Me contaron por ahí que la princess ya no quiere seguir...jaja!! Waaa casemos a Tom y que Bill lo mate!

Me contaron por ahí que la princess ya no quiere seguir...jaja!! Waaa casemos a Tom y que Bill lo mate!

Como que Bill lo mate waaaa que son esas ideas Andy... QUE BILL LA MATE!!! a la tonta esa q se casa con Tom....
Así que mi slave manos a la obra mi reina!!! TU PUEDES!! xD
Que bueno te quedo el capitulo Ale... Me muero por ver como lo siguenn es genial la ideaa pero a mano de Princess todo puedo cambiar jeje! No peudo imaginar a Tom casado y eso de que se case y Bill la mate que lei por ahi esta genial jajaja!
Pongan mas!!
y lo se estoy muy mensa pero
Como le hago para poner una imagen??
QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE BITTE!!!

Hola, aquí saliendo al ruedo detras de las faldas de mi madre. Je je...puff...si alguien crée que Ale la descolocó con el final de su capítulo, ya somo dos. Pero como dicen por ahí ¿quién dijo miedo? ...Y yo levante la mano!!
Puff en tremendo rollo me fui a meter...les juró que dije...bleh ¿no podre renunciar despúes del primer round? y pues no se pudo.
Es increible como he odiado a Tom todos estos días...tenía que hacer algo y desquitarnos, si señoras aunque ustedes no lo créan yo me puse del lado de Bill...lo cachetíe un par de veces antes que se pusiera de histérico a llorar...y le dije...No mi rey, no se me ponga depre sí usted es Bill Kaulitz...y yo soy algo asi como la fan No. 3 de Tom...y pues no vamos a dejar que nos haga esto...jaja..
Así que espero llenar sus espectativas.
Besos.
El murmullo de los presentes empezó a subir de volumen, nadie terminaba de dar crédito a lo que había escuchado, incluso Georg se giró buscando con la mirada los ojos de su nuevo amor y acercándose a él, preguntó: —¿Qué diablos está pasando? —Gustav lo ignoró, tratando de pasar por alto el escalofrío que recorría su cuerpo, al sentir a su chico tan cerca de él, con una fuerte mirada le indicó que guardara silencio.
Las manos temblorosas de Simone, cruzadas sosteniéndose la barbilla, fueron controladas sólo por la mano fuerte de Jorg, bajándoselas del rostro. Y mientras el señor de la casa carraspeó para llamar la atención de todos, Tom sintió el mundo írsele al carajo al ver cómo su gemelo le miraba fijamente, mordiéndose el labio inferior con furia. Por más que le había negado que todo podría ser como antes, la sensación de miedo que su hermano le hacía sentir era la misma de siempre, o incluso un poco más.
—¿Pasamos a la mesa? —propuso el señor de la casa señalando la puerta que daba hacia el comedor, unos a otros se veían con cierta expectación ¿Acaso estaba Jorg ignorando el anuncio de su hijo? Se cuestionaba más de uno, y en un silencio casi sepulcral siguieron al maître que dirigiría la cena. Bill entró al comedor tal cual autómata, sus ojos no enfocaban nada, la mente le daba vueltas y para su suerte lo condujeron a sentarse justo al lado de su hermano.
Conforme pasó el tiempo el ambiente se fue relajando. Como era costumbre entre los Kaulitz, la conversación la dirigía Jorg junto con Klaus y de cuando en cuando interactuaban con sus mujeres.
Los chicos en realidad no hacían más que actuar conforme lo venían haciendo cada fecha importante que eran invitados a comer con la familia de su amigo, sacaban a lucir las clases de etiqueta que habían llevado en la escuela y sólo hablaban cuando alguno de los mayores se dirigía a ellos, de lo contrario Mr. Kaulitz les reprendería sin ninguna mesura.
La cena transcurrió sin ningún sobresalto, de un lado de la mesa se escuchaban risas y una plática amena y del lado de los chicos, un silencio abrumador. Bill trató de despejar su mente siguiendo la acción en el salón que sabía casi de memoria, todo sucedía como en un libreto, todo era exactamente igual, Sólo nosotros hemos cambiado, pensó. Volteó a ver a la puerta de la cocina segundos antes que se anunciara el postre, adivinó que por lo menos servirían dos tipos de tartas, y alguna que otra tontería gourmet que ni él mismo con los cuatro idiomas que dominaba a la perfección podría pronunciar.
