lo ame *o* come on girl!!!! ya san dos semanas que no actualizas ¬¬

lo ame *o* come on girl!!!! ya san dos semanas que no actualizas ¬¬

dankee shooon por suus comentarioos >_________<
dos semanas?? yaa?? tan pronto?? es que hace dos semanas que empezamos las clases, y entre el sueño atrasado, los deberes, las inspiracion que se ha pillado vacaciones y cosas por el estilo puees se nos pasa el tiempo muy rápido u.u perdoon por no actualizar, tenemos medio capitulo asi que no queda mucho, les pedidmos un tiempito maas pliiis
graciaas por leer siempre y comentar, nos hace muy felices. cuidense! se las quiere
bY: Nyxx&Miika
olaaa!! perdón perdón perdón y mol veces perdón por el retraso, se nos fue el tiempo y nos entretubimos con otras cosas lo sientimoo muchísimo!!
graciaas por sus bellos comentario y por tener la pasciencia de esperarnos xDD aquí les traemos el capitulo prometido =3
que lo disfruten!!
perdón si encuentran faltas es que no lo revise a fondo xDD
__________________________________________________________________________
Pov Tom.
Me desperté con la suave música de mi móvil, el tono de despertador era realmente suave, tanto que me hacía replantearme como lograba despertarme cada mañana. Giré en la cama después de desconectar el aparato y me encontré con la dulce carita de Bill. La noche anterior, en vez de aclarar mis dudas, las había duplicado. Le acaricié la mejilla, intentando no despertarle, le di un beso en la frente y salí de la cama. Me di una ducha rápida, me vestí con una de las tantas mudas que había traído, arropé bien a Bill, le di otro beso en la mejilla y salí de la habitación.
La casa se encontraba envuelta en un silencio total. Me encaminé a la cocina y, al pasar por la sala, pude ver a los G’s placidamente dormidos. Y luego querían negar lo evidente… los tapé bien y fui a la cocina a prepararme el desayuno, un café con tostadas y, quizás, un vaso de sumo. A mi mente acudían las palabras de Gustav “y es que todos no hemos dado cuenta de lo que esta sucediendo alrededor nuestro pero no...” ¿Pero no qué? Aahg era tan frustrante… ¡Maldito Jost y su maldita costumbre de interrumpir!
Me paré al lado de la ventana, la calle estaba tranquila y los tonos naranjas del cielo le daban al ambiente un tono soñador. Mi mente volaba a día anterior…sus labios tan cerca de los míos, el deseo de besarle, de abrazarle y no soltarle… ¿Pero por qué? Quería, ansiaba, deseaba ese beso que nunca llegó… ¿Cómo podía desear a mi hermano de esa manera?
- Buenos días Tom… – me giré, saliendo de mi profundo ensimismamiento. Nick se servía café. Sus hombros caídos y su expresión triste hacían notar la tristeza del rubio.
- Buenos días. Que madrugador.
- Si… tener a Liam durmiendo al lado puede resultar perturbador a veces. No se que hacer Tom… – calló abatido en una de las sillas, llevándose una tostada a la boca – es tan… no se que pasa por su cabeza, no se como sentirme, no se como encarar la situación… no se nada…
- Él… – me senté a su lado, escogiendo bien mis palabras para hablar – él esta confundido. Por lo que he oído, os conocéis hace mucho, él esta con tu hermana. Estoy seguro al 100% de que tus sentimientos son correspondidos, supongo que es el miedo de cómo reaccionaría tu hermana y como reaccionarías tú si él le hace daño con su confesión.
- ¿Y crees que yo no lo he pensado? ¿Por qué crees que no he hecho nada al respecto? – se puso a la defensiva – lo último que quiero es que Juli sufra, es mi hermana pequeña al fin y al cabo.
- Pero ella acabará dándose cuenta. ¿Lo sabes verdad? En algunos casos, la actitud de Liam contigo es muy evidente.
- Lo se… - dio un largo sorbo a su café - ¡Dios esto es demasiado, mi cabeza va a explotar como siga así! No hago más que pensar y pensar en él, continuamente, en como se comporta, en lo atento que es… y luego, lo jode todo, siempre lo jode… y yo me callo, intentando tragarme las lágrimas.
Nick se había alterado. Hacía una fuerza sobrehumana para no quebrarse y liberar todo ese dolor… apretaba los puños, tapándose los ojos con los mismos. Me levanté y fui hasta él, lo abracé lo más fuerte que pude. Su fortaleza era increíble, pero toda fortaleza se quiebra ante continuos ataques. Nick se puso de pie y dejó que le abrazara mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
Enfoqué mi vista en la puerta de la cocina y vi aparecer a Bill, quién frenó en seco al vernos. Le hice un gesto para que no hiciese ruido y le pedí que volviera a la habitación.
- Encontraremos una solución Nick – dije sobándole la espalda – estate tranquilo.
- Va-vale.
- Sube a recostarte donde no este Liam, así puedes descansar. No hace falta que vengas a la reunión de hoy si no te ves con ganas.
- Gracias por escucharme Tom – dijo con voz rasposa, yo le sonreí.
- No es nada, para eso están los amigos.
Le di un beso en la frente y volví a subir al cuarto. Bill estaba sentado en la cama, mirando su móvil. Me senté a su lado y hundí mi dedo en su mejilla.
- Buenos días – dije dándole un beso donde antes había estado mi dedo - ¿Has dormido bien?
- Hola Tomi – me ofreció una cálida sonrisa – si, he dormido de maravilla. ¿Le ocurre algo a Nick?
- Solo está un poco desanimado y cansado, no es nada grave. Necesitaba hablar y yo le escuché y recomendé lo mejor que pude.
- Ams, bueno, iré a hablar con él después – dijo con una media sonrisa.
- Le he dicho que si no quiere venir a la reunión que no venga, no pasará nada.
- OK, ¿Te vas ya?
- Si. Nos vemos luego – él se levantó de la cama y me abrazó por la cintura, yo puse mis brazos en su cuello y apreté. Amaba esa sensación – nos vemos en un par de horas.
Nos miramos a los ojos, brillantes, expectantes como siempre. Entonces Bill se acercó, como había echo el día anterior cuando estábamos en mi habitación y me dio un beso en la comisura de los labios. Yo cerré los ojos, disfrutando de ese leve toque… me separe de él, dándole una última caricia en la mejilla, salí de la habitación y un minuto después subí a mi coche, aun sintiendo el leve calorcillo que subía a mis mejillas. ¿Qué diablos me estaba pasando?
Llegué al trabajo, como siempre todos me saludaban y yo devolvía el gesto por cortesía. Después de saludar a Jackie me encerré en el despacho y seguí con mi arduo trabajo de selección de grupos. Había muchas carpetas, muchos mensajes, muchos e-mails, ¡mucho de todo!
Tocaron la puerta y al levantar la mirada me encontré con tres cabecitas asomando por la rendija de la puerta, Bill arriba del todo, con sus manitas puestas en el borde de la puerta, Liam debajo de él y Nick debajo del guitarrista, con ojos alegres, eso me hizo sentir bien.
- Buenas – comenté volviendo a mi trabajo
- ¿Solo ese recibimiento? Que soso – hablo Bill abriendo de golpe la puerta, haciendo que los otros dos casi cayesen al suelo.
- Estoy trabajando – dije, sin poder disimular mi sonrisa.
- Sisi ya…
Se sentaron cada uno en su sitio y empezamos la reunión. Bill comentó que llevaba muy bien las composiciones de las canciones del nuevo disco, me aseguré de poder echarles una ojeada luego.
Y seguimos hablando y hablando, y observándonos… sentía constantemente los ojos de Bill fijos en mi, al tiempo que yo miraba, primero a Nick, luego a Liam, a Nick otra vez, mientras ellos se turnaban para mirarse sin llegar a coincidir nunca. De tanto en tanto fijaba mi vista en Bill, que me miraba con sus intensos y a la vez tiernos ojitos marrones… Gustav… Gustav estaba pendiente de su móvil, sonriendo cada cierto tiempo, ¿Con quién hablaría? Y Jost, Jost miraba por la ventana, arrugando la frente y seguramente pensando “¿Quién diablos me mando a meterme aquí?”
Dimos por finalizada la reunión y todos se fueron a ensayar mientras yo continuaba con mi trabajo.
******
Sobre las nueve de la noche, sentí la puerta abrirse y me levanté del cómodo sofá para ir a recibir a los demás. Venían cargados con sendas cajas de pizzas familiares.
- Tanta comida basura no es buena…– comenté, aún teniendo unas terribles ganas de comerme una yo solo.
- ¿Tú sabes cocinar? Porque aquí somos todos unos negados, menos Gus que algo si sabe.
- Jajaja no me lo puedo creer, me quedo de huésped y tendré que cocinar para poder comer bien, lo que hay que ver…
Me gané tres tortazos en menos de cinco segundos y luego reímos como locos mientras nos acomodábamos en la mesa. Entre todos devoramos las pizzas como si nos fuese la vida en ello, hasta que solo quedó un trozo en la última caja. Allí se desató una pelea de miradas como en las pelis del viejo oeste, nadie movía un ni un pelo, se escuchaba hasta los gritos de la vecina. Miré a mi lado, Bill miraba a Liam, Liam miraba a Gustav, Gustav miraba a Nick, Nick me miraba a mi… de pronto una mano salió de la nada y agarró el último pedazo de pizza, todos saltamos a intentar cogerla, pero era demasiado tarde… Georg la degustaba como se degusta un mísero vaso de agua en medio del desierto.
- ¡Georg! Eso era mío – gritamos todos a la vez
- ¡Y una mierda! Ni os acordasteis de mí, poco mas y me quedo sin cena…
Después de una discusión con el pobre Georg que se había quedado sin cena, nos distribuimos por el salón para ver la tele, pero la programación era una mierda…
- oye ¿Seguimos con la conversación de ayer? – comentó casualmente Nick
- ¿Y si jugamos al Twister? – contraatacó Bill
- ¿Es obligatorio? – a Gustav se le veía demasiado cómodo en el sofá.
- A tu criterio lo dejo, nosotros nos divertiremos ¿A que si? – tuvo un asentimiento general así que fue a buscar el juego.
