Holaaaa bueno ya habia publicado el capitulo uno, pero como no tenia el resumen guardado en mi laptop no lo pude poner, asi que ahora lo escribo y aprovecho de poner una imagen... aqui va el capi n° 1 y 2 espero lo disfruten ^^
Buenoooo lo que esta en cursiva, son recuerdos y lo que esta en negrita es por que esta narrado por una tercera persona, espero entiendan ^^.
Resumen: Tras irme de mi casa producto de una "pelea familiar", me fui a vivir con mi novio, y su hermana pequeña.
Lo que no sabia es que al comenzar las clases en la universidad me encontraria con mi "pesadilla de la
infancia"
Causante de mi dolor, sufrimiento, y un sentimiento oculto...que luego os revelare.
¿que pasaria si el juego en el que e caído, se convierte en algo mas que eso?
¿que pasaría si cada vez hay mas jugadores impidiendome ganar?
¿como te sentirias si te enteras que tu propio novio, sabe lo que esta sucediendo y no intenta detenerlo?
Os contare todo esto para que un simple juego, no os lleve a querer quitarte la vida.
Soy Bill Kaulitz y esta es mi historia...
Clasificacion: Twc, drama, suspenso, violencia, comedia, violacion, +18.
Algo Más Que Sexo
capitulo 1
By Bill
- Vamos, grita, alguien puede oírte, corre como si tu vida dependiese de ello
- Eres débil, no eres nadie- ¿No se supone que deberías ayudarme?
- Inservible, marica, detestable- ¡No! No lo soy, ¿po...por que no me quieres?
Aquella voz inundaba por completo mi mente
- Me avergüenzas- se supone que eres mi conciencia, ¿no deberías decirme que hacer, en vez de humillarme mas?
- Vamos, escucha mi voz, rindete, no haces falta aquí- ¡No! ¡vete! ¡sal, sal de aquí!
Me volvería loco de un momento a otro, cada día era una constante lucha interior, las palabras, los murmullos, podían pasar desapercibidos en algún momento, pero yo sabía, que mi cabeza me jugaba una mala pasada, grababa cada insulto, cada mirada, y las reproducía en sueños una y otra vez, como si de una película de terror se tratase.
Lloraba desconsoladamente, estaba solo, de un momento a otro me quede sin nada, tirado en medio de un callejón sin salida, a pocas cuadras de la que hasta unos minutos era mi casa, convulsionando mi cuerpo del dolor...
- Edwin... el vendrá a por mi
- No, no te quiere, solo te utiliza
- ¡vete! ¡dejame en paz!- gritaba desesperado, lo único que quería es que esa maldita voz me dejara en paz de una vez.
El agua se deslizaba por mi cuerpo, recorriendo cada poro de mi piel... tan transparente, tan pura, la única capaz de tocarme sin una mueca de desprecio.
Cerré la llave y me dispuse a salir de la ducha, tome dos toallas, una la ate alrededor de mi cintura, y la otra la puse rodeando mis cabellos.
Comencé a secarme lentamente, hoy no saldría, así que no había por que apurarme.
Tome mis bóxer que se encontraban sobre la silla junto al lavamanos y me los coloque, luego mis pantalones de chándal negro y una sudadera a juego. Unas zapatillas y chaqueta deportivas. Ahora solo me faltaba arreglar mi cabello y darle un poco de color a mi pálido rostro.
Una vez terminé baje hasta el salón y me tendí en uno de los sofá que allí se encontraban, tome el mando de la televisión y me puse a buscar algo interesante para ver.
Encontré un canal en el cual estaban haciendo un concurso de talentos en directo, iban toda clase de personas desde niños y jóvenes, hasta adultos y ancianos. Unos daban vergüenza ajena, puesto que eran un desastre tratando de cantar, y otros que te dejaban si habla de lo impresionantes que eran en lo que hacían.
Creo que si tuviese mas personalidad, me presentaría, pero creo que a estas alturas de la vida, siendo como soy, solo lograría quedarme en shock en mitad del escenario con todo el público observándome.
El programa se llamaba American Idol, ahora le tocaba el turno a un joven nacido en Indianápolis (indiana), de nombre Adam Lambert, alto de tes morena, corpulento, pelo castaño y ojos celestes.
Comenzó a cantar Rock with You de Michael Jackson, no estaba nada mal, solo deseaba que si algún día llegase a ser famoso, no se volviese un alcohólico o drogadicto como la mayoría.
Estaba tan pendiente de la televisión que no me di cuenta que mi celular estaba sonando sobre la mesita que se encontraba junto al sofá.
Tome de el y vi la pantalla, era Edwin, mi chico. Le di a aceptar y me lo lleve a la oreja.
- ¿Si?
- ¡Bill, amor! ¿como estas?
- Hum... estupendo ¿y tu?
- Feliz, ahora que hablo contigo- si su intención era hacer que me sonrojase, lo consiguió.
- ¿Que haces?
- Estoy en mi cuarto escuchando música, pensando en ti... y como te extraño mucho, decidí llamarte para saber como estaba mi amor.
- ¡Amor!
- ¿Que paso?
- Aras que me sonroje...- no sabia por que decía estupidez, si mis mejillas estaban teñidas de carmín desde que respondí su llamada.
- Ummm me encanta cuanto te sonrojas...- dijo seductor, provocando que una especie de corriente eléctrica recorriera todo mi cuerpo, y que toda la sangre se acumulara en “un solo punto” de este. ¿y ahora como mierda me bajaba el calentón?
