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	<title>TwcKaulitz &#124; Twincest Fansite &#187; One Shot</title>
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	<description>Twincest Fansite</description>
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		<title>Free Gift with Purchase &#8211; One Shoot &#8211; Traduccion by Crazy4Bill</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Feb 2012 03:24:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Crazy4Bill</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Este es un fic de Navidad que me encantó, es de la famosa undrockroll y me dió su permiso para traducir.

Bill es un vendedor nocturno en el <em>Home Shopping Channel.</em>

Aqui el Original

<a href="http://fiction.tokiohotelfiction.com/viewstory.php?sid=21579"><strong>Free Gift with Purchase</strong></a>

– Estos broches de platino son exclusivos – dijo la alegre rubia presentadora frente a la cámara –hemos vendido dos mil de estos, solo imagínense, ¡dos mil! Cuando regresemos de nuestro corte tendremos unas hermosas perlas y rubíes para mostrar.

Bill Kaulitz estaba parado atrás del estudio, mirando a la presentadora tomar un vaso de agua y ser mimada por unos de los maquilladores del estudio. Su nombre era Linda Bauer y era una de las presentadoras TOP del Home Shopping Channel en Alemania.

– Sería mucho mejor que ella – dijo Bill tranquilamente a Nathalie Franz, una de las maquilladoras del HSC. Ella asintió dándole un codazo a Bill. Ella era una rubia bonita y delgada, unos pocos años mayor que Bill – Si, lucirías mejor

– Mhm – Bill asintió ausentemente.

Linda miró a Bill y la sonrisa desapareció de su cara – Ben – le dijo – tráeme café, ¿bien?

– ¿Perdón? – dijo Bill frunciendo el ceño

– Café, Ben – dijo Linda fríamente – Casi salimos al aire nuevamente

– Es <em>BILL</em> – le respondió pesadamente, Nathalie rodó sus ojos y Bill se dirigió al buffet donde sirvió café para Linda añadiéndole dos de azúcar y crema, de la forma que a ella le gustaba. Cuando le dio su café, ella ni siquiera le agradeció pero Bill le dio un gélido<em> A la orden.</em>

Bill regresó a su posición atrás del estudio junto a Nathalie y cruzó sus brazos. Tenía 21 años y era estudiante de comunicaciones de la Universidad de Hamburgo y quería estar en televisión algún día y llegar a ser el próximo Anderson Cooper u Oprah y estaba haciendo su práctica en la HSC como presentador y vendedor.