- Bien ¿Saben como se juega no? – preguntó al volver con el juego en sus manos
- Sep – dije yo mientras Nick y Liam asentían
- ¿Georg?
- ¿Que?
- ¿Vas a jugar?
- Umm prefiero ver como hacen el ridículo – y fue a sentarse junto a Gustav
Bill colocó la tela en el suelo, dejándola bien lisa y después sacó la tabla donde
Indicaba que mano o que pie iba a cada color. Gustav decidió que seria él quien nos lo indicaría. Liam comenzó a presumir de su buen equilibrio, pero justo cuando Nick tuvo que pasar uno de sus brazos entre sus piernas él rápidamente cayo de culo. Yo aguantaba lo mejor que podía, pero era un lío de manos y pies, Bill era el que se encontraba mas cómodo ya que estaba prácticamente sentado.
Al final por supuesto ganó mi hermano ya que el tuvo la suerte de no mover mucho sus brazos y piernas, al contrario de nosotros que nos encontrábamos en una batalla mental para controlar nuestras extremidades.
- Chicos ¿os importa si me voy a dormir ya? Me lleva doliendo el cuello casi todo el día por la posición en que dormí ayer – dijo Gustav mientras se sobaba el cuello con la mano.
- Lo siento – se disculpó Georg juntando sus manos y posicionándolas enfrente de su rostro – si no me hubiera quedado dormido...
- Bah, yo podía haberte despertado pero no quise, además, a fin de cuentas también me quede dormido... ¿Dormiste bien?
- si... – respondió bajito mientras un pequeño sonrojo se acentuaba en sus mejillas.
- Me alegro – sonrió y se despidió desapareciendo por las escaleras.
- Georg ¿tomas el lugar de Gus? – preguntó Bill.
- Ok.
Al poco rato, todos ya volvíamos a ser una enredadera de piernas y brazos, a diferencia de que tenía a la vista el trasero de Bill y eso me estaba distrayendo demasiado. Giré mi rostro intentando mirar cualquier otra cosa y encontré a Nick aguantándose la risa mientras me miraba. Entonces Liam tuvo que moverse para posicionarse en su color correspondiente quedando sus rostros juntos, mejilla con mejilla, entonces fue mi turno para reírme. De repente empezó a sonar un móvil.
- Mio – dijo Nick mientras se levantaba intentando no caerse y descolgó la llamada – ¡Mama! … oh, no, no claro que no me he olvidado... ya sabes mucho trabajo... si... claro que estoy bien... mama... maaa escucha... ¡¿Quieres escucharme un momento?!... vale... pero espera solo un momento – entonces separó el aparato de su oído – ¿chicos me disculpáis? Es mi madre y bueno ya sabéis como...
- claro, ves tranquilo – le respondí mientras me desasía de mi incomoda posición y estiraba los brazos.
- ¡joder! ¿qué hora es? – preguntó Georg alarmado.
- Las doce ¿por qué? ¿qué pasa?
- ¡Que empieza mi película favorita! Me voy a la habitación para verla mas tranquilo – y sin dejarnos reaccionar ya se había esfumado como un rayo.
- Joooo con lo que me gusta este juego y me voy a quedar con las ganas, ya solo falta que a Liam umm le duela la cabeza? Y a ti T...
- La verdad es que estaba por decirlo, hace un rato me ha empezado a doler pero como no era un dolor muy fuerte e aguantado pero ahora mismo siento que mis sienes van a morir asesinadas de dolor – dijo cogiendo el puente de su nariz y masajeándolo – Lo siento.
- No hombre, si te duele la cabeza ves a descansar – dijo Bill mientras se levantaba e iba a la cocina, volvió con una pastilla en mano y un vaso de agua – anda toma y ve a descansar.
- Gracias – y después de tomársela se despidió con un sonoro bostezo.
Entonces empecé a sentir pequeñas mariposas revoloteando por mi estomago. Estábamos solos, él y yo.
- Dime que a ti tus perros no te tienen que llamar, ni que te duele el estomago, ni que tienes tanto sueño que...
- ¿Mis perros? ¿como van a llamarme? – reí divertido – aunque ahora que lo pienso creo que los deje sin comida con las prisas, lo siento Bill me tendrás que disculpar.
- Toooooooooom no me dejes solitoooooooooo – dijo haciendo un exagerado puchero. Empecé a reírme con ganas.
- Jajaja oh dios tenias que ver tu cara jajaja era broma jajaja.
- Idiota – y no aguantando mas empezó a reír también – ¿una ultima partida? Jajaja
- claro.
Entre risas volvimos al juego, girando con la mano o el pie que teníamos más disponible, la aguja. Y como intentábamos tirarnos para joder al final acabé cayendo llevándome a Bill conmigo. Nuestros cuerpos se encontraban enredados y podía sentir su aliento mezclarse con el Mio, al segundo sin esperármelo sus labios se encontraban sobre los míos. Era una sensación incre...
- ¿Chicos que están haciendo?
Entonces la voz de Nick me volvió a la realidad y por impulso empujé a Bill lejos de mi, sentía mi cara arder intensamente y mi corazón palpitaba a mil por hora, estaba seguro de que si me pinchaban ahora no me sacaban sangre.
- Bien antes de que digáis nada, no quiero excusas como que os habéis caído...
- ¡Pero es que ha sido así! Estaba intentando tirarle y perdí el equilibrio, entonces...
- Le comiste la boca a Tom – completó Nick.
- ¡NO! – gritamos los dos a la vez. Realmente debíamos parecer dos tomates con patas.
- Claro, claro... y yo me chupo el dedo
- ¡Solo fue un pequeño roce! – aclaró Bill cagándola por completo, yo quería darme de cabezazos.
- ¡Ajá! ¡Lo sabía! En verdad pensé que quizás era yo el de mente salida por pensar que ibais a hacer algo indebido, pero como os tenia de espaldas, solo llegaba a divisar que Bill estaba encima tuyo Tom. Os habéis delatado sólitos, si es que la juventud de hoy en día...
- ¡Ni que fuéramos unos críos, además tienes nuestra misma edad!
- Está bien entonces os dejo en quinceañeras enamoradas.
- Ya... pues yo creo tener una delante – contraataqué tras recordar como Nick se incomodaba y sonrojaba cuando tenia muy cerca al guitarrista.
- Wow ya son la una menos cuarto creo que debemos ir a dormir – dijo bostezando exageradamente.
- Sep y yo me chupo lo que me cuelga entre las piernas.
- ¿Enserio? Yo lo e intentado pero no puedo – soltó Bill de lo mas normal. Nick y yo abrimos la boca a mas no poder, yo quería desmayarme porque, para colmo, mi mente es muy imaginativa y Nick... creo que al pobre Nick le dio un paro cardiaco – pedazo de pervertido no pudo si quiera hacer una broma.-finalmente los tres estallamos a carcajadas.
- Buaah estáis loquísimos aunque e de decir que ahora si que tengo sueño.
- Si, ya es hora de descansar – dije levantándome y a continuación tendí mi mano para ayudar a Bill.
- Gracias Tomi.
Subimos hasta los dormitorios y nos despedimos de Nick, volví a empezar a sentirme nervioso y las dudas volvieron a invadirme, después de aquel leve beso había descubierto lo que realmente sentía mi corazón aunque yo quisiese negármelo pero Bill... ¿Que sentiría? ¿Fue ese beso accidental como justifico con Nick... o porque el también lo deseaba? Y en caso de sentir lo mismo ¿Se arrepentiría? ¿Se sentiría culpable? ¿O simplemente lo olvidaría como si no hubiera sucedido nada?
Me encontraba tan metido en mis pensamientos que cuando mi móvil empezó a sonar pegué un pequeño bote del susto. Observé la pantalla por unos segundos, era Andreas.
- ¡Cabrón! veo que encuentras a tu queridísimo hermano y ni siquiera tienes la simpatía de presentármelo, como tampoco me dejas verte ¿Que clase de mejor amigo eres? – dijo mientras fingía un llanto amargo.
- Exagerado... ¡al menos podrías alegrarte por mí! Además tengo todo el derecho del mundo de disfrutar de mi hermano todo lo que me de la gana.
- ¿Y quién dijo que no me alegrara? Ya pasaste bastante, ahora te toca ser feliz.
- Lo soy y mucho ahora que le tengo a mi lado – dije mientras daba un pequeño suspiro de felicidad.
- Mañana ¿tienes algo que hacer? Tengo cuatro días de fiesta.
- Pues si quieres vente a cenar y así de paso los conoces a todos.
- ¿A que hora?
- A las diez te voy a buscar.
- Esto es lo bueno de tener mala orientación.
- Lo que tú digas, anda buenos noches idiota.
- Si yo también te quiero, chau – colgué.
- ¿Quien era? – preguntó Bill ya solo en boxers, intenté no desviar la mirada en donde no debía.
- Andreas, mi mejor amigo, mañana vendrá a cenar quiere conocerte y ya de paso también os lo presento a todos.
- Eso es genial, sabre más cosas sobre ti – y tan solo con eso ya conseguía ponerme rojo.
- Lo siento – se disculpó bajando la mirada.
- ¿Qué? – oh dios mío ¿Tanto se notaba mi sonrojo?
- El beso, yo... perdón, no quise molestarte, bu-buenas noches – besó mi mejilla y rápidamente se metió en la cama dándome la espalda. Mi pecho comenzó a doler y podía sentir como a él le dolía también porque desde siempre a sido así. Y mientras el sentía miedo yo tan solo quería que me estrechara entre sus brazos y nunca más me soltara, mientras a él le invadían las dudas yo las tiraba lejos de mi y tan solo quedaba el deseo de amar y ser amado. Me desvestí quedando en boxers también y me acosté hacía el lado de la ventana y me dormí con la imagen de las estrellas en mi mente.