- ¿Y tu amor, que haces?
- Veo un programa de talentos, es lo mas entretenido que pasan a esta hora por la televisión- dije un tanto apenado.
- Quieres que pase por ti, mañana empiezan las clases y debo comprarle unas cosas a keyti, para su colegio- su oferta no estaba nada de mal, ella es la hermana pequeña de Edwin, tiene 13 años, es un amor, sabe lo nuestro, de hecho fue la primera en enterarse, es su regalona, siempre me dijo, cuando yo tenga novia (así es soy la primera pareja “hombre” que tiene) la primera persona que quiero que sepa, sera mi hermana.
Y así ella fue la primera en saber, no sabíamos como se lo tomaría, pero afortunadamente quiere mucho a su hermano, nos felicito a ambos, me dijo que tenía mucha suerte, por tener a su regalón como mi novio, que lo cuidase mucho, que no lo hiciera sufrir y que contásemos con ella para lo que necesitáramos.
- Claro que quiero- respondí feliz
- Bueno enton...- no pude terminar de escuchar lo que me decía, puesto que sentí como alguien jalaba mi cabello por atrás, cuando volteé descubrí que era mi padre, el celular cayó al suelo, y tras esto vi un puño acercarse a gran velocidad a mi estomago, me propino un golpe cargado de rabia, ira, desprecio, al igual que lo reflejaba su mirada.
- ¡¡Ahh!!- grite con todo el aire contenido en mis pulmones, caí al suelo y me puse en posición fetal producto del golpe, cubriendo la zona afectada con ambos brazos, intentando evitar que prosiguiera con su descarga, pero fue en vano, comenzó a propinarme una patada tras otra.
- ¡Basta! ¡me, me duele! ¡papá!
- ¡Eres.. un... maricón!- sus palabras eran interrumpidas por cada movimiento que hacia
- ¡¡¡Papá!!! ¡auxilio! ¡ayuda!- sentía como mi garganta era desgarrada en mis intentos desesperados por gritar.
- ¡Así dejarás de ser un gay de mierda!
- !No! ¡papá, basta... basta por favor!- cada vez me encontraba mas débil, era como una vela consumiéndose en sus últimos momentos.
Los golpes cesaron, pero no los gritos. Se paro junto a mi, su cara estaba roja por la furia...
- ¡Vete de aquí! ¡y no vuelvas! ¡ya no eres mi hijo!- eso realmente dolió, mucho mas que los golpes incluso.
Me levante a duras penas, y le vi, mi madre, estaba parada observándome desde un rincón del salón, no podía hacer nada, ella sabía lo mio con Edwin, pero si interfería en esta pelea, ya seriamos dos en la calle y yo no me permitiría eso, siempre le pedí que si llegase a tener un problema con mi padre, me dejara enfrentar solo la situación, por su bien.
Intentaba aguantar los sollozos que emanaban desde lo mas profundo de mi ser, no quería que ella me viese sufrir, no quería que se sintiese igual.
Agache mi rostro y salí por la puerta de la que fue mi casa por largos 18 años... yo sabía que mi padre me discriminaba por mi vestimenta y mi maquillaje, pero nunca pensé que fuese capaz de llegar a esto...
Al cerrar la puerta tras de mi, sentí el llanto de mi madre, y fue ahí cuando me desmoroné por completo, baje las escaleras lentamente y emprendí mi viaje sin rumbo... deambulé por las calles, perdido, mi cuerpo no reaccionaba ante mis ordenes, me introduje en un callejón oscuro, a unas cuantas cuadras de mi casa, caí en el frió y duro suelo, estaba congelándome, debían de hacer -2° de temperatura. Me acurruque intentando adquirir un poco de calor, los minutos pasaban, y mi mente comenzaba a fallar...
- Amor... donde estas- le decía al viento, tratando de que este le susurrase mis palabras a Edwin, y viniese a por mi.
- Amor... ya no puedo mas...- esas fueron mis ultimas palabras, antes de caer brutalmente, estrellando mi cuerpo contra el cemento, todo se fue a negro, me encontraba en plena oscuridad, iluminado por unos tenues rayos de la luz de la luna, quien hasta entonces, era mi única compañía...
By Edwin
Estaba en mi cuarto escuchando música, y me acorde de Bill... de mi amor, decidí llamarlo para saber como estaba, tome el celular y le llame.
Llevábamos un rato charlando, al parecer estaba aburrido así que le invité a que me acompañase a comprarle algunas cosas a Keyti, ya que mañana comenzaba las clases, no quise que ella fuese conmigo, por que no le gusta pedir cosas, siempre ocupa lo que tiene, decora su mochila y sus cuadernos, le da su estilo, yo no me opongo, pero me gusta que tenga cosas nuevas, aunque tarde o temprano termine dándole su toque personal, se lo merecía, sacaba buenas calificaciones, y su comportamiento era excelente en todos lados.
- Bueno entonces paso a por ti en hora y media mas- sabia cuanto tardaba en arreglarse, creo que con ese tiempo bastaba- ¿te parece?- no respondió, ¿se habrá enojado por que no alcanzaría a alistarse?- ¿Bill?- escuche un fuerte pitido en el teléfono, lo que provoco que lo separase un poco de mi oído- ¿Bill estás?- un fuerte grito se escucho al otro lado de la linea y me asuste- ¡Bill, dime que esta sucediendo! ¡responde!- se escuchaban gritos, pero no podía distinguir de quien eran, al cabo de un rato escuche fuertes sollozos, supe que eran de mi chico, y el que gritaba era su padre.
