Onde Shot de la Serie “For Us” // Crazy for my Man, by Motlib (Happy Birthday Mafe!!)
Y este es nuestro humilde regalito para una de las administradoras, hermana, sister, amiga, y bolsa de boxeo de Princess…
Mafe o Crazy4Bill, toda una tierna persona, que a veces deseo estrangular, pero la mayoría de las veces me da ternura.
Yo la quiero mucho, la conozco en persona, y es igual de terrible que por el chat, hahahahaha… kidding! Para ti un super feliz cumpleaños nena, que seas muy feliz en tu nuevo añito. Muah, muah…
Ya, a mí me cuesta ser tierna… pero tú entiendes.
Princess of cri cri cri: (bruja eso no lo aprecie) Y después del bullying DISEÑOAFRICAL que sufri hace un momento paso a lo importante…Mafe, yo si te quiero, nah ok sos mi uke favorita mi amiga del alma y la sangre de mis venas es TOP, pero ahh si tú, bueno yo tengo el cerebro tupido tengo mucho que decirte, pero lo mejor de mi vida es la lección que me has dado, aunque no lo sepas hace unas semanas me hiciste reflexionar y cambiar muchas cosas, fui una idiota y te agradezco por la oportunidad que me das de nuevo para estar contigo (SI SOMOS NOVIAS Y QUE…ukes mal pensadas, metiches y con poco control sanitario) Ok, ni novias…pero todo lo demás sí. Gracias por enseñarme a valorar cada cosa y a cada persona. Te quiero con el corazón y te amo con pasion…lol eso no pero bleh HAPPY BDAY
Crazy for my Man
—¿Y bien?
—¿Y bien qué?
—Necesito un itinerario detallado.
—Tom, voy con David Jost a Berlín. Voy a trabajar, voy a…
—¡A hacer el doblaje de esa película! ¡ya sé!
Bill miró a Tom, quien manos en cadera, y golpeando repetidamente el piso con la punta de su pie derecho, reflejaba en el rostro su creciente enfado.
—Entonces, ¿cuál es el drama?
—Jum. Te conozco, mosco. Si yo no estoy ahí, te irás con la primera rubia siliconada que veas, aunque parezca momia egipcia.
—Tom, voy a trabajar —. Besó a su gemelo —, volveré mañana. No me extrañes.
Tom vio salir a su novio, y se desplomó en el asiento dejando escapar un suspiro. —Bien, ¿y qué hago ahora?— Tomó la laptop y la colocó sobre la mesa —, lo que tiene que hacer uno, sólo porque tu noviecito te abandona, y te deja solito. —Encendió su computador, y comenzó a vagar por youtube. Escribió Tokio Hotel en el buscador. —Sólo para subir mi autoestima.
Las imágenes desplegadas de la lista de videos dejaron al descubierto uno escrito en un idioma raro, El efecto BK. Tom supuso que tenía que ver con la banda aunque no entendía el título.
Música sensual de Enigma y luego su cara de cordero degollado sólo porque Bill le estaba cantando —¡¿What?! ¡Un poco más y se me caen las babas!
Sintió que los nervios se le crispaban. Debajo de varios “me gusta”, aparecía el nombre de TWCKaulitz Fansite. Clic allí.
Y ante sus ojos apareció una página bastante colorida, con imágenes de ellos. Marcó el número de su amigo del alma —¡Georg! ¡Estamos en un blog!
—Sí, Tom, lo mismo que en otros mil trescientos cincuenta blogs.
—¡Pero en este es sólo de Bill y yo!
Georg rodó los ojos viendo impaciente el reloj, y dirigiendo su mirada a la plancha que recién había puesto a calentar, para tener razonablemente sus dos horas de misión pre-apetitosa, y luego vio la cama con Gustav roncando, le pareció de maravilla, si contaba que iba 3 minutos tarde en su cronológico plan de apetitosidad.
—… ¿me estas escuchando? —fue el grito de su amigo que le hizo casi caerse de la sorpresa.
—Yo… yo
—No, no y no. ¡Y sin yos! ¿que acaso la plancha ya te quemó el raciocinio?
Georg arqueó la ceja, era el colmo, Tom ahora le insultaba a deshoras. —Hey, hey, hey espérate ahí…
—¡Claro! yo me espero ahí ¿y tú? —le inquirió Tom, a lo que el bajista rodó los ojos otra vez al perderse en la conversación. Muy contra su voluntad guardó silencio y trató de poner todo su raciocinio a funcionar mientras su amigo seguía hablando. —Para que esto te quede claro, y mi alarma es mas por ti y por Gustav que por mí. Yo, si mañana cierran Tokio Hotel puedo trabajar de modelo, soy guapo, no requiero tanto mantenimiento ¿pero tú Georg?
