Cada noche (Perú) trataré de subir un cap :3 Aquí les traigo el CAPITULO IV Deciden pasear por una pradera...
Mariposas en el Estómago...
"Yo no sé... ya no somo niños, eso es lo que pasa..."
Por Bill:
Había pasado como tres días desde que llegamos, y Tom y yo nos empezábamos a acostumbrar a la vida en este lugar, tenía sus ventajas y cosas interesantes, pero también sus dificultades, como la falta de electricidad, una ducha caliente y claro, a veces hacíamos trabajos de granja aquí.
Las cosas con Tom empezaban a cambiar, algo raro pasaba y en parte me atemorizaba. Cuando me pintó, fue para mí una experiencia linda, pero no pensé en decirle que si me quería pintar de nuevo, primero tendría que acostarse conmigo como lo hizo alguna vez con sus veinte novias. Él presumía con ese asunto siempre. Cuando me persiguió esa tarde y me logró alcanzar no me dijo nada, nos quedamos mirándonos a los ojos por un buen rato para luego regresar a casa... En la noche, cuando había electricidad, en mi cama mientras él dormía, me puse a ver detenidamente el dibujo, había salido lindo, aunque tenía una cara de... no sé cómo decirlo, como de embobado, como si estuviera... talvez, quizás enamorado. Cómo saberlo.
Estando en la granja valoraba particularmente el tiempo que pasaba con Tom ¿Por qué? Pues porque empezaba a conocerlo más. Recuerdo que cuando éramos niños solíamos ser unidos, pero cuando cumplimos los 10 años empezamos a separarnos, nos separaron de habitación y en la escuela también, él tenía sus amigos y yo empecé a tener los míos, además nuestros intereses y hobbies empezaron a ser diferentes. Pero en este tiempo aquí en la casa de la abuela Zelma, empezábamos a conocernos más... y eso me tenía muy feliz.
Hoy en la mañana decidimos ir otra vez aquel bosque donde me dibujó, nos gustaba explorar ese nuevo lugar a ver hasta donde llegaríamos hoy, el día de ayer casi nos perdemos pero nos daba curiosidad por explorar aquel misterioso bosque, a pesar del calor, nos adentramos más en él.
-¡A que no me alcanzas! - Grité corriendo para que Tom me siguiera. Y claro él lo hizo, empecé a correr más rápido por entre los árboles.
-¡Ven aquí Billy! - Decía-
-¡Qué lento eres, de seguro las rastas te pesan!
-¡Ahora verás cuando te alcance!
Pasamos la roca donde él me había dibujado y continué corriendo hasta llegar a una pradera, como un campo, habían muchas flores ahí y me detuve porque no quise pisarlas. Pero Tom fue rápido y prácticamente se lanzó sobre mí como un león sobre su inocente presa, aunque yo no era tan inocente...
-¡Ja! ¡Te tengo! - Me tomó de sorpresa y caí junto con él al campo éste y empezamos a rodar hacia abajo.
-¡Ahhh Tom! - Me aferré a su chaqueta mientas rodábamos él encima mío después yo encima de él así sucesivamente hasta que nos detuvimos. Él encima mío...
-jaja, te tengo Bill - Tomó mis muñecas, las puso sobre mi cabeza y las aplastó.
-Ya suéltame, mira en donde hemos parado, nos perderemos.
-¿Y? quiero jugar contigo - Me miró divertido y con una mano sostuvo mis manos sobre mi cabeza, con la mano libre la pasó por debajo de mi polera, me encogí un poco.
-¿Tom? ¿Qué haces?
-¿Recuerdas que antes jugábamos a las cosquillas? - Oh, no, claro que lo recordaba, siempre salía perdiendo. Él empezó a tocarme ahí, en mis costados, eso me provocaba antes cosquillas. Antes. Ahora eran sensaciones diferentes a eso, eran agradables pero a la vez incómodas.
-¡Ahh! Suéltame, ya no quiero jugar... - empecé a moverme bajo él para liberarme de su agarre.
