Resumen: Que haces cuando toda tu vida cambia de un momento a otro, cuando todo lo que conocías no es ni la cuarta parte de lo que una vez viste, cuando amaste a esa persona y no pudiste decírselo.
Que haces, cuando la muerte cambia todo en ti... [/i]
Notas de la autora: Acá pondré solo la introducción y el primer cap lo iré subiendo como respuesta. Cuando actualice, pondré el link para que vayan directamente a la página.
Este fic lo escribí basado en un vide que vi hace un año atrás (sii ya llevo un año escribiéndolo) y hasta hoy me di el chance de publicarlo para obligarme a seguirlo.
No lo he conseguido, ya que para escribirlo necesito estar realmente triste y ultimamente no lo he estado (digamos que eso es bueno) aunque aveces tengo mis arranques o más bien mis cuadros depresivos pero no me dan ganas de escribir.
Este fic va dedicado a muchas personas, Vanek, Moon, Graziella (que fue la que me impulsó en un inicio a escribir el fic), mi hermanita hermosa Mía, mi Mafe que me ayudó con una parte dentro del fic, mi Andy hermosa por supus y a Ale que me ayudó a buscar la canción de uno de los vides del primer cap.
Pero sobre todo, quiero agradecerle a la chica del video Sapphirehp ya que por ella estoy escribiendo el fic. Este es el video y el trailer de mi fic Into the Night
Sapphirehp: Hey baby, thank u so much for let me use your video for my fanfiction, really. This fic it's for you honey and I keep my promise I'm going to translate it into English just for you.
“Esta situación puede conmigo. No logré soportar el dolor de perderte. Dos veces te perdí, pero solo una vez volviste a mí.
¿Cuánto tiempo tendré que esperarte? ¿Cuándo volverás por mí? ¿Qué fue lo que hice para que te separaran de mi lado? ¿Amarte? ¿Tan malo es lo que siento por ti? Porque aún lo siento, aún siento este amor que me quema por dentro.
El tiempo podrá pasar, pero sigues viviendo en mí. Me diste la mejor noche de toda mi vida, volví a estar entre tus brazos, volví a sentirme vivo, en otras palabras volví a sentir.”
Que haces cuando toda tu vida cambia de un momento a otro, cuando todo lo que conocías no es ni la cuarta parte de lo que una vez viste, cuando amaste a esa persona y no pudiste decírselo.
— Bill ¿estás listo? – dijo Georg esa noche que auguraba ser larga y triste.
— Ya casi, solo me faltan un par de cosas – replicó Bill desde la cocina.
— ¿Qué tanto haces Bill? – indaga Gustav mientras entra.
— Estoy terminando el postre favorito de Tom…
— Hablando de él ¿No debería estar acá ya? – pregunto Georg observando su reloj.
— Si debería, seguro tuvo que esperar a que mamá tomara el tren de regreso, sabes que ella odia volar.
— Si – dice Gustav acomodándose en el desayunador - Esperemos entonces, debemos celebrar otro lanzamiento de video – sonríe mientras se frota las manos con emoción.
— Si y creo que este será el favorito para muchas de las fans – termina Georg
Mientras en la estación de trenes había un revuelo increíble, la vía estaba cerrada uno de los trenes había colapsado y habían muchos heridos.
— Bueno, parece que no me podré mover de acá hasta mañana – dice Simone tomada del brazo de su hijo mayor.
— ¿Qué dices? ¡Eso jamás Simone Kaulitz! Vamos a la casa, hay habitaciones de sobra para que pases la noche con nosotros mamá.
— No mi niño – le acaricia su mejilla – es mejor que me quede acá, mañana tienen muchas cosas que hacer, su agenda está demasiado apretada. Es mejor que espere acá. Igual me puedo quedar en un hotel.
— No mamá… - Piensa unos minutos, quiere llegar y decirle todo a Bill, quiere tomarlo entre sus brazos y decirle cuánto le ama, pero no puede dejar a su madre sola en la estación – Vamos te dejaré en casa, serán un par de horas nada más.
— ¿¡Qué!? No Tom… - niega con su cabeza – Mañana debes levantare temprano. No puedo permitir eso.
— Mamá no seas igual que Bill, deja de ser tan cabeza dura, dale, vamos yo te llevo – sonríe.
Simone se da por vencida ante esa hermosa sonrisa. Ya sabía por qué las chicas adoraban a su pequeño hijo.
Caminaron hacia el auto y se encaminaron hacia Leipzig. Sería un largo camino, pero con su madre al lado el rato se le hacía muy ameno.
En menos de unas horas Simone Kaulitz ya estaba en su casa.
— Llama en cuanto llegues Tom.
— Si mamá… - dice un poco molesto.
— Tom Kaulitz – eleva la voz un poco – te hablo enserio, ya es muy tarde y hay mucho peligro en la calle. Cuídate corazón ¿Si?
— Está bien… - dice sonriendo – Te llamaré en cuanto llegue.
— Llama a tu hermano, debe estar preocupado.
— Lo sé – sonríe – lo siento.
Volvió a tomar el camino hacia su felicidad. Su amado hermano lo esperaba y el estaba ansioso de poder decirle todo lo que sentía, no podía reprimirse más, debía ser valiente y afrontar lo que se vendría. Porque algo muy dentro de sí le decía que su hermano sentía lo mismo.
Las horas pasaban y Tom no aparecía, estaban un poco preocupados, ya que él nunca tardaba tanto.
— Voy a llamarlo, esta angustia no me deja tranquilo – dijo Bill mientras caminaba hacia la sala.