- ¡Amor! ¡¿que sucede?!- no obtenía respuesta alguna, comenzaba a desesperarme, los gritos y el llanto eran cada vez mas fuerte... de pronto la llamada se corto- ¿Bill? Responde ¿hay alguien ahí?- nada- ¡Mierda!-grite, esto no podía estar sucediendo, vamos piensa, que puedo hacer... que puedo hacer, repetía una y otra vez.- ¡Su madre!- Exclame victorioso, ella debía saber que ocurrió, comencé a buscar el numero en la agenda del celular y nada... -¿donde mierda le abre anotado?- me preguntaba, comencé a registrar todo mi cuarto en busca del papel en donde le había registrado, lo encontré en uno de los cajones de mi cómoda un poco arrugado por el descuido. Marque el número y le llamé.- Vamos.. conteste- daba vueltas y vueltas por el lugar en espera de que me respondiera.
- ¿Si?- respondió una voz temblorosa al otro lado
- ¿Si...simone?
- ¿Edwin?
- Si, soy yo, ¿donde esta bill?
- El...el se fue- comenzó a llorar.
- ¡¿que?! ¿a donde?, quedamos en salir
- Su... su padre- respondía entre sollozos- le a pegado, hecho a mi niño a la calle, lo hecho...
- ¡Como se atreve ese hijo de...- me aguante de decir eso, por respeto a ella, aunque el no se merecía ser respetado.
- Ve, ve por el, te necesita, lo se.
- ¿A donde se fue?
- Calle arriba, no se donde estará, por favor encuentralo...
- Si, iré enseguida, adiós
- ¡Edwin!
- Diga
- Gracias...
- No me de las gracias, yo le amo, no dejaría que algo malo le pasase- y ese era el punto, mi chico estaba mal, y yo no lo había podido evitar... en parte me sentía culpable.
Tomé las llaves de mi Cadillac y baje corriendo las escaleras.
- Llevas prisa, ¿a donde vas?- me pregunto Keyti un tanto extrañada
-Quedate en casa, no salgas, vendré dentro de un rato, te necesitaré- dije rápidamente despidiéndome con un beso en la frente, di media vuelta y salí cerrando sin querer la puerta demasiado fuerte. Me subí a mi auto y arranque, pasando la velocidad de cero a 100 en menos de 5 segundos.
Debía de encontrarle cuanto antes, hacia bastante frío y la temperatura seguiría bajando cada vez mas.
Llegué a la casa de Bill, no estaba tan distante de la mía, y eso sumado la velocidad tarde solo unos minutos. Su madre me dijo que se había ido calle arriba, así que comencé a avanzar lentamente buscándole, pasaban y pasaban las calles y nada. Estaba todo desierto... como había calles sin salidas a las cuales no podía entrar con mi auto decidí estacionarlo a un costado de la calle, y continuar mi búsqueda a pie.
Pasado un rato, a unas 12 cuadras de la casa de Bill me encontré con un callejón, estaba totalmente oscuro, pero algo me decía que debía arriesgarme y entrar en el.
Y así lo hice, me adentre en el, pero nada, seguí avanzando, alce mi vista y mi corazón dejo de latir...
Le vi... su cuerpo inerte, tirado en un rincón del lugar mis ojos se llenaron de lagrimas, no podía ser verdad, esto solo era un mal sueño...
- ¡¡Bill!-grite como un loco y corrí... corrí como nunca en mi vida, me tire junto a el, y le rodee con mis brazos, buscando una señal de vida.
Tomé su pulso, era bajo, pero estaba ahí, debía de hacerle reaccionar. Tome de su rostro y comencé a besarle, a acariciarle, quería que despertase, pero el no parecía darse cuenta de mi presencia, su cuerpo estaba frió, sin rastro de calor alguno, me saqué mi chaqueta y le abrigue, lo mecía lentamente, yo estaba en estado de shock, su cuerpo tenia múltiples moretones, algunos cortes, su labio sangraba a borbotones...
- ¡Maldito hijo de perra! ¡mira como le has dejado!-grite una vez mas. Necesitaba sacar a Bill de allí cuanto antes.
Lo alcé con mucho cuidado entre mis brazos, y comencé a caminar en busca de mi auto, mierda lo había dejado a un par de cuadras, pero daba igual, no pesaba nada, solo quería llegar lo antes posible.
Continué con mi recorrido hasta que por fin divise mi Cadillac , tuve que hacer varias maniobras para poder abrir la puerta trasera, y luego recostarlo sobre el asiento.
Me subí rápidamente cerré las puertas y arranqué. Tomé mi móvil y llame a Keyti, necesitaría su ayuda.
- Keyti
-Hola- respondió asustada por la manera en que le hable
- Por favor llena la ducha de mi cuarto con agua caliente
-¿Ah? ¿para que quieres que haga eso?- pregunto confusa
- solo... solo hazlo, ¿si? Después te explico, pequeña, cuando llegue tocare la bocina, por favor abre rápidamente.
- Esta bien, enseguida haré lo que me pediste
- Gracias, debo colgarte ahora, nos vemos
- Adiós
- Adiós
Pasaron 6 minutos aproximadamente y llegue a casa, comencé a tocar la bocina como loco, entre en el estacionamiento, detuve el auto, saque a Bill con delicadeza del asiento y comencé a caminar hacia la entrada.