**Continúa en el tag...¨¨]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este es un fic de Navidad que me encantó, es de la famosa undrockroll y me dió su permiso para traducir.</p>
<p>Bill es un vendedor nocturno en el <em>Home Shopping Channel.</em></p>
<p>Aqui el Original</p>
<p><a href="http://fiction.tokiohotelfiction.com/viewstory.php?sid=21579"><strong>Free Gift with Purchase</strong></a></p>
<p>– Estos broches de platino son exclusivos – dijo la alegre rubia presentadora frente a la cámara –hemos vendido dos mil de estos, solo imagínense, ¡dos mil! Cuando regresemos de nuestro corte tendremos unas hermosas perlas y rubíes para mostrar.</p>
<p>Bill Kaulitz estaba parado atrás del estudio, mirando a la presentadora tomar un vaso de agua y ser mimada por unos de los maquilladores del estudio. Su nombre era Linda Bauer y era una de las presentadoras TOP del Home Shopping Channel en Alemania.</p>
<p>– Sería mucho mejor que ella – dijo Bill tranquilamente a Nathalie Franz, una de las maquilladoras del HSC. Ella asintió dándole un codazo a Bill. Ella era una rubia bonita y delgada, unos pocos años mayor que Bill – Si, lucirías mejor</p>
<p>– Mhm – Bill asintió ausentemente.</p>
<p>Linda miró a Bill y la sonrisa desapareció de su cara – Ben – le dijo – tráeme café, ¿bien?</p>
<p>– ¿Perdón? – dijo Bill frunciendo el ceño</p>
<p>– Café, Ben – dijo Linda fríamente – Casi salimos al aire nuevamente</p>
<p>– Es <em>BILL</em> – le respondió pesadamente, Nathalie rodó sus ojos y Bill se dirigió al buffet donde sirvió café para Linda añadiéndole dos de azúcar y crema, de la forma que a ella le gustaba. Cuando le dio su café, ella ni siquiera le agradeció pero Bill le dio un gélido<em> A la orden.</em></p>
<p>Bill regresó a su posición atrás del estudio junto a Nathalie y cruzó sus brazos. Tenía 21 años y era estudiante de comunicaciones de la Universidad de Hamburgo y quería estar en televisión algún día y llegar a ser el próximo Anderson Cooper u Oprah y estaba haciendo su práctica en la HSC como presentador y vendedor.</p>
<p>Había estado muy contento ante la perspectiva de estar en televisión, era su sueño y HSC le había dado esa oportunidad. Esa emoción se había esfumado rápidamente, sólo estaba al aire a la media noche de una a dos de la mañana cuando casi nadie estaba viendo, lo que era una pena por que la apariencia de Bill era realmente buena, era alto y esbelto con piel de porcelana que le hacían conjunto con sus ojos cafés. La gente le decía que podría ser modelo. Su cabello negro lo mantenía rapado a los lados y siempre se peinaba con elegante copete; le encantaba maquillarse y usar joyas y su apariencia era muy extrema. Estaba perdido entre la multitud de gente con insomnio y peor, presentando el mas espantoso articulo que había visto.</p>
<p>– Bill – le llamo una voz mas allá del set, era David Jost el jefe de comunicaciones del estudio – ¿puedes venir un momento?<br />
Bill se quejó en voz baja, por lo menos era un escape al ojo de Linda que presentaba una llamativa mercancía. – Si, voy David – le respondió.</p>
<p>Reunió sus cosas y bostezó caminando a la oficina de David, esta estaba llena de mercancía vieja, cosas que habían sido usadas como muestras o dejadas y nunca reclamadas después por sus fabricantes. Los presentadores del HSC no podían llevarse a sus casas las muestras pero David siempre decía que si podían por que ¿qué estaban haciendo? ¿Estorbando en la oficina?</p>
<p>Bill se sentó frente al escritorio de David y tomo un pedazo de pan de Calabaza que un presentador había vendido al aire unas horas antes. A Bill le encantaba vender comida. Cuando vendía vulgar joyería o artículos innecesarios, tenia que fingir que eran las mejores cosas y eso lo dejaba exhausto, con la comida era algo delicioso y no tenia que fingir ese sentimiento ni un poco.</p>
<p>– Hola Bill – dijo David desde detrás del escritorio, le sonrió y señalo al pan – Llévate el resto a casa, tengo algo de Gluten y no puedo comerlo</p>
<p>– Gracias – le dijo Bill y tomó la caja de pan y se lo guardó en su bolso &#8211; ¿De que querías hablar?</p>
<p>– Tengo una oferta – le dijo David – sé que la próxima semana es navidad y nadie quiere trabajar hasta tarde pero te ofrezco dos horas cada noche de fin de semana previos a noche buena, sería para empezar a las once de la noche y terminar a la una de la mañana, podrías presentar una variedad de cosas y algunos de los fabricantes mas representativos estarán contigo también. ¿Qué opinas?</p>
<p>Bill hizo caras – ¿Es por qué soy un practicante no remunerado y técnicamente no puedo decir No?</p>
<p>David se encogió de hombros – Bie…bien…</p>
<p>– No importa – le dijo Bill con una sonrisa – lo haré</p>
<p>– Grandioso, no sabes como me salvas, si hubieses dicho que no, quizá tendría que ir yo al aire y sabes como es</p>
<p>Bill río, si él sabia como era David, no le importaba nada de las cosas que se vendían en HSC y a él no le daba temor mostrarlas, era sarcástico al aire haciendo bromas de la mercancía y discutiendo con los que llamaban sobre por que malgastaban su dinero en cosas inútiles.</p>
<p>– Bien, gracias por la oportunidad – dijo Bill, de hecho se sentía emocionado; normalmente no podía ni siquiera soñar con estar en el aire antes de la medianoche.</p>
<p>– No hay problema, empiezas el Lunes y como navidad es el sábado este año, tus segmentos estarán hasta el viernes – le dijo David – tendrás Sábado y Domingo libre para disfrutar con tu familia, si eso es lo tuyo</p>
<p>– Eso es – le respondió Bill – Gracias</p>
<p>Bill se llevó un par de cosas más de la oficina de David y salió del estudio. Camino hasta su carro para empezar su viaje a casa. Vivía en un condominio con su padre Jorg quien era camionero. Jorg casi nunca estaba pero le había prometido estar en casa para Navidad y Bill quería realmente verlo. Adoraba a su padre y ellos eran todo lo que el otro tenía.</p>
<p>Cuando llegó a casa, se quitó sus botas y se tiró en el sofá tomando una rebanada de pan de calabaza de su maleta; mientras masticaba, pensaba en la ropa que podría usar la siguiente semana que estuviera al aire y hacia nota mental de llamar a Nathalie y planear algún excitante look en su maquillaje. David le había insinuado sutilmente que le bajara el tono a su maquillaje cuando estuviera al aire, argumentaba que no tenia problema con eso pero algún cliente potencial se sintiera intimidado, Bill no estuvo de acuerdo y mantuvo su mismo estilo.</p>
<p>Bill había dado dos mordidas al pan de Calabaza y cayo en un sueño profundo, soñando que vendía bisutería y cerditos bailarines de porcelana.</p>
<p>****</p>
<p>El siguiente día era sábado y Bill había dejado el tiempo para trabajar en tareas y documentos finales. Tenía un curso intenso en la universidad ese semestre y sumado la práctica en HSC era pesado, quería tener todo su trabajo listo antes de empezar esa larga semana en el HSC.<br />
Miró sus notas de uno de sus trabajos finales (una investigación sobre la evolución del mercadeo a través de la televisión) y suspiró, adoraba su especialización pero el trabajo era muy tedioso.</p>
<p>Su teléfono timbró y miró la pantalla e inmediatamente sonrió, era su padre.</p>
<p>– Hola papá – saludó con una gran sonrisa</p>
<p>– Hola Billy – respondió Jörg, se escuchaba cansado y Bill frunció el cejo, estaba preocupado por su padre y sus largas horas de camino – ¿cómo esta mi aspirante a estrella de televisión?</p>
<p>– Ya no más un aspirante – le dijo Bill alegremente – tengo muy buenas noticias del HSC y traje a casa unas gran cantidad de pasabocas para comer en Navidad, alguien estuvo vendiendo Jamón hace unos días y sé que te gusta.</p>
<p>Jörg rió – Gracias, tú como siempre pensando en mi, ¿Cuáles son las buenas noticias?</p>
<p>– Voy a tener toda una semana saliendo al aire con segmentos de dos horas nocturnas, empezando a las Once, las ¡ONCE!, usualmente no me dejan estar frente a la cámara antes de media noche –</p>
<p>– Eso es realmente grandioso, estoy realmente orgulloso de ti – respondió Jörg</p>
<p>– Te extraño – le dijo Bill – ¿Estas camino a casa, cierto?</p>
<p>– Mi última entrega en Viena es sobre el 23, así que creo que estaré en casa hasta la víspera de Navidad, no puedo esperar, voy a dormir por días</p>
<p>– Bueno, debo dejarte para volver al trabajo – le dijo Jörg – Te amo</p>
<p>– Te amo también, adiós papi</p>
<p>Colgaron y Bill miró a sus documentos de la investigación nuevamente, suspiró y estiró sus piernas golpeando su mochila de trabajo donde salieron unas fresas gourmet cubiertas de chocolate; se metió una a la boca y se dispuso a trabajar.</p>
<p>***<br />
– -No querrás perderte esta oportunidad – dijo Bill con una brillante sonrisa en su rostro – Si llamas ahora, recibirás el 30 porciento de descuento en tu siguiente orden, ¡no puedes dejar pasarlo!</p>
<p>Sostenía uno de los ítems en alto, un gato de cerámica que venia con diferentes accesorios para vestirlo para las diferentes estaciones y festividades, era completamente espantoso y Bill no quería aunque sea tocarlo.</p>
<p>– Miren que precioso, el regalo perfecto para alguien de la oficina y por supuesto tenemos nuestros ejemplares aquí vestidos con temas de invierno, ya que estamos en nuestras festividades decembrinas; y he aquí Santa Cat – Bill levantó la figura de un anaranjado y gordo gato con un extraño sombrero de santa en su cabeza – y ¿Qué sería de santa sin la ayuda de sus elfos? – alzó otro gato con un sombrero con campanillas ladeado sobre su cabeza – Oh miren, ¡Kwanzaa Cat! Esto no se ve todos los días.</p>
<p>Bill suspiró, no podía creer que desagradable y ridículo era su trabajo.</p>
<p>– Pero por supuesto que uno de mis favoritos es el Angel Cat – dijo con fingido entusiasmo. Tomo un par de brillantes alas del mostrador y las posó sobre los cuerpos de los gatos de cerámica. Después agregó un poco de pegante – ¿pueden ver esto? Vamos, díganme que no es la cosa más perfecta, el mejor regalo… ¡para cualquiera! Por dios, ¡yo quiero uno!</p>
<p>El camarógrafo rio en voz baja. Su nombre era Gustav Schäfer y era otro practicante de la Universidad de Hamburgo, haciendo su práctica para su curso de videografía. Bill y Gustav habían sido amigos desde el primer día que se conocieron en el HSC.</p>
