - Me miró provocativamente.
-Pequeño, para todo hay solución - Se levantó de sobre mí y fue hacia un pequeño minibar que tenía cerca de las luces horribles de neón y sacó una botellita y unas cosas - con esto verás que te pones a mil, me gusta cuando los hombres se ponen a mil porque yo voy a un millón - no la entendía todo me daba vueltas y habían muchas cosas en ese lugar.
-Como sea, la verdad que preferiría hummm, no sé - Me senté en la cama y ella me pasó en cóctel de alguna bebida.
-Bebe esto, después de esto no hay marcha atrás principito.
-Bill - Le dije serio.
-Sí, jaja - Se rió traviesa.
Después que bebí ese trago, me recosté en la cama y empecé a sentir los latidos de mi corazón acelerarse, me sentía muy activo, empecé a retorcerme en esa cama, quería sentir lo suave que era, sí, estaba loco pero todas las sensaciones empezaron a hacerse placenteras, no sé qué me había dado pero lo que fuese me iba a hacer cometer lo que no quería, si ella me llegara a tocar de seguro le correspondería y no tenía la intención de parar, estaba a mil como ella dijo.
-Hummm que lindo te has puesto, te lo dije, ahora eres mío...
Por Tom:
Tenía a Ximena colgada de mi brazo todo el tiempo, y caminaba de un lugar a otro en busca de Bill. Regresamos al rodeo y efectivamente la gente estaba saliendo y otros entraban, iba a comenzar otro espectáculo de toros.
-Ximena, por favor, dime dónde puedo encontrar a Georg con los demás
-La verdad es que pueden estar en muchos lugares, les gusta el billar, a veces paran en el bar de don Lucas, o a veces estar jugando pelota en el parque - Muchas opciones y mi desesperación aumentaba debía encontrar a Bill.
-Bien, vamos a cualquiera de ellos pero vamos
-Está bien - Dijo de lo más serena con una sonrisa.
Caminamos y ella empezó a hablarme de tantas cosas como una cotorra.
-Sabes, mi padre es el Teniente Gobernador de este lugar, es muy influyente y... - Mientras hablaba pensaba en lo que le diría a Bill, debía disculparme con él si regresaríamos a casa de mis abuelos peleando. Probablemente se llevarían una mala impresión de nosotros, pues nadie conoce a Bill cuando se enoja, es una fiera.
-Mira Tom, ese es la taberna de don Lucas, es un lugar muy feo, es un burdel clandestino, mi padre siempre ha querido cerrarlo pero no ha podido, es muy popular...
-Como sea Ximena, debo buscar a Bill.
-¿Qué tanto con tu hermano? él no es una chica - Eso me disgustó y a ella qué le importaba, sé que era una linda chica, mi tipo en realidad, pero no le iba a permitir que hablase así de Bill, así no lo esté haciendo.
-Bueno Ximena, la verdad es que tengo que encontrar a mi hermano y punto - Me miró sorprendida y se resintió conmigo.
-¡Qué poco gentil con las chicas Tom! Hasta podría pensar que no te gusto - Oh no, detestaba el drama de las mujeres y si iba a perder mi tiempo así con ella probablemente no encontraría a Bill sino hasta el anochecer.
-Perdóname Ximena, debo encontrar a mi hermano y después hablamos - Prácticamente me despedí de ella y me enrumbé por aquella calle en donde ella me señaló la taberna del tal Lucas.
-¡Eres un niño malo Tom Kaulitz! - Gritó ella ¿Debía tomar eso como un insulto? Bueno, mi prioridad era otra cosa en este momento.
Al llegar a ese lugar escuché risas conocidas, eran los amigos de Georg. Entré y los vi sentados en una mesa circular, uno, dos, tres. Conté mentalmente y no estaba Bill con ellos, un frío horrible recorrió mi espalda y prácticamente corrí hacia ellos y le di un golpe en el hombro a Georg que estaba a espaldas a mí.
-¡¿Georg, dónde está Bill?! - Volteó para mirarme con sorpresa.
-Tom, que tal, siéntate con nosotros, tu hermano está ocupado ahora.
-Jajajá - Rieron todos ellos
-Pero qué dices, vengo por él ya van a ser casi la tarde, dónde está.
-Está debutando - Dijo andreas.
-Estrenando - Dijo Paúl.
-Realmente la está pasando bien - Dijo Georg. Y entendí a qué se referían, mi cuerpo se llenó de una sensación rara... como si me quitaran algo que me pertenecía... como se atrevieron...