Le inquirió a su amigo con tal voz de gravidez que el bajista estuvo a punto de llorar al no saber de qué iba todo. —¿Yo?
—¡Sí! Tú te mueres de hambre y de desapetitocidad, porque quede claro: TE PUEDES MORIR DE ESO.
—Mierda, mierda —, mascullaba Georg en su mente, mientras corría por todo el apartamento escuchando a su amigo. Si algo estaba claro, era que él no se quería morir, y si se iba a morir, que fuera viéndose lindo, no por desapetitoso, eso no es…—Nada glamoroso— dijo.
Mientras a su vez Tom lo decía del otro lado de la línea a coro —¿Qué te dije? Por algo eres el único en que puedo confiar, trae tu trasero y la plancha acá, yo te arreglo que Tokio Hotel no se acaba hasta que se acaba
Georg debía reconocer que Tom lo conocía tan bien que adivinaba lo que estaba haciendo al otro lado de la línea.
Atravesó los jardines que separaban a ambos condominios, corriendo a toda prisa. No era lo más grave que su cabello estuviera en peores condiciones en ese momento. Lo realmente terrible era que él se podría morir sin Tokio Hotel de la manera menos apetitosa que pudiera ocurrir en esta dimensión. Por siempre sepultado en una tumba con el cabello desapetitoso, sin mencionar lo terrible de estar en la urna, durante el velorio, siendo mirado como un espectáculo de circo, y una fila de ex fans muertas de la risa, dejando su billetito en un sombrero pensando que era una nueva performance del castaño.
No. Eso era inadmisible.
—Ya llegué. —Georg aparecía delante de Tom con el cabello revuelto, pálido y jadeante.
—¡No me digas que te ves así cuando tienes un orgasmo, Georg! —Tom meneó la cabeza con desazón. —Pobre Gustav, menos mal que él es poco exigente en cuanto a gustos y preferencias.
—Ahora explícate. Ya es suficiente que me insultes fuera de los horarios acordados para insultos y maltratos.
—¡Bájame el tonito! Aquí el del drama soy yo ¡mira! —Gimoteó señalando la pantalla de su laptop.
—¿Esos son ustedes besándose? ¡Y cuándo les tomaron esa foto! Eso es terrible. ¡Es grave!
Tom le dio un manotazo en la cabeza —No es real, imbécil. Es una manipulación. ¡Pero eso no es lo terrible!
—¿Ah no?
—¡NO! —Los ojos de Tom se desorbitaron y Georg creyó que le iba a dar algo —Fíjate acá —. Y señaló un grupo de nombres bajo el título de Staff —hay una loca por mi Bill en las administradoras.
—¿En serio? —Georg se acercó a dar fe de lo que su amigo le enseñaba.
¡Era cierto! Una tal crazy4bill, pero que ¿acaso eso no era… —algo común y corriente entre las fans? —Verbalizó y movió el hombro minimizando el escándalo marca Tom K, que creía ver venir.
—¿No te digo? ¡Eres promedio! Tan promedio que mereces que te saquen de la banda y pongan a Tobi de tu suplente
Georg clavó sus ojos en éste con ironía.—¡Vamos! ¿Toby?
—¡Qué! Está igual de gordo que tú, pero su cabello no requiere tanta mierda, y ahora siéntate ahí —, ordenó mientras conectaba la plancha—, te voy a tener que explicar, los por qués, y ya te dije acá: el único afectado serías tú, Gustav al menos toca batería —dijo tomando el primer mechón de cabello del castaño.
Veinte minutos después y 4 onzas de lágrimas menos, Georg modelaba su larga cabellera planchada, y sus ojos rojos después de tanto llorar, mientras Tom le explicaba las múltiples desgracias que podrían afectarle si había una loca por su novio regada por ahí.
Tom le guiñó el ojo mientras se veían a través del reflejo del espejo. —¿Ves? No estás tan feo, algo se logra —, dijo mientras se giraba e iba a la mesa con la computadora —, ahora concentrémonos en lo importante Georg.
El bajista sintió que de nuevo se perdía en algo —Ajá… —musitó sin atreverse a preguntar.
—Toca poner a esa loca en el manicomio.—Sentenció el mayor de los Kaulitz
— ¿Y cómo lo vas a hacer? Quién sabe dónde vive.
—Georg, ¿tú practicas para ser idiota? Tenemos que buscar el contacto de la loca, y cuando la encuentre le daré un poco de mi medicina, por msn.
—Primero tienes que ver si te acepta entre sus contactos…
—¿Moi? Obvio ¡soy yo!
—Ajá ¿le dirás: hey soy Tom Kaulitz?