<p>Bill apretó su sonrisa y miro a Gustav a los ojos – El Angel Cat realmente trae el espíritu de la navidad, no importa como la celebres – dijo Bill miraba al telepromter y aplaudía &#8211; ¡Ustedes deberían de comprar ahora! Empezamos con tres mil gatos de cerámica y !Ahora tenemos Mil doscientos! ¡Rápido, rápido!</p>
<p>Ese era un truco de venta, solo se habían vendido Cien pero para los presentadores del HSC se les instó a actuar como si los artículos eran vendidos tan rápidamente que vaciaban las estanterías, también les decían que debían actuar como si estos artículos fueran los más fascinantes, hermosos y deseables cosas que hayan visto. Bill nunca estudió actuación pero descubrió que era realmente muy bueno en eso.</p>
<p>– Solo tres cómodas cuotas de pago de 17 Euros – dijo Bill tiernamente – ese es un precio exclusivo de HSC, no lo podrá ver en otra parte – pausó y se mordió el labio por un momento al ver una luz verde encenderse en la pantalla del telepromter – Oh ¡vamos con nuestros televidentes que nos llaman! tenemos a Gretchen de Berlín. ¡Hola Gretchen!</p>
<p>– Hola querido – dijo una voz de una mujer que parecía muy anciana.</p>
<p>– Hola – respondió Bill con una sonrisa &#8211; ¿Compró ya su gato de cerámica?</p>
<p>– Tú sabes que si – respondió Gretchen – solo que no tengo suficiente de ellos, los compre hace 3 años y tú tienes nuevos colores y accesorios, estoy impresionada.</p>
<p>Bill asintió – Cuales colores tienes, ¡cuéntanos!</p>
<p>– Tengo el persa, el atigrado y el siamés – respondió Gretchen encantada – acabo de comprar el gato con Esmoquin con los accesorios de los elfos de santa y el equipo de snowboard. Le regalé uno a mi hermana el año pasado y le encantó. Mi sobrina complementa mi atigrado todo el año y mis nietos les encanta vestirlos.</p>
<p>– Es maravilloso escuchar eso- dijo Bill aunque por dentro pensaba Usted es de las personas más patéticas que he conocido &#8211; El pequeño equipo de snowboard, ¿!pueden creerlo!?</p>
<p>– Espero mi envío para tenerlo en estas festividades, estaré sentada aquí cada noche en el sofá esperando que algo tan maravilloso salga nuevamente. Muchas gracias por estos tesoros.</p>
<p>– Un placer – Bill respondió pomposamente – Gracias por llamarnos Gretchen</p>
<p>– Felices fiestas querido y usaré ese 30 porciento de descuento en mi próxima orden</p>
<p>– Oh, estoy seguro que lo obtendrás – le dijo Bill – apreciamos a nuestros frecuentes compradores como tu</p>
<p>– ¡Gracias! ¡Adiós!</p>
<p>La risa de Bill se amplió</p>
<p>– Durante nuestra charla con Gretchen, ¡unos cientos más se vendieron! No estoy bromeando cuando digo que vuelan por si solos.</p>
<p>Una luz amarilla llego del telepromter anunciando cortes comerciales. Bill apoyo sus manos en el mostrador y sonrió alegremente hacia la cámara</p>
<p>– ¡Bien, volveremos con mas embutidoras, y colchas para arboles que causan sensación!</p>
<p>Una luz roja se iluminó anunciado que estaban fuera del aire en anuncios comerciales y Bill enterró si cara en sus manos gruñendo audiblemente</p>
<p>– Voy a morir</p>
<p>Gustav se quitó sus audífonos y se alejó de la cámara – ¡Nah! No lo harás, no se como lo haces hombre</p>
<p>Bill levantó uno de los gatos de cerámica y frunció el ceño – Yo tampoco, estas cosas son patéticas y repugnantes.</p>
<p>– Aw son unas cosas tiernas – dijo Gustav con un guiño – Mi tía abuela quizá le encantaría, ¿Los empleados tendremos un descuento?</p>
<p>Bill le hizo una mueca a su amigo y fue abordado por Nathalie quien le empolvoreó las mejillas</p>
<p>– Estas un poco sonrojado – murmuró &#8211; ¿Emocionado de los gatos de cerámica?</p>
<p>Bill le saco la lengua &#8211; ¡mentirosa!</p>
<p>– Nada que un poco de polvo traslucido no pueda arreglarlo – le dijo Nathalie, quien siguió con la cara de Bill y la voz de Gustav dando la señal de 30 segundos y volverían al aire de nuevo.</p>
<p>– Sólo trata de no exagerar, ¿de acuerdo?, cuando finges emoción por estas estúpidas cosas tus mejillas se llenan de manchas</p>
<p>– Cállate, ¿quieres?</p>
<p>Nathalie rió y desapareció dentro de la sala de maquillaje, Gustav se puso sus audífonos y Bill tomó un gran respiro tomando su lugar tras el mostrador nuevamente.</p>
<p>– Regresamos – dijo Bill ante la cámara – ahora, justo en los comerciales, alguien me contó que su Tía Abuela le encantaría los gatos de cerámica.</p>
<p>Esto es una maravillosa revelación, apuesto que todos tienen en su vida a alguien que le encante que le den una de estos como regalo.</p>
<p>Gustav hizo una expresión de vomito tras la cámara y Bill aguantó las ganas de reírse.</p>
<p>– Mi favorito – dijo Bill tomando una figura del mostrador – es este pequeño gato blanco y gris, creo que es precioso, miren la artesanía. Cada figura ha sido pintada por artistas locales de Hamburgo. Pusieron el mayor cuidado y atención en cada raya y bigotes.<br />
Sostuvo el gato para que Gustav hiciera un acercamiento por un momento. Las luces del estudio danzaron sobre el gato haciéndole brillar.</p>
<p>– Muy bien – prosiguió Bill – devolvió el gato al mostrador notando la luz verde en el telepromter –oh y hay alguien más en línea con nosotros, es&#8230; uh&#8230; Tom de aquí mismo&#8230; en Hamburgo, bien, eso es interesante, Hola <em>Tom de Hamburg</em>o, estas al aire con HSC<br />
Hubo un silencio en la línea y los ojos de Bill miraron al telepromter</p>
<p>– Hola, ¿Tom? – dijo nuevamente</p>
<p>– Hola – respondió una voz masculina – gracias por contestarme</p>
<p>Bill sonrió brillantemente &#8211; ¿Así que eres fan de los gatos de cerámica?</p>
<p>– Te podría decir que quizás – respondió Tom riendo, su voz era juvenil y burlona – tienen realmente su algo</p>
<p>– Por su puesto que lo tienen – dijo Bill – tantos para elegir, ¿cual escogiste?</p>
<p>– Ah, no lo sé, les dije que me sorprendieran</p>
<p>La risa de Bill se congeló y miró a Gustav quien tenía las mejillas rojas de contener la risa.</p>
<p>– Así que eres fan del trabajo del artista en general &#8211; dijo Bill de manera agradable – Lo tengo, es una verdadera obra de arte.</p>
<p>– ¿Realmente lo crees?, ¿seriamente? – Le preguntó Tom</p>
<p>– Si – dijo Bill firmemente tomando de nuevo el gato gris y blanco – solo basta con verlos</p>
<p>– Bien, sin duda me lo vendiste – dijo Tom – eres un gran vendedor</p>
<p>– Gracias</p>
<p>– Solo tengo una pregunta sobre los gatos – dijo de nuevo Tom</p>
<p>– ¿Oh? – Bill sintió que la parte trasera de su cuello transpiraba</p>
<p>– Como ordene una de esas cosas, ¿Tú vienes incluido?</p>
<p>– ¿Qué? – Bill se hecho a reír</p>
<p>– Bueno, no sabría que hacer con un gato de Cerámica de Santa pero tengo unas cuantas ideas de lo que podría hacer contigo – Tom dijo en tono arrogante.</p>
<p>Bill apago un poco su risa mientras que los hombros de Gustav se sacudían detrás de la cámara</p>
<p>– Ok chico listo – dijo Bill sonriendo tan ampliamente haciendo daño a sus mejillas. – Gracias por llamar y espero disfrutes tus gatos de cerámica.</p>
<p>– ¡No lo dudes! – dijo Tom antes que los operadores cortaran la línea.</p>
<p>Bill trato de cesar su risa y tomo unas cuantas de respiraciones profundas, recordando lo que le dijo Nathalie sobre las manchas.</p>
<p>– Oh man – dijo Bill a medida que su risa se apaciguaba – la emoción de la televisión en vivo – se recostó contra el mostrador sacudiendo su cabeza – Muy bien, nos estamos quedando sin tiempo esta noche, pero no se pueden perder la oportunidad de tener estas hermosas figuras felinas y recuerden, ustedes siempre pueden ir a la pagina web de HSC para ordenar lo que presentamos al aire. Búsquenos en Facebook y Twitter para ofertas exclusivas. Como siempre, ¡Gracias por vernos!, regresaremos mañana en la noche, buenas noches y felices fiestas.</p>
<p>La luz roja se prendió y Bill salió riéndose &#8211; ¿Quién demonios le dejo pasar? – preguntó</p>
<p>Gustav rió – Tú no puedes predecir lo que alguien va hacer una vez estén al aire. Probablemente sonó muy sincero con los operadores y para ser honesto, también pensé que era muy sincero. Y para ser franco, el realmente te quería en sus pantalones.</p>
<p>Bill rodó sus ojos – Si claro, probablemente un bromista</p>
<p>– Broma muy cara – señaló Gustav – esos gatos de mierda cuestan 51 euros cada uno más impuestos mas envió y manejo.</p>
<p>– No lo se, la gente es rara – respondió Bill tomando un poco de su botella de agua y mirando la hora. Eran pasadas la una de la mañana y estaba listo para irse a casa y dormir.</p>
<p>David salió de su oficina con su chaqueta y llaves del carro en mano – buen trabajo Bill</p>
<p>– Gracias – le respondió – fue divertido, no puedo esperar hasta mañana</p>
<p>– Estaré fuera de la oficina por el resto de la semana – le dijo David – si tienes algunas preguntas, tienes el número de mi casa; trata de no usarlo mucho, he esperado por esta semana de vacaciones por meses.</p>
<p>– No te preocupes, todo irá bien</p>
<p>David asintió – es bueno saber que tus trajes estrafalarios no están ahuyentando clientes, hiciste ventas impresionantes</p>
<p>– Um… gracias – dijo Bill, pero sabia que David tenía buenas intenciones.</p>
<p>–Ten unas buenas vacaciones</p>
<p>– Mhmm… adiós por ahora – David paso por delante de Bill y se despidió de los otros.</p>
<p>Bill se volteo hacia Gustav y le dio una simpática mirada – Estas aquí hasta las cuatro, ¿verdad?</p>
<p>– Oh si – dijo Gustav – las chimeneas artesanales Amish son los próximos, ahí es cuando comienza la diversión</p>
<p>– Te veo mañana – le dijo Bill despidiéndose</p>
<p>Bill se sintió mejor tan pronto abandonó el edificio y se dirigió a casa; en el camino, pensó en Tom de Hamburgo y casi se hecha a reir nuevamente. No había tomado su trabajo en la HSC del todo en serio. Seguro, tenía un pie en la puerta para convertirse en una personalidad de la televisión, pero no era una noticia contundente todo era consumismo. Las cosas se ponían increíblemente aburridas así que las llamadas que le hacían reir eran bienvenidas.</p>
<p>Se preguntó que le traería el resto de la semana.</p>