Intercambió una mirada con la mariquita mayor, a su opinión Georg; era el único de los amigos de su hermano que no le parecía un completo imbécil, salvo su debilidad de chisme barato, el muchacho se comportaba tal cual reportero de farándula, al castaño el cotilleo le resultaba absolutamente fascinante, era como ponerle pene a la vieja chismosa del pueblo más vulgar de película barata.
—¿Bill? —le susurró el muchacho, aprovechando que tenía su atención— ¿No vas a decir nada?
—Decir nada… ¿De qué?
—De Tom…
—¿Qué mierdas puedo decir yo de Tom? —le cortó tratando de evitar el incomodo cuestionamiento del muchacho, mientras daba un ligero trago a su bebida.
—Bill, vamos, reacciona que se casa... que tiene novia, esas cosas.
—¿Qué quieras que diga? Siempre he sabido que Tomiela es lesbiana, que tenga novia no es nada que me sorprenda.
Una carcajada resonó del lado opuesto de Jorg en la mesa, interrumpiendo el diálogo ameno que mantenía con su interlocutor, el hecho le llenó de furia tiñéndosele el rostro de rojo. —¿Chicos? —llamó la atención en forma severa, elevando la ceja.
Automáticamente los muchachos cesaron sus risas de golpe, mientras los gemelos se envolvían en un duelo de miradas hostiles.
—¿Tom? —inquirió Jorg, su hijo bajó el rostro avergonzado por haber interrumpido a su padre de esa manera— ¿Bill? —dijo ahora clavando su mirada en el menor.
El chico sostuvo la mirada de su padre, a sabiendas que este no esperaba una respuesta, su único objetivo era dejar claro que a él se le debía respeto. —Lo siento papá es… Tom —dijo suavizando el tono de su voz estratégicamente, bajando la mirada de su padre.
—Es Tom ¿Qué? —vociferó aún más molesto.
Bill sintió una interna satisfacción al lograr despertar la cólera de su padre, ahora sabía que toda la atención se fijaba en él, clavó la mirada en un punto fijo de la mesa y respondió: —Dice cosas obscenas de su prometida. —remarcó, sabiendo que la sola palabra prometida aumentaría la furia de su padre— Y tú mejor que nadie sabe cuán vulgares son las mujeres en América.
—Sigan comiendo. —ordenó Jorg.
Tom sintió cómo el vacío en el estómago crecía, se mordió la lengua para no decir nada, sabía que eso sólo molestaría más su padre, pero tenía confianza en que él le conocía, sería imposible que hablase de esa forma de alguna chica, y más si esta era imaginaria, pensó.
La familia Kaulitz sobrellevó su puesta en escena con la elegancia que les caracterizaba. Hacía el fin de la comida, Simone se retiraría con Ingrid a tomar un té en el jardín principal, y los señores irían al despacho a beber algo y fumar.
Los muchachos dieron las gracias y se despidieron con la intensión de seguir su tertulia como en otros tiempos, bañarían en la piscina hasta entrada la madrugada.
—¿Bill? —fue la voz enérgica de Mr. Kaulitz que lo detuvo antes de retirarse. El muchacho giró sobre sus talones y posó la mirada en su padre para indicarle que le prestaba atención, no tenía la menor intención de abrir la boca pues temía lo peor, que su voz se quebrara en algún momento.
—Ven con nosotros al despacho. —indicó su padre. El muchacho sintió cómo un vacío crecía en su estomago e instintivamente volteó a ver a su madre, quien inmediatamente cruzó la mirada con él sólo para constatar que tenía el mismo gesto de perplejidad ante la petición de su padre.
Jorg jamás invitaría a uno de sus hijos a menos que lo considerara en la madurez justa para hacerlo, y Tom había trabajado toda su vida para complacerlo, jamás levantaba la voz, no faltaba a las normas de la casa, se había dedicado a ser el hijo perfecto… y ahora ¿Era Bill quién iba con él?
—Cla… claro papá. —contestó en medio de un nervioso tartamudeo, abrochó su saco, llegando al lado de su padre.
Tom se encogió de hombros cruzando una mirada con Andreas, esperando que su padre le invitara a su vez.