- Hola Edw...- A Keyti casi se le salen los ojos cuando le vio.- ¿Qu... que le hiciste?
- Yo no fui, vamos necesito tu ayuda, después me interrogas ¿si?
- Esta bien...-comencé a subir rápidamente la escalera, mi hermana me seguía al mismo paso.
-¿ Hiciste lo que te pedí?
- Si, si- Keyti se me adelanto y abrió la puerta de mi cuarto y luego la del baño.
Me senté en el suelo junto con Bill, debía pensar como sacarle la ropa, estaba tan malherido que temía dañarle mas, vi a mi hermana ir de un lado a otro buscando algo, me ponía mas nervioso aún.
- Ten
- ¿Hum?- me quede mirándole extrañado, me había tendido unas tijeras.
- !Hay Edw! !hazte a un lado!- me regaño y luego comenzó a cortarle la sudadera- no pretendías sacarle las prendas, así como esta- por eso la amo tanto, siempre sabe que hacer, me lee la mente. Le sacamos con muchísimo cuidado las prendas y me metí a la tina junto con el, luego también se introdujo Keyti, ya que solo no podría hacerle reaccionar.
Ella lavo con cuidado cada herida y cada parte del cuerpo de Bill, a excepción de “esa parte” ya que se encontraba cubierta por unos Bóxer negros. Su temperatura se estaba normalizando por fin, pasaron 5 minutos y decidí que ya había sido suficiente, así que salí de la ducha cargándolo Keyti se encargo de secarnos a ambos para no dejar todo empapado, aunque eso no me importaba nada.
Estaba muy asustado, Bill no despertaba, no reaccionaba, estaba inmóvil, lo llevamos ha mi cuarto y le tendí sobre mi cama, le tapamos para que entrara en calor.
Nos sentamos uno a cada lado junto a el, tenia aferrada su muñeca a mi mano, le tomaba el pulso a cada instante, mi hermana tomaba su temperatura, en alerta por si subía o bajaba demasiado.
- Edw...- me llamo ella, no le preste atención, ya que estaba pendiente del pulso- Edw- volvió a llamar, levante mi rostro y ella me hizo una señal, mire hacia donde me había indicado, Bill... bill estaba despertando.
- Amor, dime que estas bien por favor
- Keyti, ve por los remedios y un vaso de agua, por favor- no tuve que pedírselo dos veces, salio disparada al baño.
De pronto la cama comenzó a temblar... no sabía que estaba pasando, levanté mi rostro, y me horrorice, Bill estaba convulsionando, cada vez mas fuerte...
-! Keyti! - grite, ella corrió rápidamente hasta donde me encontraba, solo pude sentir un golpe seco contra el suelo, y la caja haciéndose pedazos- ¡ayudame!- le pedí entre sollozos.
- Edw...- me hablo- ¿Bill... bill se esta muriendo?- no... no podía ser, no a Bill, no a mi amor.
Me lance hacia su cuerpo, tratando de hacerlo reaccionar. Debía despertar, no me podía abandonar, no... no podia..
-¡Bill!
Capitulo 2
By Edwin
Una semana había transcurrido después de lo sucedido... 7 días habían pasado del gran susto que nos dio Bill...
Tras salir disparados de la casa cogieron el auto y se fueron directo al hospital, por suerte Bruno los había ido a visitar y le ayudo a cargarlo escaleras abajo. Ya iban de camino, Bill estaba con su vista fijada hacia arriba, con la mirada perdida... sus labios estaban morados, sus brazos y piernas se sacudían fuertemente. En un intento desesperado por ayudarle comienza a hacerle boca a boca... pero no reaccionaba.
Llegaron y Edw entro corriendo con Bill en brazos, llego a la guardia del hospital y unos enfermeros le recibieron y lo llevaron a la sala de procedimientos.
Estaba desesperado, lloraba como un niño, y trataba de mirar por la rendija de la puerta para saber que estaba pasando con su chico.
A los pocos minutos se acerca la doctora que había atendido a su novio.
-¿Ustedes son parientes del chico?-pregunta la Señora, quien se presentó como la doctora de guardia.-Bueno quédense tranquilos que esta bien. ¿Cómo se llama?
-Bill- contesta rápido su novio.
-Bill presento una convulsión febril y cuando llegó a la guardia ya estaba cediendo, ya está bien- insiste la Dra. mirando a ambos chicos.-Ahora está dormido, como sucede habitualmente después de una episodio convulsivo. Pasen a verlo.- Los chicos siguen sin entender lo que les está pasando
- No pueden preguntar nada, no se asusten- dice la doctora- Bill tiene colocado, en una vena del brazo, una pequeña aguja por la que le pasa suero y una medicación, tiene además una fina sonda por la nariz que se pone para evitar que vomite y una máscara que le aporta oxígeno. Todo esto lo ayuda a recuperarse mas rápido, quédense tranquilos porque el está bien y fuera de todo peligro, las heridas las hemos curado, tiene algunos vendajes, pero nada de mayor gravedad.
Una vez estuvieron dentro de la habitación, la doctora les dejo una hoja con los cuidados que debían tener y la medicación, nada de salidas por los próximos 3 días, una vez dicho esto, salio de la habitación dejándolos a solas con Bill, para que pudiesen charlar tranquilamente.
Edwin se acerco lentamente a la cama donde se encontraba su chico, tomo de su mano y le dejo un beso, corto, pero con mucha ternura- que susto me has dado pequeño- susurro contra la frente de Bill, Bruno se aparto a un rincón, para que tuviesen mas intimidad.