<p>***<br />
Martes en la noche y Bill ya estaba listo, vestido con un jersey de cachemira ceñido negro, jeans negros ajustados y tirantes brillantes de plata. Nathalie le había peinado impecable, y le maquilló los ojos ahumados y las mejillas color rosa. Se adornó con colgantes de plata, y estaba listo para salir.</p>
<p>– Nuestro próximo producto es una hermoso regalo para alguien especial en tu vida – habló Bill hacia la cámara. Pasó una mano por un soporte de collar de terciopelo negro donde se exhibía un colgante de piedras preciosas falsas – este colgante mágico pondrá una sonrisa en el rostro de la persona que lo reciba, o mejor aún, ¡que te des el gusto de tenerlo!</p>
<p>El colgante rodó en una pequeña pantalla motorizada y Gustav hizo un acercamiento al artículo. Bill suspiró y le dio una mirada a su reloj, eran casi la una de la mañana y su noche estaba que terminaba, solo veinte minutos más para dejar esa mierda.</p>
<p>– Es cien por ciento plata – continúo Bill – es un buen artículo, no va a dejar su cuello verde, ¿no odias eso? La peor parte de eso, es que todos se enteran que es joyería barata, bien, eso no va a pasar con esta pieza, ¡se lo garantizo!</p>
<p>Bill apenas toco las piedras preciosas y resistió hacer una cara terrible – Te miraran y harás voltear cabezas, llévalo a la fiesta de la empresa o la de fin de año, es perfecto para toda ocasión incluso con jeans y zapatillas deportivas.</p>
<p>Una luz verde parpadeo en el prompter y Bill asintió – Tenemos una llamada, estamos al aire con…. &#8211; miró al prompter y no lo podía creer – Tom de Hamburgo.</p>
<p>– Hola – respondió Tom amablemente en ese tono de broma</p>
<p>Bill cambio miradas con Gustav, quien alzó un hombro.</p>
<p>– Entonces, Tom, ¿ya compraste uno de esos hermosos pendientes?</p>
<p>– Si – dijo Tom</p>
<p>Bill sonrió ante la cámara &#8211; ¿De veras?</p>
<p>– Me encantó – respondió Tom graciosamente</p>
<p>– Dinos por que – le instó Bill</p>
<p>Tom rió, con un sonido amistoso y juguetón – oh, tu sabes, me atraen las cosas brillantes.</p>
<p>– Conozco ese sentimiento – le dijo Bill</p>
<p>– Pero ese no es el artículo brillante que me inspiró a llamar esta noche – continuó Tom – el artículo que me gustaría es mucho más brillante.</p>
<p>Bill sonrió – Bien, la única cosa que estamos vendiendo en este momento es el pendiente, de hecho, hay algunos anillos que hacen juego en el siguiente segmento que te serían muy interesantes.</p>
<p>– ¿Los presentarás tú?</p>
<p>– No</p>
<p>– Entones, nah, no estoy interesado, solo el pendiente de esta noche creo</p>
<p>– ¿Haciendo tus compras navideñas de último minuto? – preguntó Bill- mejor deberías apurar todos tus envíos</p>
<p>– Vivo cerca al estudio, así que será rápido de todas maneras – respondió Tom – ¿Quizá podrías entregarlo personalmente?</p>
<p>– No es mi trabajo – Le dijo Bill con descaro</p>
<p>– Oh que mal</p>
<p>– ¿Para quien es el pendiente? Si se puede saber – Bill sabía que no debería hacer las llamadas mas largas al aire, pero ya estaba casi por terminar su turno y Tom estaba claramente coqueteando con él.</p>
<p>– Se lo regalaré a mi tía – respondió Tom – le encantan las cosas de mal gusto.</p>
<p>Bill puso una mano sobre su boca y soltó un bufido – bueno, para un hombre de mal gusto hay otro hombre …</p>
<p>– ¿Feo? – Tom acotó</p>
<p>Bill sintió que sus orejas se calentaron y sonrió encantadoramente</p>
<p>– Creo que es hermoso – mintió Bill – claramente no tienes buen gusto</p>
<p>– No en joyería – respondió Tom – pero tengo buen gusto en gatos de cerámica con accesorios navideños</p>
<p>– Como un leal comprador – dijo Bill – me temo que es todo el tiempo que tenemos. Gracias por llamar de nuevo Tom de Hamburgo.</p>
<p>– Te veo – dijo Tom tristemente y la línea se cortó.</p>
<p>Bill sonrió para si mismo y miró hacia la cámara</p>
<p>– Bien, estaré toda la semana vendiendo regalos navideños de último minuto. Gracias por vernos y nos veremos la próxima vez, el mismo lugar mañana en la noche.</p>
<p>La luz amarilla del telepromter cambió a Rojo y Bill rió. Gustav apagó la cámara y sacudió su cabeza y salió para fumar un cigarrillo. Bill Salió del estudio y fue hacia la sala de operadores. Se adentró al área de prueba de sonido la cual estaba llena de varios operadores tomando llamadas, y teléfonos timbrando y una música suave de fondo.</p>
<p>Divisó a Georg Listing, uno de los operadores que conocía y se sentó a su lado. Era uno de los encargados de decidir que llamadas iban al aire para comentar su compra. Tenía sus audífonos sobre los hombros a la altura de su cabello castaño y sus ojos brillaban con aire de culpabilidad cuando llegó Bill.</p>
<p>– Sé que fuiste tú – dijo Bill claramente</p>
<p>– No tengo idea de lo que hablas – respondió Georg</p>
<p>– Tom de Hamburgo – Pinchó el hombro de Georg</p>
<p>– El seguro tiene algo contigo – dijo Georg riendo – no lo pude evitar, ¡es divertido!</p>
<p>– Si – admitió Bill &#8211; ¿De verdad compró esas cosas?</p>
<p>– Dijo que compraría siempre y cuando hablara con el sexy chico que estaba vendiendo esas mierdas – Georg dijo – fueron sus palabras no las mías, hable con él un poco, va a la universidad de Viena y esta en vacaciones de Navidad, se suponía que iría con sus amigos de la escuela a eskiar pero algo de último minuto le hizo quedar en casa, chico agradable, de hecho, se ve un poco buena honda.</p>
<p>– Buena honda para ser un acosador</p>
<p>Georg hizo un ruido con su lengua –Aww creo que es un admirador no tan secreto</p>
<p>Bill rio fuertemente haciendo que los demás operadores le miraran y le dieran una señal de silencio.</p>
<p>– Ok Ok… &#8211; dijo tranquilamente – yo terminé por esta noche</p>
<p>– Te veo mañana – le dijo Georg meneando sus cejas</p>
<p>Bill salió del estudio esa noche sintiéndose liviano. Era agradable ser admirado.</p>
<p>***<br />
La siguiente noche, Bill llegó al estudio más temprano para arreglar unos documentos de su práctica. Era casi final de Diciembre y quería aplicar a una extensión, especialmente desde que había tenido la oportunidad de estar al aire regularmente. Aunque tuviera que presentar las mercancías más patéticas y la demografía de los compradores eran mujeres ancianas, le gustaba la sensación que le daba la cámara. Sabía que era bueno en eso.</p>
<p>Bill terminó de llenar la aplicación a la extensión y la puso en el correo de David. Miró su reloj y vio que tenía dos horas hasta que saliera al aire.</p>
<p>Anduvo por los vestuarios y divisó a Nathalie limpiando su área de trabajo</p>
<p>– Hey – le saludo Bill sentándose en una de las sillas frente al espejo y le sonrió.</p>
<p>– Hey muñeco – respondió la rubia. Dejó unos cuantos pinceles de maquillaje y se paró frente a Bill – Uh Uh&#8230; creo que te va a salir un grano.</p>
<p>– ¿Dónde?- dijo Bill mirándose en el espejo</p>
<p>– Justo ahí – Nathalie le tocó la piel en la sien izquierda haciendo que Bill se inclinara un poco para observarlo &#8211; ¿Ves?</p>
<p>– No – dijo Bill – pero cúbrelo de todas maneras, quiero lucir impresionante esta noche</p>
<p>Nathalie asintió &#8211; ¿Para Tom de Hamburgo?</p>
<p>– ¿Quién más? – Bill rodó sus ojos</p>
<p>Nathalie sonrió y empezó a aplicar crema hidratante en la cara de Bill</p>
<p>– Quién sabe y ya tengas tu propio fan club, ¿ah?</p>
<p>– Con un miembro – dijo Bill – ese es el pequeño club mas triste que he escuchado</p>
<p>Nathalie estuvo de acuerdo y prestó atención a la espinilla que empezaba a salir</p>
<p>Bill le permitió a Natalie ser su muñeco personal por la siguiente hora, y luego fue para empezar el programa esa noche. Tenia que admitirlo, lucia muy bien, Nathalie hizo que la piel de Bill prácticamente deslumbrara con sus ojos desorbitantes. Ella le había aplicado un sutil gloss en sus labios y Bill se sintió listo para comerse al mundo, bueno, sobre todo a Tom de Hamburgo.</p>
<p>– Bienvenidos – dijo Bill hacia la cámara con una sonrisa deslumbrante – Estamos cada vez más y más cerca de Navidad, pero aún no es tarde para comprar algo especial para esa personal especial, les aseguro que encontraran ese algo en HSC</p>
<p>Bill levantó el papel y miró el primer artículo – Muy bien, esta noche tenemos un trato, no solo venderé cosas únicas y excitantes, sino que un talentoso artista esta conmigo. Tenemos a Ingrid Spreckels, co propietaria de Spreckles Holy Replicas.</p>
<p>Las pocas personas en el set empezaron a aplaudir y la cámara enfocó a la anciana sonriendo y sosteniendo una caja de madera. Bill caminó hacia ella, sonriendo y estrecharon sus manos.</p>
<p>– Señora Spreckles, cuéntenos ¿Que hace usted? – le preguntó Bill</p>
<p>-Oh si, es una replica hecha a mano de los eventos de la biblia en madera y perlas.</p>
<p>Bill tragó duro para tragarse su desprecio – oh, eso suena maravilloso, por favor, muéstranos tu trabajo.</p>
<p>La cámara enfocó a la mesa llena de artículos y a Ingrid y Bill tras ellos. Ingrid levantó una replica de un pesebre completo tallado en madera y decorado con perlas brillosas</p>
<p>– Mi esposo y yo hicimos estos – explicó Ingrid – los hemos hecho por años. Él hace las escenas en el más fino cedro y yo les doy vida con perlas. Este es el nacimiento de Cristo.</p>
<p>Gustav acercó la cámara al artículo y Bill cruzó sus brazos cubriendo su boca con su puño.</p>
<p>– Maravilloso – dijo Bill – mira la artesanía incrustada.</p>
<p>– Cada pieza toma horas – Ingrid dijo de manera importante &#8211; ¿Por qué? Simplemente tallar y decorar al niño Jesús lleva horas.</p>
<p>– Oh… – Dijo Bill, no sabia que más decir</p>
<p>– Y aquí la réplica de la anunciación – continuó Ingrid levantando la figura de una mujer presumiblemente la Virgen María, siendo rodeada de Ángeles – Mi esposo le colocó sangre real, sudor y lagrimas en estas piezas.</p>
<p><em>Ew</em> pensó Bill</p>
<p>– Bien, creo que cada artista pone una parte de su alma en su trabajo</p>
<p>– Si – dijo Ingrid – ahora me gustaría mostrar una pieza del Arca de Noé, tiene al menos ochenta piezas todas removibles</p>
<p>Bill dejó salir un suspiro y se abstuvo de roda los ojos. Dejó que Ingrid hablara sobre sus obras de arte y cuando había pasado media hora, Bill sonrió brillantemente.</p>
