wou! eso estuvo intenso porfa mel siguelo no nos dejes asi picadas porfa!
bueno yo se que alomejor estaras ocupada pero porfa nena has un ezfuerzo!
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bueno yo se que alomejor estaras ocupada pero porfa nena has un ezfuerzo!
te adoro te adoro te idolatro me postro de rodillas ante tí me encanta el fic
Por favoor sigue..
estoy completamente obsecionada con tu fic... de verdad! En plan me levanto y pienso en tu fic, me duermo pensando en tu fic, joder casi como pensando en tu fic
me encanto, la historia si ke me engancho, ojala y Bill si de valla con William, Tom debe aprender su leccion por ke Bill no tiene culpa del comportamiento de sus padres aunke parece ke el papá esta recapacitando, exelente trabajo esperare con ansias el siguiente cap
Lamento tanto esto u.u en verdad quiero subir el capi que viene, pero mi familia de aquí de Alemania me deja estar sólo una hora en el internet, y no me deja usarlo en mi habitación, estoy bajo extrema vigilancia por ende aún no puedo subir nada...
Espero esto termine pronto queridas lectoras, ya quiero que vean lo que tengo :3
Saludos desde Alemania, su incondicional escritora
Melody Fliegen

Yo espero Melody *-*
waaa, eso de la extrema vigilancia no me lo esperaba, saludos.
Yo realmente te adoro, dios mio mujer me tienes al borde del colapso, pero esta bien esperare espero que sea algo genial... que estupides claro que sera genial eres Melody jajaja
Aún espero xd
Confío en lo que has dicho. Saludos <3
yo kiero u.u

Primero que nada, no tengo perdón por el tiempo que me demoré, tampoco por el hecho que no respondí sus comentarios y no alcanzaré a hacerlo ahora...espero poder hacerlo para los coments del siguiente capi, si es que hay x.x
Y es que estoy en Alemania, no sé si les dije, de intercambio, y mi tiempo está reducido a un 0,0001% Así que les agradezco su paciencia a los que van a leer este capítulo.
Traté de hacerlo lo mejor posible.
Antes de seguir, sé que se pueden haber olvidado de MUUUCHAS cosas, lo tengo claro de hecho, así que aquí un pequeño resumen:
"Todo parecía estar bien entre los gemelos, más pasión entre ellos, según Bill más sentimientos, que es lo que él más amaba. Bill y Tom mientras limpian el desastre que escribieron sus primos, los mellizos Melanie y Jack, tienen una sesión de pasión ahí mismo.
William, el modelo que Bill admira, le toca una pieza de piano a Bill, haciendo que por el ambiente se besen.
Andreas, mejor amigo de Bill, le revela que estuvo con Tom y le advierte que tenga cuidado, ya que según él Tom sólo está jugando con los sentimientos de Bill. Bill no le cree y se va a casa a buscar a Tom.
Ve a su hermano teniendo relaciones sexuales con Chantelle, y descubre que todo lo que le habían dicho sobre Tom era verdad. Al salir de casa se encuentra con William, con quién había quedado para dibujarlo, y le pide irse con él a Los Ángeles, propuesta que le había hecho cuando le tocaba piano.
Tom se encontró nuevamente con David, que le dice que ama a Bill y que ya no va a poder hacerlo sufrir como habían acordado hacía cuatro años. Tom internamente se pregunta en dónde se encuentra Bill
Por otro lado, Bill se encuentra con William totalmente devastado por la verdad que apareció ante sus ojos. Y decide contarle a William, entre sollozos y gritos, lo que tenían con Tom."
Ahora, al fic :3 espero les guste
"Dónde mierda estaba"
By Tom
Regresé a casa bastante cabreado, David me había sacado de mis casillas y luego se había ido como si nada, no sé qué mierda se creía, pero así no se podía tratar a Tom Kaulitz, ya lo entendería… se sentiría avergonzado de haber dicho que no sería capaz de cumplir lo que había prometido hacía cuatro años.
Entré a mi habitación dispuesto a dormirme rápidamente.
—Tom…
La voz de mi padre me hizo voltear, estaba sentado en mi silla de trabajo de brazos cruzados. Alcé mis cejas y me tiré a la cama.
—¿Qué quieres? Estoy bastante cansado como para que me reprendas porque no encontré tu hijito preferido —dije sin más.
