Cada vez que pienso en ello una especie de electricidad atraviesa mi cuerpo y me hace estremecer.
El divorciarme de Jörg fue un duro golpe para mí y para mis hijos. Tom comenzó a refugiarse en sí mismo, escuchaba música, hacía grafitis en las paredes de su cuarto, parecía como si nada le importase. Bill comenzó a ocupar prendas oscuras, tintó su cabello y se refugió en una banda que comenzaba a surgir, ¿Green Day? Creo no equivocarme.
Con el pasar del tiempo, fui notando la extrema cercanía y necesidad que se tenían el uno al otro, cosa que incrementó cuando Gordon, les enseñó cosas sobre la música, cosas que les abría las puertas al mundo de pequeñas estrellas de rock con el que ellos tanto soñaban.
Ellos ya eran adolescentes, tenían una banda, un contrato, grabarían su segundo disco, y sin embargo, parecía no importarles, simplemente vivían en su pequeña burbuja.
Lo recuerdo.
A la mayoría de edad, durante su gira por U.S. surgieron algunos espeluznantes rumores entre las fans, “Twincest”. Incesto. Se los planteé un día en la cena, entonces ocurrió lo menos esperado, ellos entrelazaron sus manos, juntaron sus sillas y nos miraron a la cara.
-“Mamá, papá… – dijo Tom temeroso
-“el twincest es real” – susurró Bill.
Lloré como nunca antes había llorado en mi vida. Tuvimos una gran discusión esa noche, los eché de casa, no me importaba donde pudiesen ir, simplemente no quería verlos.
Lloré toda la noche. Amanecí mirando montajes y fotografías que las fans analizaban en blogs del cómo se notaba a simple vista su relación más allá de lo fraternal.
Entonces me cuestioné… si ellas pueden aceptarlos así, ¿Por qué yo, su madre, no pude comprenderlo?
Pasaron meses. Meses en los que corté todo tipo de comunicación con ellos Era 2009 y Bill contrajo anorexia. Estaba preocupada, sabía que no comía porque un dolor le quemaba por dentro. El dolor de un hijo que ha perdido a su madre.
Gordon me pidió matrimonio, una buena escusa para poder llamarlos y decirles que viniesen a casa. Así lo hice. Llegaron temerosos, tomados de las manos. Ambos muy delgados. No recuerdo como sucedió, solo sé que de un segundo a otro estaba abrazada de ambos y rogándole a Dios que los protegiese siempre. Nunca hablamos formalmente el tema, todo estaba dicho.
Como dije en un principio, pensar en mis hijos como una pareja, manteniendo una relación, me hace estremecer, pero al mismo tiempo me hace feliz saber que se tienen el uno al otro, que nunca se abandonarán y que estarán siempre al lado de su gemelo. De su alma gemela.
Natalie. Ria. David. Georg. Gustav. Fans: no saben el cariño que les guardo, porque son ustedes quienes me ayudaron a darme cuenta de que ellos son felices estando juntos. Por favor asegúrense de que mis hijos sean felices. Gracias por no criticarlos como yo lo hice alguna vez.
Gordon les manda saludos y yo unos enormes besos y abrazos.
Simone.-