<p>– Bien, volveremos con algo único y excitante – dijo Bill ante la cámara – ahora unas palabras de nuestros patrocinadores.</p>
<p>La luz amarilla se volvió Roja y Bill se alejó del mostrador de ventas. Estaba pensando en Tom de Hamburgo y no estaba sorprendido que aún no haya llamado, la compra de un collar un gato de cerámica era una cosa, pero la replicas de las escenas de la Biblia costaban varios cientos de Euros, sin mencionar.</p>
<p>Nathalie aplicó mas polvos en la cara de Bill y arregló su cabello – NO toques tu cabello – le reprendió – tiene suficiente espray y no se moverá.</p>
<p>– Lo siento, no estaba pensando – respondió Bill</p>
<p>–Labios – murmuró ella y le volvió a aplicar más gloss en ellos – Listo, impresiónalos, y noquéalos.</p>
<p>Bill se paró tras un nuevo mostrador de ventas esperando por el conteo regresivo y señal de Gustav, cuando la luz verde se iluminó, Bill sonrió.<br />
–Regresamos. Si se perdieron el ultimo segmento, pueden ir a nuestra pagina web ahora mismos y verlo. Spreckles Holy Replicas, realmente impresionante, y un gran regalo para los que están… emm.. realmente metidos en la iglesia.</p>
<p>Gustav se rió y meneo su cabeza.</p>
<p>– Ya saben, realmente dentro de Dios y Jesús y…. – Bill se fue apagando y tuvo que cambiar de tema.</p>
<p>– Bien, estoy realmente emocionado por el próximo producto.</p>
<p>La cámara enfocó hacia abajo y reveló un grupo de pequeños suéteres y collares para perros con correa a juego, Bill sonrió y levantó un mini traje de Santa Claus</p>
<p>– ¡Ropa de navidad para su perro! – Sonrió ampliamente — son siempre la mejor compra, así que usted querrá llamar ahora. Oh miren, este suéter hará que su cachorro luzca como el Grinch. Bien, normalmente el Grinch es una mala opción, pero su cachorro se verá tierno, como un botoncito en ese diminuto traje de Grinch.</p>
<p>Gustav enfocó toda la colección y Bill levantó un collar con campanillas alrededor, lo sacudió un par de veces y se hecho a reir.</p>
<p>—Ustedes nunca perderán el rastro de su pequeño Reno-Perro con este collar — dijo Bill sintiéndose ridículamente cursi. Levantó otro collar que parecía una bufanda con pingüinos de sakíes — ¿Quién dijo que sólo los humanos podían llevarse toda la diversión con la moda? Estoy seguro que mi pequeño perro le encantaran estas ropas.</p>
<p>Gustav le hizo gestos a Bill y éste se dio cuenta que tenía una llamada. El estómago de Bill se revolvía y trago saliva antes de contestar. — Bien, tenemos una llamada.</p>
<p>Gustav de nuevo hizo un plano general de la mercancía mientras que Bill miraba el telepromter y por supuesto que era….. — <em>Tom de Hamburgo </em>— dijo Bill con una sonrisa pervertida — ¿cómo estas hoy?</p>
<p>—Muy bien, gracias y ¿tu? — dijo Tom con voz arrogante.</p>
<p>—Estoy bien — respondió Bill — Así que, ¿Cuál de las ropas para perritos compraste esta noche?</p>
<p>—Compré el traje de Santa para mi Settler Ingles — dijo Tom, su voz fue miel para los oídos de Bill — él es muy grande para eso, creo que probablemente le de algo mas; Reggie, ese es su nombre, le gusta estar desnudo de todas maneras.</p>
<p>—Bien, él se lo pierde — dijo Bill — Mi Dachsy le encanta el traje de Santa. Ella casi nunca esta sin ropa de algún motivo.</p>
<p>—¿Cuál es el nombre de ella? — preguntó Tom</p>
<p>—Scarlet, bien, no es su nombre oficial, al igual que cuando la llevo al veterinario, por alguna razón, la llamamos Burbuja.</p>
<p>— ¿Por qué Burbuja?</p>
<p>Bill encogió los hombros —No lo recuerdo. Ella es mi princesa y la adoro</p>
<p>—Ella es afortunada de tenerte — le dijo Tom con seriedad</p>
<p>Bill se sonrojó — Bien, ella no vive conmigo ahora, esta con mi tía por que en mi edificio no permiten…. — se calló y frunció el ceño. Estaba dando demasiada información personal al aire y no se sentía cómodo con eso — Bueno, quiero decir, que te va a encantar tu traje de Santa para tu perro.</p>
<p>Tom rió entre dientes — Eres tierno</p>
<p>Bill abrió su boca para decir algo, pero se dio cuenta que no tenia palabras. Se quedó mirando tontamente a la cámara con el estúpido collar de perro en sus manos.</p>
<p>—Gracias — dijo Bill suavemente</p>
<p>—Y veo que de hecho te gusta este producto. — continúo Tom</p>
<p>Bill hizo mueca — me gustan todos los productos</p>
<p>—Oh, vamos — dijo Tom inexpresivo</p>
<p>—De veras — insistió Bill — ¡y aparentemente a ti también!</p>
<p>Tom se rió —Bill, compraría cualquier cosa si eso significa que me hables</p>
<p>Bill no dijo nada con sus mejillas estaban rosas — ¿De verdad?</p>
<p>—Dentro de lo razonable — Tom respondió — por cierto, te ves realmente sexy esta noche</p>
<p>Bill tosió, cerca de ahogarse con una risa estridente y tomó uno de los suéteres de perros para ocupar sus manos —Bien… um… gracias de nuevo por llamar</p>
<p>—No lo puedo resistir – dijo Tom</p>
<p>—Eres muy amable — respondió Bill, sonrió con la idea en su interior de que Tom de Hamburgo estaba afuera en algún lugar viéndolo en ese momento —Ten unas lindas fiestas</p>
<p>—Gracias — dijo Tom — hasta que nos veamos de nuevo.</p>
<p>La línea se cortó y Bill dejó escapar un gran suspiro. Cerró sus ojos y trató de recuperarse; Así como Tom de Hamburgo le estaba viendo, miles de otros estaban viéndole también.</p>
<p>— ¡Ok!— Bill miró a la cámara y supo que sus mejillas estaban coloradas. Nathalie estaba detrás de Gustav, con una mano tapando su risa —si no hay mas llamadas…</p>
<p>Gustav meneó su cabeza</p>
<p>—Basta con mirar este equipo sugarplum para su perro — dijo Bill levantando un pequeño tutu de lentejuelas que brillaban con las luces del estudio —Ella o él tendrá una visión de su vestido.</p>
<p>***<br />
— ¿Llegaras tarde a la noche de Navidad? —Dijo Bill con el ceño fruncido —pero, ¿Por qué? Trabajo todo el día y mañana y quiero pasar el día de Navidad contigo.</p>
<p>— ¿Estas trabajando casi en Navidad? — Jorg le pregunto — ¿Qué paso?</p>
<p>—Te lo dije, soy una estrella de TV ahora — le dijo Bill con un puchero</p>
<p>Jorge solo sonrió</p>
<p>—Sólo ven a casa, ¿ok? —no me importa estar en casa solo, pero no en Navidad, es patético, te traje Jamón y otras cosas.</p>
<p>—Ahí estaré — le respondió Jörg — tengo que salir ahora, la ultima entrega de la noche</p>
<p>—Te amo — le dijo Bill</p>
<p>—Te amo también, Billy</p>
<p>Bill cortó la llamada y suspiro entrando al estudio de HSC y dejó su mochila y su chaqueta en su casillero. Había planeado su vestuario muy cuidadosamente ese día, y todo era para Tom de Hamburgo. No sabia mucho sobre el otro chico, pero le gustaba lo que le hacia sentir ese Tom. Vestía un traje de acuerdo al tema de lo que se vendería esa noche y que también acapararía la atención de Tom de Hamburgo.<br />
Bill aprovechaba que David estaba fuera de la oficina esa semana para vestir algo más fuera de lo normal. Llevaba una camiseta negra sin mangas y ajustada y unos leggins de Leopardo, un grueso cinturón de cuero adornaba su cintura y aunque no se veía al aire, traía unas botas altas que le llegaban a la rodilla y algunos brazaletes de plata adornaban su cuello y muñecas.</p>
<p>Caminó hacia la mesa de comida donde Georg y Gustav estaban comiendo donas y levantaron sus cejas cuando vieron a Bill</p>
<p>—Bien… bien — dijo Georg — Mírate</p>
<p>— ¿Demasiado? — Preguntó Bill — vamos a vender disfraces para los niños esta noche, orejas de animales y otras cosas y quería estar a tono.</p>
<p>Gustav solo se rió —Eres afortunado que David no este aquí</p>
<p>—Me veo bien — dijo Bill confiado sirviéndose un poco de café y mirando su reloj, tenía una hora antes de salir al aire así que se tomo su café lentamente.</p>
<p>—Bill — le llamó Georg — quiero hablarte de algo. Noté que anoche, uh, estabas un poco nervioso después que Tom de Hamburgo salió al aire.</p>
<p>Ósea, pienso que fue divertido al principio, el coqueteo fue grandioso, pero ahora veo que él te hace sentir un poco incomodo.</p>
<p>Bill bajó su taza de café y frunció el ceño.</p>
<p>— ¿Qué quieres decir?</p>
<p>—Estabas un poco rojo después de la llamada anoche — dijo Georg — me gusta molestarte, pero si quieres que no te pase más sus llamadas lo haré.</p>
<p>Bill negó — No, esta bien, puedo manejarlo.</p>
<p>—Creo que le gustas — dijo Gustav bromeando.</p>
<p>—No — Bill replicó — es solo… es una forma divertida de cambiar todo los patéticos que llaman, eso es todo</p>
<p>—Bill tiene novio — dijo Gustav con voz cantarina</p>
<p>—No — dijo Bill burlándose.</p>
<p>Georg y Gustav molestaron a Bill cuando se alejó de la mesa y no se detuvo hasta que llego a la sala de maquillaje y se sentó frente a Nathalie solemnemente.</p>
<p>—Hola Tú — dijo Natalie — ¿Trabajando en un nuevo look? Me gusta mucho, esos leggis son fantásticos.</p>
<p>—Gracias — dijo Bill un poco resentido.</p>
<p>—No frunzas tanto el ceño, te saldrán arrugas —le dijo Nathalie tomando una brocha, empezó a esparcir polvo por la cara de Bill — Creo que necesitaremos poner polvo en los hombros también</p>
<p>— ¿Por qué?</p>
<p>—Por que cuando termine con tu cara y cuello, tus hombros no encajaran — murmuró Nathalie mirándole a la cara, Bill cerró los ojos y suspiró; cuando Nathalie terminó de maquillarle Bill se miró al espejo quedándose sin aliento. Nathalie le había dado unos ojos felinos</p>
<p>— ¿Qué fue esto? — preguntó Bill</p>
<p>—solo unos sutiles ojos de gato, por el tema de hoy — le dijo sonriendo</p>
<p>—Ah, Gracias — Bill miró su reloj y abrió sus ojos, en dos minutos salía al aire — ¡Debo darme prisa!</p>
<p>Bill corrió hacia el otro lado del estudio y casi muere de la risa cuando vio las ventas en el mostrador. Estaba cubierta de disfraces para niñas, varitas mágicas y orejas de gato. El piso detrás de él estaba decorado como un castillo de dulce. Bill miro a Gustav quien se rió.</p>
<p>—Si sacas todo eso, te compraré una cerveza — le dijo Gustav</p>
<p>—Lo necesitaré — replicó Bill. La luz amarilla del telepromter se encendió y el show comenzó. Bill sonrió a la cámara y puso sus manos en el mostrador.</p>
