Hola! : ), bueno, este fic ya esta publicado en SH, bajo mi nickname "Nyx_th_mxr", Teoricamente fue el primer minific twc que escribi y publique, pero en su tiempo tuve tantas dificultades con el, que había quedado en pausa aproximadamente durante 6 meses, hasta que pude desbloquearme, si, sufro mucho de eso, razón por la cual no me he animado a escribir ningun fic largo :/. Bueno, para variar, nunca me convencen al 100 las cosas que escribo, esta no es la excepción, se que no es uno de mis mejores trabajos, sin embargo le tengo cariño especial <3, por lo tanto, lo publicare tal y como quedo en aquel tiempo. Espero que sea de su agrado ^.^, ire publicando un capitulo cada 3er día : ).
Resumen:
Bill descubre que haber guardado tan bien su terrible secreto le costara mas de lo que pudo haber imaginado, ya no habra mas que hacer, se sentira completamente perdido, pero su gemelo se encargara de hacer lo posible para hacerle feliz, esta dispuesto a todo, por que cumpla sus ultimos deseos.
¿Como tomaran la muerte de uno de ellos?, ¿Es facil saber que perderas a lo que mas amas en este mundo?, ¿Eso les dara el valor de luchar por lo mas desean?.
Género:Drama, Angustia.
Capitulo 1: El principio de un amargo final
Mi vista se nublo durante unos segundos, sentí las piernas fallarme y casi caigo al suelo, logre sostenerme de la orilla del tocador, mis manos temblaban, cerré mis ojos fuertemente esperando a que esto pasara, “siempre pasa” me repetía una y otra vez en mi mente.
Pronto sentí unas manos colocarse sobre las mías, y una delgada figura pegarse a mi espalada, coloco su barbilla sobre mi hombro.
-¿Ya estas listo Billa?-pregunto mi gemelo muy bajito, al parecer no se había percatado de mi estado.
-Ya casi…-sintiéndome mas relajado lo encare, forzando una sonrisa, y guiñándole un ojo, no podía permitir que se diera cuenta.
-Ey! Que sexy-bromeo, hace tiempo que jugábamos de esta forma, no se como ni por que, pero nos divertía, mas cuando teníamos publico que quedara con el ojo cuadrado al vernos.
-Ya déjate de juegos Tomy, vamos que es tarde y los reporteros deben estar esperando.-lo aparte de mi y camine hacia la puerta, necesitaba salir de ahí lo antes posible, tenia que despejarme y tomar aire.
Teníamos una entrevista antes de subir al escenario, así que nos encontramos con una reportera en el área de backstage que nos saludo amablemente, y comenzó con la ronda de preguntas, yo estaba muy disperso, así que se me dificultaba responder la mayoría naturalmente, hasta que hizo unas que realmente me hicieron prestar atención.
-¿Si supieran que están apunto de morir que es lo que harían?-¿Qué clase de preguntas eran esas?, las mas indicadas para dar en el punto.-¿Bill?-al parecer todos habían respondido menos yo.
-Oh bueno, me encantaría disfrutar de mis últimos momentos con mis personas amadas, supongo que haría cosas que siempre he querido hacer y no me había atrevido o no haya podido.-Conteste con la mayor calma posible, tratando de sonar tan natural, y sonreí dulcemente.
-Y bien nuestras ultimas dos preguntas-hizo una pausa mientras leía las preguntas que traía en una hoja, al parecer estaba haciendo preguntas que algunas fans habían enviado.-¿Cual es su mayor Temor?
-No encontrar al amor verdadero-respondí rápidamente, era cierto, era un chico romántico, y a mi, como a todo ser humano estoy seguro, el amor es una de las cosas mas importantes, si nos ponemos a pensar, la mayor parte de las cosas gira en torno al amor, el la base de la felicidad. Al parecer me había perdido nuevamente las respuestas de mis compañeros ya que la periodista ya estaba realizando la última pregunta.
-Regresando al tema de la muerte.-rió simpáticamente-Si fueran a morir, ¿de que se arrepentirían de haber o no haber hecho en su vida?
-No creo que me pueda arrepentir de algo, siempre que deseo hacer algo lo hago, y creo que hasta ahora he conseguido todo lo que para mi es importante.-respondió Tom
-Vives una vida algo alocada tenemos entendido Tom
-Si, y lo disfruto.-le guiño un ojo, los demás reímos, una falsa de mi parte, por que en realidad estaba entrado en mis pensamientos, me encantaría poder ser como mi gemelo, hacer lo que en verdad deseo, y olvidarme de mis mas grandes temores, luchar por eso que tanto anhelo desde hace tiempo.