-¡Pero cómo se atreven! ¡Dónde se lo llevaron! ¡Dónde está! - Prácticamente les grité y Georg se levantó de la silla algo consternado, talvez lo había molestado, pero estaba indignado.
-Mira Tom, no te conozco, no sabes en qué lugar estás, y aquí gritar está prohibido, tu hermano necesita ser hombre, porque digamos que tiene una apariencia rara, así que le estamos haciendo un favor - En ese momento sentí tanta rabia que pensé que terminaría golpeándolo, quién era él para hablar así de Bill, no lo conocía. Pero me calmé, debido al hombre de la barra que se me acercaba mirándome raro.
-¿Eres el hermano del chico raro no? - Me preguntó y yo asentí, apretando los puños, molesto.
-¿Dónde está él? Vengo por él
-¿Ustedes son gemelos o algo? Tienes su misma nariz, y ojos, claro que él otro los tiene pintados - Pero qué decía, ¡y qué! quería ver a mi hermano y me salía con toda esa conversación
-¿Dónde está él?
-Pareces celoso... - Su mirada se hizo rara, como si me hubiera conocido, sentía que le parecía repugnante.
-Disculpe señor, si es mi gemelo y vengo por él, no conocemos este lugar venimos de Hamburgo, ¿quiere saber algo más?
-¿Cómo te apellidas?
-Kaulitz ¿contento? - Y me miró aterrorizado.
-¡Lárgate de mi taberna! - Georg y los demás se miraron entre si y yo tuve temor. Que forma de hablarme yo no le había hecho nada, que poca educación.
-Pues me largo pero con mi hermano - El señor me miraba como si había visto al mismísimo demonio.
-¡Está arriba con la puta de Débora, ve y lárguense de aquí y no regresen más por este pueblo! - Oh por Dios, jamás me sentí tan humillado, pero si quería largarme de este pueblo, así que subí las escaleras lo más rápido que pude y Georg me siguió confundido.
-Es... es en esa puerta, ahí está Bill - Me dijo algo nervioso, yo lo miré como buscando respuesta, todas esas reacciones me parecían raras, fuera de si. Asentí con la cabeza y me adentré por ese pasillo, los colores de ese lugar eran incombinables, una rareza. Llegué a la puerta y la toqué.
-¿Bill? - Llamé. Escuché risas y gemidos adentro, algo pasaba... Me incomodé mucho y si Bill y esa mujer estaban en pleno acto, sensaciones muy incómodas me golpearon en ese instante ¿Era normal? Toqué más fuerte "Bill, no hemos venido a esas cosas en este pueblo qué estás haciendo" pensé y toqué aún más fuerte, desesperado prácticamente - ¡Bill! - Sonaba como mi padre cuando quería que le abriera la puerta... o talvez como un novio celoso, no, eso no.
La puerta se abrió y una mujer con hermosos pechos me miró de pies a cabeza y se mordió el labio.
-Hummm, hola principito - Me intimidó semejante mujer, me ruboricé sin querer.
-He... ¿Está Bill?
-¿Vienes por él? - Al fin alguien me entendía en este lugar. Lo oí gemir, mi hermano estaba gimiendo ahí adentro.
-Sí - Dije molesto - Con quien está ahí adentro, soy su hermano mayor y vengo por él, debemos irnos.
-Está solo conmigo, pero pasa, si tienen que irse pues ayudarás a vestirlo, está muy travieso, me gusta.
Cuando aquella mujer me hizo pasar la imagen que vi de mi hermano me hizo saltar de golpe. Bill estaba semi desnudo en aquella cama y se movía serpenteando su cuerpo gimiendo y se chupaba un dedo, era la imagen más impactante que había visto de Bill... y los sonidos que hacía recorría toda mi espalda y llegaban hasta un punto, sin querer yo estaba teniendo una erección ahí abajo. Él me miró y se pasó la lengua por sus labios.
-Humm Tomi, ven aquí, te estaba esperando... - Abrí mis ojos como platos ¿Y a éste qué le pasó?
-¡Bill! - Tragué duro - Debemos irnos.
-Sí... - Se tocaba el cuerpo insinuándose y no era a la chica que estaba a mi lado mirándolo sorprendida, era a mí... - Fóllame Tom - Oh, no - Oh, Sí... - Gimió...
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Jejeje... lo que hace tomarse algo...
En el próximo capítulo ¿Cómo hará Tom para sacar a Bill de ahí?
Comentarios, críticas y sugerencias son bienvenidas
buenas noches a todas =)
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