Bill suspiro entre sueños, y esbozo una pequeña pero hermosa sonrisa, que no paso para nada desapercibida ante Edwin...
Busque a mi chico por todas las habitaciones, y no había rastro de el, así que opte por bajar a buscarlo al otro piso, recorrí parte del salón y comedor, nada... hasta que le vi, estaba en la cocina de espaldas a mi, preparando seguramente el desayuno, entre sigilosamente, para sorprenderle, me posicione por detrás, y le abracé acortando la distancia, pase mis manos por su cintura y deje un húmedo beso en su delicado cuello.
-Hmm...- gimió ante el contacto que produjeron mis labios.
- Me encantas...mhhh... sabes muy bien amor- dije mientras pasaba muy seductoramente mi lengua, recorriendo desde su hombro hasta llegar a su mentón, el cual tome suavemente, provocando que girase su rostro para poder comerle esos labios, que eran pecado de dioses... no sabía si era por el shampoo, las cremas, u otro de los tantos productos que se aplicaba, pero me encantaba su sabor, su piel sabia a la mismísima gloria.
Situé una de mis manos en su cintura, mientras que la otra la introduje lentamente por debajo de su sudadera, subí poco a poco, acariciando su costado, haciendo pequeñas formas con la punta de mis dedos. Sentía como su cuerpo se estremecía ante mis caricias.
Fui bajando mi otra mano hasta situarla sobre la hebilla de su cinturón, le desabroche y luego hice lo mismo con su pantalón.
Introduje mi mano y le acaricie por sobre la tela del bóxer, que en cualquier momento se rompería de lo excitado que estaba- Mhhh...ooh mi dios- gimió. Provocando que mi ya crecida erección casi explotase del gusto, sentía mi punta mojada por el pre semen, al igual que la de Bill, y eso que aún no comenzábamos
- Tu.. tu también me encantas...- sus palabras salían entrecortadas producto de la excitación.
- Te amo...- susurre en su oído, de pronto se tenso y quedo estático- ¿sucede algo amor?- pregunte con la duda latente.
-¿ Qu... que has dicho?- pregunto ahora el, ¿y este esta sordo o que?
- Te amo- dije nuevamente, este se dio vuelta y se me quedo mirando como embobado
- ¿Lo... lo dices enserio?- sus ojos brillaban mas que todas las estrellas juntas...
- Claro que lo digo en serio- dije esbozando una sonrisa.
Se acerco a mi, poso ambas manos sobre mi pecho y tras colorar cara de niño pequeño me dijo- Repitelo una sola vez mas por favor...
- me acerque a sus labios y deje un cálido beso- Te amo-deje otro mas- Te amo- y otro- te amo- y otro- Te amo mi amor...
- Yo mas- respondió y se lanzo a mi, pasando sus brazos por sobre mis hombros, enredándolos tras mi cuello.
Comenzó a besarme como si el mundo se fuese a acabar, tome de sus hombros y le separe un poco de mi, para poder hablarle.
- He, he... tranquilo pequeño, no me iré de aquí- tras decir esto comencé a acariciar su rostro, junte nuestras caderas y nuestras bocas, besándonos apasionadamente, nuestras lenguas comenzaban a debatirse en una lucha constante de poder, invadiendo cada rincón de estas. Sujete firmemente su cintura y le alce, colocándole sobre la mesa que allí se encontraba.
Comencé a subir su sudadera, y Bill termino por arrancarla de una vez, tirándola en quizás que lugar de la cocina.
Baje poco a poco, quedando a la altura de su pecho, me dirigí a su pezón izquierdo, succionando y mordiendo una y otra vez lascivamente, consiguiendo que Bill se deshiciera en espasmos de placer y gimiera gustoso.
El tomo de mi sudadera, imitando lo hecho anteriormente con la suya, dejándome desnudo todo el torso.
Mientras le besaba, mis manos se enredaron en su cabello, atraiéndolo mas, marcando el ritmo, que cada vez se iba haciendo mas lujurioso.
De un solo movimiento tire al suelo todo lo que se encontraba sobre la mesa, por suerte no había nada de vidrio, seria peligroso, pues podríamos cortarnos.
Recosté a Bill sobre ella, y yo me puse en cuatro sobre el, mientras le besaba iba sacando su pantalón, y junto con el, su bóxer... separé un poco nuestros cuerpo, fije mi vista hacia abajo y vi su miembro totalmente erecto, Bill se sonrojo, que mono era mi chico, y aprovecho de sacarme los míos, tras esto tomo mis nalgas y me atrajo hacia el.
- Hmmm- gemimos a la vez, tras el roce de nuestros miembros.
Alcé mi mano y la dirigí hasta la boca de mi chico, este comprendió que era lo que tenia en mente y comenzó a succionar uno a uno mis dedos, impregnándolos de saliva, de una forma muy sexy, creo que me estaba poniendo mas su carita de cachondo, que sus movimientos en sí.
Una vez estuvieron lo suficientemente bien lubricados, baje mi mano por su espalda, y la conduje hasta sus nalgas, palpe su entrada, hasta que la encontré, fui metiendo lentamente un dedo- ahh!...- gimió Bill, vi su cara, reflejando una mueca de dolor.
- ¿qu..quieres que pare?- pregunté asustado, le vi negar con su cabeza.
