Resumen: ¿Cuanto tiempo puedes fingir que un amor no te daña? ¿Cuanto tiempo puedes fingir que existe amor? ¿Cuanto tiempo eres capaz de mantener tu cordura...?
Géneros: drama.
Notas: Haciendo limpieza de Pc me econtre con esto, que debe tener más años que Tutankamon. No recuerdo cuando, ni porque lo escribi, ni siquiera me gusta tanto, pero como esta listo lo subo. Ojala les guste y perdon las faltas ortograficas.
Claro, es así de simple preguntarlo. Yo me llevo preguntando lo mismo algún tiempo. Es complicado; tantas vueltas le he dado al asunto, que las palabras se gastaron y ya no significan nada…
Yo… simplemente no lo sé.
Ese sentimiento por él es tan grande, tan inmenso y abrumador que me ahoga. No puedo hacer más que dejarme llevar por ese estado somnoliento e inerte que me provoca al estar cerca, esa extraña y volátil ilusión mortal, que siempre termina por hacerme caer por un enorme abismo de negro silencio, donde ninguno de mis sentidos funciona como debería. Donde ya no era yo.
Es tanto que simplemente esta pudiendo conmigo. El alma me pesa una tonelada, cada movimiento cuesta más de lo común. Es como si me hubiese drenado de toda la energía que necesitaba para vivir, con solo una mirada.
Con una de esas sonrisas inocentes e infantiles que hacían añicos todas mis defensas.
Me quedaba inerme con solo verle pasar.
¿Cómo seguir respirando, cuando duele no tenerle cerca?
El tiempo pasa tan lento, y tan rápido al mismo tiempo que me marea. Un segundo parecía estar con el por una eternidad y al siguiente todo se había esfumado y parecía tan lejano que sus recuerdos eran borrosos.
Incluso recordar su rostro era difícil… Recordar su aroma era como contar las estrellas del cielo: Imposible.
Nada, nada me conducía a él… todo era en vano, como si en verdad no existiese.
Pero sabía que estaba ahí, porque le veía todos los días, porque podía oír su voz…
Pero en mi mente… todo era una contradicción y un amasijo de recuerdos y pensamientos tan grandes y difusos que incluso había olvidado quien soy yo.
Así que no puedo responder eso. No sé que es para mí, ni que me ha hecho, solo sé que me estoy muriendo.
El silencio de sus palabras quema. Porque no obtengo respuestas de ellas, sino mas acertijos. No puedo ver a través de su mirada y saber que piensa.
No puedo saber si me quiere, si juega conmigo… si soy yo el que crea castillos en el aire destinados a derrumbarse ante la primera brisa invernal.
¿Entonces? Supongo que todo lo que somos es eso… polvo en el viento.
Nada. Algo que tan pronto vino, se fue, y que no puede ser recordado por nunca estar ahí.
No sé que somos, no sé que soy.
Solo se… que le amo. Con tanta fuerza que todos los códigos que aprendí se borraron; Con tanta intensidad que sacrificaría mi vida por él. Con tanta, tanta fuerza… que no puedo respirar si no está cerca, que sufro si no le veo, que llorar duele más si es por él.
Tanto, que solo puedo imaginarnos juntos y mi mente se volvió loca de vivir en fantasías.
Así tanto le amo.
Y con todo, aun así, todo lo que somos, fuimos y seremos será siempre…