A la mañana siguiente lo que menos esperaba, al abrir los ojos, era ver su hermoso rostro a centímetros del mío, observé sus labios entre abiertos durante un largo rato debatiéndome entre besarlos o no besarlos. Así que antes de nada, se me ocurrió la idea de rozarlos mínimamente con mis dedos, para comprobar que se encontraba dormido. Muy lentamente y con cuidado lo hice, sintiendo un cosquilleo en la yema de mis dedos, Bill suspiró y yo me alerté retirando la mano instantáneamente, sintiendo que mi corazón palpitaba a mil por hora. Espere durante un tiempo indefinido y Bill seguía sin moverse, así que tragué duro y poco a poco me acerque hasta finalmente posar mis labios sobre los suyos. Al separarme, seguí sintiendo el hormigueo en mis labios y con una pequeña sonrisa, me fui de la habitación para ir a la cocina y poder desayunar algo. Escuché la voz de Nick tarareando una canción.
- Buenos días – saludé cogiéndome una naranja y empezándola a pelar apoyándome en el mármol.
- ¿Como que buenos días? no me dejásteis dormir – soltó Nick en el momento que yo había empezado a masticar el primer trozo de naranja, empecé a toser ya que me atraganté.
- ¡¿Pero qué...?!
- Era broma.
- Me da a mi que tanta broma te esta afectando – dije recriminándole con la mirada mientras limpiaba mi boca con una servilleta.
- Ahora enserio no me digas que después de lo que vi ayer ni siquiera habéis tenido un primer beso pasional...
- No seas idiota, ¡Claro que no! es mi hermano y ya te dijo que fue un accidente – dije desviando la mirada hacia el suelo.
- Hey, hey ¿Ha pasado algo malo? – preguntó acercándose a mi, posando su mano en mi hombro. Yo necesitaba desahogarme.
- No, no solo que... él... él… se disculpó...
- ¿Cómo?
- Y... y le acabo de besar...
- ¡¿Qué?!
- Y... y yo creo que estoy enamorado y...
- Espera, espera, ve por partes. A ver primero ¿Por qué se disculpó?
- Por el beso... – susurré bajito – pero en cambio yo no me arrepiento, ni me siento mal por ello, he comprendido gracias a ese beso que yo estoy enamorado de Bill y a pesar de que este mal amar a mi hermano gemelo, dentro de mi se siente que esta bien y yo quiero creer en eso, porque en el amor que yo creo es libre de perjuicios y creo... bueno sé que Bill tiene miedo, que se siente inseguro y lo entiendo, pero hace tanto tiempo que e estado en su búsqueda, que ahora, que por fin le tengo a mi lado, quiero aprovechar cada segundo que me sea brindado junto a él.
- Tom... – sin más me estrechó entre sus brazos – quiero que sepas que acepto lo que sentís el uno por el otro, a mi punto de vista este amor que a nacido entre los dos es el más puro que conozco, muchas personas se pasan la vida buscando a su alma gemela y vosotros habéis tenido la suerte de nacer junto a ella, por eso, no quiero que desaprovechéis la oportunidad que os a dado la vida, puedes contar conmigo para todo lo que haga falta y estoy seguro que los chicos también lo comprenderán.
- Cof, cof ¿Tom, Nick seguro que no me escondéis nada? – carraspeó la voz de mi hermano que se encontraba apoyado en el umbral de la puerta. Nos quedamos congelados y nos miramos a los ojos horrorizados ¿Nos habría escuchado?
- Bueno haré como si no hubiera visto nada, Tom, Andreas al teléfono – me lo tendió en la mano, seguido me lo puse en la oreja.
- ¿Andreas?
- ¡Joder! te juro que e pensado al principio que me lo a cogido un famoso cantante, que si no me equivoco toca en Tokio Hotel, la voz de tu hermano es clavada a la del tipo.
- ¡Hola! ¿Qué tal? Bien ¿y tu? Si bien también, primero se empieza por ahi segundo pues... si mi hermano es el cantante de Tokio Hotel.
- ¡¿quéééééééééééé?! ¡oh dios mío a buenas horas me lo dices! ¡no quiero ir vestido de cualquier manera!
- Tranquilo, todos iremos cómodos, ni que fuéramos de gala siempre.
- Ya y me lo dice el que se tira más de una hora para elegirse un conjunto.
- Ok, eso no te lo puedo negar
- Bueno será mejor que me espabile que ni siquiera tengo una mínima idea de lo que me pondré y eso es grave ¡chau! – y colgó.
- Bien Nick, Bill vais a despertar a Liam y ordenar la casa que estos días la hemos dejado un poco de lado, me llevare a Gustav y Georg a comprar conmigo ¿entendido?
- Sep.
Pov Bill
- Ya son las diez y Tom aun no llega – dije mirando el reloj por quinta vez ¿estaría exagerando?
- Bill hace solo veinte minutos que a salido, ten en cuenta los semáforos y que el chico este no vive tan cerca – explicó Nick.
- Ya pero... es de noche y ¿si le pasa algo?
- Bill, tiene 25 años, creo que es lo suficiente mayor para cuidarse solo-esta vez hablo Liam.
Entonces escuche el sonido de un coche aparcando.
- Ya están aquí – informé alegre, corriendo hacia la entrada. La puerta se abrió y rodee a mi hermano en un efusivo abrazo, que hizo que casi perdiéramos en equilibrio.
- Wow así que tu eres el hermano perdido de Tom – dijo la voz de un chico rubio platinado que supuse que seria Andreas. Solté a mi hermano poco a poco acariciando su cuello hasta que lo solté, pude observar como se estremeció ante el contacto.
- Bill Kaulitz encantado – me presenté ofreciendo mi mano para que la estrechara cosa que hizo tras pasar unos segundos, me recordó a una fan que le paso exactamente igual solo que esta después quiso perseguirme y... uff mejor olvidarlo.
- A-Andreas Biersack.
- Bien ahora que estamos todos, entremos para dentro tengo unas ganas de probar lo que han cocinado Gustav y Tom, tiene muy buena pinta – dije con una gran sonrisa y frotando mis manos.
- Créeme si te digo que Tom cocina de maravilla, no te a podido tocar mejor hermano que él.
- Ei, ei ya se que soy irresistible pero no me puedo partir en dos.
- Tsé, olvidas que tienes un gemelo con más estilo y más sexy. – mentira, sabía que Tom era mucho mas guapo y más sexy que yo o al menos en mi punto de vista era así.
- Par de gemelos, si no fuera porque sois hermanos pareceríais pareja – soltó Andreas como si nada. Tom y yo nos sonrojamos de sobremanera y sin decir nada nos fuimos hacia el comedor donde ya todo se encontraba listo.
Durante la cena todo fue muy animado, sobretodo cuando Andreas y Tom empezaron a contar sus anécdotas y en los líos en los cuales se metía Tom. Los que mas nos hicieron gracia fueron algunos como cuando Tom hizo una apuesta en la cual debía colarse en una piscina y nadar desnudo, todo le salió bien hasta que le pillo el que hacía de guardia y el perro se lanzó al agua y él tan solo pudo cogerse sus pantalones y una bamba y salir corriendo. Otra anécdota fue que una vez mientras paseaba a los grandes perros de la vecina para poder comprarse su queridísima guitarra, lo arrastraron cogiéndolo del pantalón. Otra muy graciosa fue una vez después de volver de una fiesta borrachos, se conectaron al Messenger y se pusieron la cam, entonces Tom empezó a contarle al rubio que había visto una araña, que le daba miedo y Andreas podía ver como se encogía en la silla con una zapatilla en mano y mirando fijamente a la pobre arañita. La pequeña araña enseguida se escondió detrás del radiador y Tom le escribió al rubio: ¡Já ahora pondré el calentador a tope para que se queme muajajajaja! Y tras ello vio Tom atrabancarse con la silla y caer al suelo. Allí se quedó dormido y al día siguiente fue a clases con dolor de cuello.
Después de aquel maratón de situaciones graciosas, yo y Nick tuvimos que ir a lavar los platos.
- Bill
- Dime.
- Creo que Andreas te mira demasiado.
- Mme pasa con mucha gente eso ¿O acaso lo olvidas?
- Ya pero esto es diferente, me da mala espina así que ves con cuidado.
- Nick, es el mejor amigo de Tom ¿que de malo iba a hacerme?
- Prométeme que al menos tendrás cuidado, no te lo quería decir así pero creo que le gustas y quiere umm tema.
- ¡Oh my god! ¿Te estas oyendo Nick? Pe-pero si me acaba de conocer, como va a querer.... eeem... eso... con... conmigo encima.
- No se pregúntaselo a él que no paraba de comerte con la mirada.
Y como si el susodicho nos hubiera escuchado apareció en la cocina y preguntó:
- Hey Bill ¿te gustaría quedar un día de estos?
________________________________________________________
esperamos que lo haya disfrutado!! gracias por leer, y muchisimas gracias por comentar! se las kiere <3<3
wiiii lo ame, jajaja lo de la araña me dio mucha gracia, cantinua pronto,besos.
ola ola ola!!! aquí estamos de vuelta! se que nos tardamos un poco a veces pero es lo que tiene estar en clases que nos roba mucho tiempo. y entre deberes y exámenes y demás cosas pues a una la inspiración se le va por el desagüe. aiix.. bueno, aquí les traemos el capi que tanta risa y buenos ratos nos ha echo pasar mientras lo escribíamos. ^^
espero que lo disfruten y saben que? hay partes del fic que surgen como simples bromas y acaban siendo escenas xDD porque este fic esta basado en la broma que se crea entre los personajes y los celos y demás cosas. la perversidad de las escritoras es la esencia del fic xDDDD
asi pues, me dejo de tanta charla y aquí les dejo el capi. espero de corazón que les guste ^^
__________________________________________________________________________________
Pov Bill
Empecé a sudar frío, la idea de salir con aquel chico que acababa de conocer no me hacía especial ilusión, pero no encontraba el pretexto adecuado para negarme. Me rasqué la nuca un poco incómodo y miré hacia Nick que me miraba con cara de “ya te avisé” me rebané los sesos para pensar alguna excusa y al final solo salió la más tonta que podía decir.
- Em no se, estoy muy ocupado con lo de componer y grabar, ya sabes la vida de los artistas es muy movida.
- A no te preocupes, cuando tengas un rato libre
- OK, mm ya te avisaré si eso.
- De acuerdo. – y con una sonrisa salió de la cocina, yo me dejé caer y empecé a darme de hostias en la cara.
