Hola, sí no sé cuanto me tarde en actualizar, ¿alguien lo sabe? Me siento mal por dejar botado el fic, creanme que me merezco lo peor.
Sé que a los que me leen los deje com preguntas como...
¿Esta se cree tan importante para dejarnos botados y parar su fic?
¿Por qué lo paro?
¿Es tan imadura para dejarlo?
Y otras tantas que no se cuales sean....
En fin aquí van mis explicaciones, o por lo menos creo que eso son..
No soy caprichuda, en verdad este fic es importante para mí, es el primer fic largo que tomo en mi vida, comunmente sólo escribo one's, lo sabran los que me ha leído, bueno, en THF.es podran encontrar TODAS mis "obras" haha xD.
Es sólo que en verdad me considero una sister, eso nunca lo duden, hace unos pares de semana muy atras...
Me fui de viaje, ok etto eso ok... cuando regrese me meti al computador y Dios Santa Madre, que si Tom esto, que Bill aquello, Ria anda por aqui y por allá, el colmo fue cuando leí algo del festival de hallowen *o como se escriba* que no quiero poner para no acordarme pero creanme no fue nada lindo.
Desde ese día empeze a dudar, dudar en la relacion de los gemelos, en las actitudes de Tom, en el cambio de Bill, y en la banda.
No, no fue sólo por los gemelos, fue por la banda en general, no crean que para mi sólo son Bill y Tom, la banda es todo par mí, me preguntaba dónde estaba esa banda por la cuál yo ponia todo mi vida en ella.
Qué se había hecho esa banda, que se habian hecho los G's, que se había hecho los gemelos, de pronto ya no sabia si en verdad era la misma banda por la cuál algún día deje de llorar y empeze a vivir.
Caí, en verdad caí y ya no sabía como levantarme, me frustraba yo, sólo de pensar en ello, en pensar que sólo había sido algo pasajero en mi vida, de pensar que ya no volveria a ser igual.
Tenia miedo de perder a Tokio Hotel, no en sentido literal, pero si el sentimental, esa banda fue en lo que me apoye cuando en nadie más podia, esa banda me saco de un abismo, y ahora me preguntaba ¿Qué pasa si dejo ir a Tokio Hotel? ¿Qué pasa si dejo este mundo, estea casa, esas amigas, esas sisters? ¿Cómo sería sin ellos en mi sistema?
Hable con mi beta, en verdad agradesco esa platica, ella sin saber me ayudo, simplemente un día la hable por msn como cualquier otro, una cosa llego a la otra y le dije lo del fic, en verdad me dio su apoyo y es alguien en verdad especial porque con ella solamente pude hablar de este tema, nadie más estuvo ahí.
Me dijo "epa todos alguna vez nos desepcionamos de los artistas" y me puse a pensar, ¿en verdad estoy desepcionada de ellos? tal vez sí, lo hice, y en verdad ahora debo ver, cosas que antes no veía.
Al último me hizo pensar en lo que me dijo, yo era su fan, soy su fan y dijo "para eso esta las fans, para no dejarlos, para apoyarlos" eso creo que fue lo que me abri los ojos, deje de tener dudar. Y entendí que ellos aun estaban ahí, mi vida por ellos aun estaba ahí, sólo era cuestión de volver a buscarla.
Y para ya mejor callarme, digo lo único: por lo cual suspendí el fic fue por... DUDA POR EL TWC.
Pienso volver a mis indicios, haha xD el 2012 espero venga preparad para mi, perdón si las aburri, sólo que no queria guardarme nada.
Ahora sí, actualizare el fic, no lo dejare ni nada más en algun futuro (eso espero). Espero que les guste este capítulo. Aparte de la dedicación del capítulo, quiero dedicarlo a Denis, mi beta la cual me ayudo con su sabia platica.
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
Capítulo 3: La nota

*
*
—Okey…esto es más raro que verte a ti por las mañanas sin una pizca de maquillaje—Andreas trató de relajar el lúgubre ambiente que se empezaba a notar al rededor de Bill—. Sólo fue una broma, cálmate.