<p>—Buenas noches — dijo agradablemente — gracias por sintonizarnos esta noche. Tenemos una selección muy especial para todos los pequeños soñadores. Yo sé que estarán pensando, que es un poco tarde para presentar cosas para niños. Bien, yo creo que es una locura pero es el momento perfecto para presentarlas. ¿Cómo puede comprar en secreto sus regalos de Navidad esconderlos debajo del árbol para la mañana?</p>
<p>Bill levantó una varita mágica y presiono el botón en el extremo la cual hizo un sonido floreciente e iluminó brillantemente — ¿pueden ver esto? Yo sé que hay muchas princesitas afuera que han perdido sus varitas. También tenemos sombreros y capas de princesas. Para todas esas hadas princesas, también tenemos alas.</p>
<p>Mostró un par de brillantes alas de color rosa y azul. Gustav acerco la cámara lentamente al material.</p>
<p>—Que hermoso — dijo Bill — son extremadamente durables también, con doble costura hechos de elástico reforzado, Oh y veo que se venden rápido. Trescientos se han vendido en los últimos cinco minutos.</p>
<p>Extendió algunos tutus brillantes y zapatos de jugar relucientes, y sonrió encantadoramente.</p>
<p>—Cuando era niño, me encantaba disfrazarme, bueno, no como una princesa, lo siento si los desilusioné, me encantaba jugar a la fantasía.</p>
<p>Escogió dentro de las prendas de vestir, un par de orejas de gato y una cola. —Esto es mas de mi estilo, me encantaba fingir ser un animal, como un gato o un perro</p>
<p>Bill devolvió las orejas y la cola al mostrador mientras Gustav hacia un acercamiento a los productos.</p>
<p>—Tenemos las orejas y la cola en rosado, azul, leopardo, mi favorito como pueden ver, y el negro con lentejuelas— levantó cada uno de los colores, cuidadosamente colgados en el tablero detrás de él para mostrar — Y esto no es sólo para niñas. Los niños pueden jugar a disfrazarse, también.</p>
<p>Una luz verde se prendió en el teleprompter y Bill sonrió —Creo que tenemos una llamada</p>
<p>Gustav le dio el visto bueno y Bill sonrió —Hola, estas al aire</p>
<p>—Tenemos que dejar de encontrarnos así</p>
<p>Bill rodó sus ojos y se inclinó contra el mostrador, cruzando los brazos —<em>Tom de Hamburgo.</em></p>
<p>—No puedo tener suficiente de este material — dijo Tom</p>
<p>—No me digas que compraste un conjunto de estos — preguntó Bill</p>
<p>—Si — respondió Tom — me gusta lo que dijiste, no solo para niñas pequeñas</p>
<p>— ¿Así que te gusta jugar a disfrazarte? —</p>
<p>—Nah, es para mi sobrina, le encantaran. Tengo una curiosidad, ¿puedes mostrarme el set de orejas rosas nuevamente?</p>
<p>Bill se volteó y tomó las orejas rosas del mostrador y las sostuvo a la cámara — ¿ves? Toda niña le encantará el rosado intenso. Estoy seguro que a tu sobrina también</p>
<p>—Quizás si me muestras el leopardo — solicitó Tom</p>
<p>Bill lanzo una mirada a la cámara y se volteo para tomar el juego de orejas de leopardo. Se volteo nuevamente y las mostró a la cámara — es de piel falsa pero….</p>
<p>—No no — interrumpió Tom — no he mirado bien al leopardo</p>
<p>Bill acerco las orejas a la cámara — ¿ves?</p>
<p>—quiero decir, el otro leopardo — dijo Tom — no las orejas, mas la cola, creo</p>
<p>—No se…. — Bill se apagó y se sonrojó cuando se dio cuenta lo que Tom quería decir. Los leggins de leopardo. Tom estaba verificando su trasero al aire. —Okay okay okay, nos estamos saliendo del tema</p>
<p>Tom solo reía</p>
<p>Bill suspiró sacudiendo su cabeza divertido — ¿Alguna otra pregunta?</p>
<p>—Hmmm… si, muéstrame las orejas negras.</p>
<p>Bill con mucho agrado se volteo mostrando su trasero a la cámara para buscar las orejas negras se dio vuelta nuevamente y sonrió dulcemente blandiendo las orejas — ¿Te gusta lo que ves?</p>
<p>—Dios, si — dijo Tom — ahora, ponte las orejas</p>
<p>—Um&#8230; no, creo que eso vaya a pasar — dijo Bill</p>
<p>—Aw, vamos, ¿Cómo sabré como lucen si no me muestras?</p>
<p>Bill pusó una mano en su cadera —Bien, tu puedes ir a nuestra pagina web donde hay fotos de los modelos usando cada set.</p>
<p>—Soy muy perezoso para tomar mi laptop, ¡vamos! — Tom imploró</p>
<p>Bill dejó escapar un suspiro y se puso las orejas de gato negras con lentejuelas. Eran un poco pequeñas y tallaban su cabeza, pero miró hacia la cámara. Se sintió travieso, como si le estuviera haciendo algún tipo de show privado a Tom de Hamburgo.</p>
<p>—Esos lucen bien — remarcó Tom — ¿supongo que no te convenceré de ponerte la cola?</p>
<p>—No — dijo Bill rotundamente. Sonrió y acarició una de las orejas — Por sólo 20 Euros estos pueden ser suyos junto con la cola a juego. Los sueños de cada niña se harán realidad con estos juegos de vestir. Tom de Hamburgo apuesto que a tu novia lo encantaba jugar a disfrazarse cuando era pequeña</p>
<p>—No podría saberlo, no tengo novia — respondió Tom</p>
<p>Bill sonrió mucho más — ¿No?</p>
<p>—Nope—</p>
<p>— ¿Alguien especial en tu vida? — Bill preguntó inocentemente</p>
<p>—Seguro, de hecho, la razón por la que estoy en casa toda esta semana de vacaciones de navidad en vez de estar de vacaciones con mis amigos es por que le hice una promesa a una persona especial.</p>
<p>—Oh… — dijo Bill inexpresivamente, de repente no sintiéndose mas alegre. Tom de Hamburgo estaba involucrado con alguien. Se paró sin saber que decir en el momento tratando de ordenar sus ideas, cuando vió a Gustav que le hacia señas.</p>
<p>—Uh… en fin, espero que disfrutes tu compra, quiero decir, espero que tu sobrina la disfrute — dijo finalmente</p>
<p>—Vale cada centavo — dijo Tom — Hey, te digo algo más. Comprare dos sets más si haces algo por mí</p>
<p>Bill cruzó sus brazos y levantó una ceja ante la cámara — ¿Si?</p>
<p>—Haz MIAU para mí</p>
<p>Bill se hecho a reír y sacudió su cabeza — Okey Tom de Hamburgo, muchas gracias por llamar, tenemos tiempo para otra llamada antes de irnos para comerciales.</p>
<p>Gustav casi se cae al piso de la risa y Bill quitó las orejas de su cabeza. Se aliso el cabello y su camisa y sonrió — Estamos al aire con Jacqui de Münich</p>
<p>—Hola ahí — dijo una voz agradable y airosa de mujer —primero que todo, quiero decir que he disfrutado tus segmentos esta semana, verdaderamente tienes pasión por lo que haces.</p>
<p>Bill resopló pensando en Tom, ¿Por qué tenia que ser tan lindo? — Gracias</p>
<p>—Y tú te veías adorable con esas orejas, de hecho, eso fue lo que finalmente me empujó a comprar un set para mi nieta, tiene casi siete años y acaba de tener su primer gatito. Su nombre es Glinda como la bruja buena del Mago de Oz, Oh, le encanta esa historia, de hecho, llame a principios del mes para comprar el set de ornamentos del Mago de Oz que alguien de tu equipo estaba vendiendo.</p>
<p>—Eso es bueno — dijo Bill sonriendo levantando las orejas de gato negro sobando las lentejuelas con su pulgar preguntándose como luciría Tom, ciertamente parecía sexy, le encantaba la arrogancia y el tono de su voz.</p>
<p>Gustav le hizo señas a Bill sacándolo de su ensoñación, dejó el set de orejas de gato y sonrió — Bien, gracias por llamar jacqui, espero que tu nieta le encanten los vestidos. Regresaremos después de unos mensajes de nuestro patrocinador.</p>
<p>La luz del prompter se torno roja y Bill dejo salir un tembloroso suspiro</p>
<p>***<br />
Bill estaba parado frente a la cámara en la última noche. Era agridulce, estaba esperando por su tiempo libre y su padre estaría en casa pronto. Su solicitud para la extensión de su práctica estaba bajo revisión y había recibido un e mail de David diciendo que las oportunidades eran buenas.<br />
Lo mejor de todo, Bill vestía tan irresistible que incluso Georg y Gustav le habían golpeado por error cuando entro al estudio. Sus vaqueros ajustados sostenidos por sus caderas y su camisa mostraba un poco de piel cuando levantaba los brazos. Estaba de muerte.</p>
<p>No podía evitar la extraña sensación que extrañaría a<em> Tom de Hamburgo</em> una vez que la noche terminara, nunca se habían conocido y de hecho Tom estaba acosando sexualmente a Bill al aire, pero Bill no lo notaba, le hizo sentir que era deseable y especial como si realmente fuera una estrella.</p>
<p>– Salimos en 30 segundos – Gustav le dijo a Bill con una seña, quien ahora tenia un sobre de Santa sobre su gorra de beisbol de marca – hagamos una buena noche</p>
<p>Bill asintió y miro sus anotaciones, hizo caras a los productos que estaban para la venta y de pronto la luz verde que daba el anuncio del aire se encendió.</p>
<p>– Buenas noches y feliz noche de navidad – dijo Bill cariñoso. Caminó saliendo detrás del mostrador y mostró toda su cuerpo a la cámara – Bienvenidos a las ultimas ventas de esta noche, tenemos maravillosos productos y si se quedan conmigo creo que pasaremos un buen rato.</p>
<p>Cruzó los brazos dejando expuesto solo un poco de estomago y cadera y regreso detrás del mostrador – esta noche es navidad y nuestros estudio ha estado muy ocupado haciendo preparaciones. ¿Qué hay en tu lista de deseos? Tal vez tendremos algunos de esos artículos esta noche.</p>
<p>Bill hizo un gesto a la mesa con pasabocas gourmet – primero, tenemos un producto popular. Esta cesta de pasabocas gourmet es un regalo delicioso e idea para los que no tienen idea que regalar. Nadie dice no a los quesos, galletas saladas y maní y hay galletas también. Si eres alérgico a las nueces, entonces te interesara nuestra canasta sin maní.</p>
<p>Tomó algunos de los paquetes de la canasta, y sonrió –- Aunque, estoy bastante seguro que hay alguien por ahí que está muy interesado en mis nueces.</p>
<p>Gustav resopló y le dio una señal con su dedo. La luz verde parpadeó en el teleprompter y Bill sonrió ampliamente.</p>
<p>– Tenemos una llamada – dijo Bill mientras pensaba Inhala, exhala., aplomo – Hola, estas al aire en HSC</p>
<p>– Hola – se escuchó la voz suave de una mujer, leyó en el telepromter <em>Lydia de Leipzig</em> y Bill frunció el ceño.</p>
<p>– Hola – dijo Bill – Gracias por llamar</p>
<p>– Compro esas canastas para mis nietas todos los años – contó la mujer – son perfectas</p>
<p>– Si – dijo Bill cambiando una mirada con Gustav quien solo alzo sus hombros – Oh… uhm… ¿cual canasta compraste?</p>
<p>– Mi yerno es alérgico al maní, así que me gustó la que tiene queso, galletas y café – dijo Lydia.</p>
