Hallo liebe leute!! Antes que nada, quiero agradecer especialmente a la linda @Dita porque *-* Ella me hizo un regalo así todo super lindooo y me hizo (y hace) demasiado feliz :DD

MUCHISIMAS GRACIAS DITA ADORADA!!<3 ME ENCANTÓO!! ^^ Gracias de verdad<3
Ésta es la última vez que subo capí u_u y me pone triste, muy triste, pero a la vez feliz porque no puedo creer que hoy se termine!! En verdad que no puedo creerlo, es el primer fic que publico y acabo, no me creía capaz, en serio. Y bueno, quiero ponerme un poco sentimental y decirles que muchas gracias por leer y por todos sus hermosos coments que siempre me hicieron feliz, cuando los leía, era muy lindo saber que les gustaba lo que leían y lo que, por ende, yo escribo :3 Aunque yo sé que para que éste fic no fuera la mierda que era cuando empezaba a escribir en donde ponía pelo en vez de cabello, y cosas peores xD se lo debo a la querida y muy linda @r0siKler que me ayudó con el beteo de cada capí de éste fic<3 Muchas gracias Vale, en serio significó y significa mucho para mí, porque pues gracias a eso creo que nos hemos convertido en muy buenas amigas y bueno, eso me pone muy, muy feliz<3
Bueno, como yo sé que lo que quieren es leer el final(? pues ya mejor se los pongo, no sin antes agradecerles de nuevo a cada una de ustedes porque fueron siempre las que me impulsaron a no dejar el fic :3 y seguirlo subiendo ^^ Éste capí está dedicado a todos los que leyeron cada capí<3 lalala(8)
Él es Tom y es mi novio.
De pronto me encontraba en un lugar silencioso, todo era color blanco e irradiaba paz, tranquilidad y mucho, mucho amor. ¿Acaso estoy muerto? Fue la pregunta que me hice.
Me miré a mi mismo y noté que tenía puesta una bata blanca, como aquellas que se usan en los hospitales, mi cabello estaba completamente lacio, ya no sentía dolor en mi corazón.
— ¿Hola? —musité con algo de miedo, pero no recibí respuesta. — ¿Hay alguien ahí? —insistí.
Una luz cegadora apareció ante mis ojos y tuve que cerrarlos, ¿acaso era Dios?
— Hola Bill. — Saludó una voz de hombre suave.
— ¿Dios? — Cuestioné un poco asombrado pero aquello se rió un poco.
— No, no. No soy Dios.
— ¿Entonces? ¿En dónde estoy?
— Pues, podrías decir que estás en el punto entre la vida y la muerte y que yo soy un ángel. — Me quedé petrificado con
aquellas palabras, ¿qué acababa de escuchar? —Sí, es difícil de creer, pero debes de creerlo.
— ¿Qué estoy haciendo aquí? —pregunté mirando a la luz que ya no era tan molesta como antes.
— Te he visto sufrir Bill. He visto cómo has sufrido por el rechazo que has recibido de algunas personas, cómo has sufrido por la muerte de tu mamá, por como tú padre parece ser un maldito, por haberte enamorado de un fantasma, ¿no es así? — No contesté nada, no sabía que decir. — Contesta Bill, ¿no es así?
— S…Sí, así es. ¿Por qué dices eso?
— Porque sé que no entiendes que haces aquí, así que iré al grano… ¿Amas a Tom? ¿Lo amas de verdad? — Estaba demasiado confundido, ¿por qué ése ángel me estaba preguntando eso? — Te hice una pregunta —dijo un poco más duro.
— Claro que lo amo, si no lo amara no sufriría por él. — La luz se hizo curva, como si estuviera sonriendo. — ¿A qué viene esa pregunta?
—No sabes por qué estás aquí, ¿cierto? —asentí— Bueno, como te dije, te he visto sufrir y mucho. Es hora de que seas recompensado por todo ése sufrimiento. Quiero saber… ¿Quieres que Tom viva?
—-Tom vive. — Contesté aún sin comprender y ese ángel se rió de nuevo.
— Hablo de vivir de verdad Bill, vivir contigo, que sea una persona de nuevo. ¿No quieres que eso suceda?
— ¿A cambio de qué? —pregunté.
— A cambio de nada. Esto no es una casa de apuestas y tampoco es el infierno como para pedir algo de recompensa por las buenas acciones. — ¿Será eso cierto? No lo podía creer.
— ¿Seguro que eso es cierto?