Antes de que pudiese marcar, su móvil estaba comenzando a sonar, su hermano, lo que más amaba le estaba llamando. “Me habrá sentido, habrá sentido mi preocupación…”
— ¡TOMI! – Dice Bill en un grito ahogado – ¿Dónde demonios estas? Me tienes preocupado…
— Tranquilo Bill, ya voy de camino, tuve que ir a dejar a mamá hasta la casa, el tren se descarriló y sabes lo que mamá odia volar.
— Bueno, está bien – dice Bill un poco triste.
— Llegaré a tiempo Bill, sabes que nunca te dejaré solo…
— Lo sé Tomi. Te quiero…
— Yo también te quiero Billi…
La llamada termina, algo dentro de Bill sigue dándole lata, sabe que algo malo está por suceder. “Deja de pensar en estupideces Bill Kaulitz, nada va a pasar”. Se retaba a sí mismo.
— ¿Y? ¿Qué dijo Tom? – pregunta Georg mientras se come un pedazo de lechuga que había en un tazón.
— Ya casi viene, tuvo que ir a dejar a mamá. Algo pasó con un tren entonces se la llevo. ¡Deja de comerte eso Geo! Es para la cena…
— Si es que tenemos cena – dice Gustav sonriente – al paso que vamos, Georg acabará con todo.
Los tres amigos comienzan a reír. Solo esperaban al mayor de los Kaulitz para el gran día, la premier de su tercer video.
Tom termina la llamada, una sonrisa dibujaba su rostro. Ansiaba llegar y poder ver a Bill.
“Ya casi llego Bill, espera un poco más mi amor, hoy te diré todo, no me importa nada, hoy te diré todo lo que siento por ti...”
Tom venía absorto en sus pensamientos, que no se percató del auto que venía directo hacia él. “Bill” pensó para sí mismo. Trató de esquivarlo, pero la velocidad a la que venía hizo que perdiera el control de su auto. Este dio vueltas aparatosas sobre la carretera, su cuerpo salió por el parabrisas.
Su cuerpo inerte yacía sobre el asfalto de esa carretera. Tratando de respirar, aún seguía vivo, pero el dolor que sentía en su cuerpo hacía que sus fuerzas se fuesen perdiendo poco a poco. Sus ojos color avellana, abiertos de par en par miraban hacia el infinito y lo único que pudo dibujarse en ese cielo oscuro fue el rostro sonriente de su hermano, el cual no dejó de mirar hasta que sus ojos fueron cerrándose poco a poco.
Bill estaba poniendo todo en su lugar cuando sintió a su hermano llamarle, el tazón con la ensalada se le resbaló de las manos y una lágrima rodó por su mejilla. Georg y Gustav llegaron hacia donde el menor de los gemelos estaba, su mirada estaba perdida, su piel más blanca de lo habitual.
— Bill… ¿Que sucede? – indaga Gustav con su rostro a punto de entrar en pánico.
— To...Tom – balbucea.
— ¿Qué pasó con Tom? – dice Georg tomándolo por los hombros sin comprender ese cambio en su amigo.
— Está... Está muerto. No... No lo siento, ya no siento su corazón latiendo junto al mío.
Esas palabras retumbaron en sus oídos, Bill cae al suelo llorando desconsolado, apoyado en los vidrios que se encontraban en el suelo, cortándose las manos mientras gritaba desesperado, su hermano se había ido, lo había dejado.
Los G’s se miraban el uno al otro, era mentira, no podían creerlo. No podía ser verdad. ¿Pero quién más que Bill para saber sobre su hermano aunque fuese a kilómetros de ahí? La vida les estaba jugando una mala pasada, eso no podía pasar, no podía, su amigo ya no estaba en el mundo de los vivos. ¿Qué pasaría ahora con Bill?
Una ambulancia llegó al lugar, junto con la policía. El accidente había sido desastroso. Uno de los paramédicos se acerca al cuerpo que se encontraba en medio de la calle luego de atender al que aún se encontraba en el otro auto. El otro chico tenía golpes varios, mientras que el otro… podía morir en cualquier momento.
— Melissa, el joven del otro lado todavía respira, debemos de darnos prisa para llegar al hospital. ¿Cuál es el estado del otro chico?
— Está muy mal Derek, y mira quién es...
— ¡Oh por Dios! Tom Kaulitz...
— Debemos llamar a su familia – dice la joven – puede morir en cualquier momento.
Comienzan a entubarlo para hacerlo respirar, debían de mantenerlo vivo unos minutos, no querían que muriera en una fría calle por culpa de un alcohólico. Lo subieron a la ambulancia y lo llevaron al hospital más cercano, debían salvarlo, se decían entre ellos, tiene mucha vida por delante.
Al llegar al hospital el Dr. Kraum los recibió.
— ¿Qué sucedió?
— Tom Kaulitz, 20 años, fue accidente automovilístico, llevó la peor parte. Varias fracturas a nivel de extremidades y costillas y un gran trauma craneal al lado derecho. Ha perdido mucha sangre.
— Muy bien señores, ya escucharon. A quirófano. Señorita – se dirige a la enfermera – comuníquese con su familia, deben estar acá lo más pronto posible.
Bill marcaba una y otra vez al móvil de Tom y este no lo tomaba. Sus manos sangraban, no dejó que sus amigos le curaran las heridas. Decía que ese dolor no se comparaba con el que estaba sintiendo en esos momentos, el perder a su hermano.
— Bill… - le llama Gustav con miedo – Déjame curarte amigo… Eso no se ve muy bien.