<p>– Ya veo – contesto Bill sin entusiasmo &#8211; bien, gracias por llamar y feliz navidad.</p>
<p>-Lo mismo – respondió Lydia</p>
<p>Bill forzó una sonrisa y levantó su cabeza – Bien, nos encanta escuchar de nuestros clientes que han comprado una canasta, esta es la mejor parte del trabajo, ya saben, interactuar con todos ustedes.</p>
<p>La luz verde volvió a parpadear nuevamente y Bill sonrió – y tenemos otra llamada, esta vez es… &#8211; su sonrisa vaciló – <em>Johannes de Berlín</em></p>
<p>– Me alegro de estar al aire – Johannes dijo amablemente – ordené tres de las canastas con salchicha y mostaza de Dijon, mi esposa y yo se las damos a nuestros socios.</p>
<p>– Oh si, ofrecemos variedades de estas canastas – le dijo Bill – hay cuatro tipos de canastas – okey Bien – dijo Bill vagamente, sonrió y toco una de las canastas – pero por supuesto mi favorito es la que tiene maní, ¿Hay alguien quien quiera mis nueces? – pestañeo inocentemente</p>
<p>– Bien, no –dijo Johannes – hay mucha gente que es alérgico a las nueces por estos días</p>
<p>– Gracias Johannes de Berlín – dijo Bill, forzando una sonrisa en su cara y mirando si reloj. Faltaba Hora y cuarto para que su programa se acabara – Alguien mas tiene un comentario o pregunta de nuestros productos debe llamar ahora.</p>
<p>Gustav le hizo una señal que continuara y Bill mordió su labio.</p>
<p>– Muy bien, volveremos en unos momentos con mas emocionantes productos – dijo Bill – por favor no se vayan.</p>
<p>Bill miró a la pantalla negra preguntándose si <em>Tom de Hamburgo</em> estaba sintonizado. Bebió un poco de agua y dejó que Nathalie le polvoreara su piel. Pasó una hora y Tom aun no había llamado y Bill se sentía como una flor marchita.</p>
<p>El último segmento del programa estaba un poco extraño, Bill estaba vendiendo una colección de muñecas Tiny Miracles que eran muñecos hechos a mano para que se parecieran a bebes reales. Era tal vez la mas espeluznante cosa que haya vendido o visto aún y esperaba sinceramente que Tom no llamara y comprara uno de esos. Sería realmente extraño.</p>
<p>– Tenemos en la línea a <em>Cynthia de Dortmund</em> – dijo Bill mirando con cautela a un bebé de pelo negro en su cuna, e hizo una mueca a la cámara</p>
<p>– Hola, Cynthia.</p>
<p>– Hola cariño – dijo Cynthia – estoy tan feliz de llamar y he disfrutado viéndote toda la semana.</p>
<p>– Gracias – dijo Bill con una media sonrisa – cuéntanos, ¿compraste una de estas cosas? Er… ¿estos hermosos muñecos?</p>
<p>– Los colecciono – dijo Cynthia  derretida – he adquirido cada bebe de cada etnia y compré el bebe nativo Americano. Mi novia le fabrica hermosas ropas para bebes y me prometió un Papoose genuino por esta preciosidad.</p>
<p>Bill asintió – eso es… especial.</p>
<p>– Lo se muy bien, no quiero demorar, es tarde y estoy segura que necesitas ir a casa, ¿me harías un favor? – le preguntó Cynthia.</p>
<p>– Claro, por que no ¿Que favor quieres? – le preguntó Bill</p>
<p>– ¿Puedes decirle hola a mis muñecas bebes que tengo en casa? – Cynthia sonaba realmente encantada – a ellas les fascinaría.</p>
<p>Bill miró a la cámara estupefacto – ¿perdón?</p>
<p>– Dile hola a mis muñecas – repitió Cynthia</p>
<p>Gustav sacudió su cabeza arrugando su nariz</p>
<p>– Um… – Bill se encogió de hombros – Hola… muñequitas… espero que tengan una feliz navidad con Cynthia.</p>
<p>Cynthia rió ruidosamente – Gracias cariño, Buena noche</p>
<p>Bill frotó la frente por un momento y luego miró a la cámara de nuevo – Bien, eso completa mi presentación, es oficialmente Navidad y espero que todos tengan una maravillosa noche. He disfrutado estar estas noches con ustedes.</p>
<p>Hizo una pausa y sonrió – y me encantó hablar con algunos de ustedes. Uno de ustedes en particular, ósea, fue grandioso. Gracias por darme la bienvenida en sus hogares y disfruten el resto del año. Buenas noches.</p>
<p>La luz roja se encendió y Gustav sonrió ampliamente – ¡Lo hiciste! – le dijo con una sonrisa y su puño en alto.</p>
<p>Bill asintió – Si, se siente raro</p>
<p>– Bien, quizá tengas una pasantía extra – le dijo Gustav – lo haremos de nuevo.</p>
<p>Bill sonrió suavemente – Si, probablemente. Bien ten un buen descanso, ¿dale?</p>
<p>– Tú también, Yo estoy aquí hasta las cuatro – respondió Gustav rodando sus ojos – las compras de navidad de último minuto nunca descansan.</p>
<p>Bill sonrió y Salió del Set. No podía creer como se sentía de abatido por que Tom de Hamburgo no le llamo al final de la noche. Probablemente nunca vuelva a hablar con el nuevamente.</p>
<p>***<br />
Nathalie aplicó una base hidratante sobre la frente y mejillas de Bill, este suspiró en voz baja. Estaba sentado en la silla de maquillaje mirando su reflejo. Nathalie removió todo el maquillaje y ahora estaba sin esa ostentación ni glamour incluso había cambiado su ropa y vestía unos jeans y una vieja camiseta que tenia en su casillero, estaba cansado, decepcionado y se sentía completamente ridículo.</p>
<p>– No frunzas el ceño – le dijo Nathalie – vas a estar muy molesto cuando veas tus arrugas prematuras.</p>
<p>– No me importa – respondió Bill – estoy cansado</p>
<p>– Estas de mal humor y no se por qué – remarco Nathalie</p>
<p>Bill se encogió de hombros y se desplomó en la silla.</p>
<p>– ¿Es por qué Tom de Hamburgo no llamo esta noche? – Preguntó Nathalie – Cariño, olvídalo</p>
<p>– ¿Por qué?, era tan divertido – preguntó Bill</p>
<p>– Claro, pero hay muchos chicos que son divertidos – le dijo Nathalie comenzando a peinar el cabello de Bill y sacando la laca del cabello hasta que estuvo liso – y muchos chicos de hecho muestran su cara.</p>
<p>Bill gruño y Nathalie rodó los ojos – espera, que tienes un poco de Rímel en la mejilla.</p>
<p>Cuando Nathalie terminó Bill le abrazó y le dio un beso en la mejilla</p>
<p>– Te veo después de las fiestas, te enviaré un e mail.</p>
<p>– Crema hidratante – le dijo Nathalie – no quiero ver tu piel luciendo menos perfecta de lo que esta ahora.</p>
<p>Bill frunció el ceño tanto como pudo y arrugando la nariz y Nathalie pellizcándole en el costado – Te veo luego</p>
<p>Bill estaba saliendo del edificio pero recordó que no se había despedido de Georg. Caminó hasta la sala de operadores de sonido, se sentó al lado de Georg quien estaba tomando la llamada de un cliente. Bill esperó hasta que Georg terminara la llamada, este le miro quitándose sus audífonos.</p>
<p>– ¿A que debo el placer? – dijo Georg</p>
<p>– Ya me voy – respondió Bill – solo quería despedirme y…. etc.</p>
<p>–Embustero – dijo Georg sonriendo</p>
<p>Bill se encogió de hombros inocentemente – Quizá</p>
<p>Georg le dio una mirada fuerte y cruzó sus brazos – oh Bill…</p>
<p>– ¿Qué?</p>
<p>– Estas triste por que tu novio de Al aire no llamo esta noche – le dijo Georg – lo se, es muy obvio</p>
<p>– Cállate – dijo Bill – Vine para despedirme, para nada mas</p>
<p>– Okey – Respondió Georg levantando las manos – bien, que tengas una feliz navidad</p>
<p>–Tú también – respondió Bill – te veré pronto</p>
<p>Georg asintió</p>
<p>– Oh Quizá quieras esto – le pasó a Bill un pedazo de papel donde estaba un numero telefónico escrito. Bill levantó sus cejas.</p>
<p>– ¿Qué? – exclamó Bill tomando el papel y mirándolo</p>
<p>–Por supuesto que llamó – dijo Georg riendo – Apenas tú hablaste sobre las nueces, le pregunté si quería ir al aire de nuevo y dijo que no, no quería molestarte, así que el siguiente movimiento es tuyo semental</p>
<p>Bill esbozó una sonrisa – Yo no lo voy a llamar</p>
<p>–Oh vamos Bill – dijo Georg – él ha hecho todo el trabajo hasta ahora, creo que deberías de darle una pequeña llamada</p>
<p>–Quizá – Bill arrugó el papel en su mano y lo guardó en su bolsillo – Gracias y ten una feliz Navidad.</p>
<p>– Ah, ven acá – Georg empujó a Bill a un gran y apretado abrazo, cuando se separaron, Bill golpeo a Georg en el hombro y rodó sus ojos.</p>
<p>–Idiota – dijo Bill sonriendo y saliendo del estudio. Cuando llegó a su auto, se sentó sin encenderlo, sacó el arrugado papel de su bolsillo y suspiró.</p>
<p><em>Tom de Hamburgo</em> se leía con la escritura de Georg y un número telefónico resaltado, miro hacia la ventana y sonrió; ni siquiera conocía a Tom. Todo lo que sabía podría ser una clase de sicópata asesino o podría tener una severa deformidad dejándolo no apto para la sociedad o quizá fuera seriamente muy feo.</p>
<p>Si Bill llamaba no significaría nada. Sólo era la continuación de una inocente coquetería o podría ser su primera interacción con un fan; a Bill le gustó como sonaba eso.</p>
<p>Tomó su celular y marcó el numero de Tom, cerró los ojos y le dio a la tecla call mientras sentía como su estomago se arremolinaba locamente mientras sostenía el auricular en su oreja.</p>
<p>El teléfono timbró y timbró y Bill esperó que hubiera marcado equivocadamente, o que quizá se fuera al buzón pero no sucedió</p>
<p>– ¿Hola? – le respondió una voz familiar y Bill casi se hecho a reír</p>
<p>–Hola – le respondió – ¿es Tom de Hamburgo?</p>
<p>Tom rió entre dientes y el sonido estuvo más cerca de la oreja de Bill, era mucho más íntimo y cálido de lo que había sido en el estudio</p>
<p>–Si – le dijo &#8211; ¿Quién desea saber?</p>
<p>–Tú sabes – respondió Bill con su cara sonrojada y sus manos húmedas y frías – no me hagas decirlo</p>
<p>– ¡No puedo creer que me llamaras! – Le dijo Tom – honestamente no lo veía venir, te deje mi número y luego te vi el resto de la transmisión con el corazón roto</p>
<p>– No lo hiciste – Bill rió – eres un idiota</p>
<p>– ¿Eso era lo que me querías decir al aire pero no podías?</p>
<p>– Si – le respondió – pasaste toda la semana acosándome</p>
<p>–Lo se, lo siento – le dijo Tom</p>
<p>Bill sonrió</p>
<p>–Perdonado; ¿realmente compraste todas esas cosas desagradables?</p>
<p>–Mhm – Respondió Tom – Es una gran cosa, teniendo en cuenta que soy un estudiante universitario en bancarrota. ¿Qué diablos voy a hacer con una cesta de nueces gourmet?</p>
<p>–Tú quieres mis nueces – Exclamó Bill – lo sabia</p>
<p>–Vamos por Waffles</p>
<p>– ¿Que? – preguntó Bill frunciendo el ceño</p>
<p>–Tengo hambre – le dijo Tom – conozco una gran casa de waffles que abre las veinticuatro horas y tiene millones de waffles de diferente sabores</p>