— ¡Pero claro! Soy un ángel, tu deber es creerle a un ángel. — Me sonrojé, la verdad es que yo nunca iba a la iglesia, tampoco solía creer mucho en los santos, aunque seamos realistas, tampoco creía en los fantasmas y terminé enamorado de uno... — Y no, no debes rezarnos para creer en nosotros. Vayas o no a la iglesia, siempre estamos contigo. — Dijo como adivinando mis pensamientos, sólo sonreí. — Ahora debes apurarte, no queda mucho tiempo para que decidas si quieres que Tom vuelva a la vida.
— Pero, ¿regresará en su mismo cuerpo?
— Sí. Y va a recordar todo, no te preocupes por eso. Estamos haciendo un buen trato.
— ¿No que no te debía de dar nada a cambio?
— Bueno, sólo tendrás que prometerme que nunca vas a dejar de amarlo y que ayudaras a otras personas.
— Lo prometo.
— ¿Entonces? … ¿Quieres que Tom viva de nuevo?
— Sí quiero. — Dije seguro.
De repente la luz cegadora volvió y todo ese lugar se llenó de ella. Fue tan insoportable que me desmayé y caí al suelo, raramente no me dolió.
— No Bill, ¡No te mueras! —Gritaba Gustav desesperado mientras veía con horror desde el vidrio como trataban de revivirme. Georg y Andreas estaban sin palabras, seguían desconcertados, no podían creer lo que estaba pasando. Hacía un par de minutos que no daba signos de estar vivo. — ¡Vamos Bill!
Aspiré aire fuertemente mientras arqueaba mi espalda. Mis pulmones nunca habían necesitado tanto oxígeno como en ese momento. — ¡Tom! ¿En dónde está Tom? —Fue lo primero que pregunté a los doctores y enfermeras que se encontraban ahí pero nadie me respondió, tan solo siguieron con su trabajo.
— Su pulso está estabilizado, llévenlo a su habitación, buen trabajo.
— ¿Tomi? ¡Amor! ¿En dónde estás? — Me sacaron de ahí, pude ver a los G’s y a Andreas, parecían preocupados.
Llegamos a un cuarto, ahí la enfermera inyectó algo en el tubo del suero y con eso me dormí profundamente.
…
El toc, toc, toc proveniente de la puerta del cuarto me despertó. Abrí los ojos con algo de dificultad, me sentía sumamente cansado a pesar de haber dormido mucho, mi cuerpo entero dolía.
— Hola Bill. — Saludó Gustav mientras él, Georg y Andreas entraban.
— Hola.
— ¿Cómo te sientes? —cuestionó el castaño.
— Muy cansado, tengo mucho sueño y todo mi cuerpo me duele… ¿Cómo llegué aquí? —cuestioné.
— Oh, un chico te trajo y luego llamaron a mi casa. Llegamos y bueno… — Dejé de escuchar lo que Andy me decía, mis ojos querían salirse de sus orbitas.
— ¿Qué? ¿Cómo que un chico me trajo? ¿En dónde está él? ¿Cómo era?
— Bill, son muchas preguntas. No sé en dónde está y tampoco sé cómo era, sólo sé que él conocía perfectamente el número telefónico de mi hogar… — El rubio dejó de hablar porque alguien más tocaba la puerta. — Debe ser alguna enfermera —aseguró.
— Adelante —dije.
La puerta se abrió lentamente, parecía que la persona que estaba a punto de entrar tenía miedo o algo así. Lo siguiente que vi me dejó… ¿cómo explicarlo? Petrificado, feliz, emocionado… Tom estaba entrando completamente cambiado.
Sus trenzas estaban más largas que antes y estaba vestido con ropa diferente. Un suéter estrecho color gris con algunos cuadros, un pantalón un poco ancho y tenis negros, llevaba su pañoleta amarrada en su cabeza. En sus manos traía un ramo de flores, rosas rojas para ser específicos. Quise levantarme de la cama y correr a abrazarlo pero no podía por las malditas agujas que tenía en mis brazos.
— ¡Tomi! —grité emocionado y él sonrió de inmediato.
— ¿Se conocen? —cuestionaron mis amigos incrédulos.
— Sí, chicos. — Hice una seña para que Tom se acercara a mí. Antes de hacerlo dejó las flores en una pequeña mesa que había ahí. — Él es Tom y es mi novio. — Sonreí ampliamente.
— ¿Es en serio?
— Claro que sí.
— Mucho gusto —dijo él sonriendo mientras estrechaba su mano con cada uno de ellos.
Pronto se despidieron y salieron de la habitación, dejándonos al de trenzas y a mí, solos. Tom se sentó en la cama, no pude evitar acariciarlo, por primera vez podía sentir su piel, lo que era su suave piel, de verdad. — Eres muy suave. —musité.
Levantó su temblorosa mano llevándola a mi mejilla. — Había olvidado cómo se sentía la piel de los vivos.