- Imbécil, soy un imbécil
Nick no dijo nada, se acercó a mí y me dio unas palmaditas en el hombro, vaya consuelo…
Pasaron los días y me enfoqué totalmente en la composición de canciones, dándole excusas tontas a Andreas cada vez que me llamaba, eran poco creíbles pero el rubio parecía tener una paciencia de oro.
Por otro lado me preguntaba como se lo tomaría Tom, era su mejor amigo, pero dadas las circunstancias y los sucesos de los últimos días me creaba un gran dilema moral…
Andreas me llamaba como mínimo tres veces a la semana, muchas veces opté por colgar o dejar sonar el teléfono, pero otras era inevitable que atendiese pues estaba con alguno de mis amigos que me preguntarían porqué no atendí el teléfono. Al fin de cuentas la situación era cada vez más peliaguda y yo me estaba quedando sin excusas, tenía que decidir si mandaba a la mierda a Andreas y eso me llevaba a pelearme con Tom, o salir con el rubio y correr el riesgo de que Tom lo tomase mal. ¿Qué hacer en estos casos? El resultado final podía ser el mismo en los dos casos y lo último que quería era pelearme con mi gemelo.
- ¡Agh que asco, no se que hacer! – y para volver aún mas real mi pesadilla, mi móvil volvió a sonar - ¿Si?
- Bill, soy Andy, espero no se pesado – mas que un collar de bolos, pensé – ¿Estás libre el sábado? – lo pensé, me comí la cabeza, barajé mis posibilidades. Sabía que hasta que no le dijese que sí, él seguiría insistiendo.
- Si, estoy libre…
- Genial, me gustaría invitarte a cenar.
- Ooh, bueno.
- Pasaré a recogerte a las 9.
- OK, nos vemos
- Chau.
Colgué y dejé caer mi cabeza inerte hacia atrás, la que se me vendría encima…
Pov Tom
Algo no iba bien… algo estaba por pasar. Iba y volvía del trabajo, intentaba distraerme y lograr dejar atrás esa angustia que me absorbía, pero nada daba resultado. Llevaba unos días en que mi malestar llegaba a niveles preocupantes, haciéndome pensar que la más horrible de las tragedias estaba por caer sobre mí… pero no tenía sentido, nada tenía sentido y me comía la cabeza pensando en lo que podría llegar a pasar.
Trataba de que no se me notase pero la perdida de apetito y el malhumor no hacían mucho para ayudarme, Nick me había preguntado mas de 15 veces que me pasaba y yo seguía sin responderle y Bill… Bill trataba leerme y más de una vez lo había conseguido, sintiendo por breves momentos la angustia que me carcomía y eso le tenía aun más preocupado. Al igual que Nick no dejaba de preguntarme y yo optaba por no responder o simplemente decirle que no me pasaba nada. Aún así, mi preocupación aumentaba cada vez que veía sonar su teléfono, sonaba más de 2 veces al día y muchas veces él simplemente colgaba o se iba a atender y volvía con el entrecejo fruncido. Yo le había preguntado y el se negaba a responder. Por lo visto la cabezonería era heredada…
Aquel día me limité a ver la tele tumbado en el sofá de la sala, Bill llevaba toda la tarde metido en la habitación y no me dejaba entrar, la angustia era aún peor ese día y por momentos tenía ganas de llorar. Me tumbé a ver una aburrida película, quedando dormido por momentos, teniendo pesadillas en las que me encontraba solo en medio de la nada y me sentía vacío como meses antes de conocer a Bill.
Cuando me di cuenta de que dormir solo empeoraba las cosas, me levanté y preparé un sándwich, tomé un refresco y volví al sofá. Pensaba llamar a Bill pero tenía la certeza de que no bajaría. A los diez minutos, cuando ya estaba acabando la coca cola sonó el timbre, y como parecían todos desaparecidos en aquella casa me levanté a atender. Grande fue mi sorpresa al ver a Andreas vestido elegantemente, bueno, comparado a como solía vestir.
- Andy, ¿Qué haces aquí? Pasa – le dejé pasar, él parecía nervioso
- Vengo a recoger a Bill – comentó
- ¿Recoger a Bill? – algo en mi interior se revolvió
- Si, le invite a cenar.
Crac. Algo en mi interior se rompió y aquella angustia que tanto me había perseguido se convirtió en un dolor punzante. Lo único que logré articular fue un “oh”, apreté fuertemente la lata semivacía que llevaba y me giré, enfilando hacia las escaleras. Cuando empecé a subirlas localicé a Bill que venía bajando, agaché la cabeza para que no me viese la expresión y subí en silencio.
- ¿Estás bien Tom? – me tomó del brazo para frenarme
- Si, solo estoy cansado. Ve con cuidado, no quiero que ningún paparazzi te pille – seguí subiendo, zafándome se su agarre, pero volví a girarme encontrando mis ojos con los suyos – y ten cuidado con Andreas, es un poco loco al volante.
Acabé de subir las escaleras y me perdí por el pasillo, dejando a Bill plantado en las escaleras con cara afligida. Caminé lentamente hasta llegar a la habitación que compartía con mi gemelo, cuando estaba abriendo escuché un ruido y me giré. Nick salía de su habitación y también se había girado al escucharme. Supongo que al verme notó mi tristeza porque su expresión cambió al acto.
- Tom, ¿ha sucedido algo?
- N-no – me temblaba la voz sin poder evitarlo – estoy cansado.
- Tom en serio ¿Qué sucede? Llevas varios días así, me tienes preocupado, casi ni comes y te pasas las tardes mirando hacia la nada. No te creas que soy tan tonto como para no ver que algo te preocupa.
- N-no es nada en serio, n-no me siento muy bien – comenté intentando inventarme una escusa – creo que solo estoy por pillar un catarro y ando sin energía.
- Ya claro…
Entré a mi habitación y me dejé caer en la cama, las fuerzas me habían abandonado del todo. Quería quedar inconciente, quería dejar de sentir eso que sentía en mi pecho. ¿Por qué me sentía tan traicionado? Algunas lágrimas rodaron por mis mejillas sin que pudiese evitarlo.
- ¿En serio creías que me iba a tragar lo del resfriado? – Nick estaba parado al lado de mi cama, mirándome. Me empujó un poco y se sentó.
- N-no se… ni yo se que me pasa. Es s-solo que llevo unos días con un mal presentimiento, como si supiese que algo malo va a pasar. Y a-acabo de ver a Bill que se iba a c-cenar con Andy y…y… me siento mal… y-yo le quiero y él… él se va con Andy…
- Ya Tom tranquilo – me pasó un brazo por la espalda para abrazarme – creo que Andy le lleva presionando toda la semana, igual solo a salido con él para que dejase de molestar, a Bill no le gusta Andreas.
No pude decir nada, lo dicho por Nick tenía sentido pero no podía evitar sentirme traicionado por mi amigo y sobretodo por mi hermano. Me dejé abrazar mientras las lágrimas corrían por mi rostro, disminuyendo mínimamente el dolor que sentía. Cerré los ojos y me abracé a su espalda mientras él acariciaba mi cabeza intentando tranquilizarme.
Y así nos encontró Bill… no sabía cuanto tiempo había pasado llorando, pero Bill estaba plantado en la puerta con los ojos muy abiertos, mirándome fijamente.
- T-Tom… ¿Q-qué pasa?
Me separé y sequé mi rostro rápidamente, aunque sabía que era inútil porque Bill ya me había visto llorando.
- Tom – dio unos pasos para acercarse y Nick se levantó.
- Bill, hablemos un momento.
- Pero…
- Ven.
Nick se lo llevó y yo fui a lavarme la cara, me cambié y me metí en la cama. Echo una bolita intenté dormirme pero no había manera, a mi mente acudía la imagen de Bill en las escaleras, de Andy esperado, e incluso algunas de la cena del martes, en las que ahora me daba cuenta de lo pendiente que había estado mi rubio amigo de Bill. Ahora me daba cuenta de que no eran miradas de admiración precisamente…
La puerta se abrió y yo cerré fuertemente los ojos, en aquel momento lo último que quería era hablar con Bill. Se tomó su tiempo y se cambió, luego se tumbó a mi lado y se quedó lejos de mí.
- Se que estás despierto… – intenté tranquilizar mi respiración para parecer dormido - ¿Por qué no me dijiste que no querías que fuera cuando te encontré en las escaleras? – yo seguí en mi fiel mutismo, negándome a hablar con mi gemelo, me seguía sintiendo traicionado y eso no se me pasaría rápido.
Pero ante todo pronóstico, Bill se acercó a mí y me abrazó por la espalda, su mano buscó la mía y las entrelazó. Dejó un corto beso en mi nuca.
- Lo siento Tomi…
Mis ojos se llenaron de lágrimas pero ninguno de los dos habló. Apreté inconcientemente la mano entrelazada y me encogí aun más. Bill acarició mi mano y logró tranquilizarme, a los poco minutos ya estaba dormido, pero con el rencor aún en el corazón.
Pov Bill
Tras lo sucedido en las escaleras no dudé ni un segundo más y bajé decidido para hablar con Andreas y aclarar un par de cosas. Tom era y siempre sería mi primera prioridad, después iría todo lo demás. Incómodo y muy preocupado me dirigí hasta la puerta donde esperaba el mejor amigo de mi hermano.
- ¡Bill! Estas...
- Andreas – le corté – necesito que hablemos seriamente y quiero disculparme porque la salida de hoy, no será posible.
- Oh si estabas ocupado, sabes que no me importa esperar...
- Ese es el problema, no quiero que me esperes y voy a serte sincero si he accedido a salir contigo es porque me sabía mal negarme, pero, para que lo entiendas mejor... mi corazón ya tiene dueño – dije muy seguro y dejando de negarme lo que era evidente.
- Así que... bueno ahora entiendo ciertas cosas.
- De verdad que lo siento, espero no te moleste.
- No me voy a rendir, buenas noches Bill – y dejándome con la palabra en la boca se subió en su coche, lanzándome un beso desde lejos, cosa que me hizo fruncir el ceño. No quise y tampoco pude parar a pensar en nada más que en Tom y en la angustia que sentía en mi pecho, oprimiéndome y arañando mi estómago. Entonces de repente mi móvil empezó a vibrar, miré la pantalla, marcaba como número desconocido.
