Hola a todos.
Aquí les traigo un fic, mi bebé, es el primero que hice. Lo estoy re editandoy agregaré algunas cosas conforme vaya publicando =)
Salió de un sueño que derrepente tuve, lo soñé unas tres veces, algunas escenas, y por eso me animé a escribirlo.
La historia tiene 31 capítulos y un epílogo.
Gracias a Dani y a RseTH483 por haber beteado algunos caps *-*
Resumen:
Después de una visita incómoda en su niñez volverán a encontrarse en su adolescencia.
En ellos encontrarán la mitad que les faltaba.
Pero no es nada fácil amar a alguien del cual todos están en contra.
Tu propia sangre se te es prohibida…
Géneros: Aventura, Drama, Romance.
Advertencias: Twincest ♥
Imágen del fic: Gracias a Billa_Komm *-*

"Quiero Verte..."
Era comienzos de otoño, las hojas de los árboles empezaban a caer, y el clima a cambiar…Eran las 6:00 de la tarde y aún no llegábamos. La verdad era que estaba muy nervioso porque tenía que ver a mi hermano después de tantos años…
Casi no puedo recordarlo bien…
Mis padres se separaron cuando apenas Tom y yo teníamos tres años de edad, no lo recuerdo muy bien, a decir verdad no recuerdo absolutamente nada de esa edad, mis recuerdos empiezan a partir de los cinco años cuando entré a la escuela inicial. Antes de eso son imágenes que mi mente creó a partir de los relatos de mi madre.
Mi madre me contó que mi padre se llevó a Tom con él a una ciudad muy lejos de aquí, pero si yo quería visitarle solo tenía que pedirlo…
Pero nunca lo hice.
Había una serie de sentimientos encontrados dentro de mí, apenas era un niño. Simplemente evitaba como de lugar cualquier tipo de conversación que tenga que ver con tomar una decisión como esa… visitar a mi hermano gemelo…
Mi madre solía poner una foto de mi hermano y yo en la mesita de noche de mi cuarto, una foto de los dos juntos cuando teníamos tres años, nos veíamos exactamente igual, sentados junto al árbol de navidad abriendo nuestros regalos, era una foto tierna, pero había algo en mí que la rechazaba. Casi siempre la volteaba, hasta que un día simplemente la guardé en uno de mis cajones de ropa.
A la edad de ocho años mi madre recibió una llamada a la casa, me dijo que era mi padre, eso me confundió mucho porque yo consideraba como mi padre a Gordon, el esposo de mi madre. Ella me explicó que haría un viaje a la ciudad de Bremen por dos días y que aprovecharíamos el viaje para ver a mi hermano gemelo. No supe qué responder, solo quería tener la seguridad de que ella no me dejaría allá. Después de llorar toda la tarde mi madre me tranquilizó y accedí a ir. No recuerdo el viaje, lo que recuerdo es que me encontraba en la puerta de una casa rodante, algo pequeña a comparación de la casa que teníamos con mamá, y que al abrirse la puerta mi madre me presentó a mi padre, un hombre alto, con una sonrisa me saludó, yo estaba muy nervioso, para mí era un extraño más. Mi madre me dijo que vendría por mí en la noche, que almorzaría ahí. Al entrar a la pequeña casa rodante mi padre me presentó Tom… yo estaba muy nervioso y asustado pero él fue indiferente, era increíble ver a alguien tan parecido a mí, pero con una actitud contraria a la mía, no me saludó, solo estaba ahí parado tratando de no mirarme. Mi padre me dijo que saldría a trabajar, que había comida para nosotros en la mesa y le dijo a Tom que jugara conmigo en un pequeño jardín fuera de la casa, había un solo árbol y en el árbol una casita. Mi padre se fue y Tom y yo salimos al pequeño jardín…
Flash Back:
-¿Quieres subir?- me preguntó, y luego él subió por unas escaleritas a la casa árbol.
-Pues tengo miedo a las alturas, no sé cómo subir – Contesté, era verdad, tenía miedo caerme.
-Pues hay escaleras, pero si no quieres subir, no me importa - Y ya en la casita empezó a jugar. Yo abajo empecé a molestarme, cómo era posible no poder subir a un árbol, así que lo hice, con las piernas temblando llegué y entré, con la respiración agitada me senté junto a él.
-¿Pudiste subir? es un milagro, eres tan débil, no puedes ser mi hermano.- Esas palabras me hirieron, así que mi orgullo pudo más y decidí bajar. Lo cierto es que esa parte no la recuerdo. Sólo sé que me caí y todo se puso negro.