-Te va a gustar Bill, siempre te gustaba - Empezó a moverse, tocando mi vientre pasando su mano, lo interesante era que no me producía cosquillas como cuando era un niño.
-¡Ahh! - Gemí - la sensación era diferente - Tom ya no, ya no.
Pero continuó, era un juego raro, estaba que respiraba muy rápido, me sentí excitado, no era normal. Decidió soltar mis muñecas y me miró deteniendo sus caricias. Me ruboricé y traté de no mirarlo a los ojos, giré mi cabeza hacia un lado tratando de recuperarme.
-¿Qué pasa Bill? - Preguntó tomando mi rostro, girándolo hacía él para mirarlo. Me aferré a su polera tratando de controlar la situación de alguna manera, me sentía extasiado, algo pasaba, y era algo malo, no estaba bien...
-Yo... no sé, sabes, ya no somos niños, eso es lo que pasa - Me miró a los ojos detenidamente, sus pupilas tenían un brillo diferente y tenía las mejillas sonrosadas como yo talvez. Me sonrió y también lo hice yo.
-Claro, no somos niños pero eso no impide que juguemos un poco ¿No?
-Pero... - Y metió sus manos por debajo de mi polera otra vez, subiéndolas hasta mi pecho, y otra vez mi respiración se tornaba anormal. Pero no me quedé ahí, hice lo mismo, metí mis manos por debajo de su polera y las pasé por su espalda.
-¿Se siente bien? - Asentí ante su pregunta, talvez eran como masajes, pero mi cuerpo me traicionó cuando él bajó sus manos hacia mi cintura y tocó mi estrella tatuada.
-Ahh Tom, no... - Gemí y eso sonó diferente, me di la vuelta poniéndome de costado, esta vez estaba avergonzado, además de excitado él de seguro se había dado cuenta, mi pantalón empezó a ajustarme la entrepierna.
-Está bien, tranquilo - Me dijo recostándose al lado frente a mí - ¿Qué pasa Bill? - Gran pregunta, ni yo sabía...
-No lo sé... - Me acarició la cabeza le sonreí con más confianza, era mi hermano - Tom...
-¿Hum?
-¿Alguna vez te has enamorado? - Pregunté sin mirarlo a los ojos.
-Bueno... - Hizo una pausa pensando, dejó de mirarme y se echó boca arriba en aquel lugar poniendo sus manos bajo su cabeza - Creo que una vez si...
-¿De cual de tus veinte novias? - Empezó a reír - ¿Cuál es el chiste? - Dije incómodo-
-¿Quieres saber un secreto?
-Oh sí, dime - Me acomodé para mirarlo expectante-
-Bueno, digamos que ese número veinte no es verdad - Pero ¿Qué decía, él nunca tuvo veinte novias? Toda la escuela sabía eso, él era popular por eso.
-Pero entonces ¿Cuántas novias tuviste o tienes ahora?
-Bueno, pero no se lo digas a nadie...
-Está bien
-Pues... sólo dos - Y empecé a reír, que me diga eso me pareció tan gracioso, sólo dos, él que dice haber tenido veinte, él a que todas las chicas persiguen, al que pinta mujeres desnudas, sólo dos novias en su vida. No sabía si reía por lo irónico de eso o por que eran sólo dos y no más...
-jajaja, Tom sólo dos es que... jaja - Otra vez él se me lanzó encima y empezamos a forcejear ahí en la pradera.
-¿Y a qué se debe esa pregunta billy? a ver dime tú cuántas has tenido - Dijo estando sobre mí, otra vez mi respiración se agitaba, es que él me ponía nervioso siendo mi hermano...
-Bueno la verdad tambien dos novias... jajá, Tom estamos iguales no puedo creerlo
-¿Y dime te has enamorado de ellas? - Eso me hizo pensar, lo lógico es pensar que sí, pero no lo sentía así, no sabía exactamente cómo era ese sentimiento de enamorarse, tenía dudas.
-¿Tú? ¿De alguna de ellas o de las chicas que pintaste alguna vez?
-Yo pregunté primero, dime ¿Te has enamorado? - Y no supe qué contestar.
