Es corto pero como tiene más de mil palabras no lo puedo considerar drabble :B
Lo mismo.
Los mismos ojos, es decir, la misma mirada. Los mismos labios, es decir, las misas muecas. La misma cara, es decir, las mismas expresiones. La misma nariz, es decir, el mismo perfil. La misma alma, que es una sola, que son lo mismo, pero que por fuera se expresa de otra forma diferente y única.
Nuestra madre nos creó hace más de veinte años, en un mismo útero. Él se creó antes que yo, y por eso yo nací primero, haciéndome llamar el hermano mayor, el que lo protege, cuándo en verdad sabemos que él es el que en verdad nos protege a ambos, me protege a mí, porque es el hermano mayor.
Nueve meses en que estuvimos conociéndonos del todo, en que estuvimos más unidos que nunca antes, en dónde le toqué por primera vez el brazo, y así fue como nos comunicamos por el resto de la vida sin palabras. Nueve meses, en los cuáles lo único que podía ver era a él, que también era yo mismo. Nueve meses de los cuales jamás cambiaría nada.
Siete años, en que vivimos juntos viéndonos iguales. Siete años, en dónde nadie nos reconocía por ser idénticos, lo mismo. Siete años, en dónde cada uno fue marcado de forma diferente, y en dónde a los siete años sufrimos nuestro primer abandono, juntos.
Tres años, en los cuales cambiamos y fuimos por caminos diferentes, pero que seguíamos con lo mismo, y perseguíamos lo mismo, porque eso somos, lo mismo.
Tres años más, en dónde perseguimos seguros un mismo sueño. Cuatro años en dónde hicimos a los dos mismos amigos de toda la vida. Cinco años que nos llevó brillar a la misma densidad. Seis años, en dónde nos guiamos por metodologías extrañas, pero que caímos a lo mismo. Siete años que la gente demoró en tratar de comprendernos. Ocho años que nuestro mismo sueño demoró a hacerse realidad. Nueve años en dónde cocimos nuevas ciudades, y conociendo a las mismas culturas juntos; nueve años que nos demoramos en darnos cuenta de lo mismo; nueve años para volver a opinar lo mismo. Diez años en que nos demoramos odiar lo mismo: la Fama.
No es que no nos guste, es lo que siempre quisimos, pero nunca creímos que jamás lo entenderían, luego de más de cinco años de tratar de explicar una simple cuestión. Somos lo mismo.
Sólo buscábamos una forma de poder expresar lo que somos, lo que sentimos, lo que vivimos, pero hasta ahora, nadie lo ha entendido. Todo lo toman para cualquier cosa.
Mi hermano tiene aún esperanzas, y sale adelante por ambos, me anima y me apoya, pero yo soy más débil, y aunque no lo demuestre siempre, yo ya perdí la esperanza.
Mi hermano sigue esperanzado por el amor verdadero, a mí me rompieron el corazón y no quise volver a caer en ello, por miedo.
Mi hermano sigue creyendo en los cuentos de hadas, pero yo no, yo perdí la esperanza hace mucho.
¿Qué esperanza perdí?
Yo no creo en el amor entre gemelos, más allá de lo fraternal. Mi hermano es mi ídolo, y yo sé que soy el ídolo de mi hermano. Hemos pasado cada segundo de nuestra existencia juntos, y como gemelos jamás me imaginaría estar sin él. Nuestro padre nos dejó y nuestra madre lo cambió, y a pesar de que nuestro padrastro sea estupendo, no es a quién nosotros dos queríamos seguir. Perder a alguien para nosotros es algo muy doloroso, y el miedo de tener lejos a mi hermano es como pensar que lo he perdido, y por eso no puedo estar lejos de él.
Yo no creo en el incesto entre gemelos, o por lo menos entre nosotros dos, porque cada uno cree en algo diferente. Mi hermano cree en el amor verdadero, a primera vista y para siempre, y yo creo en el amor verdadero, que llega con respecto al tiempo, y a ninguno nos ha llegado.
¿Por qué mi hermano sigue con lo suyo a pesar de que sea más que obvio que está destruido por dentro? Porque mi hermano es fuerte.
¿Por qué yo no fui capaz de esforzarme para tratar de encontrar aquella personita que me hará siempre feliz? Porque tengo miedo de que me dañen o traten de alejarme de mi hermano, o que mi hermano se aleje de mí.
Mi hermano es todo para mí: mis ojos, mi boca, mi rostro, mi cuerpo, mi perfil, mi alma, mi corazón. Somos lo mismo, y si lo pierdo no podría volver a mirarme en un espejo, porque él es mi único espejo.
Somos lo mismo.
Yo no creo en que algo más allá que amor fraternal haya entre nosotros, porque tengo claro de que ambos tenemos miedo de alejarnos por una estúpida relación.
Se supone que mi alma gemela es él, pero eso no es cierto, porque nuestra alma es una sola, son ambas iguales, y las almas gemelas son todo lo contrario a la otra.
¿Qué esperanza perdí?
La esperanza de que mi hermano sea mi alma gemela. Porque somos lo mismo, y el espejo no se lleva bien con su reflejo.