-¿Y tu Bill?-Pregunto la reportera.
-Igualmente de jamás haber amado, y sentir lo que es ser amado verdaderamente.
Desde el inicio de la entrevista note la intensa mirada interrogante de mi hermano, pero trate de ignorarlo. La entrevista finalizo con una fotografía y una amable despedida y subimos al escenario para comenzar a tocar.
Estábamos a mitad de la ultima canción cuando sucedió, todo iba perfectamente, pero el cuerpo me traiciono, los gritos eufóricos del publico dejaron de escucharse gradualmente, la vista se me comenzó a nublar, las manos me temblaron y las piernas perdieron fuerza, el micrófono debió haber hecho un estrepitoso sonido al caer de lleno al piso, sentí como me desvanecía lentamente, pero antes de tocar el suelo sentí unos fuertes brazos sostenerme impidiendo que me golpeara contra el, y lo ultimo que vislumbre fue el rostro de mi hermano lleno de preocupación, y no logro recordad nada mas a partir de ahí.
No tengo idea de cuanto tiempo permanecí inconciente, abrí mis ojos lentamente cerrándolos de golpe cuando la luz existente en la habitación me molesto, parpadee un par de veces tratando de acostumbrarme a ella, y lo primero que vi fue el rostro de mi hermano lleno de ansia y preocupación.
-¡Bill!-dijo tomando mi mano.-¿Cómo te sientes?-pregunto inmediatamente.
-Bien-respondí instantáneamente, casi mecánicamente.
Mire a mí alrededor, y ¡Mierda no!, lo que mas temía, me habían llevado a un maldito hospital, no podían, no debían, trate de tranquilizarme, tenia que sonar normal y natural, si todo había salido bien, no podía levantar sospechas ahora.
-¡¿Me trajeron a un Hospital?!-No pude evitarlo, dije casi gritando.
-Nos preocupaste, enserio, debiste haber visto tu cara en ese momento, empalideciste totalmente y tus ojos se entrecerraron de una manera…
-Sabes que odio los hospitales, doctores…
-Bill sentí que te perdía, cuando digo que me asustaste, es por que verdaderamente fue así, tuve miedo!-Grito Tom
-Es verdad Bill, te veías realmente mal, podría ser algo serio.-dijo Gustav, no había notado su presencia hasta ese momento, Georg también se encontraba ahí asintiendo, los tres lucían muy preocupados, no pude evitar sentirme mal.
-No era nada grave, seguramente es estrés, hemos estado trabajando mucho y sin descanso.-dije tranquilo, después de todo parecían aun no haberse enterado de nada.-¿Podemos irnos ya?
-No, aun no joven Kaulitz.-dijo un hombre de bata ingresando a la habitación. ¡Genial!-¿Como se siente?
-Bien.-conteste secamente
-Joven Kaulitz, tengo algunas preguntas que hacerle-dijo seriamente ¡Perfecto!
-Por favor dígame solo Bill, ¿Qué sucede?-pregunte nervioso y molesto.
-¿Podrían dejarnos solos?-Tom torció el gesto ante la petición del doctor, yo tome su mano y le suplique con la mirada que obedeciera, antes de que pudiera respingar.
-De acuerdo.-me hecho una mirada perspicaz, se que se dio cuenta de la extrañeza del asunto. Los cuatro salieron de la habitación, dejándome solo con el medico, sumergidos en un incomodo silencio.
-Bill, estoy seguro de que sabes la razón por la cual he pedido que se fueran, me di cuenta de que ellos no saben nada… pero que esto es algo que tú no puedes ignorar y menos a estas alturas.-dijo mirándome severamente.- ¿desde cuando comenzó?, contéstame con la verdad es muy importante.-suspire derrotado.
-Hace poco más de un año.-Conteste mirando al suelo.
-¿No la has tratado cierto?
-Si, mi medico me ha sometido a un tratamiento.
-Pero no a los necesarios Bill, ¿Por qué has dejado que avance tanto sin cuidarte apropiadamente? –Regaño, en ese mismo instante comencé a sentirme realmente inquieto y preocupado, algo andaba seriamente mal.
-¿Qué sucede?... ¿Em… Empeoro?-dije en un murmullo a penas audible, el miedo comenzaba a adueñarse de mi.
-Se que tu sabias que esto pasaría Bill, en primera estancia debías saber que no tenia cura, debías tener en cuenta la seriedad de tu problema.