—Chicos, gracias por venir, estoy seguro que nos veremos mucho este verano, está por demás decirles que están en su casa. —fueron las palabras con las que se despidió el señor de la casa desapareciendo del salón.
¿Qué diablos está pasando? Se cuestionó el mayor. Respiró profundo y se obligó a controlarse, levantó la mirada y con una sonrisa fingida propuso a sus amigos: —¿Vamos a nadar?
Bill se dedicó a beber al ritmo de su tío, mientras su padre monopolizaba la conversación, lo cual le venía de maravilla porque sentía que todas sus neuronas se le habían ido al carajo. Quiero comunicarles oficialmente que tengo novia, y que nos vamos a casar, eran las palabras que le golpeaban una y otra vez.
—¿Estás acá? —indagó Klaus, sacándole de su sopor.
—Sí, lo siento tío.
—No lo sientas, ¿qué te pasa?
—Es Tom, sólo estoy preocupado.
—Preocupado ¿por qué? —interrumpió su padre.
—Vamos, ya no soy un niño, yo sé que no esperas nada de mí, y no te recrimino nada… pero ¿Tom? ¿Se comprometió y lo anunció sin tan siquiera habértelo comentado? Vamos papá lo que hizo fue ponerte en ridículo. —acusó mientras gesticulaba con gran elocuencia— ¿Cómo se atreve?
—No lo hubiera podido decir de otra manera. — interrumpió Klaus en apoyo al comentario de su sobrino— Siempre tus hijos han respetado tú sombra, ahora viene y vocifera en medio salón tremenda noticia, sin tan siquiera consultártelo.
Jorg sintió cómo el orgullo empezaba a ganarle la partida. —Mi hijo me acaba de romper el corazón.
A mí me lo rompe a diario y no por eso hago tremendo escándalo, pensó Bill, conteniendo una sonrisa ante el drama de su padre, se paró a servir otra tanda de tragos para evitar que le vieran la expresión de satisfacción que cargaba impresa en el rostro.
—América, lo dije mil veces. —exclamó Klaus con ímpetu— No puedes pedir que un chico no sucumba ante el libertinaje de una sociedad que no tiene ni pies ni cabeza, esto era irremediable…
—¿Libertinaje? Vamos no crees que estás exagerando. —interrumpió Bill, a sabiendas a donde iba el asunto, su tío era un clásico inglés quien no se empeñaba en ocultar su repudio hacia la sociedad americana— Tío, es Tomi de quien estamos hablando. —dijo con una autentica ternura reflejada en el rostro— Él no caería ante el libertinaje tiene los mejores modales del mundo.
—Ay Bill, enserio hijo eres un inocente. —acotó su tío.
¿Lo soy?, caviló, mientras ladeaba su rostro y abría sus ojos fingiendo sorprenderse.
—Tú mismo lo dijiste, desafió la autoridad de tu padre. Además a mí todo esto no me suena nada bien, es como una desgracia anunciada, una chica de América sólo traería caos a la familia en el mejor de los casos.
—¿En el mejor de los casos? —indagó el menor.
—Sí, nadie garantiza que la chica no sea una casa fortunas… Oh por Dios América Jorg, es un claro contraste, fíjate en Bill se quedó de este lado del continente y no tienes más que observar su conducta en la cena o incluso en este momento, ha madurado a pasos agigantados.
Jorg apoyó su cabeza en sus manos estaba agobiado, todo aquello tenía sentido. —Bill puedes retirarte ya. —susurró sin levantar la mirada.
Bill mordió sus labios y se encogió de hombros viendo a su tío, le dio un beso en la mejilla fingiendo aflicción por haberle causado tal pena a su padre, incluso logró que sus ojos se pusieran vidriosos. Caminó desgarbado hacia la puerta y abandonó el despacho, cerró la puerta tras de sí y sonrió.
Abrió los ojos de golpe, y rodó por la cama unos minutos más, el sueño le había abandonado, dio un suspiro casi doloroso al recordarse que estaba en casa y que ese era apenas el día uno de su tortura.
Vio el reloj y este marcaba las diez de la mañana, a esa hora estarían solos en la mansión, pero aún era demasiado temprano para que Bill siquiera pensara en levantarse. Y qué mierdas se supone me interesa a qué hora se levante, se reprimió molesto. El plan que llevaba un año ideando con cuidado se había ido por el caño, tan sólo sentir su olor cerca le había vuelto loco la noche anterior.