- Luchare por ti... descansa mi ángel – leí bajito, automáticamente una mueca de asco apareció en mi rostro.
- ¿Y esa cara? ¿Estreñimiento? – bromeó Gustav sorbiendo de su café.
- ¿Qué? Oh, ya sabes, publicidad y esas mierdas – mentí mientras borraba el mensaje, tendría que plantearme cambiar de número.
- Eh llegado a tener 25 de esos, ya sabes solo lo uso para lo necesario.
- Ya, aunque últimamente estás mas enganchado, ¿con quién te mensajeas tanto después de los ensayos? – Gustav enrojeció.
- Mi hermana, que la hecho de menos.
- Ya, claro – dije alzando una ceja.
- Bueno ¡la cama me llama! Buenas noches.
- Buenas noches.
Esperé a que Gustav entrara en su habitación para subir y dirigirme a la de Tom.
Observé que la puerta se encontraba entre abierta y el sonido de unos sollozos me alertó, entré de golpe y encontré a Tom entre los brazos de Nick llorando. Un creciente pánico se instaló en mi corazón ¿Por qué Tom estaba llorando? ¿Por qué en los brazos de Nick? Y sobretodo ¿Por qué yo no lo había evitado?
- T-Tom… ¿Q-qué pasa? – pregunté ante la desesperación de no saber porqué él, mi Tom, derramaba cristalinas lágrimas de sus hermosos ojos – Tom – volví a nombrar su nombre, esta vez, acercándome, pero vi como Nick se levantaba dirigiéndose hasta mi.
- Bill, hablemos un momento.
- Pero...
- Ven – me cogió del brazo y salimos de la habitación, me miró a los ojos y seriamente me preguntó
- ¿Qué sientes por Tom?
- ¿Eh? – aquella pregunta me pilló desprevenido y mis mejillas tomaron un color rojizo.
- He sido claro, responde – Nick seguía serio y mantenía su mirada fija en la mía.
- Yo...
- Bill.
- L-le quiero
- Bien pues ahora entras ahí, le pides perdón, miraras de recompensarle después y ya miraremos que es lo que hacemos con Andreas. Ah, y pobre de ti como vuelvas hacer llorar a Tom. Descansa.
Tragué duro y asentí, dándole las buenas noches. Abrí la puerta y cuando ya estuve dentro la cerré lentamente. Sin prisas me cambié y me puse cómodo, observé a Tom hecho una bolita y mi corazón dio un vuelco, me estiré en la cama dejando un pequeño espacio entre nosotros, sabía que estaba molesto yo mismo me sentía así conmigo mismo.
- Se que estás despierto… – susurré bajito – ¿Por qué no me dijiste que no querías que fuera cuando te encontré en las escaleras? – Tom no me contestaba, eso me dolía pero estaba dispuesto a reparar mi error. Me acerqué a él, no aguantando más y abracé su espalda buscando su mano para entrelazarla con la mía, después di un beso en su suave nuca – Lo siento Tomi…
Al momento sentí su mano apretar la mía y la acaricié dulcemente. Al poco tiempo se quedó dormido. Yo por mi parte aún no podía conciliar el sueño, así que me quede durante un buen rato aspirando su delicioso aroma, hasta que mis ojos no aguantaron más y se cerraron.
A la mañana siguiente desperté solo en la cama, mire la hora y ya era prácticamente la una de la tarde, no esperaba dormir tanto. Me vestí y salí para dirigirme a la cocina ya que me encontraba hambriento, pero al momento de empezar a bajar las escaleras escuché un gemido de Tom. Provenía de la habitación de Nick, inevitablemente me alarmé.
- Ahh... Nick, con cuidado, eso duele.
- Tom es que estás muy tenso, relájate.
- Vale... ooooh, mucho mejor. Mmm...
Mis ojos se abrieron como platos y mi corazón empezó a bombear a mil por hora, con los nervios a flor de piel me acerqué lentamente hasta tener la puerta de Nick a dos palmos, esperé en silencio por unos segundos decidiéndome si abrir o no, pero ahora me ponía nervioso el repentino silencio por parte de Nick y Tom.
- Dios... esto es una maravilla.
- ¿A qué soy bueno?
- Creo que deberías hacer lo mismo con...
Sin por aguantas más entré en la habitación, esperando encontrarme lo peor, pero tan solo vi como Nick le estaba dando un masaje a Tom. Creo que a idiota y mal pensado no me gana nadie.
- ¿Bill qué pasa?-preguntó Tom confundido.
- Eeeeh... bueno yo... ¿no habréis visto por casualidad mi móvil? – pregunté rascándome la nuca. Que ridículo me sentía.
- No.
- Bien pu-pues os dejo tranquilos – y me fui de la habitación rojo como un tomate.
Quizás pudiera culpar al hambre de hacerme imaginar cosas que no son.
* * * *
Después del pequeño incidente en la habitación de Nick, la mañana pasó tranquila, bueno miento, la verdad es que la pasé tremendamente paranoico, buscaba a Tom con la mirada y a cada momento lo veía acompañado de Nick, si no estaban hablando de música, se secretaban o de repente reían por cualquier tontería. Yo sabía que Tom y Nick simplemente se llevaban muy bien y como buenos amigos que eran, el uno y el otro, aprovechaban el tiempo para conocerse mejor. Y no es que estuviera celoso, pero... prácticamente había estado a mi lado cuando normalmente éramos inseparables. Lo necesitaba.
Tan absorto me encontraba en mis pensamientos que no me enteré de que Liam se encontraba a mi lado hasta que habló.
- Hey, te veo distraído ¿pasa algo? – me preguntó posando mi mano en su hombro.
- No, solo pensaba en mis cosas.
- Pues yo estaba pensando que desde que Tom está con nosotros estamos mejorando en la hora de producir canciones, siento que estamos mejor organizados y que estamos madurando como banda, deberíamos agradecerle ¿no crees?
- Por supuesto, démosle una sorpresa, a él le encantan estas cosas.
- Genial, tu coméntaselo a David y a Gustav, que este se lo diga a Georg y yo se lo diré Nick y con suerte podré hablar con Julieta.
- OK – estaba seguro que a Tom le encantaría y eso hacia que sonriera como tonto de solo pensar en su sonrisa de felicidad.
- Siento si es un cambio radical de tema pero es que llevo un rato dándole a la cabeza y no se... ¿no crees que hoy están muy juntos esos dos? – dijo mientras los señalaba.
- ¡Así que no soy el único!
- ¿Entonces tú también lo notaste?
- si... ¿crees que tramen algo? – pregunté algo nervioso.
- No lo sé, pero... ¿tú no crees que esos dos, bueno, estén juntos?
- ¿Nick y Tom? Naaaaa, mi mente también me traicionó con eso pero en caso de que fuera así Tom me lo diría – dije no muy seguro de mis palabras.
- También puede ser que nuestro problema es que nos estamos comiendo la cabeza más de la cuenta.
- Sip – asentí con mi cabeza.
Vimos como se daban una sonrisa cómplice cuando Nick pasó por al lado de Tom. Los dos tragamos saliva.
- Espero que tengas razón – dije pensando en voz alta.
Pov Nick
Hoy estaba siendo uno de los días más divertidos que estaba pasando y todo gracias a la ingeniosa venganza que Tom quería dar a Bill, ya que incluso esta pequeña venganza me serbia a mi para dar celos a Liam.
Todo había comenzado de buena mañana, Tom y yo, junto con Gustav y Liam, habíamos sido los primeros en despertarnos. Mientras desayunábamos, Tom se quejó de estar algo cargado de la espalda y como yo soy bueno dando masajes le ofrecí darle uno y subimos hasta mi habitación. Comencé con mi masaje en cuanto Tom se estiró y le dije que sentía algunos nudos formados y le recomendé algunos pequeños ejercicios de estiramiento que podría hacer cuando se sintiera así. Tan tranquilos como estábamos metidos en nuestra conversación Bill interrumpió en la habitación, se sonrojó y se puso nervioso, tras preguntar si sabíamos donde se encontraba su móvil salió y entonces fue cuando Tom me dijo:
- ¿Viste? Imaginó lo que no era jajajaja.
- ¿No me digas que enserio pensó que tu y yo...?
- Créeme lo percibí en su mirada de nerviosismo – los dos estallamos a carcajadas – Tengo una idea – dijo levantándose y acomodándose su camiseta tres tallas más grande.
- Miedo me das.
- Ya verás, incluso te beneficiará a ti, lo único que tenemos que hacer es hacerles imaginar que tu y yo estamos juntos con pequeños gestos inocentes, el resto ya lo harán sus cabecitas mal pensadas.
- Eres perverso-dije dándole un puñetazo amistoso en el hombro.
- Ingenioso mejor.
Tras esa pequeña conversación pusimos el plan en práctica y ahí es cuando empezamos a divertirnos ya que podíamos ver como cada uno, tanto Bill como Liam, nos miraban de reojo. La mayoría del tiempo intentábamos que no se nos escapara la risa pero resultaba bastante complicado al ver como Liam casi se cae al quererse apoyarse en un micrófono mientras nos miraba o cuando Bill intentaba acercarse para escuchar y comenzábamos a cuchichear entre nosotros juntándonos un poco más y volvía a lo suyo haciéndose el despistado y chocando con Gustav.
- Nick, Nick – me llamó Tom en susurros.
- ¿Qué pasa?
- Estoy segurísimo de que ahora mismo están hablando de nosotros.
Giré mi rostro disimuladamente y efectivamente los dos hablaban mientras miraban en nuestra dirección.
- Han caído en nuestra trampa, ¿Qué te apuestas que se acercaran y nos cogerán para preguntarnos?
- Dios mío ¡lo están haciendo, vienen hacía aquí! – exclamé nervioso al ver como se acercaban.
- Tu tranquilo, sigue hablando conmigo como si no pasara nada.
Y así hice, disimulé lo mejor que pude hasta que oímos un carraspeo por parte de Bill que nos hizo alzar la mirada.
- Chicos, queremos hablar con vosotros.
Tras esto Liam cogió mi mano, al igual que hizo Bill con Tom y los dos antes de que nos separaran chocamos nuestras dos manos libres, dejándolos perplejos.