— ¿Cómo pasó? ¿Cómo volviste a la vida? —cuestioné.
— Pues fui a casa y no te encontré, me preocupé mucho, así que se me ocurrió que tal vez estarías en la biblioteca, fui y como tampoco estabas ahí, corrí hacia el cementerio. Te busqué en mi tumba, estabas acostado, parecía que dormías. Ya había dejado de llover y pensé en despertarte pero comencé a sentirme mareado… —suspiró— Me desmayé y cuando desperté me sentí muy confundido, ¡la cabeza me dolía! Me toqué y pude darme cuenta que no era la piel como cuando era fantasma, sino todo lo contrario…
— ¿Así que no sentiste nada? —negó con la cabeza.
— Tú tuviste algo que ver, ¿no es cierto?
— La verdad sí, pero esa es una larga historia. Lo que importa ahora es que estás vivo y que estás junto a mí.
— Y que nunca más me iré de tu lado, de eso puedes estar seguro. — Se acercó lentamente a mí, por instinto cerré los ojos. Su cálida respiración era lo que ahora se mezclaba con la mía, sentí como sus labios se posaron sobre los míos, ahora ya no estaban fríos, eran carnosos y suaves, muy, muy suaves, hasta parecían estar calientitos.
Con su lengua comenzó a abrir mi boca, buscando espacio para poder juntarse finalmente con la mía. Eso era una sensación nueva, algo que nunca creí vivir con él. Eso sólo pasaba en mis sueños.
Nuestras bocas se amoldaban perfectamente. Cuando ambos necesitamos aire tuvimos que separarnos, nos miramos una vez más y al poco tiempo nuestros labios se volvieron a juntar.
…
El tiempo nunca se detiene. El tiempo siempre sigue su curso. Los años pasaron, Tom y yo continuamos juntos, viviendo en la casa que alguna vez fue de mis padres. Él pudo seguir con sus estudios, yo comencé con mi carrera.
Estudiaba pedagogía, esperaba poder llegar a ser un buen maestro, tenía que cumplir con la promesa que le había hecho a aquel ángel, ayudar a los demás.
Obviamente eso también incluía a Tom. Lo había convencido de ir a buscar a su familia, así lo hicimos, fuimos hasta Hamburgo. Cuando sus padres lo vieron, casi les da un infarto. Lo recibieron dándole mil abrazos, diciendo cuánto era que lo habían extrañado y pidiendo explicaciones de por qué ni siquiera se había comunicado.
No podía contarles la verdad, pero pudo dar un par de excusas no tan creíbles pero que sirvieron para salir del apuro. Ellos me aceptaron de inmediato como el novio de su hijo, prometimos volver cuando la escuela nos lo permitiera. Ésa era mi nueva familia.
El padre de Georg terminó aceptando la relación de los G’s al ver que el amor que se tenían era lo que realmente importaba.
Andreas y su novia terminaron haciendo incluso planes de boda, ambos eran buenos chicos que se merecían ser felices.
Tom y yo… Bueno, Tom y yo ahora recordamos todo lo vivido con una gran sonrisa en el rostro, ya nada más que nuestro amor nos importa, para mí recordar que me enamoré de él siendo un fantasma se me hace casi imposible de creer.
Pero en éste mundo nada es imposible, ¿no? Porque todos sabemos que el amor está más allá de la realidad.
...
uff, bueno, ¿qué les pareció? Disculpen si fue un poco cursi :3 y No sé si les haya gustado, espero que sí :$ Estuve muy indecisa, porque sé que puede parecer muy fantasioso, pero bien, la verdad es que yo supongo que leer es para olvidarte un poco de la realidad y yo no quería ser realista con éste fic, esa fue siempre mi intención y el final no iba a ser la excepción.
Y éste es el final que yo me imaginé, pero cada quien puede terminar la historia como quiera ^^ lalala(8) y la pregunta de los ángeles bueno, ahora ya saben por qué la hice :3
La verdad es que yo sí creo en los ángelitos e.é Como sea, ya saben, criticas, sugerencias, comentarios, dudas, golpes, insultos, tomatazos, acá todo es bienvenido y me encantaría saber qué opinan sobre el final e.e(:
Muchisimas gracias por haber leído<3 Raii los quiere a todos ^^
Adióoos, espero verlos en mi próximo fic(?<3
Agreguenme a mi msn erraser_5@hotmail.com o a mi face http://www.facebook.com/SaceTh.Trumper
POSDATA: Cuídense todos muchoteee!!<3 Gracias por haberme aguantado por estos dos meses que duró la publicación del fic ^^ lalala, bye, kusses desde Méxiicooo!!