— Déjame Gustav – grita desesperado – ahora yo no importo. Lo único que necesito saber es si Tom está bien. Me vale una mierda mis manos…
Su corazón se encogía con cada timbre que el teléfono daba. “Contesta maldita sea Tomi, dame una esperanza, una luz para saber que estás vivo mi amor y que todo esto es una pesadilla, toma el móvil Tomi... tómalo” pensaba cuando sonaba mientras llamaba. Hasta que el sonido del teléfono fijo los asusta y corre a contestar.
— ¿¡Tomi!? - pregunta Bill con su voz entre cortada.
— ¿Señor Kaulitz? - un vacío se formó en el estómago del pelinegro en cuanto escuchó esa voz al otro lado del teléfono.
— Si... ¿Quién habla?
— Le hablamos del hospital St. Paul, su hermano ha sido ingresado a nuestro centro hace algunos minutos, podría venir por favor.
A Bill se le cae el teléfono y sus lágrimas comienzan a brotar más rápidamente, se arrodilla, no puede seguir hablando. Llora a lo que su cuerpo le deja, quiere gritar, quiere morir en ese preciso instante. Un dolor punzante lo trae a la realidad. Sus manos todavía sangraban aún más, trató de limpiarlas en el sofá y en la alfombra pero era inútil, no cesaba el sangrado.
— ¿Cómo se encuentra? – pregunta de pronto el bajista de la banda, sabía de sobra lo que sucedía uno de sus amigos no había regresado mientras que su hermano quería morir en esos mismos instantes frente a sus ojos.
— Está muy mal, por eso deben venir lo más pronto posible. El joven Kaulitz puede morir en cualquier momento.
Georg corta la llamada y sus ojos se llenan de lágrimas, no podía ser verdad. Todo eso era una puta pesadilla de la cual quería despertar de una maldita vez. Gustav no hizo pregunta alguna, con solo los rostros de sus amigos le indicaba que Tom estaba verdaderamente mal.
— Bill, vamos, Tom nos necesita.
— ¿Co…cómo está? – trata de calmarse Bill.
— El… - Georg no puede hablar su voz se le corta.
— ¡¿COMO ESTÁ?! ¡MALDITA SEA GEORG DIME COMO ESTA TOM, DIME COMO SE ENCUENTRA MI OTRA MITAD…!
Bill golpea a Georg, y este lo que hace es abrazarlo y llorar con él, Gustav que solo observaba absorto en sus pensamientos y sentimientos, toma las llaves de su auto y apresura a los chicos para salir, en ese momento alguien debía ser el fuerte, y a él no le quedaba de otra que hacerlo por ellos.
Llegaron al hospital en menos de 15 minutos, el corazón le latía a mil por hora, se sentía mareado, deseaba ver a Tom cuanto antes. En la recepción les dijeron que debían esperar a que el médico apareciera, que ya le avisarían de la presencia de los familiares que en ese momento estaba atendiendo a Tom. Bill no paraba de moverse, lloraba, sentía su pecho encogerse más y más, y deseaba que alguien llegara a darle noticias de su hermano.
Había pasado una hora desde que llegaron, pero para él habían sido horas interminables. Sus manos estaban lavadas y con unas vendas. Mientras venían en el auto, dejó que Georg se las curara, diciéndole que si Tom lo veía así se enojaría mucho con ellos por no cuidarlo.
A los pocos minutos aparece el médico, su cara de frustración nadie podía quitársela.
— Buenas noches, soy el doctor Kraum ¿Son los familiares de Tom Kaulitz?
— Si… sí, yo soy su hermano gemelo Bill, dígame doctor ¿Cómo se encuentra mi hermano?
— No voy a mentirte Bill, tu hermano no está nada bien – Bill se tapa la boca y comienza a llorar – tiene su estómago perforado, tiene varias fracturas a nivel de extremidades y tórax además de un severo trauma craneal…
— ¡Dios! – Dice Georg - ¿Pero cómo fue que sucedió el accidente?
— A lo que se tiene entendido, y por los reportes de los paramédicos, otro automóvil invadió su carril, tu hermano salió por el parabrisas.
— ¿Y el otro conductor? – pregunta Gustav.
— El está estable, quien sufrió la peor parte fue el señor Kaulitz…
— ¿¡Sigue vivo!? Es increíble – dice Georg enfadado – tenía que venir ebrio ¿Cierto?.
— Si, su nivel de alcohol en la sangre era muy alto, por algo el accidente fue tan aparatoso…
— No… no por favor, Dios… No te lo lleves… ¿Pue…puedo verlo?
— Bill, no creo que sea recomendable que veas a Tom – dice Gustav.
— Gus, es mi hermano, ¿Cómo no voy a verlo?
— Su amigo tiene razón, es mejor que no lo vea, que alguno de ellos pase primero…
— Disculpe doctor – interrumpe Georg – pero yo no tengo el valor de ver a mi amigo en ese estado…
— ¡Yo voy a verlo, quieran o no! – dice Bill poniéndose de pie y tomando fuerzas de quien sabe dónde.
— Está bien Bill, vamos acompáñame...
Georg y Gustav se quedan en la sala, no tenían el valor para ver a Tom, no después de todo lo que habían pasado juntos
— Vamos Tom es hora de que salgas de ahí hermano – dice Georg por décima vez.
— ¡No quiero! ¡Váyanse sin mí! Yo no voy a salir con este ridículo disfraz.
— Vamos Tomi – le llama su hermano mientras sonríe con sus amigos de oreja a oreja – no puede ser tan malo, todos llevamos el mismo disfraz.
— ¿Qué parte de no voy a salir no han entendido? – vuelve a gritar Tom desde el baño.
Iban para una fiesta de disfraces, querían ser el centro de atención, la comidilla del lugar. Igual siempre lo habían sido así que un poco más o un poco menos no hacía mucho la diferencia.