- No, no... sigue- respondió
Introduje nuevamente el dedo, esta vez comenzando a hacer movimientos circulares, cole otro mas, y a los pocos minutos un tercero, hasta que creí que estaba lo suficientemente bien dilatado, los retire con cuidado.
Me acomode entre las piernas de Bill, sujete mi miembro, lo dirigí hasta su entrada y comencé a penetrarlo con cuidado para no hacerle daño.
Una vez estuve dentro de el, fui moviéndome arriba y abajo, lentamente, sin apuros... Bill incrustaba sus uñas en mi espalda, sus ojos yacían cerrados y su boca entreabierta- un poco mas..un poco mas rápido- pidió entre gemidos. Yo quería satisfacerlo, claro, pero no quería hacerle daño...-anda mas rápido- pidió una vez mas y finalmente me rendí ante sus suplicas.
Aceleré las embestidas, el problema fue que la mesa comenzó a desplazarse, y tuve que detenerme.
- Bill, aquí no puedo, esta porquería se mueve demasiado, y vamos a terminar quien sabe donde- el solo asintió- vamos- tome de su mano y le guié hasta el salón, se acostó sobre uno de los sofá que allí se encontraban y yo me puse otra vez entre sus piernas, penetrándolo, haciendo que las embestidas fueran cada vez mas rápidas y profundas.
- ¡Ahh!... así, así... mas rápido amor...- decía entre gemidos
- Ohhh..humm...tocame Bill- tras decir esto, llevo su mano a mi rostro y me acerco a el, besándome lujuriosamente, y con la otra acariciaba mis nalgas.
Nuestros cuerpos brillaban a causa del sudor, Bill se veía rematadamente sexy y encantador, sus cabellos esparcidos a su alrededor, su boca... aquella boca que me entregaba caricias una y otra vez, solo a mi.
Estuvimos así un buen rato moviéndonos como dos perros en celos- Ahhh...Edw..no, no puedo mas me voy...- rápidamente tome su miembro y comencé a masturbarlo- Humm, ohh si- gemimos los dos.
El orgasmo había llegado, produciendo que nuestras espaldas y cabezas se arquearan, nuestros ojos se entrecerrasen y nuestras bocas se abriesen, para luego sentir como una corriente eléctrica recorria nuestra espina dorsal. Bill se corrió en mi mano, y yo... yo me corrí dentro de el...
- Ha sido...umhh
- Perfecto- terminé por el.
Salí de su interior, y limpie las gotas de semen de ambos con una toalla que se encontraba junto a la mesa. Estábamos exhaustos, y solos en casa, mi hermana estaba en clases, y no volvería hasta la noche, Bill se recostó sobre mi cuerpo, desnudos, sin vergüenza alguna, me abrazo y coloco su cabeza sobre mi pecho, para luego quedarnos profundamente dormidos
By Bill
entreabrí lentamente mis ojos, estaba adolorido, y recordé el por que de aquello, recordé lo sucedido horas antes... dirigí mi vista hacia la entrada de la casa y le vi... la hermana de Edw nos observaba a ambos con los ojos abiertos como platos. ¡mierda! ¡nos pillo, y desnudos!.. que hago dios mio, que vergüenza mas grande.
- Edwin... anda despierta
- Ummhh
- Anda despierta, tu hermana nos descubrió- vi como habría sus ojos y se le quedaba mirando- que vergüenza Edw, que vergüenza- le repetía una y otra vez. Esta vez habló Keyti.
- ¡Par de pervertidos! ¡como se atreven! ¡y en nuestra casa Edw!- gritaba como loca, ahora si que la había cagado, yo estaba rojo, pero de la vergüenza, las habíamos cagado de lo lindo, de pronto ella se quedo mirando fijamente a Edw, y el igual a su hermana y comenzaron a descojonarse de la risa en mi cara.
- ¡He par de tarados, que les pasa! ¡¿que es lo gracioso?!, explíquenme que no entendí el chiste- exigí
- ¡Edw! ¡¿ha que no has visto la cara de espanto que a puesto Bill?!- decía mientras se pasaba las manos por su vientre, signo de que le dolía de tanto reírse.
- ¡Pff! ¡¿que si no la he visto?!, su cara es un poema- decía mientras el también reía.
- ¡He no se burlen!- Decía medio enojado aguantando la risa
- Anda ¡tápense pervertidos!- dijo lanzando la toalla, con la que habíamos limpiado nuestro “sudor” por no decir otra cosa...- ¡Ah!, y Bill no te cohíbas que no es la primera vez que pillo a mi hermanito en esta situación- dijo como si nada. Esperen... ¡un momento! ¡dijo que no es la primera vez!... osea que Edw antes ya... ¡mierda! ¿por que no me lo habrá contado?
- Date la vuelta Key...- pidió por favor. Amarró la toalla alrededor de su cintura, y tras esto, paso un brazo por mi espalda, y el otro detrás de mis rodillas, para luego alzarme en brazos y salir caminando como si nada rumbo a su habitación.
Llegamos a su cuarto y entramos directo al baño, estábamos totalmente sudados y un tanto pegajosos, así que una buena ducha sería la solución. Edw abrió la llave, dejando que cayera libremente, bañando nuestros cuerpos, llevándose con sigo todo los rastros, consecuencias del placer. Me dio la vuelta, mirando hacia la pared, colocándome bajo la lluvia cristalina, que emanaba de ese trozo de fierro, tomo una esponja y coloco un poco de gel de baño en el, y luego comenzó a pasarla por mi espalda, de un lado a otro, besando mi cuello, tomo mi miembro, comenzando a darme placer, algo simplemente, espectacular, nadie mas podía hacerme sentir “así”, de esta manera, como lo hacía el. Y una vez mas acabamos teniendo sexo.