—¿Qué mierda dices, hijo? —eso me impresionó, papá no era de decir malas palabras. Me puse de pie nuevamente, al igual que él— Nunca he tenido preferencias —me crucé de brazos, ya era demasiado por hoy.
—No tengo ganas de discutir algo que es realmente obvio, aunque quieran negarlo —papá se acercó a mi totalmente irritado. Algo pasaba, él era bastante sumiso y sólo lo había visto explotar últimamente defendiéndome de Simone— ¿me vas a golpear como lo hizo mi “mami” el otro día? Anda, no tienes nada que perder, aprovecha que no tengo ganas de devolver…
—No te voy a golpear Tom. Quiero que algo te quede claro —dijo con voz dominante, una voz que me hizo ponerle total atención, era impresionante como su voz había cambiado—: no sé qué pretendes con la pose que has tomado estos últimos años, decidí no decirte nada porque pensé que Simone lo hacía… de lo cual me arrepiento totalmente porque ella tiene una… pequeña preferencia por Bill…
—¿Pequeña?
—Ya, no lo había notado porque por mi trabajo, como lo notas, no estoy muy presente en casa, tu madre trabaja menos que yo, y yo tengo que estar viajando casi todo el maldito año… —se tocó el cabello cerrando los ojos con una expresión de angustia— gracias a eso ustedes tienen todo lo que quieren… pero yo perdí a mi familia… —tragué saliva, aún no comprendía a lo que mi padre quería llegar con tanta charla. Entonces me miró fijamente a los ojos, poniéndose totalmente serio— ¿Qué mierda pasa entre tú y tu hermano? —abrí mis ojos, impactado por la pregunta.
—¿Qué? ¿A qué te refieres?
—Te escuché hablando con… ese chico… el novio de tu prima si no me equivoco —lo miré fijamente a los ojos, poniéndome rígido y serio, igual que él, que me miró fijamente a los ojos, intentando descubrir lo que pasaba por mi mente en ese momento. No lo descubriría—, ¿qué intentas?
—¿Qué escuchaste? —susurré.
—Lo suficiente para saber que algo pasa entre ustedes, no puedo creer que cometan incesto —alcé mis cejas—, ¿cómo Simone nunca lo notó? Cómo yo no noté que pasaba algo entre…
—Ya, para… —susurré sonriendo de manera nerviosa— nosotros no…
—Tom… no sé qué mierda quieres conseguir con todo esto, pero detente antes que te arrepientas, créeme hijo, lo que haces no es bueno… —dijo tocándome el hombro. Al instante aparte su mano de un tirón.
—Sal de mi pieza… —me puse de pie y miré por mi ventana— ahora que todo está hecho no puedes venir a exigirme ser tu hijo, yo ya no pertenezco a esta familia… ¡desde que decidieron tener sólo un hijo yo ya no soy de aquí! —le grité.
Y papá me abrazó, me agarró con fuerza entre sus brazos para que no escapara, y me mantuvo ahí un tiempo largo, a base de movimientos incómodos míos, desesperados por alejarme de él, que me soltara… nunca había sentido esa extraña sensación que ahora me estaba entregando, pero me desesperaba, era algo nuevo... algo totalmente indeseado de momento por mi persona. ¿Creía que así iba a solucionar todo? ¿Con un simple abrazo? No…
Me logré soltar y lo empujé con todas mi fuerzas, sacándolo de mi habitación rápidamente. Lo hubiera golpeado si no fuera porque… no sé por qué no lo hice. No me interesó su expresión, su interés, sólo quería estar solo. Que todos se fueran a la mierda…
Caí en mi cama boca abajo, tapándome la cara desesperado por entender, tratar de comprender algo que no tenía explicación, que no tenía sentido en mi reino…
Bill… cuando viera a mi hermano… no sabía lo que le esperaba…
By Bill
Logré saltarme una semana de clases inventando que estaba enfermo, gracias a William, que hizo un certificado falso, él tampoco quería que fuera al colegio, no quería que me encontrara con mi hermano, me lo dijo directamente, sin preámbulos, que no iba a dejar que me hiciera daño, y que por eso haría lo posible por hacer que no nos encontráramos.
Cuando me lo dijo… me sacó la primera sonrisa luego del mar de lágrimas que había durado más de dos días, una sonrisa débil como una nota tocada con delicadeza en el piano, como un pichón recién nacido.