— ¡TOM! – Grita Gustav - ¡O SALES O TE SACO!
— ¡PUES SÁCAME, PORQUE DE ESTE MALDITO LUGAR NO ME MUEVO!
Gustav le pegó una patada a la puerta del baño y cuando vio a Tom no pudo contener la risa.
— ¡Deja de reírte no es gracioso!
— Es que te vez tan tierno Tom, nunca pensé que Igor el burro te sentaba tan bien.
Los chicos comenzaron a reír, mientras Tom tenía su cara hecha un tomate, inundado por la rabia, aunque al final terminó riendo y haciendo bromas con sus amigos.
— ¿Quieres ir a verlo? – le pregunta Georg.
— No, no quiero. Hemos pasado tantas cosas juntos que con sólo imaginarme que Tom pueda morir, se me parte el alma en mil pedazos Geo. Yo no sé cómo hace Bill.
— Es su hermano, jamás le dejará. Tenlo por seguro, por más dolor, por más todo, Bill jamás dejará solo a Tom.
Gustav solo asiente, solo espera que su amigo sea fuerte y sepa sobrellevar el dolor. Porque llevarlo él por los tres no sería nada fácil.
Bill caminaba junto al médico, sentía que ese maldito pasillo era demasiado largo, quería ver a su Tomi, estrecharlo en sus brazos y que abriera sus ojos y que salieran de ese hospital. La voz del médico lo hizo despertar y voltearlo a ver.
— Bill, debo advertirte una cosa, Tom, no es el mismo al que estás acostumbrado a ver, está conectado a una máquina para que le ayude a respirar, sus… sus manos, más bien sus dedos, están engrapados…
— ¿Cómo? “Tomi…” - Bill pierde el balance de su cuerpo.
— Es mejor que no lo veas, será muy duro, es mejor que te tomes el tiempo para verlo…
— Doctor, aunque me tome todo el tiempo del mundo nada me preparará para ver a mi hermano.
— Está bien, ésta es su habitación, si necesitas algo, estaré con tus amigos en la sala.
— Gracias...
Bill fue entrando poco a poco a esa habitación, se le hacía enorme, siempre había odiado los hospitales, pero más Tom, y ahí estaba él acostado en esa cama de hospital, se fue acercando poco a poco, no quería verlo, no quería ver ese estado en el que se encontraba, además de que cuando tenía miedo su hermano siempre estaba a su lado, y en ese momento no lo estaba y lo que estaba comenzando a ver era aterrador.
“Necesito tu mano Tomi, solo tu mano me tranquiliza.”
Tom tenía su cabeza vendada, sus trenzas habían desaparecido, el piercing en su labio lo habían quitado, sus dedos estaban engrapados a como el médico había dicho, tenía su rostro con cortes profundos y golpes varios, no sabía cómo él seguía respirando, y tampoco encontraba una respuesta del porqué él seguía con vida aún.
— Tomi… - sus lágrimas comienzan a caer - Dijiste que nunca ibas a dejarme, dijiste que… Que nunca estaría solo Tomi, así que te prohíbo que lo hagas Tom Kaulitz, no puedes dejarme Tomi, no ahora, juramos que juntos nos iríamos de este mundo, así que no te atrevas a dejarme. ¡Dios Tomi!
Bill rompe a llorar nuevamente, no sabe como abrazar a su hermano, quiere ver los orbes de sus preciosos ojos, aunque iguales a los suyos, para él eran su mundo, quiere que despierte, que le diga que todo estará bien, pero Tom no reacciona, no abre sus ojos, no le habla.
— Abre los ojos Tomi – susurra – por favor abre tus ojos y mírame mi amor… — “Nunca vas a dejarme, ¿verdad Tom?
— Jamás Bill, hicimos un pacto cuando éramos niños. ¿Recuerdas?- responde Tom mientras acaricia su cabello.
— Éramos unos niños Tom, no sabíamos lo que decíamos – sonríe.
— Yo si lo sabía Bill. Pero si quieres volvemos hacer el pacto…
— ¿Enserio?- pregunta Bill sorprendido y a la vez feliz.
Ve como su hermano se dirige a la mesita de noche que se encuentra del lado de su cama. Tom saca la navaja que su abuelo le dio hacía dos navidades atrás, con el pretexto de ir de camping algún día.
— Dame tu mano derecha – le pidió suavemente
— ¿Qué harás Tom? – sus ojos denotaban miedo.
— ¿Confías en mi Bill?
— Más que a nadie en este mundo – contestó mientras le tendía su mano.
— Esto te va a doler un poco.
Tom corta el dorso de su mano y el de Bill. Su pacto sería de sangre, un pacto que para ellos sería inquebrantable a partir de ese momento.
— Sangre llama Sangre – dice Tom mientras sujeta la mano de su hermano con la suya.
— Cuerpo llama Cuerpo – continúa Bill
— Juro que no me iré sin ti de ésta vida – Tom lo mira a los ojos con firmeza
— Y yo te amaré toda la vida – Bill se sorprende con su continuación, pero eso le salió desde lo más profundo de su ser.
Sonríen mutuamente, ahora nada ni nadie podría separarlos jamás. Solo la muerte…
Eso último que dijo su hermano lo sacó de sí. ¿Lo iba amar toda su vida? Su mente estaba comenzando a volar, pero se decía a sí mismo que era un amor de hermanos.
Dejaron sus manos unidas por unos minutos más hasta que su sangre dejó de correr y sus heridas comenzaron a cicatrizar.”