-No lo sé Tom - Dije serio mirándolo fijamente - ¿Qué se siente? Digo, si tú lo has estado ¿Qué se siente? - él suspiró.
-Bueno, supongo que piensas mucho en esa persona... que se convierte en el centro de tu atención y sientes cosas aquí - Tocó mi vientre y me estremecí con su suave tacto - Como mariposas, te da nervios estar cerca de esa persona, y pues la deseas... - Me asusté, talvez por mi mala cabeza estaba pasando eso, pero con Tom en ese momento.
-Tom...
-¿Si?
-¿Te enamorarías de un chico? - Mis mejillas empezaron a arder, tenía mucha curiosidad por saberlo...
-¿Qué dices? - Me miró con el ceño fruncido, cómo si hubiera preguntado algo repugnante - ¡No claro que no! Me gustan las chicas; a qué viene esa pregunta - y eso bastó para calmar mi curiosidad, si acaso sentía algo anormal por él era imposible...
-Oh, sólo curiosidad
-¿Te gustan los chicos Bill? - Dijo mirándome fijamente, con algo de incomodidad en su expresión, me asusté un poco, me sentí intimidado, la verdad es que ningún chico me gustó alguna vez, sólo chicas pero yo dudaba en cierta forma debido a que muchos chicos me pretendían y aunque ninguno me gustara eso no indicaba que no me gustarán en sí... esa era una confusión para mí.
-Qué dices, claro que no, me gustan sólo chicas - Dije algo frustrado - Ahora quítate - Lo empujé y le di la espalda, las cosas empezaron a tensarse.
-Perdona - Me dijo estando tras de mí - Ten - Me pasó una flor azul, era una flor azul muy pequeña, me causó gracia, la tomé con cuidado y volteé a verlo.
-Gracias - Dije con una sonrisa - Se me acercó y me besó en la mejilla, ahí se quedó un rato, respirando cerca de mí. Me puse nervioso. Abrí mis labios y atrapé su piel en ellos, su mejilla, lo besé con mucha delicadeza, él se tensó un poco quedándose quieto... ¿Por qué no me empujaba o algo? Me acerqué más a él y oculté mi cabeza en su cuello, me tomó de la cintura y me pegó más a su cuerpo. Me sentí flotar, así cerca de él jamás había estado, claro talvez en el vientre de nuestra madre. Sentir su corazón latiendo tan rápido como el mío me infundió tranquilidad y paz. Pero pese a todo pude sentir un hincón el vientre... las mariposas, era verdad, se sentía así. Suspiré emocionado y sentí que él se tensaba con mi respiración cerca de su cuello.
-Tom...
-¿Sí?
-Si no fueras mi hermano, y no fueras un chico me enamoraría de ti... - Fui sincero, así lo veía yo.
-Pues creo que pienso lo mismo - Me abrazó fuerte y suspiré en su cuello, realmente me sentía muy bien.
Por Tom:
Tenía a Bill ahí en mis brazos, y lo que me decía me hacía sentir cosas... me hacía sentir Especial. Creo que este tiempo que pasábamos juntos nos había unido más en cierta forma.
Pasamos esa mañana así, abrazados sobre el campo de flores, habían nubes que nos daban sombra.
-Bill... - Lo llamé pues teníamos que regresar para almorzar - ¿Bill? - Lo moví un poco pero me di cuenta que se había quedado dormido.
Me separé de él un poco y lo miré, se veía muy lindo, muy calmado. Me detuve mirando sus labios, estaban entreabiertos y tenían un brillo especial, se veía muy tentador, no sé qué pasaba por mi cabeza, sé que es mi hermano, pero verlo así, frágil, vulnerable, provocador, tan cerca de mí sólo me provocaba besarlo en los labios. Entonces no pude evitarlo y me acerqué y posé mis labios sobre los de él con mucho cuidado para no despertarlo... y cerré mis ojos sintiendo aquellos labios dulces y suaves, realmente deliciosos... El tiempo se detuvo, qué sensación más gratificante. Pero al abrir mis ojos y romper con el beso me encontré que Bill había despertado y me miraba confundido.