Sabía que esa paz no iba a durar mucho… William se iba en sólo una semana a Los Ángeles, y debía volver a casa, volver a ver a mi hermano… volver a verlo luego de todas sus mentiras, luego de que intentó aprovecharse de mí, que me hizo ser una persona más sexual que humana.
Me había transformado en su perro, en su mascota incondicional.
Y… sabía que volvería a caer en su juego, porque sus caricias, a pesar de saber que no me quería en lo absoluto, me desenfrenaban y me transformaban sólo en deseo y descontrol.
Me tendría las veces que quisiera. No… no podía dejarlo…
En una semana volvería a la maldita rutina que él había ocasionado.
—¿En qué piensas Bill? Estás ido… —estábamos acurrucados en su cama, me rodeaba con sus brazos fornidos mientras su respiración tibia me acariciaba el cuello.
—Es sólo que… —de algún modo… tenía que explicarle las cosas. Confiaba en William, siempre confié en él, ¿por qué no contarle todo?— bueno… creo que…
—Confía en mí —me susurró al oído. Abrí mis ojos con lentitud pero desesperación. Sabía que si le contaba a William lo que pasaba por mi cabeza, de un modo u otro terminaría rompiéndole el corazón. Tenía que actuar rápido, pensar en una excusa, inventar una mentira.
—Sólo creo que esta semana deberíamos ir a clases —se alejó de mí para sentarse en la cama, vi como negaba con la cabeza mientras sus ojos se oscurecían de manera extraña—, déjame explicarte… —suspiró y me miró, incitándome a continuar— sé que es una locura, pero creo que… debo volver a mi vida normal, no será fácil, ya que debo aprender… a… bueno…
—Superarlo —dijo sin más, ambos sabíamos que se refería a Tom. Asentí acariciándome el cabello en un gesto de nerviosismo.
—Sí… William, vamos hoy en la tarde… estaré con mis amigos y contigo, no me va a pasar nada, ninguno perderá el control ni nada por el estilo —lo miré a sus intensos ojos, y le dije cortante— no puedo esconderme más.
—Tienes razón —dijo luego de un momento de silencio incómodo, a lo que una diminuta sonrisa salió de mis labios— Cuando me vaya tendrás que… bueno…
—No lo digas, sí entiendo —dije bajando la vista, ya me había puesto de pie, ambos estábamos en el lado contrario del futón, teniendo una distancia que no me acomodaba del todo. Apreté mis labios con fuerza antes que mis palabras salieran, más serias de lo que esperaba— William, tengo otra cosa que decirte…
Tragó saliva y sus ojos cielo se posaron en mis ojos, esperando mis palabras con una ansiedad palpable… no quería romperle el corazón.
By Tom
—Jaque Mate —le dije a Jan, mi contrincante, un compañero de clase con el que a veces solía conversar de manera amena y natural, era algo cercano a un amigo.
—¿Cómo lo haces? Siempre me ganas en el ajedrez… es como si estuvieras hecho para ganar en este juego —dijo chasqueando la lengua, frustrado.
—Yo siempre obtengo lo que quiero —dije simplemente, sin preámbulos, sonriéndome a mí mismo.
—Tú y tus alardes de grandeza —dijo entre risas—, en fin, no me interesa. Otra vez —él estaba sentado mirando hacia la puerta, mientras yo le daba la espalda, totalmente desinteresado de lo que pasaba. Concentrado en el tablero de ajedrez.
Era mi juego de mesa favorito, sobre todo porque para mí… todos tenían nombres reales…
Bill, William, Jan, Georg, Andreas, David… todos estaban presentes en mi perfecto juego.
Las palabras de mi contrincante zumbaron en mis oídos de manera extraña.
—Mira quién decide aparecer luego de una semana ausente… perdón, quiénes —dijo Jan sonriendo mientras se tocaba el cabello rubio—, tu hermana y el modelo —siempre se dirigía a Bill de esa manera y…
¿Bill? Me volteé lentamente, sin creerme que mi hermano volvía a aparecer en público. Tenía que darme explicaciones de su desaparición tan repentina. Tenía mucho que darme… y él lo tenía claro.