_______________
Bueno acá queda el primer capítulo... Les dejo uno de los videos, en cuanto lo vean sabrán a cuál escena del fic es...
ayyy que ya te habias tardado en subir ...
pero esta lindo y ya quiero sabe mass
plisss no dejes morir a tom no se pero me sacaste una lagima ..
. y ve que eso es muy dificil de lograr ...esta muy tierno
sube el sig cap. pronto que quiero ver si mi amdo bill( nonono el de tom yy .. daniela deberas contigo!!!)
quero ver si el tom se salva o no.. pero creeme si ton no se salva me corto las venas con
un pedaso de algodon jaja
cuidate !!! besos!!
AhhhhhhhhhD:
TOOOM!T_T
Llorare .___.
Awwwww me encanto me encanto me encanto!
Es tan triste;pero tan hermoso<3
Sube el 2do cap*----*
Aayy no no no no Tom no puede morir! Si muere yo mueroT_T
Soy nueva lectora ;D
Gracias por los coments chicas!!! Eso me anima a seguir escribiendo. Y gracias MzzStrify por leer mi fic!!!! Espero no te decepcione con el paso de los capítulos.
Pronto publicaré cuando tenga los vides de ese cap hechos.
aaa por fin lo publicaste y x fin lo pude leer [estuve toda la semana en otra xd]
dios mami me has dejado cn el corazon hecho un puño u_u me gusto demaciado, realmente valio la pena toda la espera
muero xq actualices *.*
un besote ami de mi corazon ;3
Ahora el capítulo 2, espero les guste. Para mí es muy difícil escribir este fic, parte de mi alma está en Bill y Tom (sino es que toda) y cada vez que escribo mi alma se rompe palabra por palabra, siempre termino llorando cada vez que le agrego algo más al fic o voy escribiendo el capítulo que sigue.
Casi que todo el fic tiene una canción en especial, cada parte de este fic tiene una canción que te deja sin respiración, este en particular no tiene, pero los que vienen sí.
Gracias a todas por leer, se los agradezco. Y dedicado nuevamente a mi Miomia bella (Vanek) mi Slave hermosa (Andy), mi Luna xD (Moon), a mi Mafe y Ale, mi hermanita bella (Mía) y a mi querida Mire (te extraño nena).
Capítulo 2
Bill sale corriendo de la habitación, con ese recuerdo vivo en su memoria, no soporta el dolor. Cae al suelo de rodillas, grita y llora desesperado, mira la cicatriz en su mano, no puede imaginarse la vida sin Tom. Ahora… ¿Quién lo protegería? ¿Quién lo consolaría cuando estuviese llorando? ¿Quién velaría su sueño cuando tuviese una pesadilla?
— ¡MALDITA SEA…! ¡LLEVAME CON EL SI PIENSAS LLEVARTELO, NO ME LO QUITES, NO ME SEPARES DE LA PERSONA QUE MAS AMO EN EL MUNDO…!
Los gritos desgarradores de Bill llegaban hasta la sala, Georg y Gustav corrieron hasta el pasillo y se arrodillaron con él, tratando de retenerlo, su cuerpo temblaba por el llanto, la desesperación, impotencia y dolor mezclados con todo el amor y el odio que sentía crecer en su pecho. ¿Por qué pasaba eso? ¿Por qué los separaban? ¿Qué habían hecho mal? ¿Qué había hecho mal él para que lo separaran de Tom?
— Vamos Bill, levántate – pide Gustav tratando de controlar sus lágrimas.
— Gus, me lo quieren quitar, me quieren quitar a Tom… - se aferra a la chaqueta de su amigo mientras su cuerpo convulsiona por su incontrolado llanto.
— Tranquilo amigo, Tom va a estar bien… - lo abraza tratando de darle la fuerza que está necesitando en ese momento.
Una enfermera por órdenes del médico inyecta a Bill con un sedante suave, quiere que descanse hasta que su madre aparezca en el hospital. El Dr. Kraum entendía de sobra su actitud, su miedo, su dolor, eran hermanos gemelos, el joven que en este momento iba en brazos de su otro amigo se lo había dicho. ¿Por qué la vida era tan cruel? Apenas era un niño con toda una vida por delante, aunque tuviese 20 años, para él todavía eran niños.
Georg se dirige a la habitación de Tom, lo pensaba una y otra vez para mirarlo. No quería, si Bill había reaccionado de esa manera no quería imaginarse su reacción. Respira profundo y se decide a darle la cara a su amigo y lo que ve hace que caiga de rodillas y deje sus lágrimas fluir, el cuerpo de su amigo estaba despedazado, no era nada de lo que una vez conoció de él. Se acerca lentamente a su cama, y pone una mano en su cabeza cuidadosamente.
— “Georg hermano, tráeme a Bill, no quiero a Bill lejos de mí. Ayúdenme a despertar, no quiero morir, por favor Georg no me dejen morir, no ahora que debo decirle a Bill cuánto lo amo”
— Vamos hermano, debes salir de ésta Tom, no puedes dejarte vencer. Bill te necesita, vamos amigo, tú eres fuerte Tom.
Un pequeño momento, se vino a su mente, uno solo, de tantos que tuvieron mientras su amigo aún “vivía”.
— Vamos Tom, deja de hacerte el payaso y entra ya, hace demasiado frío para que estés ahí afuera – le reta Georg mientras le pasa uno de sus abrigos a su amigo.
— Casi no hace frío no lo siento – dice mientras sus dientes le castañean lo que hace que el castaño comience a reír.
— ¿Qué no hace frío? ¡Tom, mírate! Estás temblando, vamos deja de hacerte el fuerte, que mañana contaremos con un guitarrista enfermo.