Apretujó su rostro contra la almohada ahogando un grito de desesperación ¿Cómo mierdas voy a seguir con esto? Se cuestionó, al descubrirse fantaseando con verle de nuevo.
Tiró las sabanas que le cubrían y decidió terminar su primer signo de debilidad. Sería ridículo que se atrincherara ahí el resto del verano, pensaba mientras se subía el pantalón del pijama y cubría su torso desnudo con una camiseta. Salió de su habitación a paso firme pero antes que se pudiera creer él mismo su actitud, se quedó parado frente a la puerta de la recamara de su gemelo y percatándose que no había nadie en los pasillos acercó su oído al madero haciéndose la ilusión de tan sólo escucharlo, pero fue inútil. Se llevó las manos al rostro con clara desesperación ¿Qué mierdas estoy haciendo? Se reprochó.
Y antes que fuera consciente de ello se encontraba corriendo escaleras abajo, como si huyese de un fantasma.
—Señor, buenos días. ¿Le pasa algo? —preguntó su asistente, que hasta el momento no le había sido presentado.
—No, digo sí. Eh… espera ¿cómo te llamas?
—Ryan .
—Ryan consígueme el desayuno por favor, lo tomaré en el jardín. —anunció dirigiéndose al lugar, seguido por el muchacho. Tomó el periódico que uno de los sirvientes le tendía.
—¿Tengo algo para hoy? —preguntó sin levantar la vista de los periódicos.
—Sólo su padre, necesita verle después de la comida.
Tom sintió un alivio al saber que su padre quería hablar con él, sabía que nada podría estar tan mal como para que le ignorase como la noche anterior.
El sonido de una camioneta derrapando por la carretera pasando la barda de seguridad le sobresaltó, se puso en alerta, pero antes que se preocupara demasiado pudo distinguir la camioneta de su gemelo estacionándose frente a la casa.
—¿Quién mierdas conduce así dentro de la mansión? —vociferó molesto, emprendió con furia su camino hacia el auto, vio bajar a los guardaespaldas de su hermano y a su asistente del lado del copiloto.
—Buenos días señor. —saludó Gregory haciendo una reverencia.
—¿Buenos días? ¿Se puede saber quién maneja así el auto de mi hermano? —inquirió molesto.
—Pues tu hermano, tarado. —fue la voz que le llegó del otro lado de la camioneta. Bill bajó y tiró a uno de los chicos las llaves de su automóvil.
Tom sintió cómo su garganta se secaba al ver a su gemelo, enfundado en un pantalón de cuero blanco que parecía dibujado sobre su cuerpo. Sus ojos se dirigieron instintivamente hacia la entrepierna, le ajustaba tanto que casi juró que se podría ver…
—¿Qué ves? —preguntó el menor con picardía, abriendo las piernas y ladeando su rostro mientras se llevaba la mano a la cintura.
—Bill ¿No podrías ser más ridículo? —apuntó el mayor, desviando la mirada de aquél punto obvio— ¿Quién mierdas trae cuero a las diez de la mañana? —vocifero.
—Yo, quién más. ¿Has visto alguien a quien el cuero se le vea tan exquisitamente?
—Esa no fue la pregunta…
—Entonces estamos de acuerdo con que me veo exquisito. —concluyó el muchacho mientras se sujetaba en una coleta sus delgadas ratas blancas y negras.
—Digo, que son las diez de la mañana payaso.
—¿Acaso me estabas esperando Tomi? —dijo acortando la distancia entre sus cuerpos.
—¿Bill? No me interesas tanto…
—No me interesas tanto... —le interrumpió su gemelo remedándole burlonamente con una sonrisa a flor de labios.
—Bill, sólo vete a la mierda, no estoy de humor para lidiar contigo tan temprano.
—Dices tanta mierda, que mi padre se desmayaría si escucha hablar a su angelito así. Y aunque me encantaría retirarme aún no puedo.
—¿No vas a dormir si quiera?
—No, bueno, aún no. —dijo guardando silencio mientras señalaba el deportivo que pasaba el área de seguridad de la mansión sin ningún problema, y antes que Tom pudiera siquiera preguntar quién era.