Lo demás pasó por mi mente como un sueño, una pesadilla, abrí mis ojos y mis padres gritaban, yo estaba recostado en el sofá, con una bolsa de hielo en mi cabeza…
-¡Pero qué clase de padre eres! ¡Cómo puedes ir a trabajar dejando a los dos niños solos aquí! ¡Qué has hecho con Tom todos estos años, se hubiese quedado conmigo allá!- Mi madre gritaba con furia, no podía verla, aún no podía abrir mis ojos ¿Por qué discutía con mi padre en vez de llevarme a casa?
-¡Por favor cállate! ¡No quiero que mi hijo escuche tus gritos Simone, para él no eres su madre!
-¡Te lo quitaré ya veras! ¡Por irresponsable, mal padre nunca supiste criarlos bien, ni darnos lo que necesitábamos! ¡Me voy de tu horripilante casa y ni pienses querer ver a Bill otra vez! – Escuché que mi madre abrió su cartera y sacó algo de ahí…
-¡No Simone, vete ya! ¡No quiero tu porquería de dinero!
-¡no es para ti, es para Tom! ¡Tómalo ahí lo dejo! – Escuché que tiró algo sobre la mesa…
Mi madre vino hacia mí y me levantó en sus brazos…
-¡Bill, cariño! Ya está despertando ¡Jörg, si algo le ha pasado a su cabeza te juro que te demando!
-Mami, sácame de aquí… - dije con voz agonizante.
-Claro cariño, claro que nos vamos…- Y después de sus palabras todo fue negro otra vez, tenía mucho sueño, no escuché ni vi a Tom por ninguna parte.
Fin del flash Back
Después de ese incidente a los 8 años, no volvimos a tocar el tema de mi padre, ni de Tom por mucho tiempo, a veces en la navidad lo mencionaban, o cuando tenía que hacer la tarea y los temas eran relacionados con la familia, tenía que hacer preguntas acerca de mi padre. Mi mamá solía ser muy especifica, sin muchos detalles logró decirme que mi padre trabajaba en varias ciudades de camionero, que por eso Tom y él vivían en una casa rodante, que era difícil ubicarlos, que solo se tenía que esperar su para saber noticias.
Esa llamada nunca llegó por varios años…
Hasta que llegó unos días atrás, habían pasado casi 8 años, desde la última visita… mi madre me dijo que mi padre quería que le visitara unos días. Se me encogió el estómago de solo imaginarlo, otra vez allá, mis padres discutiendo, Tom indiferente.
No quería regresar, no quería recordar, no quería pensar en todo eso.
Subí rápidamente a mi cuarto y me encerré ahí, mi madre no me siguió, me dio mi espacio. En mi habitación, recostado en mi cama, me puse a ver aquella foto que tenía en mi cajón guardado por años…
-Éramos tan iguales…-Suspiré – Tom… ¿Cuál de la foto eres tú?- no sabía si el de la derecha o el de la izquierda, ahora yo tenía el cabello negro y largo, un piercing en la ceja y otro en la lengua, y hasta usaba maquillaje para resaltar mis ojos; no quería que alguna vez me dijesen: “en algún lugar de Alemania he visto un chico como tú”. A decir verdad sólo mis mejores amigos sabían que tenía un hermano gemelo…
De repente aquellas palabras que Tom dijo una vez vinieron a mi mente “¿Pudiste subir? es un milagro, eres tan débil, no puedes ser mi hermano”… con que débil ¿no? Algo dentro de mí se llenó de valor, ahora tenía 16 años, no era un niñato débil, era hora de verlo otra vez, a decir verdad tenía mucha curiosidad por él y mi padre, era tiempo de saber mi pasado, mi madre no me explicaba mucho, evitábamos el tema porque ponía el ambiente tenso, ahora con mis 16 años merecía saber la verdad, y conocerlos más. Así que estaba decidido, regresaría a verlos.
Sólo serían dos días…
En realidad nunca me sentí parte totalmente de mi familia, tenía una media hermana de 12 años, Annie, ella y yo nos llevábamos bien aunque yo sabía que parte de mi pertenecía a otro lado, que tenía un padre y un hermano gemelo idéntico a mí en algún lugar de Alemania, que Gordon por mas buen padre en realidad no era mi padre, era el de Annie, y Annie era mi hermana, pero en realidad mi media hermana, Tom era mi hermano, así que sólo tenía a Simone, mi madre, sólo a ella totalmente…
Hablé con mamá y Gordon de que estaba decidido ir si sólo son dos días, no más. Mi madre me llevaría y recogería, serían nueve horas de viaje aproximadamente, saldríamos en la mañana…
Así que ahora me encuentro aquí, en el carro de mamá rumbo Bremen, no tengo idea de cómo será la casa, no tengo idea de si realmente me esperan allá, no tengo idea de nada.
Pero una cosa sé: Quiero ver a Tom…
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Bien, este es otro fic que iré publicando a diario, eso espero.
En el próximo capítulo, se verán...
Besitos y buenas noches.