Esta vez fuimos despertados nuevamente por la hermana de mi novio, quien llamaba a la puerta. Toc toc- ¡chicos! ¡levántense menudos flojos!- decía entre risas.
- ¡Ya voy!- contestó un adormilado Edw, levantándose de la cama, dejándome tendido a mi en ella.- ¿si?- pregunto abriendo la puerta.
- La cena ya esta preparada, ¿quieren que comamos juntos?
- Claro, deja que nos alistemos y enseguida bajamos a ayudarte, nosotros colocamos la mesa.
- Perfecto- dijo ella sonriendo y se marchó escaleras abajo.
Me hice el dormido para que así Edw me despertase, pero en vez de hacer aquello, fue hasta su cómoda y abriendo un cajón saco de el una foto, suspiró mientras la miraba y luego la dejo donde correspondía cerrando a su vez el cajón, se acerco a la cama y gateo por ella- anda, levantate dormilón- dijo besándome en los labios.
- Humm- respondí tapándome hasta la cabeza con la sabana
-Me has salido regalón eh...amor, arriba mi vida que Keyti nos a preparado la cena, no podemos dejarla esperando.
- Bueno, me levanto, pero solo por tu hermana- respondí aparentando estar enfadado
- ¿Y a ti que bicho te pico?- ningún bicho me a picado amor, es solo que no me has sido sincero, me has mentido diciéndome que soy tu primer novio, estaba que le largaba todo eso de una, pero no quería que estuviésemos enfadados, así que preferí callarme.
- Ninguno amor, ninguno...- mentira- es solo que me duele un poco la cabeza y quería estar acostado un rato mas- ¿que ganaba con mentirle tanto?, nada.
- Anda vamos, abajo te doy algo para que se te pase- ¿se habrá dado cuenta de que mentía? Espero que no...
Bajamos a cenar, Keyti nos había preparado pizza vegetariana, uno de nuestros platos favoritos, comenzamos a colocar la mesa con Edw, que al parecer estaba un tanto molesto... ¿sería por lo ocurrido hace un rato en su cuarto? Debía hablar con el para arreglar el problema. Entre a la cocina para pedirle algo a su hermana.
- Keyti- le llame
- Dime Bill...
- Quería pedirte un favor, lo que pasa es que necesito... necesito hablar con tu hermano un momento tu podrías...
- ¡Oh! Claro que si, iré a mi habitación un momento para que puedan charlar tranquilamente.
- Muchas gracias, te adoro- le dije con una sonrisa en mi cara, la amo, es simplemente perfecta ¡y solo tiene 13!
- Edw, iré a llamar a una amiga, bajo enseguida, dijo marchándose escaleras arriba.
- Esta bien, pero no tardes que se enfría la cena.
Debía de hacer algo para llamar su atención, vamos Bill piensa, ¿que puedes hacer?... ¡ya se! Primero necesito un poco de agua, tome un poco de la llave y la derrame en el suelo sin que se diese cuenta. Estaba descalzo, por lo tanto si pisaba el área mojada me resbalaría, caería y el me prestaría atención.
- ¡Ahh!- grite una vez que caí, el golpe fue espantoso, no pensé que llegaría a hacerme tanto daño.
-¡Bill!- Edwin corrió en mi dirección, y se lanzó al suelo junto a mi- ¿estas bien? ¿te has hecho daño?- preguntó asustado
- Solo, solo un poco.- toco la zona afectada, detrás de mi cabeza y gemí de dolor- Ahh, ahh... con cuidado que duele- ¡ya va! ¡denme el premio del estúpido del año! Seré tarado... Edw me tomo en brazos, rodee su cintura con mis piernas, su cuello con mis brazos y luego apoye mi cabeza sobre su hombro. El acariciaba mi espalda y me susurraba al oído que estuviera tranquilo, que no dejaría que volviese a hacerme daño.
- ¿Necesitas algo mi amor?
- Si- respondí melancólico- a ti.
- Estoy aquí amor, junto a ti, no te dejaré... por que te amo.
- Y yo a ti- dije en un suspiro
Me cargo hasta el comedor, y me acomodó sobre una silla, luego el hizo lo mismo, sentándose junto a mi.
- ¡Keyti! ¡vamos pequeña se enfría la cena!- le llamo Edw
Keyt llego a la mesa, me dirigió una mirada fugaz y me guiño un ojo, luego se sentó a cenar junto con nosotros, no tengo idea que fue lo que quiso expresar con ese gesto, pero bueno, algún día se lo preguntaré. Nos reímos todo el rato, ella me contaba cosas de cuando Edw era pequeño, como que una vez su madre le metió tal susto a su hermano, que no quiso escaparse a jugar nunca mas sin permiso... o que cuando estaba en el pre-escolar llamaron a la casa para que fueran a buscarle, por que había tenido un “pequeño percance”, no había alcanzado a llegar al baño jajajaja.
Esta noche saldríamos Edw y yo, me había invitado a “bailar” cosa que yo no hago, por que no se... o eso creo.
No me dijo a que lugar iríamos, pero que mas da, lo importante es que estaré con el, pasaremos una noche increíble, y nadie nos molestara o interrumpirá.