— Yo no me hago el fuerte Hagen. ¡Soy fuerte! – Grita mientras dobla sus brazos – soy ¡SUPER TOM!
Ambos amigos ríen ante esa escena y entran al cálido apartamento, para continuar con lo que tenían encima.
Georg tuvo que salir, no soportó verlo de esa manera, tantos años juntos, de verlo lleno de vida, con una sonrisa en la cara, dolía saber que Tom en cualquier momento podría morir.
— “No Geo, no te vayas, no me dejes solo por favor, sabes que odio estar solo. No quiero estar aquí, quiero despertar”.
Mientras en la sala, Gustav trataba de calmar el llanto de su amigo, pero era imposible, Bill estaba igual o peor que Tom, tenía miedo que él también muriera con su hermano. Georg llega con ellos, sus ojos estaban rojos, había llorado como nunca en su vida.
— Bill – dice Gustav – tuvimos que llamar a Simone, los médicos dijeron que era necesario.
— ¿¡Necesario!? ¿¡QUE MIERDAS ESTÁN INSINUANDO!? TOM NO SE VA A MORIR… NO PUEDE… NO PUEDE MORIRSE…
Bill se desespera, con solo la idea de saber que Tom en cualquier momento podía dejar este mundo, lo hace sentirse verdaderamente desesperado, solo, sin esperanza alguna. No quiere ni pensar que eso pueda llegar a suceder, no hoy, no mañana… Nunca.
— No Bill, no es eso, ellos quieren que sus familiares estén cerca, por si despierta. ¿Comprendes? – Dice Georg usando un tono de voz que nunca había utilizado – Más si la persona está en coma, eso ayuda para que reaccionen más rápidamente…
— ¿Tú crees? – dice levantando su cabeza.
— Claro… Ya verás que Tom despierta…
Gustav se sentía enfadado, no podía concebir que Georg le estuviese mintiendo a su amigo. Sentó a Bill en uno de los sillones de la sala, y se acercó a Georg.
— ¿Por qué mierdas le mientes? – le dice Gustav.
— No es mentirle Gustav, míralo, Tom es su vida, es su todo. Se conocen desde antes de nacer, SON UNO. ¿Cómo te sentirías si la persona que más amas en el mundo está al borde de la muerte?
— Me sentiría perdido Geo, pero eso no es motivo para mentirle…
— Gus, yo puedo perder a un amigo, con todo el dolor de mi alma trataría de superarlo, ya dos no…
El castaño dejó a su amigo pensando en sus palabras, él tenía razón, no podrían lidiar con el dolor de perder a ambos gemelos, sería lo peor que les pudiera pasar, aunque para Bill sería lo mejor que pudiera pasarle en su corta vida, morir junto a su hermano.
Simone llegó en dos horas al hospital. Bill dormía en el sofá, ese sedante lo había hecho dormir, no lo quiso despertar, sabía que a su hijo le estaba costando sobrellevar el dolor.
— ¡Simone! – dice Gustav abrazando a esa mujer que era casi como su madre.
— Gustav, pequeño. ¿Cómo está mi bebé?
— No muy bien, no voy a mentirte. Aunque no he ido a verlo, no puedo hacerlo. Con sólo ver a Bill, puedo imaginarme en las circunstancias en las que está. Georg fue a verlo y volvió con sus ojos rojos de tanto llorar.
— ¿Qué pasó con Bill? – pregunta preocupada al ver que su hijo duerme tranquilamente.
— Tuvo un shock nervioso, tuvieron que sedarlo. Estaba muy alterado.
— Mi Dios… - se frota sus sienes – Iré a ver a mi pequeño. Tendré que soportar el dolor.
— Creo que primero debemos hablar señora Kaulitz – interrumpe el Dr. Kraum – soy el médico de su hijo. Lamento las circunstancias en las que nos estamos conociendo.
— Buenas noches doctor, pero antes de hablar con usted, me gustaría primero ver a mi hijo. Necesito verlo.
— Está bien, pase. Sólo tiene unos minutos.
Comenzó su marcha hacia la habitación del mayor, pedía al cielo poder soportar el dolor de verlo en ese estado. Entró con cuidado, no lo había visto aún y ya sus ojos se comenzaban a llenar de lágrimas. Sentía un dolor demasiado fuerte en su pecho y en su vientre, saber que ella lo había traído al mundo y ahora se lo querían quitar, hacía que le dieran ganas de morir.
Cuando se acerca completamente, ahoga su llanto en sus manos.
— Mi bebé… ¿Pero qué te han hecho mi pequeño? Acá está mami mi amor, no te dejaré solito Tom, jamás. Debes ser fuerte, debes recuperarte, salir de acá, yo sé que puedes, eres un chico fuerte. No… - su voz comienza a entrecortarse – no te preocupes por nosotros mi niño, estamos bien, solo debes concentrarte en recuperarte. Te amo hijo, no sabes cuánto te amo, y qué no daría por estar en tu lugar, por ahorrarte todo este dolor. Cambiaría mi vida por la tuya si es preciso hijo mío.
— “Mami… Mamita no llores por favor. Yo estoy bien, a quién debes de cuidar es a Bill, no debes dejar que se desvele. Cuídamelo por favor, no dejes que nada le pase a Bill mamá. Pero ya no llores, me haces sentir mal al verte llorar de esa manera mami. Quisiera poder despertarme o poder moverme para que sientas que estoy bien”
Simone sale de la habitación, no sin antes darle un beso en su fría mejilla. Cierra la puerta tras ella, y se sienta en el frío suelo del hospital, le duele, una parte de sus entrañas se está desprendiendo en ese momento. Llora amargamente, su hijo está al borde de la muerte y el otro… No sabe cómo está su otro hijo. Sabe que Bill quiere morir en estos precisos instantes, que quiere dejar de vivir e irse con su hermano.