—¿Una broma? ¿Quién haría una broma así?
—No lo sé…además no tiene sentido lo que dice.
—Tal vez no, pero ¿para qué dejármela a mí? Además, no tiene buen aspecto y ni qué decir de la frasecita —decía Bill al tiempo que de nuevo volvía a leer la notita.
—¿Conoces la letra? —su amigo trató de hallar una pista en ésa nota.
—No, pero no es exactamente una letra muy… común.
—Lo sé, ¿quién en este siglo sigue escribiendo con letra manuscrita?
—Nadie, bueno aparentemente sí hay: quien escribió esto.
—Aterrador el mensaje ¿no? —quiso indagar más Andreas, pensando que tal vez Bill sí sabía algo y no quería decirle.
—Sí, pero… —Bill guardó silencio—. No sé por qué, pero me resulta familiar la letra. Sé que la he visto antes.
—¿La letra? —preguntó Andreas, verdaderamente intrigado—. ¿No el mensaje?
—Si bien es difícil de creer… no sé, no recuerdo bien, pero me es familiar.
—Yo creo que…
Ringgggghhhh.
La campana sonó, anunciando que era hora de entrar a clases.
—Mejor vámonos, nos toca música y sabes cómo se pone el profesor Vite si llegamos tarde a su preciada clase —comentó Bill con fastidio y guardó la nota entre su libro de música, sin darse cuenta de la página en donde la había metido. Esa página era su respuesta.
Ninguno de los dos dijo algo más, se encaminaron a la sala de música, y por suerte el profesor apenas iba entrando después de ellos.
¿De qué se trato la clase? Si se le preguntara eso a Bill, él no contestaría, y es que no estuvo muy presente en la clase, mucho menos saber de la emoción del profesor cuando hablaba de música e instrumentos.
El muchacho empezó a dormitar en su asiento. Hubiera caído dormido de no ser por… ésa melodía.
Era una guitarra, pero no era de su salón, aparte de que nadie de ahí no sabía tocar una guitarra, vamos que ni sabía cómo afinar una guitarra. La música iba más allá de ahí, salía del salón.
Bill se levantó de su lugar y se dirigió al profesor que leía entretenidamente “Las mejores guitarras y sus cuerdas”, título muy tonto para una revista, pero para el profesor algo entretenido, sin duda.
—Profesor —llamó suavemente Bill.
—¿Trümper? —preguntó el profesor, sin quitar la vista de su revista. Como respuesta sólo obtuvo:
—Ajá.
—¿Qué desea?
—¿Me daría permiso de ir al sanitario?
—Sí, claro valla —contestó el profesor sin más. Estúpida revista.
—Gracias —y Bill salió del aula.
Fue siguiendo el sonido de la melodía, yendo por el pasillo y luego, al doblar por el mismo, terminó en los casilleros, más específicamente en el suyo.
Bill se acercó temeroso y abrió su casillero. No había nada dentro, pero la música ya había parado.
¿Qué había sido eso?
Sin más se dirigió de nuevo a su aula, no fuera siendo que el profesor notara que no había ido al baño.
El resto de las clases pasaron igual de aburridas. No hubo nada nuevo, aparte de un Andreas enchinchando sobre la nota.
¿Apoco no había notado que él no sabía qué carajos era esa nota? Como si le importara… Okey sí, le importaba, pero ¡por la
coña ya lo estaba hartando!
—¡Andreas! Ya cállate ¡Déjame! Me largo a la mierda ¡PÚDRANSE TODOS EN EL MISMISIMO INFIERNO DE PUTA! —estalló Bill, a punto de golpear a Andreas y encaminándose hacia su camioneta.
—Okey, pero cuando quieras algo, te mandaré a que te revuelques en tu culo —contestó Andreas de una forma para nada amigable, decidido a caminar hacia su casa, que por suerte, era contrario al camino que emprendía Bill.
Cuando Bill llegó a su casa, simplemente estacionó su camioneta y se dirigió a su habitación después de cruzar el marco de la puerta de su casa.