Su rostro tenía una sonrisa aparentemente inocente mientras entraba a la sala, sin siquiera percatarse de mi presencia. Se le veía feliz, demasiado feliz… y una mierda, no tenía ganas de pelear o decirle algo en ese momento. Ya se las vería en casa, mejor no armar mucho alboroto en clases.
Mis manos se cerraron en puños, y sonreí volviendo al juego de ajedrez con mi compañero.
Supe que me estaba mirando jugar, noté su mirada posada en mí todo el tiempo que yo estuve jugando. No iba a soportar mucho y volvería a mis brazos en la tarde, porque él no podía vivir sin mí, yo le hacía todo lo que yo quería, y a él le encantaba, sin protestas ni nada…
Pero el muy imbécil no llegó a casa esa noche.
Y faltó al colegio lo que quedaba de semana.
Mamá no hablaba de él, tampoco le pregunté, no es que me importara, en lo absoluto. Pero tenía que castigarlo, y si no sabía dónde mierda estaba no podía hacer nada para hacerlo.
Ese viernes la escuché hablar con teléfono con él cuando iba llegando a casa, me escondí rápidamente detrás de la escalera, para que no me viera desde la sala de estar, y cerré los ojos para concentrarme totalmente en lo que hablaban
—No mi amor, ya sabes que yo quiero lo mejor para ti… sí… te voy a extrañar mucho ahora que estás allá, pero, ¿me vas a venir a ver? —mamá se volteó y miró atentamente a la entrada, luego se movió un poco y miró por la ventana— no, no ha llegado, no creo que llegue hoy, es viernes, ya lo conoces —hablaban de mí, era lógico— hoy no voy a estar, tengo que viajar por cosas del trabajo, ya sabes… mañana sí, sí mi amor… ok, entonces vienes a buscar tus cosas en una hora —en una hora venía mi hermano. Perfecto— nadie va a estar en casa, puedes tomarte el tiempo que quieras para encontrar todas las cosas que olvidaste… Hijo, te amo —parecía que iba a llorar en cualquier momento— cuídate. Besos —cortó la llamada y se dirigió a la cocina.
Me aproveché para escabullirme rápidamente a mi habitación
Ella no sabía que yo ya estaba en casa, y que había escuchado toda su “linda” conversación con mi pequeño hermanito. Una sonrisa estaba dibujada en mi rostro mientras sacaba un par de cositas nuevas que había comprado hacía tiempo, pero que no había usado nunca… lo estrenaría con Bill. Iba a gritar hasta sus cuerdas vocales se rompieran.
Escuché a mamá cerrar la puerta de casa. Rápidamente vi el auto perderse en una curva. Ahora sólo estábamos el tiempo y yo.
Me dirigí tranquilamente a la habitación de Bill, la cual estaba extrañamente vacía, los pósters de Bill ya no estaban en las paredes y había un extraño olor a polvo. Tiré los juguetitos a la cama. Abrí los cajones y sólo habían un par de poleras y pantalones. Era como si hubiese pasado un tornado que se hubiera llevado todo lo perteneciente a mi hermano. Ni siquiera sus cuadernos de dibujo estaban ahí.
Fruncí el ceño extrañado.
Hasta que escuché las llaves en la entrada de la casa. Me escondí detrás de la puerta abierta, y esperé a que el cuerpo delgaducho de mi hermano se hiciera presente en la habitación. Las llaves sonaron cuando las tiró en un pote, lo que hacía siempre al llegar. Sus pasos lentos y flojos para llegar a la habitación.
Cerré la puerta lentamente, haciendo que sonara, con intención. Quité la llave del cerrojo. Sonreí.
Mi hermano se volteó abriendo sus ojos, totalmente sorprendido. Bajó la vista y a una sonrisa, notoriamente entristecida, le siguió su voz en una pura palabra:
—Mierda.
Sonreí mientras caminaba lentamente hacia su debilucho cuerpo. Ahora estaba totalmente en mi poder. Esta vez no podría escapar.
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Acepto totalmente críticas, comentarios, opiniones, saludos, tomatazos, zapatazos, lo que quieran, Muchos saludos de su autora Melody.
Estoy trabajando para darles un muy buen penúltimo capítulo. Sí, esta historia está llegando a su final.
Los quiero mucho a todos!
Next cap: "Me hacía lo mismo... lo mismo que en un momento él le hizo a él..."
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