Se dirige a la sala de espera, su pequeño hijo ya ha despertado. Bill la observa con furia, por su mente viajaban miles de cosas en ese momento, miles de pensamientos, odio, temor, rabia, enojo, consuelo… Tom estaba en esa cama por culpa de ella, por tenerle miedo a las alturas.
— Mi pequeño… - dice Simone ahogando un sollozo.
— ¿En qué viniste? – dice Bill en un tono que no era de él y se aleja de su contacto.
— En… En avión Billi – Simone ve la expresión de odio en los ojos de su hijo.
— ¿En avión? ¿¡VINISTE EN AVION!? ¿¡Y NO PUDISTE LARGARTE EN AVION!? ¡HICISTE QUE TOM TE LLEVARA A CASA EN AUTO PORQUE ODIAS VOLAR! ¡¿Y VINISTE EN AVION?!
— Bill, hijo… No… No me culpes por lo que pasó. ¿Cómo no iba a venir en avión sabiendo que mi hijo mayor está en coma en el hospital y mi pequeño niño me necesitaba? Bill, no me culpes de lo que le pasó a tu hermano por favor.
— ¿Qué no lo haga? ¿¡Cómo quieres que no lo haga, si la persona que más me importa en este mundo está postrado en una cama luchando por su vida!? No madre, no me pidas que no lo haga... - le da la espalda.
— Bill – interrumpe Gustav – no le hables así a tu mamá, a ella también le duele lo que está pasando…
— No lo dudo Gus, pero no siente lo que YO estoy sintiendo en este momento, no siente como la vida se le va, no siente como tu corazón deja de latir, porque el suyo quiere dejar de hacerlo, no siente como falta el aire porque él no puede respirar, no lo siente…
— Es cierto Bill, no lo siento, pero sí siento el dolor de perder a un hijo, yo los tuve en mí durante 9 largos meses, son parte de mi, así que por favor, no me culpes de lo que sucedió con tu hermano…
Bill dejó a su madre ahí llorando, la amaba, pero no podía reprimir ese sentimiento de culpabilidad, que había infundado contra ella. Se dirigió a la habitación de su hermano, quería estar con él, verlo aunque fuese dormido.
— “Volviste mi amor”
— Hola Tomi… Pronto saldrás de aquí hermanito, pronto volverás a estar conmigo, sabes, el médico dice que cada vez estás mejor – Bill trata de tocarlo pero le da miedo - ¡Oh Tomi! Déjame estar en tu lugar, no soporto este dolor, vuelve a mí, donde quiera que te encuentres vuelve a mí.
— “Como quisiera poder hacerlo mi pequeño, como quisiera que me tomaras en tus brazos mientras te digo cuánto te amo Bill. No llores por favor, me parte el alma escucharte llorar. Tú dolor es mi dolor Bill, así que por favor no llores mi amor. Pronto despertaré, pronto volveré junto a ti. Ahora duérmete que yo velaré tu sueño como siempre.”
De tanto llorar Bill vuelve a caer dormido, eran las 3 a.m., y todo estaba comenzando. Su dolor apenas empezaba a salir, a cómo el tiempo pasara el dolor aumentaría. Ya nada sería lo mismo, a partir de ese momento Bill Kaulitz no existiría hasta que su hermano se recuperara.
Mientras está con Tom, escucha los gritos de los G’s en la sala de espera. Mira su móvil y eran las 8 a.m. apenas, suspira y trata de relajarse. Sale de la habitación y se dirige hacia el lugar.
— ¿Qué sucede? – pregunta al llegar.
— Bill, estos señores, dicen que necesitas ir por las pertenencias de Tom, nosotros nos ofrecimos pero dicen que debes ir tú…
— ¿Porqué yo? – pregunta un poco nervioso.
— Porque es la persona más allegada a la víctima y su madre nos ha dicho que no iría…
— Ok, está bien, iré…
— ¿¡Pero Bill!? – refuta Gustav.
— Tranquilos, estaré bien…
Bill salió con los dos agentes directo a las oficinas. Mientras salía se topó con el resto del staff del grupo, que lo reciben con los brazos abiertos. Natalie y Dunja le dan un enorme beso que hace que pequeñas lágrimas salgan de sus orbes, aunque llevaba sus gafas puestas ellas podían ver su enorme tristeza. El productor se le acercó y le dio un fuerte abrazo, y le susurró un “ya estamos acá Bill”, a lo que el pelinegro solo pudo responder con una leve sonrisa.
Sube al auto con ellos y se dirigen a ese lugar al que Bill estaba comenzando a odiar. Cuando ingresaron, las náuseas aparecieron en su estómago, no sabía con qué se iba a encontrar. Le entregaron su cartera, el piercing el cual estaba intacto, habían tenido la amabilidad de quitárselo y no romperlo, y le entregaron las llaves de ese auto, ese auto que Bill odió desde el día que Tom con una enorme sonrisa compró.
— ¿El audi dónde está? – pregunta.
— El auto no quedó en buen estado Sr. Kaulitz…
— No me interesa, quiero verlo…
Bill fue junto con el agente al botadero, cuando reconoció el auto de Tom su corazón dio un vuelco, sentía morirse, perdió el equilibrio y el agente lo tomó por el brazo. Caminó hacia el auto, vio el parabrisas quebrado con rastros de sangre.
— ¿Cree que podría quitarle la placa y dármela?
— Si, pero… ¿Para qué la quiere?