-Oh, lo siento - Dije algo ruborizado-
-¿Qué pasó? - Me miraba confuso-
-No lo sé... - Talvez no se había dado cuenta, lo lógico era que me hubiese dado una cachetada o empujado, pero como me miraba extrañado, sólo opté por pensar de que no se había dado cuenta - Bill, debemos regresar, creo que son más de las doce del medio día.
-Oh, me quedé dormido
-Ajá
Lo ayudé a levantarse y caminamos algo cohibidos, decir que Bill no se había dado cuenta que lo besé sería engañarme... por su silencio y como me miraba, supuse que lo sabía, pero ¿Por qué no me dice algo? Yo no le diría nada, no era correcto. Yo y mis arranques de descontrol, es que a veces cuando quería algo lo hacía, fue un impulso malo, no debí hacer eso. Evitamos tomarnos de la mano, a decir verdad lo evité yo, porque había sentido que él quiso ir de la mano conmigo, pero me crucé de brazos, no quería confundirlo... más bien, no quería confundirme más de lo que ya estaba.
Ya en la casa de la abuela almorzamos silenciosamente y como siempre mi abuela había preparado pollo de la granja y estaba seguro que Bill no lo comería así que se lo quité pero esta vez mi abuela se dio cuenta.
-Tom, qué haces, deja que Bill coma, por eso está así de delgado.
-Lo siento abuela - Dije - Es que... bueno...
-Hoy no tengo hambre - Interrumpió Bill, pero gracias abuela la comida está deliciosa - Por debajo de la mesa Bill tomó mi mano y yo se la apreté como apoyando su decisión.
-Está bien Bill - Dijo mi abuela - Chicos, mañana es el día en que iremos al pueblo para vender nuestros productos, así que hoy toda la tarde deberán trabajar, para tener todo listo mañana - Oh si que genial, trabajar en la granja ¡No! que cosa más horrible. Pero bueno, estábamos ahí por algo, no íbamos a comer gratis.
-Y qué se supone que haremos - Preguntó mi hermano.
-Su abuelo les mostrará.
Esa tarde salimos de la casa y nos dirigimos a la granja a esperar las instrucciones. Ahí mi abuelo nos informó toda la faena... primero sacar todos los huevos de las gallinas, lavarlos y ponerlos en cajas; luego ayudar en el ordeño de las vacas y procesar la leche en máquinas para hacer yogurt y queso.
-Oh que genial mira, ahora si hay electricidad - Dije irónicamente al verter la leche en las máquinas para hervirla y hacer queso, jamás pensé que haría algo así pero no había otra salida.
-¡Qué cosas! de seguro hay alguna palanca o algo con que activan y desactivan la luz, Tom debemos encontrarla, no es posible estar sin electricidad todo el día.
-Si, ya veremos.
Ya eran como las cinco de la tarde, y de verdad estábamos cansados después de la faena, ordeñar vacas no es nada fácil, menos para mí y para Bill... Mi abuelo entró a aquel lugar en donde procesábamos la leche.
-Bueno jovencitos, esta es casi la parte final, pondremos esos quesos en el almacén y mañana llevaremos todo esto al pueblo ¿Saben? me han dicho que mañana habrá un torneo, un rodeo, será divertido para ustedes que son jóvenes, en la mañana venderemos todo esto y pueden quedarse toda la tarde ¿Les parece? - ¿Qué si nos parecía? Para mí genial, oh sí, necesitaba conocer gente, salir de este lugar asfixiante...
-¡Oh sí abuelo, quiero conocer gente, que excelente! - Dije emocionado pero al mirar a Bill él no parecía tan emocionado - ¿Qué pasa Billy?
-¿Ah? Oh, si, jeje, me parece genial si, vamos - Dijo sonando falso y monótono, pero de seguro él quería salir de aquí al igual que yo.
-Bien - Dijo mi abuelo - Ahora lo último es atrapar pollos, tengan - Nos pasó dos jaulas grandes - Atrapen diez pollos cada uno y métanlos ahí, mañana los llevaremos también.