-Lo sabia, pero no podía decirlo, si me sometía a esos tratamientos arruinaría varias cosas, entre ellas la vida de mis compañeros y los que merodean.
-Así será peor Bill, de todas formas los dañaras y mas ahora. ¿Cómo dejaste que la situación llegara a este punto?
-¿Qué quiere decir?
-Lo siento Bill… ya no queda mucho que hacer.-dijo lentamente, cada una de sus palabras parecían filosos cuchillos arremetiendo contra mi corazón, todo comenzó a ir en cámara lenta, parecía detenerse el tiempo ante mi, los ojos se me llenaron de lagrimas y los labios comenzaron a temblarme, esta vez no era producto de la enfermedad, si no del temor, de la desolación.
-¿Quie…Quiere decir que?-apenas pude decir sin estallar en llanto, el asintió despacio con la cabeza.
-Lo siento en verdad Bill, quisiera decirte que tienes esperanzas, pero tú mismo fuiste el que permitió que la enfermedad llegara hasta la última fase, aun sabiéndolo.
-Jamás llegue a pensar… no mas bien me rehusaba a pensar en la gravedad de esto… quería huir de ello, pensar q era una mala pesadilla.
-Debiste afrontarlo de frente y no negar cobardemente, ahora no hay marcha atrás.
-¿Cuánto tiempo?-pregunte sin poder evitar que las lágrimas salieran de mis ojos, apenas lograba contener los sollozos.
-No lo se… es tan impredecible… ahora solo lo que tienes que hacer es cuidarte, y continuar con el tratamiento, un poco mas fuerte, tienes que estar tranquilo, sea mucho o poco el tiempo que te resta, debes cuidarlo.-Tome mi cabeza entre mis manos, no creí que sucedería tan pronto.-Es hora de que se los digas Bill, no tardaras en consumirte rápidamente por la enfermedad y el desgaste de los tratamientos. No puedes con esto solo, y fingir que no pasa. Y por favor no te dejes vencer, tú decides si disfrutas de esto o te dejas ganar solo por que sabes que es limitado.
Asentí con la cabeza, y me levante de la camilla, camine hacia la puerta sin decirle nada mas al doctor, ya no podía mas, en ese mismo instante sentía que el alma se me salía del cuerpo, abrí la puerta sin escuchar ya lo que me decía. Me encontré con Tom y los demás esperando afuera de la habitación, pero para mi no había nadie mas que Tom, fui directo a el, me miraba sumamente asustado, parecía tener mil y un preguntas atoradas en la garganta, pero se las trago todas en cuanto me eche a sus brazos a llorar desconsoladamente.
-¿Qué sucede Bill?-me abrazo fuertemente.
-Voy a… voy a morir Tom…voy a morir-casi gritaba en medio de mis sollozos una y otra vez, no podía tranquilizarme, se que todos ahí presentes me escucharían y se armaría el alboroto, pero ya no resistía mas, ya no podía, estaba perdiendo la razón
-¿Qué… que dices?-Pregunto Tom paralizado por mis palabras.-No Bill, no digas eso, tu no vas a morir.-dijo acariciando mi cabello, tratando de tranquilizarme.
-Si Tom…-llore sin control removiéndome entre sus brazos, el intento tranquilizarme, pero era inútil.
-Cállate Bill, no digas tonterías.-comenzó a llorar-Por favor tranquilízate… Tranquilízate
No se cuanto tiempo pasamos así, llore hasta que me sentí realmente cansado y mis lagrimas se habían agotado, hasta que senti que mis ojos se habían quedado secos, pero no era así ya que silenciosas lagrimas seguían saliendo de ellos. Nos encontrábamos sentados en el piso en una esquina del corredor, mi hermano me tenía entre sus brazos fuertemente agarrado, mantenía la espalda recargada a la pared mientras su cabeza reposaba sobre la mía, yo tenia mi cara hundida en su pecho mis manos se aferraban a su aguada playera, estaba sentado sobre su regazo, los chicos permanecían cerca mirándonos, sabían que seria inútil calmarnos así que nos dejaron “desahogarnos”, cuando vieron que había pasado la tormenta Georg se acerco a nosotros.
-Chicos, será mejor que vallamos pronto al hotel.-dijo con cautela, Tom enderezo la cabeza y asintió, yo no me moví ni un poquito, mi gemelo intento levantarse conmigo en brazos, no se como lo logro, pero lo hizo, me llevo hasta el coche que nos llevaría al hotel, yo permanecí como un bebe buscando la protección entre sus brazos, y el me la cedió.
Continuara...