— Cosa de gemelos… - trata de sonreír al recordar las veces que utilizaron esa frase.
El agente llamó a dos trabajadores e hizo quitar las placas al auto, y entregárselas a Bill. Por el momento el auto no les servía de nada, hasta que no supieran con exactitud que había pasado esa noche. Cuando las tuvo en sus manos un recuerdo se le vino a la mente.
— “Estás seguro de esto Tomi, sabes que será más difícil explicar, el porqué tu auto tiene mis iniciales…
— Si lo estoy Billi, no te preocupes, no dirán nada…
— Pero aún no logro entender ¿¡Por qué quieres que tu auto tenga mis iniciales en las placas?!
— Pronto lo entenderás… No te preocupes”
“¿Qué quisiste decir con esa acción Tomi? Ahora la duda quedará en el fondo de mi corazón, porque nunca me responderás” – pensaba Bill mientras caminaba hacia la salida del lugar.
Llevaba en sus manos, su celular, su ipod intacto a pesar de que estaba en la guantera y muchas cosas más, hasta una auto fotografía que fue tomada por Tom, recordaba muy bien ese día, fue en el afterparty de los VMA’s. Todo le resultaba muy difícil, quería salir corriendo, acabar con su vida, pero y... ¿Si Tom despertaba? No podía hacer eso, debía esperar, aunque eso significara morir día a día.
Volvió a entrar al lugar, metió en la enorme bolsa de papel lo que había encontrado en el auto de su hermano, por increíble que pareciera todo estaba sin rasguño alguno.
Regresó al hospital, y todos lo esperaban. Sus padres estaban ya ahí. Corre hacia ellos y se funde en un abrazo. Los necesita a ambos. Jörg y Gordon se dirigen una mirada, debían ser fuertes para Bill, ya se habían enterado que el pequeño de los Kaulitz culpaba a su madre y no quería tenerla cerca.
Dunja les había llevado un cambio de ropa, Natalie comida, sabían que de ahí ellos no saldrían, hasta salir con Tom, si es que el mayor de los gemelos lo lograba.
— Esto será un infierno – dice Dunja – hay que tener paciencia.
— Será difícil, mira el estado de ánimo de Bill – lo vuelven a ver – y para rematar esos agentes que necesitan a Bill para hacer todo. ¿Por qué putas no se llevaron a Simone? ¿Por qué Bill?
— A lo que Gustav y Georg me contaron, Simone no quiso ir y el único que estaba acá que era el familiar más cercano era Bill, los chicos se ofrecieron pero los agentes insistieron en que tenía que ser Bill. Y además sabes cómo es él, puede estarse muriendo por dentro que si se trata de Tom, el saca sus fuerzas de dónde sea.
— Lo sé y es lo que más me preocupa – comenta Natalie mientras se toma un vaso con café.
Los agentes no habían terminado su labor ahí, debían comenzar con la demanda impuesta contra el sujeto del otro automóvil. David hablaba con ellos y ponía en orden todo. Era algo grande lo que les esperaba. Los medios de comunicación rodeaban el lugar, en menos de 24 horas la noticia del accidente había dado la vuelta al mundo y eso… Eso apenas comenzaba.
Dos semanas después miles de papeleos, miles de declaraciones e investigaciones seguían en pie, pero todo se detenía porque Tom no reaccionaba, no había testigos, no había nada que hiciera que el otro conductor pagara las consecuencias de sus actos. Y eso a Bill lo ponía al borde de la histeria.
— ¡¿Cómo putas pretenden ustedes dejarlo libre?!
— Señor Kaulitz, no podemos retenerlo más tiempo. Eso es imposible. Llevamos casi dos semanas en esto, no podemos retenerlo más – dice el médico – no hay porqué dejarlo en el hospital además de que las autoridades quieren que lo liberen.
— ¡Claro que pueden! Lo pueden retener por alcohólico. ¡No sé algo! Él no puede salir de acá… No puede. ¡Es un maldito asesino!
El médico sale de esa habitación, no podían retener más al otro paciente, por más que él quisiera no podía mantenerlo más ahí. No tenía como alegar que debía quedarse por más tiempo.
No entendía cómo pedían su liberación, había un chico en ese mismo hospital que se debatía entre la vida y la muerte, que necesitaba que se hiciera justicia, pero como siempre las leyes en su país se iban a la mierda.
Ya en la noche el otro conductor estaba por salir en pocas horas, le habían dado de alta y estaba en perfectas condiciones. Mientras que Tom todavía se debatía entra la vida y la muerte.
— Bill – lo llama su padre – el… El otro conductor saldrá hoy.
Ahhhhhhhh ese doctor es un bitch xd
Como que dejara libre al condenado que casi acaba con la vida de tom?T_T
Yo siendo bill voy a su habitacion y le doy senda paliza por alcoholico inconsienteD:
Nena este fic es especial T-T, waaa como me hace llorar, pero sabes que lo amo, me encanto la introducción.
Que haces cuando toda tu vida cambia de un momento a otro, cuando todo lo que conocías no es ni la cuarta parte de lo que una vez viste, cuando amaste a esa persona y no pudiste decírselo.
Que haces, cuando la muerte cambia todo en ti...
Como puede llegar a ser la vida y los giros que da u.u </3. El dolor que siente Bill para mi es mortal, simplemente indescriptible, y tu haz logrado plasmarlo, de verdad que me rompe el corazón, y justo cuando se había decidido Tom >.<. Y el coraje y la impotencia que a quien te ha causado un terrible e irreparable daño no le castiguen como deben >.<
Amo el fic y lo estas haciendo muy bien, siguelo pronto nena y recuerda que soy la fan numero 1 ;).