-No quiero hacer eso - Dijo Bill mirándome.
-Tranquilo - Tomé su jaula y me dirigí al corral de pollos. Si atrapar diez resultó difícil, atrapar otros diez fue horrible, Bill sólo me miraba guiándome por dónde correr, algunos de ellos me picaron, empecé a irritarme, ésto lo hacía por él, por mi hermano pequeño.
Al salir del corral con el pollo número veinte en mis manos y terminar de ponerlo en la jaula, miré a Bill serio, él sólo me sonrió y acercándose me besó dulcemente la mejilla, fue cuando sentí otra vez esas sensaciones confusas, prohibidas, pecaminosas, pero todo se lo atribuía a este lugar embrujado, así que suspirando acomodé un mechón de sus cabellos detrás de su oreja y le sonreí.
-Gracias Tomi, sabes que detesto atrapar animales que morirán.
-Lo sé... me debes un favor - Su sonrisa era hermosa, pero era mi hermano, tenía un hermano hermoso - Eres hermoso - Se puso serio, intentó hablar pero sólo se quedó confundido empezando a sonrojarse - Eres hermoso porque yo soy hermoso - Le bromeé y me sonrió.
-Sí, opino lo mismo.
Ya en la noche estábamos en nuestra habitación alistándonos para dormir, estaba que buscaba algo lindo para ponerme mañana ya que íbamos a conocer gente, talvez habían chicas lindas ahí.
-Esto es genial, de seguro consigo alguna chica interesante para pasar este estúpido verano - Dije sacando una polera del armario.
-¿Este verano te parece estúpido? - Bueno en realidad no tanto así, si no estuviera con Bill lo habría sido, pero con Bill el verano se ponía interesante, pero después de besarlo me di cuenta que si no socializaba con otras personas de seguro terminaría haciendo algo malo y no quería dañar a mi hermano.
-No me parece estúpido en si, pero bueno, necesito conocer gente Bill... chicas ya sabes - Estaba a espaldas a él pero pude escuchar que se movía en la cama, caminé hacia la mía y me acosté, él me dio la espalda y se acostó también - Talvez deberías conocer a alguien, ya sabes... - Lo oí suspirar-
-No quiero conocer a alguien
-Bueno...
-Tom
-Qué
-Me gusta pasar el verano contigo... - Ahí iba otra vez un momento incómodo.
-En parte a mí también - Volteó a verme - Pero ya sabes, quiero conocer gente, algo de acción viene bien en un verano - Frunció el ceño y me volvió a dar la espalda... me parecía celoso, pero cómo iba a pensar eso yo... siempre con mi mente sucia malinterpretándolo todo.
-Pues que encuentres alguna chica y que te diviertas, hasta mañana - Sonó seco.
-Pero bueno, también puedes conseguir una ¿no?
-¡Que no quiero! - Parecía molesto.
-Ok, no es para tanto
-Ya duérmete
-Bueno, hasta mañana...
Intenté dormir, pero no lo conseguía, así que estuve pensando en todo lo que había pasado hoy, talvez me estaba excediendo, talvez este lugar me hacía pensar todas esas cosas con Bill, cruzaba mis dedos para no soñar otra vez con él, eso había sido enfermo... Cuando estaba a punto de dormir escuche a Bill sollozar... ¿Qué había hecho, por qué lloraba?
-¿Bill? - Pregunté bajito, pero no obtuve respuesta, dejó de sollozar - ¿Qué pasa? - Pero seguía sin decirme nada... Bueno, cada uno tiene una vida, cada uno tiene sus cosas... talvez era la nostalgia por regresar a casa... No quería sentirme culpable, pero algo dentro de mí me acusaba de que él lloraba por mí. Pero no hice nada... Terminé por sentirme culpable...
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En el próximo capítulo: Claro que Bill recuerda el beso que Tom le dio. Tom conocerá gente, pero un incidente los unirá más de lo que ellos piensan...
Comentarios, críticas y sugerencias son bienvenidas
Buenas noches *-*