—Por supuesto que no. Le diré que me llamo Hagen. —Georg rodó los ojos. Tom asomó la punta de su lengüita, concentrado en lo que hacía —Bien. Enviada la solicitud con el nombre común de Max, ahora a esperar.
—¿Y qué hacemos mientras tanto?
—¿Ver telenovelas?
—A mí me gustaba Oshín. ¡Qué sufrida la pobre!
—Nah. Las Coreanas son las mejores.
—Bien, yo voy a la cocina por las papas fritas y las cervezas.
—Hey, esta es mi casa, y de mis cortinas me encargo yo, así que ve a la cocina por las papas fritas y las cervezas. —Georg se subió de hombros y se dirigió a la cocina.
El castaño regresó rápidamente con un gran paquete de papas en una mano, y dos cervezas en la otra. —Ya, listo. Estamos perfectos.
—Yo lo estoy. Tú sólo te entrenas con poco éxito. ¡Ya picó el pececito!
—¡¿Cuál pez?! —Gritó Georg buscando con la mirada por todos lados.
—¡La chica! Ya me aceptó. Ahora llegó el momento de su aniquilación.
Ambos chicos se arrimaron a la mesa, y Tom pinchó el nombre de la loca por el otro gemelo.
—Muero por ver esto —dijo Georg con incontenible alegría, sobándose las manos.
—Ahí está. Veamos, ¿será que le hablo en inglés?
—Yo creo.
—Ahí está. Deja. La saludo: Hi there! —Los dos chicos esperaron respuesta.
Tic-tac, tic-tac, tic-tac…
Cri, cri, cri, cri.
—Seguro no vio —comentó Tom mientras daba un trago a su cerveza. Con la punta de su zapato empezó a golpetear y arqueó la ceja, viendo a su reloj. —¡Mierda! Qué tanto tiempo le dará contestar un “hi there”.
Georg alternaba miradas entre la pantalla y su amigo.
Tom volvió a inclinarse al teclado, golpeteando las teclas con más energía y enfado— HI THERE! —Colocó, esta vez en mayúsculas.
La pantalla permanecía quieta y los minutos empezaban a pasar…
—Oh, hi! —Apareció por fin, mientras automáticamente el mayor de los Kaulitz brincaba del asiento.—¡Qué te dije! Lleva tiempo, pero esta cae.
—So, are you crazy for Bill?
—Well…who isn’t?
—Oh por Dios! ¿Ves? Es una subversiva. No le importa, finge indiferencia.—Las venas de Tom se saltaron por sus sienes y empezó a sudar, furioso.
—No, no Tom, ¡cálmate! —Ordenó Georg. —Primero averigüemos quién es y luego BOOOMMM!
—¿La matamos?
—No, no, le damos de eso que dijiste, medicina o bleh
—Hey listen to me. I’m angry, very angry, and that man is in Berlin, right now. And I have to do all by myself
La chica respondió — ??
—Don’t do: ?? —respondió Tom ya sulfurado.
—Are you Max?
—No! yes!
—Así se hace Tom, arrincónala. ¡Llénala de pavor!
—Hey, girl! Please stop being crazy for my man.
La chica confundida replicó —Your man? I don’t have any man. I’m forever alone. I’m not crazy for your man.
—Of course, yes. You are crazy for my man.
—Are you gay?
Georg se sonrojó —¿Te dijo gay?
—¡Me dijo gay, esta hija de su…!
—¡Dile que no!
—Obviously not. I’m special. My man is Bill Kaulitz, b****h
—Ok, look. I’m boring with the insane tokitas. So I will delete your contact. Stupid girl.
A Tom se le desorbitaron los ojos —¡Me dijo niña estúpida! —Chilló.
—¡Aniquílala ahora Tom!, ¡dile quién eres!
—Hey girl, you rat. I’m Tom Kaulitz. I’m…
Y la loca por él respondió inmediatamente— Enough! I don’t talk with crazy fans. —Y le cerró el contacto, borrándolo inmediatamente.
Tom carraspeó y se ordenó las rastas —Para que veas Georg, así se maneja a la gentuza. Ella me tuvo miedo, y huyó.
—¿Seguro?
—¡Cómo que seguro! Si lo pones en duda te desordeno el cabello, y cuando andemos de gira te corto un mechón de la coronilla, para que te parezcas al pájaro loco.
I’m barbie girl, in a barbie world, el ring tone del celular de Tom.
—Aló
—Estoy en el aeropuerto de Berlín. ¿Todo bien?
—¡Perfecto amor! Te puedo asegurar que hay una loca menos en el fandom.
—No le hiciste nada a Georg, ¿verdad?
—No. ¿Ya te vas al hotel?
—Sí, cuídate, te amo.
—Yo también— suspiró el de rastas.