Bill encendió su reproductor de música e hizo su tarea en tan sólo hora y media.
¿Que cómo le hizo para hacerla sin siquiera poner atención a las clases? Fácil, de mucho de servía el copiar-pegar que ofrecía la internet.
—Bendito seas Google, ¿sabes algo? Te amo—le habló a su computador, que estaba en sus piernas.
Hizo a un lado el computador, volvió a prender su reproductor y se recostó en su cama. Pronto el sueño lo atacó y lo mandó al común sueño ya para él…
Caminaba.
Ya estaba cerca de lo que tanto anhelaba. Lo sabía. Su corazón latía y, si no fuera porque éste estaba dentro de su cuerpo y pegado por venas y arterias, podría apostar que saltaría y bailaría de emoción.
Un árbol grande se visualizo delante de él ¿de dónde había salido? Quién sabe, pero ahí estaba.
Tenía algo escrito en el tronco, parecía como si hacía años lo hubieran grabado, pues no tenía ésa particular apariencia que tenía lo nuevo.
Se acercó e instintivamente, tocó con sus manos las letras. La palabra no era nada tentadora, sin embargo, aquélla letra manuscrita le inspiraba algo de calor.
decía la frase graba en el árbol.
Bill continuó caminando, como si fuera un niño pequeño buscando aventuras en una casa desconocida.
Al ver que había otro árbol, se le acercó.
Una frase más, no una palabra, una frase.
, leyó.
Sentía la necesidad de gritar y llorar. La desesperación y la impunidad impregnaron cada célula de su cuerpo, al no saber a quién debía de ayudar. No sabía nada…ayuda, él era quien la necesitaba.
—Ayúdame—se escucharon susurros por ahí. Lejos de él.
— Despiértame, no puedo estar así —seguían los susurros, ahora más cerca.
—Te amo, ven por mí, te necesito —La voz era fuerte, era de un chico.
— Mi música es para ti. Enamórate de mí, por favor —fuerte…cerca, a su lado, ¿Acaso ésa voz estaba cerca de él?
— Yo te amo ¡¡¡AYÚDAME!!! —se oyó un grito desgarrador, como si su dueño estuviera siendo torturado, e imploraba ayuda.
—¡NOOO! —gritó Bill, al mismo tiempo que la luz de aquél bosque se iba apagando y los árboles se iban transformando en una masa asquerosa que caía y se mezclaba.
Despertó.
Estaba sudado y tembloroso.
Tenía miedo, su corazón estaba mal…sí, en el sueño estaba que saltaba de alegría, sin embargo, ahora estaba que le daba un paro cordiaco.
Miró hacia su buró. El reloj/despertador marcaba las 12 en punto de la madrugada.
Demonios, había dormido toda la tarde, puesto que seguía con su misma ropa (lo cual era incómodo) y la luz de su habitación estaba apagada, seguramente alguien del servició había ido a apagarla.
Se levantó, perezoso, se puso su pijama y bajó a la cocina a buscar algo de comer.
Antes de salir de la habitación, se oyó un golpe seco proveniente de su escritorio de estudio. Bill volteó por inercia y lo que le extrañó fue ver su libro de música tirado.
Fue a recogerlo y, al levantarlo, se cayó la nota que horas antes había puesto ahí. Qué raro, por un rato se había olvidado de ella.
Leyó la nota:
¿A quién se supone que Bill debería de ayudar? ¿Es que esto estaba relacionado con sus sueños?
Preguntas, preguntas y más preguntas… respuestas, respuestas y respuestas es lo que él quería.

*
*
*
*
Y.. ¿qué les parecio? Me gano un comentario, o me gano un golpe por estar dudando de la relacion de los K?
Si alguien no saba lo que dice la últma imagen, dice: ...no era correcta, pero necesitaba de él.
Dudas y comentarios son bien recibidos, quién se quiere ganar la proxima dedicatoria? Pues sólo tienes que comentar primero y ya esta. No cuesta nada y me alegra mucho
Besos.. muah!!!
Dita~~<3