Pov Bill
Me llevé a Tom de la mano hasta llegar a nuestra habitación, él sonreía divertido y me miraba curioso. Sentía los nervios recorrer mis entrañas y la pregunta que rondaba por mi cabeza resonaba constantemente.
- Tom... – conseguí articular.
- ¿Si? – preguntó en tono inocente, cosa que hizo ponerme más nervioso.
- T-Tú y Nick... osea... como decirlo... están... están...
- ¿Estamos qué?
- ¿Ju-juntos?
- Como que ju-juntos – dijo en tono burlón.
- ¡Tom no te rías de mi lo digo muy enserio!-dije serio.
Tom comenzó a reírse. Reía tanto que incluso cayó en la cama agarrándose el estómago. Yo me sentía como un completo idiota rojo hasta la raíz.
- Ooooh Bill – habló cuando se recuperó de su ataque de risa y se acercó a mi – eres tan inocente – dijo cogiéndome del cachete.
- Pe-pero...
- eso te enseñará a no salir con otros sin yo saberlo.
Mis ojos parpadearon repetidamente, sin saber que decir los labios de Tom se acercaron peligrosamente a los míos. Estaba por lanzarme a probar esos deliciosos labios pero al momento que se acercó se separó quitando su enorme camiseta y dejando su pecho al descubierto, pudiendo observar su trabajado cuerpo, el cual no pude evitar recorrer de arriba abajo con la mirada.
- ¿Crees que luzco bien? – preguntó de repente recorriendo con su mano su pecho y abdomen, yo tuve que tragar duro, sentía como la sangre se me acumulaba en un solo lugar y mis mejillas ardían.
- Cl-cla-claro qu-que si... – joder debía parecer patético, no podía ni hablar decente - sin previo aviso cogió mi mano y la acercó a su pecho.
- Puedes tocar si quieres, no muerdo.
Tuve que respirar profundamente durante varios segundos que se me hicieron interminables. Sentía que mi corazón se saldría de mi pecho junto con mi alma.
- Eres un pervertido – dijo riendo – ¡Voy a ducharme!
Y así sin más se fue a la ducha dejándome con un gran problema en mis pantalones.
_______________________________________
esperamos que le haya gustado! nos vemos en el proximo capitulo ^^
Y cuando se supone que abtra ACTUALIZACION!!!???? osshhhh hace un mes que no actualizan ustedes dos ¬¬ pronto por favor°
aiiiix nu te enfadees por fii >___< es que no se porque con este vamos mucho mas lentas escribiendo, y pues hemos estado de examenes y las clases nos traian un poco locas. ya casii estamos acabandolo, lo jurooo >_<
un besoo!! y perdon perdon perdon!!! <3
aiix si, sabemos que querrán matarnos destripar nos y un montón de cosas mas, lo sabemos lo sabemos... peeero fue culpa nuestraa D: estábamos muy estresadas, entiendan nos, ultimas semanas, exámenes poca inspiración, falta de ganas, etc etc etc... aiix, que conste que nos sentimos muy mal por haber tardado tanto, en serio ;___ ; créanos! xDDD
bueno, esperamos que les guste y gracias ante todo por los comentarios y la paciencia!
______________________________________________________________________________________________
Pov Nick
Me vi arrastrado hacia mi habitación por los fuertes brazos de Liam, yo contenía mis carcajadas al verle con el seño tan fruncido. Una vez en la habitación, me soltó y me encaró. Yo mantenía una mano en mi boca para que no viese la sonrisa boba que tentaba de salir.
- Vale,¿Me puedes explicar que ha pasado hoy?
- ¿Hoy? Mm pues me desperté como todos los días, desayuné contigo y los demás, le hice un masaje a Tom – me quedé con cara pensativa mirando por la ventana situada detrás de él – mm luego estuvimos en el estudio, tu te caíste intentado apoyarte en el micrófono, mm, luego volvimos a casa, y cuando Tom y yo hablamos de algo súper interesante vinieron ustedes a molestar – fruncí el seño - ¿No se dieron cuenta de que era una conversación privada e importante? Pero claro como solo les interesa lo que pasa por sus cabezas a los demás que nos den - hice un gesto de impaciencia mientras él me seguía mirando con cara de malas pulgas.
- No me refiero a eso – empezó a masajearse las sienes, ya perdiendo la paciencia - ¿Por qué has pasado el día tan pegado a Tom?
- Mmm eso a ti no te incumbe
- ¿Cómo que no?
- A ver, ¿Y a ti en que te molesta que yo pase mi tiempo con Tom?
Liam se me quedó mirando por un largo rato, directamente a los ojos, supongo que valorando sus opciones. Le había dejado sin réplicas así que no sabía cual sería su siguiente paso. Me cohibí ante la penetrante mirada de Liam así que empecé a mirarme las uñas, luego los pies, luego otra vez las uñas.
No se en que momento me perdí en mi inmenso mundo de pensamientos, y solo desperté cuando Liam llegó hasta mi y me tomó de la cintura con una mano y de la barbilla con la otra, haciéndome mirarle. Podía notar en sus ojos todo aquello que se negaba a decir en palabras… se acercó lentamente y me besó, tiernamente, un simple roce entre sus labios y los míos, un suspiro de tiempo que pareció durar años… luego él se separó, volteando rápidamente la cara para que yo no le viese la expresión. Se dirigió a la puerta y la abrió de un tirón, yo seguía allí plantado sin saber que decir o hacer, no pude moverme para retenerle, solo vi que él, antes de salir del todo, se giró y me miró a los ojos, me señaló con su bonito dedo.
- Y que no se vuelva a repetir, o yo mismo me encargaré de separarte de él a patadas.
Cerró de un sonoro portazo y yo me dejé caer en la cama, primero sonriendo como un idiota y luego riendo sonoramente, soltando aquellas carcajadas contenidas y al mismo tiempo aquellas creadas por la teatral salida de mi compañero.
Pov Tom
Reí interiormente al ver que Bill casi ni respiraba y un rubor le había subido a las mejillas, también noté su “problemilla” allí abajo así que preferí meterme en la ducha antes de que no pudiese contenerme.
Cuando salí del baño no había ni rastro de Bill, me puse un pantalón de chándal negro y una chaqueta a juego que dejé abierta, no llevaba nada debajo de la chaqueta, quería jugar un rato.
Cuando salí de la habitación me encontré a Nick que salía de la suya todo risueño.
- ¿Todo bien? – pregunté con una sonrisa radiante
- Genial, ¿Y a ti?
- Casi lo mato, ahora vamos por el segundo round.
- ¿Qué quieres decir?
- Ya lo verás sígueme.
Bajamos las escaleras comentando la primera idiotez que se me pasó por la cabeza y fui a dejar la toalla a la lavadora. Volví y pasé por la cocina a buscar una cerveza. Me mentalicé con lo que iba a pasar y me dirigí con paso decidido a la sala de estar, estaban allí todos reunidos hablando de su disco. Entré a la amplia sala y me acomodé en el sofá junto a Nick que me miraba con una ceja alzada, dirigí mi mirada hacia Bill y sonreí con gusto, él había vuelto a caer. Bill me observaba con los labios semiabiertos, la mirada fija en mi chaqueta abierta y en lo que ella dejaba ver.
- Tom 1 – Bill 0 – comentó Nick aguantando la risa
- Tom 2 – Bill 0, querrás decir – le corregí.
- ¿Dos? – me miró con cara de pregunta, yo asentí complacido
- Dos – confirmé.
Ambos estallamos en carcajadas dejando a los demás mas confundidos que minutos antes. Bill a duras penas volvió a la realidad y siguió hablando de sus nuevas letras, yo, entre trago y trago de cerveza, le observaba y él me miraba intentando que nadie lo notase. Me abrí más la chaqueta y dí un largo trago de cerveza, tirando mi cabeza hacia atrás para que Bill viese todo mi pecho y mi cuello en todo su esplendor.
- Ejem – tosió para lograr recuperar la compostura – mm bueno y eso, lo que decía… - volvió a mirarme, yo alcé la ceja - ¿Qué decía?
- Que se te cae la baba – habló Nick
- ¡Eso! ¿Qué…?¡No! nonononono – me eché a reír. – agh, parece que hoy no me concentro, iré a preparar la cena – se levantó de su sitio y yo del mío al mismo tiempo.
- Te ayudo…
- ¡No! – sonreí aún más, le tenía más nervioso de lo que esperaba – bueno si quieres… pero ve a ponerte una camiseta, acabarás pillando algo.
- ¿No será que…? – él se giró y no supe definir bien que me decía con los ojos, solo se que preferí callarme – si, mejor voy a cambiarme.
Subí a mi habitación con Nick pisándome los talones, entré a mi habitación y tomé la primera camiseta que ví. Me cambié y encaré al rubio que estaba tumbado en la cama.
- ¿Todo bien? – pregunté al verle arrugar el entrecejo
- Liam me besó…
- ¡¿Qué?! – me acerqué hasta él y me senté al borde de la cama.
- Si… se puso celoso, dijo que la próxima vez que nos viese tan juntos te alejaría a patadas. – yo reí. – cuando le pregunté que qué le importaba que yo pasase el día contigo no respondió, se acercó y me besó.
- ¿Y todavía dudas de tus sentimientos?
- No… no dudo… pero no se que hará él, aún está saliendo con Juli… - en ese momento se escuchó un portazo de la puerta de entrada y ambos salimos corriendo a ver que pasaba, pero no hizo mucha falta, apenas salimos de la habitación la oímos.
- ¡Ya he vuelto a incordiar un tiempo más!
Nick y yo nos miramos y tragamos saliva al mismo tiempo, la cosa se complicaba…
Bajamos las escaleras a la par y nos ganamos una mirada enojada de parte de Liam. Saludamos a Julieta con abrazos, besos y algunas respuestas un poco monosilábicas a sus miles de preguntas.
- Tom, Bill te espera en la cocina para que le ayudes con la cena – me señaló Liam con un poco de rudeza en su voz, yo miré a Nick y ambos nos reímos.