—Viene Evan a nadar conmigo un rato. —dijo guiñándole el ojo.
—¿Evan?
—Sí, sí Evan. ¿El vuelo de nueva york te ha dejado sordo más tiempo de lo típico?
—¿A nadar? ¿No puedes nadar solo? No, claro que no, tenías que traer al pendejo de Evan a la casa. —gritó el mayor girando sobre sus talones y desapareciendo dentro de la mansión.
—¿Tom? ¡Ey! Tomi.- gritó el de rastas tratando de contener su risa. —¿No te quedas a saludar? Vamos, esa no es la educación que nos han dado.—ironizo mientras chupaba sus labios y un aire de triunfo le ilumino el rostro.
Jaaa.!!.. pobre evan ..tom lo ha de estar maldiciendo.. xDD!!
buenísimo el capítulo..=D!!
besos <3
En el blog ya comente, pero estaba bajo los efectos de alguna cosa que me hacia alusinarla, entonces aquì mi comentario "serio"
Veamos yo no había comentado el capitulo de Ale, que por cierto me gusto mucho también, aquella profundidad que le dio al asunto, pobre Tom, si si, esta haciendo una burrada, pero esta en medio de una dolorosa tortura tratando de mantenerse a raya con su gemelo ¿Porque? porque se sabe debil frente a el, porque por mas que trate de negarselo y contenerse, quiere tirarsele encima nada mas verlo, y no solo eso, si no que seguramente lo ama tanto como para querer tan siquiera admirarlo en todo momento, pero no puede porque por lo que entendi en el capitulo de Ale, su relación le causaba sentimiento de culpa y remordimientos :/, me he de suponer que esta buscando hacer lo "correcto", había dejado muy dificil el reto a Princess, con el final de Ale casi me pongo a llorar histericamente como seguro Bill queria, así que ahora comentario al capitulo de Princess.
Como dije alla, Te amo *-*, porque nos sacaste del acongojo en el que nos habìa metido Tom, por mucho que quiera, no puede mentir, y ya sabia yo que no podia siquiera andar comprometiendose, que debia ser una chica imaginaria XD, realmente ame eso, y no es por nada pero me alegro que no haya logrado su proposito, ya que le causo una mejor reaccion Bill a el con el tal Evan (Que me intriga porque se ve que Tom de por si le tiene cierto repudio XD), que este con lo de su prometida, me gusto la forma relajada y malevola en la que tomo la situaciòn Bill, diciendo cosas a su padre para poner a Tom como el hijo descarriado XD. Tambièn me gusto el hecho de que Tom por mas que quiera siga siendo debil ante su gemelo,como el "miedo" que mas que miedo a de ser asi como que lo intimida pero no asi como miedo miedo, no me se explicar, y eso de desear verle de nuevo, alusinarla con su aroma y con los ajustados pantalones de cuero XD, amo como le saca, y es que le haz dado un giro muy bueno a la historia, de nuevo es un reto para Ale, pero seguro ella tambièn nos dejara sorprendidas de nuevo.
En fin me han gustado ambos capitulos, a las dos les quedo genial, espero con ansias ver como lo continua Ale *-*
Suerte
muah!

awwwwwwwwwwwwww yo sabia que Bill no lo podia dejar asi! muahahaah lo amo! ai pero es que tom se ha pasado! dios santo, chicas les juro que cada dia me enamoro de como escriben mas y mas! esto va de maravilla me muero por leer el proximo!! awww
jajajajaa ahora es el turno de mi pequeño rastudo waaaaaaaaaaaaa (amé que le pusieras ese look de veras que siii xD)
Ya sabía que Bill no se quedaría con las ganas de decirle algo a Tom o hacerle algo a Tom xD es el demonio mi pequeñoo waaa
Te luciste amora... te luciste....
Ahora vamos Ale, dale con lo tuyo al sigte cap xD
waaaaaa esta buenisimo sabia que princess podia evitar eso de la boda y lo de la
chica imaginaria estubo genial !!!!! pero mi tomi no no no0 el de bill jiji (niño malo..niño malo no debes de mentir)
yy bien espero con ancias el sig capitulo!!! aaa y me dejo picada con lo del }tal evan que se traera con el bill que tomi
no lo quiere???
bien picess besitos!!!
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