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Llegamos y el lugar estaba repleto, era uno de los mejores lugares de la cuidad, ingresamos esquivando a la multitud, dirigiéndonos al bar para pedir algo... me senté junto a Edw en la barra, el ordeno por mi.
- Dos vodka por favor- le pidió al chico que se encontraba atendiendo, este tomo dos vasos de vidrio, y los lleno del liquido cristalino. Luego se los tendió a mi chico, y este me paso uno a mi.
- Gracias amor, siempre sabes lo que quiero- le dije, y era cierto, conocía muy bien mis gustos, sabia que era lo que quería o necesitaba, simplemente adorable.
La noche transcurría lentamente, en mitad de la pista, bailando pegados el uno del otro... bajo las luces que iluminaban la oscuridad, dándole un toque de romanticismo a la noche. Nos encontramos con algunos amigos, entre ellos estaban Sofía y Mark, eran novios, hacían una linda pareja, les saludamos he invitamos para que se unieran a nosotros, por suerte no nos miraban raro por nuestra condición sexual, de camino a el salón vip encontramos a Bruno, terminamos yendo todos a aquel lugar reservado solo para nosotros.
By Edwin
Eran casi las tres de la madrugada, nos encontrábamos sumergidos en la felicidad total, entre risas, alcohol, música y una que otra conversación. Bill acababa de levantarse del sillón para ir al baño, llevaba poco mas de una hora aguantándose, tras todo el liquido ingerido, hasta que no aguantó y salio disparado.
Los chicos querían mas alcohol, así que fui a la barra a por mas. Pasaba entre la gente con dificultad, todos se movían de un lado a otro al compás de la música, y junto con ellos me llevaban a mi.
De pronto alguien se cruzo en mi camino, provocando que casi cayera al suelo.- ¡he, ten mas cuidado!- le grite para que me escuchase, pero luego me arrepentí de ello, levanto su rostro y le vi... era Tom..mi Tom, el dueño de mis sueños, de mi sufrimiento, de mi dolor... el me miro y esbozo una sonrisa... una sonrisa maligna.
- Vaya, vaya... ¿a quien tenemos aquí?- dijo poniendo su “mejor cara”
- ¿Que haces tu aquí?- respondí con otra pregunta, poniéndome serio del todo, aunque por dentro los nervios me estuviesen consumiendo.
- He vuelto- me dijo acercándose un poco a mi, a lo que yo reaccione y me aleje- ¿por que te distancias? ¿acaso me tienes miedo?- ¿miedo? ¡yo miedo, por favor! Si al hecho de estar como un bulto internamente, tiritando como un loco y con un corazón latiendo a mil por hora, se le puede clasificar como miedo, lo acepto, estoy muerto por dentro.
- No, es solo que ando con mi novio, y no quiero tener problemas con el- ¡mierda! Por que puñetera razón le confesé eso, ahora tendré que asumir las consecuencias...
- ¿Sabes por que he vuelto? ¿quieres que te lo diga?- claro que no me interesaba saberlo, pero conociéndole, no me podía confiar.
-No, no se, y no me interesa por que ayas vuelto, creémelo.
-Bueno, pero como yo soy muy generoso, te informare que he vuelto para comenzar nuevamente Edw... quiero que sepas que esta vez el juego a vuelto a empezar, pero lamentablemente te has quedado en el punto de partida, “fuera”, has perdido, esperemos que tu novio sea un buen jugador, y no termine como tu, tan detestable, despreciable, y con el corazón roto.- tras decir esto, dio media vuelta y se marcho, desapareció entre la multitud, como si nada.
Estaba acabado, Bill... mi Bill, por que el... no puede ser, no puede ser... repetía con ambas manos sujetando mi cabeza. No podía permitir que cayera en su juego, como sucedió conmigo, no podía permitir que la historia se repitiera, y esta vez quizás con un final que lamentar. Debía salvarlo, debía sacarle del juego, de las garras del mismísimo demonio.
Quizás debía entregar mi alma como pago por dejar su cuerpo en libertad...escuche una voz llamando a mis espaldas, era el.
- Amor, ¿que a ocurrido?, los chicos llevan demasiado rato esperándote, les has preocupado. Me gire, tome de su mano y comencé a tirar de ella, arrastrándole entre la gente- ¡Edw! ¡¿que haces?!, ¡me lastimas!- lloriqueo mientras trataba de zafarse de mi agarre.
- Se acabo Bill, no dejare que te haga daño, nos vamos..nos vamos muy lejos de aquí.- la cara de mi chico reflejaba confusión, luego le explicaría lo sucedido, seguro comprendería, no permitiría que ese engendro pusiera siquiera un dedo sobre mi novio... seguía avanzando por el lugar, buscando una salida. En eso mi teléfono comenzó a sonar, le saque del bolsillo, vi la pantalla “numero desconocido” así que di a aceptar y leí detenidamente lo que decía...
No intentes huir, no intentes salvarlo, sera peor, ya sabes que puedo encontrarte... ¿no quieres que algo malo le suceda a tu hermana cierto?
Algo en mi interior comenzó a fallar... mis piernas no reaccionaban, ahora es cuando me cuestionaba el hecho de haber consumido tanto alcohol, me maree, borroso, todo borroso y caí...
seguramente cuando despertara estaría en casa, con un fatal dolor de cabeza, y la imagen de Tom rondando mi mente.
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Continuara...
Espero les alla gustado, y si pueden comenten
me gustaria mucho tener su opinion, las que quieren que les avise cuando cuelgue capi, diganme.
Bye...