Me dirigí a la cocina un tanto distraído, pensando en como debía sentirse Nick con todo el embrollo en el que estaba metido. Tanto profundo caí dentro de mi propia mente que no vi lo que tenía delante hasta que el ruido de la bandeja del horno no me despertó, cuando lo hizo creí volver a caer en un sueño. Delante de mí, y dándome la espalda, estaba Bill, con un delantal puesto y nada más que cubriese su torso. Me embobé mirando cada milímetro de su perfecta piel, a su costado aquel tatuaje tan grande y perfecto, sus brazos con suaves músculos marcándose y su cuello que se movía haciendo mover toda su cabeza al ritmo de la canción que tarareaba. Sentí una tosesita por encima de mi hombro y desperté, al tiempo que Bill se giraba a verme. Yo, todo rojo que debía estar, me giré a observar a Nick que nos miraba aguantándose nuevamente la risa.
- Tom 2 – Bill 1, empiezan a recortar distancia – me susurró el rubio al oído, miré a Bill y la perfecta vena de su frente comenzaba a hincharse más de lo necesario. Nick se alejó con una sonrisita de suficiencia.
- ¿Todo bien? – él mantenía el cuchillo fuertemente agarrado en la mano y yo empezaba a temer por mi vida
- Sisi, no te preocupes – su voz se notaba tensa.
Volvió a darme la espalda y siguió con su labor de preparar la cena, yo aún estaba clavado al suelo en la entrada de la cocina, observándole, imaginando mil situaciones, pensado en lo dulce que sería volver a probar sus labios. En eso que él volvió a girarse, esta vez con una sonrisa en el rostro, pidiéndome que le pasase unas cosas de la nevera. Yo acaté la orden y se los dejé al lado, volví a la nevera a buscar un refresco y me apoyé en la misma, otra vez perdiéndome en el mundo que era mi hermano para mí. Llegué hasta él y le abracé por la espalda, apoyando mi mejilla en su hombro y suspirando con gusto.
- ¿Pasa algo Tomi? – preguntó posando una de sus manos sobre la mía.
- No… solo quería abrazarte.
***
Después de aquella escena en la cocina de la que nadie se dio cuenta, cenamos todos reunidos, riendo de las chorradas que contaba Julieta y las bromas de Nick.
El ambiente era cálido, sin embargo la tensión existente entre el rubio y Liam se veía a kilómetros a la redonda y hacia falta un cuchillo para cortarla.
Cena acabada y platos en el lavavajillas, cada uno se dirigió a su habitación a intentar descansar. Me cambié y alisté para dormir, mientras Bill acababa de desmaquillarse empecé a masajearme el hombro, la tensión de estos me estaba matando.
- ¿Duele? – preguntó Bill mirándome por el espejo.
- Un poco, llevo unos días un poco tensos. Mañana le pediré a Nick que me haga otro masaje – Bill se tensó y dejó caer el algodón
- ¿Quieres que te lo haga yo? Porque yo le enseñé a Nick – yo sonreí ante la idea.
- Eso sería maravilloso.
- Pues quítate la camiseta y túmbate boca abajo.
Obedecí sin rechistar y me tumbé. Él acabó de guardar sus cosas y llegó hasta la cama. Se sentó encima mío con una pierna a cada lado del cuerpo, sentí el contacto frío de una crema sobre mis hombros y luego las cálidas manos de Bill. Comenzó con movimientos circulares cerca de mi nuca, aplicando la presión necesaria para no hacerme daño y lograr quitar los nudos de mis músculos. Me sentía en la gloria. Las manos de Bill paseaban por mi espalda, mientras la presión de sus manos aumentaba y la tensión de mi cuerpo disminuía. Solté un suspiro.
- ¿Mejor? – preguntó
- Muchísimo mejor, gracias – me quedé en silencio un rato, pensando en que decir o que hacer. Apoyé la frente en mis brazos y miré a la cama – Bill…
- Dime Tomi.
- En… ¿Enserio sientes haberme besado? – Bill pareció tensarse.
- ¿Cómo?
- Si… aquella vez, cuando jugábamos al Twister, me pediste perdón, ¿En serio lo sientes?
- Yo…
- Porque… yo no lo siento. Cuando pediste disculpas quedé tan… sorprendido…
- Tom yo…
- ¿Por qué pediste disculpas Bill? – sentía lágrimas en los ojos pero me negaba a llorar.
Bill apoyó su frente en mi nuca, podía sentir su respiración calida y todo el temblor de su cuerpo.
- Tom… esto es tan nuevo para mí… no se como sentirme.
- Deja que pase simplemente, no pienses en ello.
Bill se dejó caer a mi lado, y yo me giré a mirarle. El temblaba y al mirarme noté la indecisión que sus ojos reflejaban, el miedo… ¿Miedo a que? Me pregunté. ¿Al que dirán? Nadie tenía que enterarse y aquellos que se enterasen tendrían que aceptarlo.
Acaricié su mejilla con mi mano, prolongando la caricia y sintiendo su suave y cálida piel. Él me atrajo hacia si, cerrando los ojos lentamente, sellando nuestros labios en un beso que ambos ansiábamos desde hacía mucho.
Pov Bill
Nuestros labios danzaban libres y deseosos. Nuestras lenguas se acariciaban lentamente, otras veces ansiosas, en busca de más contacto.
Las manos de Tom se habían colado debajo de mi camiseta acariciando mi espalda provocando que mi piel se erizara. Yo había posicionado una de mis manos en su trasero, colándome entre sus piernas y frotándonos rítmicamente. Nuestras respiraciones eran más que agitadas y los gemidos no tardaron en escucharse. Bajé mis besos a su cuello mordiendo y lamiendo insistentemente, con cuidado. Sabía que dejaría marcas, sería mi pequeño castigo.
- Bill... - gimió mi nombre en cuanto bajé por su pecho lamiendo y mordiendo sus tetillas.
- Liam el que debe comprenderme eres tú a mi, no puedes seguir simplemente con mi hermana cuando esta mañana me besaste y ahora ¿me coqueteas? Te quiero Liam pero no quiero ser el segundo plato de nadie. Dime ¿me quieres? - esa era la voz de Nick, sonaba angustiado. Tom me hizo parar en seco y me indicó que permaneciéramos en silencio.
- Si... si te... quiero... - Los dos abrimos nuestras bocas formando dos perfectas “O”
- Entonces dile la verdad y déjala, no quiero traicionar a mi hermana.
- No puedo... ella... sufrirá y...
- ¡Claro que lo hará! Pero será peor si la mientes y al igual que estarás haciéndolo conmigo.
- Pero...
- Nada de peros Liam, cuando lo tengas decidido vienes y hablas conmigo, ahora déjame solo.
Tom me miró con cara de preocupación.
- Ve, él te necesita, yo me ocuparé del idiota.
- Gracias - me agradeció dejando un casto beso en mis labios - continuaremos con esto no te preocupes.
Tom abrió la puerta en el momento en que Liam cerró la puerta de su habitación con un portazo, así que lo alcancé y volví a besarle, provocando que sus hermosas mejillas se sonrojaran. Ahora tocaba tener una buena charla con Liam. Di dos golpes en la puerta avisando de que entraría y lentamente ingresé dentro cerrando tras de mi. Liam se encontraba sentado en la cama con los codos apoyados en sus rodillas y su cara escondida entre sus manos, me senté a su lado y puse mi mano en su hombro suavemente, acariciándolo un poco. Él bufó frustrado y habló.
- Bill... ¿Crees que soy un idiota? Pero no un idiota solamente si no... ¿de los grandes?
- Si y mucho.
- Joder Bill no sabía que fueras tan directo.
- Jajajajaja no tonto es broma - reí al ver la cara de cordero mojado que puso, después me dio un golpe amistoso en el brazo.
- Así que nos escuchaste.
- Os escuchamos, Tom fue a hablar con Nick.
- Ahora entiendo que vengas así de despeinado y con las mejillas rojas - susurró bajito.
- ¿Qué? - pregunté alarmado y sonrojándome hasta las orejas ¿Había escuchado bien?
- Nada, nada cosas mías. Sabes... yo siempre he estado enamorado de Nick.
- ¡Lo sabía! ¡Lo sabía! ¡Toma! - no pude evitar brincar de alegría al ver que siempre había estado en lo cierto. Liam me miro con cara de “estás loco” y después rió un poco ante mi entusiasmo - espera, entonces ¿Por qué nunca se lo has dicho? ¿Y porqué empezaste a salir con Julieta?
- Bueno la verdad es que una vez me decidí a decírselo, pero en ese entonces él ya había conocido a Frankie y esta siempre lo engatusaba mucho, como yo lo veía feliz decidí callármelo y con suerte, con el tiempo, conseguiría olvidarle. Un día, vi como Frankie lo besaba, no aguanté y me fui corriendo hasta llegar a un parque abandonado que había cerca de un cementerio, me senté en el banco y lloré como un niño, ahí me di cuenta lo mucho que lo amaba. Mientras lloraba, Julieta me observaba desde lejos, yo no me di cuenta hasta que tuvo la valentía de acercarse y consolarme. Al poco tiempo, ella me confesó sus sentimientos y me dijo que aunque sabía que mi corazón aún pertenecía a su hermano, ella haría lo posible para que pudiera olvidarle y curar mi tristeza. Me dio tiempo para que lo pensara y la verdad es que yo me sentía muy confundido porque sabía que la quería pero no sabía si confundía mis sentimientos de afecto por ella por los de estar enamorado, hasta que al final decidí decirle que sí y darme una oportunidad, también era una manera de tener a Nick cerca de mí y poder cuidarlo. Yo sé que la quiero pero amar... sigo amándolo solamente a él y de lo único que tengo miedo ahora es que por culpa mía su relación como hermanos se rompa porque sé que ella si está enamorada de mi.
Casi se me saltaban un par de lágrimas al conocer la verdadera historia, estaba por decir algo pero la puerta se abrió mostrándonos a Julietta con una sonrisa.
- ¿Y qué esperas para ir a buscar a mi hermano? Ya estás tardando.
Liam se quedó perplejo así que lo cogí del brazo y me lo llevé conmigo no sin antes que él le diese un abrazo de agradecimiento a Juli. Bajamos corriendo las escaleras yo porque necesitaba urgentemente volver a estar con Tom y Liam claro estar con Nick. Cuando nos encontramos en la sala encontramos a Gustav y a Georg en el sofa viendo la tele, concretamente el castaño estaba apoyado en el hombro del rubio y sin poderme resistir solté:
- ¿Parejita sabéis dónde están Tom y Nick?
- ¿Qué? - preguntaron los dos a la vez sonrojados.
- ¿Sabéis donde están los otros dos? - preguntó esta vez Liam.
- Fuera, en el patio - respondió Gustav.
No perdiendo más tiempo salimos fuera encontrando a Nick y a Tom abrazados, yo alcé una ceja y Liam carraspeó. Cogí a Tom de la mano llevándomelo conmigo y para aclararle las miles de preguntas que seguramente rondarían por su cabecita respondí:
- Hablará con él y le dirá la verdad, que lo quiere y si, Juli ya lo sabe ¡ah si! ¿No teníamos que continuar con algo?
Pov Liam
Nick me miraba con sus hermosos ojos azules aguados y un poco rojizos por el llanto, cogí entre mis manos su carita y bese tiernamente sus labios. Junté nuestras frentes y sin dejar de mirarle le confesé:
- Te amo, siempre lo he hecho
- ¿Siempre? - preguntó sorprendido, yo solo me dediqué a responderle con otro beso cargado de amor y ternura. Al rato sentí como temblaba ligeramente.
- ¿Tienes frío?
- Si, un poco...
- Vayamos dentro.
Entramos en casa tomados de la mano y fuimos hasta mi habitación. Una vez dentro lo tomé de la cintura y lo acerqué a mí, abrazando su pequeño cuerpo y hundiendo mi rostro en la curva de su cuello oliendo su esencia. Comencé a dejar pequeños besos y su piel se erizó ante el contacto, mordí ligeramente y un pequeño gemido se escapó de sus labios. Caminé con él entre mis brazos hasta sentir chocar mis piernas contra la cama, dejé que cayéramos en ella y me posicioné entre sus piernas volviendo a besar sus jugosos labios. Cuando nos separamos en busca de aire él me miró a los ojos preguntándome en silencio. Me acomodé quitándome de encima y me posicioné a su lado abrazándole y empecé a explicarle la historia, sus ojitos no tardaron en aguarse y pronto un par de gruesas lágrima recorrían sus sonrosadas mejillas, las cuales retiré con numerosos besos. Enterró su rostro en mi pecho, diciéndome repetidas veces que me amaba. Yo me sentía el hombre más feliz del mundo en aquel momento y entre besos y caricias nos quedamos dormidos.
Pov Bill
En cuanto entramos en casa sin dejar de soltar su mano fuimos hasta la cocina.
- Bill... ¿Qué tienes hambre?
- No sabes cuanta cariño - contesté en tono sugerente, pero no me entendió ya que halzó una ceja sorprendido y dijo.
- Vaya que tu cuerpo engaña, no pensé que fueras tan glotón - Yo me reí dulcemente ante su ingenuidad.
- ¿A quién crees que tengo ganas de comerme? - pregunté divertido, consiguiendo que su rostro se tiñera de un rojo intenso. Sus labios formaron una sonrisa nerviosa, de mientras yo seguía buscando lo que quería.
- ¿E-y qu-qué estas buscando s-si se puede saber?
Volví a reír ante su tartamudeo ya que se me hacía terriblemente adorable.
- Nata - informé de lo más tranquilo. Tom ahogó un pequeño sonidito en su garganta.
Cuando la encontré me giré mirando a Tom mordiéndome la parte superior del labio sensualmente mientras agitaba en mi mano el pote de nata. Vi como tragaba duramente y sus mejillas se encendían más si se podía.
Subimos rápidamente hasta mi habitación, ya que fue la primera que encontramos y cerré con pestillo cuando nos estuvimos dentro. Primero dejé la nata en la mesita de noche que se encontraba al lado de la cama y seguidamente sin perder más tiempo ataqué a sus labios besándolos con pasión y ternura mezcladas. Después el retiró mi camiseta mientras yo hacía lo mismo con la suya y me quedaba maravillado ante su torso bien formado, lo acaricié con la palma de mi mano y recordé cuando Tom llevo el pecho descubierto antes de la cena.
- ¿Intentabas provocarme? - pregunté con una sonrisa traviesa surcando mis labios.
Tom sonrió también.
- ¿Tú que crees?
De nuevo volví a probar sus labios y esta vez nos tiré hacia la cama, cayendo sobre ella. Volví a dejar pequeños mordisquitos tanto en su cuello, como en su pecho y abdomen, decidí que ya era momento de usar la nata. En cuanto la tuve entre mis manos esparcí aquella blanca substancia alrededor de su pecho provocando que gimiera ante el contacto de frío con calor. Lamí lentamente cada porción de su piel deleitándome con su exquisito sabor mezclado con el de la nata, Tom de vez en cuando gemía mi nombre y eso hacía que me encendiera más. Cuando no hubo más rastro de nata me incorporé un poco para poder sacar sus pantalones arrastrando sus boxers con ellos. Pude observar el miembro de mi gemelo, maravillado al ver lo bien dotado que estaba, alcé la mirada y vi como apartaba su mirada avergonzado, le llamé pidiéndole que me mirara, en cuanto lo hizo di una caricia palpando su suavidad, Tom soltó un gemido ronco. Seguí masajeándole con lentitud cosa que lo desesperó ya que no paraba de pedirme que fuera más rápido, deje de masajearle y mordiéndome el labio apliqué la nata empezando desde el glande y bajando por toda su longitud, soltó un gemido agudo, relamí mis labios y adentré su miembro en mi boca. Al principio fui lento y después aceleré el ritmo al acostumbrarme pues era la primera vez que hacía aquello y aunque no lo pareciera me sentía un poco inseguro por si no lo hacia bien, incluso me daba un poquito de vergüenza, pero quería ante todo poder hacer disfrutar a mi Tomi. Sentí como su mano se aferraba a mi cabello y no paraba de gemir palabras ininteligibles mezcladas con mi nombre, a los pocos minutos me alejó y se corrió en mi cara. Cuando se medio recuperó del post-orgasmo, se sentó en la cama, cogiendo un pañuelo de los cajones de la mesita de noche y me limpió el rostro.
- Perdón, perdón... no lo controlé.
- Tranquilo Tomi no me importa, además eso quiere decir que te gustó.
- Joder que si me gustó... y con tu piercing... uuff... ¿Habías hecho antes esto?
- No... es la primera vez.
- Será porque eres tú... pero enserio ¡wow! - acabó de limpiarme y besó mis labios - te amo.
- Y yo a ti Tom - volvimos a besarnos y entre el beso solté un pequeño gemido al sentir su pierna rozar mi miembro por sobre la tela.
- Déjame ayudarte - dijo con una sonrisa y repitiendo todo lo que yo había hecho con él. Después de correrme nos acostamos abrazados compartiendo caricias, más besos y te amos hasta que nos dormimos.
****
A la mañana siguiente lo primero que vi al despertarme y dirigirme al baño fue a Tom poniéndose base en los dos chupetones que tenía a cada lado del cuello, uno más arriba que el otro. Reí interiormente al saber que con ello no conseguiría mucho pero seguí observándole ya que se me hacía tremendamente adorable y me acerqué a el para rodear con mis brazos su cintura, pegando mi pecho a su espalda y apoyando mi barbilla en su hombro.
- Buenos días cielo - susurré en su oído después de besarlo - ¿Has dormido bien?
- Como un bebé.
- Me alegro.
Los dos reímos y nos preparamos jugando y con esto me refiero a que mientras nos vestíamos quizás le pellizcaba su hermoso culito, le robaba algún beso, le mordía... mientras bajábamos, Tom me comentaba que David ya nos esperaba en el estudio para grabar las canciones. Al llegar a la cocina ya estaban todos desayunando excepto Georg que se encontraba en la sala hablando por el móvil y Julieta que supuse que aún dormiría. En cuanto Nick nos dijo buenos días y vimos el pañuelo rosa, el preferido de su hermana, envuelto en su cuello Tom y yo cruzamos miradas, imaginándonos lo evidente.
Después de desayunar Liam se acercó a mi con una sonrisa y con un abrazo me dio las gracias.
- ¿Y esto?
- Quería agradecerte por escucharme.
- Nah... ya sabes uno dice si, si, aja, claro y ya el otro se cree que lo escucha, es fácil.
- Idiota... - sonrió dándome un golpe amistoso en el hombro.
- Y por lo que estoy viendo creo intuir que no soy el único beneficiado ¿O me equivoco?
- ¿Q-qu-que..? - mis traicioneras mejillas se colorearon y mi boca se abrió como la de un pez, de repente me sentía como un crío de quince años.
- Los poderes mentales, ya sabes - y se alejó riéndose.
- Mi farolito de navidad ¿Estás bien?
- ¡Tom! Eh-eh yo si perfectamente ¿por...?
- Nada o nos vamos ya o David se nos cabrea y no quisiera que mataran a mi novio.
Y son estos los momentos en lo que me pregunto como para algunas situaciones soy extremadamente extrovertido y para otras el ser más vergonzoso que podría existir. Creo que era bipolar o algo parecido.
Cuando por fin ya nos encontrábamos en el estudio sumergidos en un ambiente de risas y bromas, no esperaba que David dijera:
- Me alegra ver que todos estáis tan alegres y energéticos, eso es bueno ya que el trabajo se realizará mucho mejor pero por lo que veo el premio se lo han llevado Tom y Nick, estoy de acuerdo con que se lo pasen bien pero espero que lo hagan con precaución – en aquel momento los seis coincidimos bebiendo agua, agua que salió disparada al oír aquello de David - y dicho esto – se secó la chaqueta - ¡a trabajar! –
__________________________________________________________________________________
comentarios? quejas?? (excepto las de xk tardamos :D) tomatazos? ideas?? todo es bienvenido!! ^^
FELICIDADES!!!!! chicas su fic es buenísimo hay veces q no puedo dejar de reírme!!!
Hola! Como es posible que no actualicen hahahahaha
no en serio tengan piedad de nosotras y cuelguen capi
estoy más que ansiosa de leer!
Por cierto adoro su fic ^^ es la primera vez que comento
aqui pero quiero seguir haciendolo. ME ENCANTA!!

Debes conectarte para enviar un mensaje.