<p>– ¿Me estas pidiendo una cita? – preguntó Bill alzando una ceja</p>
<p>–No – le dijo Tom suavemente – solo he sugerido que vamos a comer waffles</p>
<p>– ¿Cómo puedo encontrarme contigo por waffles? Ni siquiera se como eres – le dijo Bill</p>
<p>–Bien, hagamos que funcione, te mandaré la dirección en un mensaje de texto, nos podemos ver ahí en ¿una media hora?</p>
<p>–Eres persistente – le respondió Bill</p>
<p>–Sé lo que quiero – respondió Tom</p>
<p>– ¿Y que es lo que quieres?</p>
<p>–Waffles</p>
<p>Bill sonrió – Okey sabelotodo, te veo en media hora</p>
<p>–Bye Bill</p>
<p>Se estremeció cuando termino la llamada y en ese momento su teléfono vibró con un nuevo mensaje de texto; era de Tom donde le indicaba la dirección de la casa de waffles que debía de ir en unos minutos. Sonrió y encendió su auto y empezó a manejar hacia el lugar.</p>
<p>***<br />
Bill se sentó en el parqueadero de la casa de los wafles hasta que estuvo diez minutos atrasado. Estaba temblando de nervios y casi le envía un mensaje de texto a Tom cancelando y salir de ahí para siempre pero no quería hacer eso. Había algo excitante sobre este encuentro.</p>
<p>Salió del auto y se puso su chaqueta, estaba helando afuera y las ventanas de la casa de los waffles estaban empañadas; trató de ver en su interior pero la visibilidad era escaza, así que suspiro y entro al edificio.</p>
<p>Eran casi las dos de la madrugada y el establecimiento hervía de actividad. Olía delicioso. Bill cerró los ojos e inhaló la esencia sintiendo como el calor se aferraba a su piel fría y calentaba su interior; se acercó al mostrador y le sonrió a la chica detrás de el</p>
<p>– ¿Cuántos estarán en tu fiesta esta noche? – le preguntó la chica</p>
<p>–Oh, estoy esperando a alguien – dijo Bill – creo que él esta por llegar</p>
<p>–Seguro – le respondió la chica con una sonrisa – adelante y mira</p>
<p>Bill se alejó del mostrador para poder mirar alrededor del restaurante, había como quince personas ahí, tres de ellos estaban sentados solos y uno de ellos era un hombre joven. Bill lo miró tratando de evitar que lo estaba viendo.</p>
<p>Él era realmente muy guapo, tenía un largo cuello con piel bronceada con algunos lunares. Sus ojos cafés eran cálidos con grandes pestañas y cejas gruesas, tenía cabello negro con trenzas negras, todo él era delgado pero masculino, tenía un anillo en el labio inferior; llevaba una sencilla chaqueta negra de lana con un pañuelo y estaba leyendo el menú.</p>
<p>No podría ser Tom, este chico era un sueño para ser Tom el que había estado viendo HSC toda la semana, llamando y comprando cosas inútiles para ser un perdedor.</p>
<p>Bill suspiró y se sentó en un lugar vacío, estaba empezando a arrepentirse de haberlo llamado</p>
<p>–Bienvenido a la casa de los waffles – le dijo una camarera parada frente a la mesa de Bill – ¿puedo tomar su orden?</p>
<p>–Solo café por favor – dijo Bill, sonrío y empezó a quitarse su chaqueta cuando la camarera se alejó de la mesa, dejándola en la silla junto a él cuando sintió que alguien se paraba frente a su mesa.</p>
<p>Era el guapo joven con trenzas que le sonreía</p>
<p>–Hola – dijo Bill</p>
<p>El hombre se sentó frente a Bill cruzando sus brazos sobre la mesa</p>
<p>–No pensé que fueras a venir</p>
<p>Bill se quedo boquiabierto</p>
<p><em>– ¿Tom de Hamburgo?</em></p>
<p>Tom asintió, iluminando su cara con una sonrisa, Bill no podía creer que este hermoso joven era SU Tom de Hamburgo. La camarera regresó con una jarra de café y dejó dos tazas en la mesa con un tazón con cremas y azúcar.</p>
<p>–No puedo creer esto – murmuró Bill, tenia toda su cara de color rojo y apenas se atrevía a mirar a Tom a los ojos, era tan bien parecido.</p>
<p>– Bueno, déjame empezar por decir que mi nombre No es Tom de Hamburgo – dijo – En realidad es sólo Tom Trumper.</p>
<p>–Bill Kaulitz – le dijo extendiéndole su mano, al momento de estrecharlas sintieron un choque eléctrico y Bill sonrió estudiando la cara de Tom</p>
<p>– ¿Por qué estuviste viendo el HSC toda la semana?</p>
<p>Tom rió mientras agregaba crema a su café – Bueno, estoy de vacaciones de Navidad de la escuela y se suponía que iba a ir con unos amigos de ski</p>
<p>–Correcto – interrumpió Bill dándole un sorbo a su café – te quedaste en casa por alguien especial, ¿ah?</p>
<p>–Realmente le prometí a él que no iría a ningún lugar para las vacaciones de navidad – Respondió Tom casual &#8211; ¿Quieres ver su foto?<br />
Bill solo sonrió</p>
<p>Tom sacó su iPhone y le mostró a Bill una foto. Era un niño vestido como un reno y rodeado de otros niños vestidos como hombres de nieve, Santas y Elfos</p>
<p>Bill frunció el ceño confundido</p>
<p>–Es mi sobrino Stephen – dijo Tom con cariño – tiene siete años, cree que soy muy cool, por alguna razón, cuando se presentó no pude estar en su recital de navidad y sacó un chantaje emocional demasiado fuerte para mi.</p>
<p>– ¿De verdad? – preguntó Bill</p>
<p>–Así que he estado en casa, un poco aburrido con un pequeño caso de insomnio – siguió Tom – estaba surfeando por los canales en la noche y de pronto estabas ahí. No pude evitar mirar</p>
<p>Bill sonrió</p>
<p>–Y aquí estamos – terminó Tom encogiéndose de hombros y tomando su café</p>
<p>Bill suspiró – No tenias que haber comprado todas esas mierdas</p>
<p>–Ahora me lo dices – Tom sonrió y la camarera regresó a la mesa</p>
<p>– ¿Están listos para ordenar? – preguntó</p>
<p>Tom abrió su boca pero Bill le interrumpió – Si, tomaremos un waffle de cada sabor – le dijo – con huevos revueltos mucha crema batida y mucha jalea</p>
<p>–De acuerdo – dijo la camarera – y ¿serán en cuentas separadas?</p>
<p>–No, yo pagaré – le dijo Bill con una sonrisa – le debo a este chico</p>
<p>Cuando la camarera se alejó de la mesa, Tom rodo sus ojos – Tu no me debes nada</p>
<p>–Si te debo – insistió Bill – compraste esos horribles gatos de cerámica</p>
<p>–Oh si – dijo Tom haciendo caras – me debes algunos waffles</p>
<p>–Así que – prosiguió Bill – ¿alcanzaste a ver lo que la loca que me hizo decirle hola a sus muñecas?</p>
<p>Tom solo rió</p>
<p>–Si, estaba encantado que vendieras las nueces antes de esas muñecas, por que no se si hubiera comprado uno de esas mierdas.</p>
<p>–No te hubiera juzgado – dijo Bill – gran momento…</p>
<p>–Bien… bueno, ¿tienes las nueces?</p>
<p>Bill rió – bien tú no las tienes aún</p>
<p>–Oh de verdad – Tom dijo asintiendo – de tres a cinco días de entrega, demonios no las tendré para navidad.</p>
<p>Bill se rió. La camarera llegó con un impresionante plato de waffles y huevos y pronto cada centímetro de la mesa estaba lleno con cada delicia.</p>
<p>Bill y Tom se atrincheraron y hablaron de todo durante las siguientes horas y cuando terminaron todos los platos y Bill pagó la cuenta, salieron fuera de la Casa de los Waffles.</p>
<p>–Gracias por invitarme – dijo Bill – la pase muy bien – hizo una mueca – bien, me siento un poco enfermo ahora, pero estuvo bueno – le dijo sonriendo.</p>
<p>Tom inclino la cabeza y llevo una mano hacia la mejilla de Bill – me encanta verte sin maquillaje. Eres mucho más hermoso, no pensé que fuera eso posible</p>
<p>–Gracias – dijo Bill arrugando su nariz</p>
<p>–Es cierto – le dijo Tom con una suave sonrisa – me enamoré de ti casi inmediatamente</p>
<p>Bill mordió su labio y luego se inclinó y besó a Tom en la comisura de sus labios. Tom le abrazó por la cintura y se besaron frente a la Casa de los Waffles intercambiando calor entre ellos, los labios de Tom sabían a café y a waffles, cuando se separaron rieron.</p>
<p>–Se siente un poco raro – admitió Bill</p>
<p>Tom asintió – ¿Aceptarías cenar conmigo?</p>
<p>– ¿Más comida? – Bill palideció y Tom rio.</p>
<p>–Mañana – dijo Tom</p>
<p>–Mañana es Navidad – dijo Bill – cena con papá</p>
<p>–Al día siguiente – sugirió Tom</p>
<p>Bill asintió – Esta mejor</p>
<p>Se besaron nuevamente y en ese momento, Bill no se sintió extraño. Se sintió cómodo y bien y ya no podía esperar de volver a ver a Tom de Hamburgo nuevamente. Después de unos minutos se separaron y se despidieron. Bill empezó a caminar hacia su auto cuando Tom corrió tras él</p>
<p>– ¿Qué? – pregunto Bill sin aliento</p>
<p>–Sólo… &#8211; Tom metió sus manos en los bolsillos, sus mejillas y nariz estaban rojas debido al frio &#8211; …bien…</p>
<p>– ¿Qué? – Bill preguntó nuevamente frunciendo el ceño</p>
<p>– ¿Con quien debo hablar para devolver todas esas cosas?</p>
<p>Bill se quedo boquiabierto – Tom de Hamburgo, no te atreverías</p>
<p>Tom se encogió de hombros – Buee….no&#8230; La mayoría no cuesta nada</p>
<p>Bill rodó sus ojos y beso a Tom nuevamente – No importa</p>
<p>–Te veo pasado mañana – le dijo Tom</p>
<p>–Quizá</p>
<p>Tom movió sus cejas – No dudes en pasarte por debajo de mi árbol de navidad</p>
<p>–Ha Ha – dijo Bill con ironía regresando a su auto</p>
<p>–Vamos Bill – dijo Tom con ojos juguetones – he esperado toda la semana</p>
<p>Bill solo sonrió y llegó hasta su auto abriendo la puerta – Necesito ir a casa</p>
<p>–Ok – dijo Tom – Feliz Navidad Bill</p>
<p>Bill empezó a manejar, miró a Tom en su espejo retrovisor y cuando llego a una señal de PARE, sacó su teléfono, se tomó una foto y le envió un mensaje de Texto a Tom – Feliz Navidad Tom</p>
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		<title>Twc Forum / Lo que te conté mientras te hacías el dormido by Moon / One shot</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 17:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lupis</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[<strong>Clasificación:</strong> NC-17

<strong>Advertencia:</strong> twc, Lemon

<strong>Género:</strong> Romance, y un poco de drama o angustia.


Link: http://www.twckaulitz.com/forum/topic/lo-que-te-conte-mientras-te-hacias-el-dormido-nc-17]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Clasificación:</strong> NC-17</p>
<p><strong>Advertencia:</strong> twc, Lemon</p>
<p><strong>Género:</strong> Romance, y un poco de drama o angustia.</p>
<p>Link: http://www.twckaulitz.com/forum/topic/lo-que-te-conte-mientras-te-hacias-el-dormido-nc-17</p>
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		<item>
		<title>Oneshot // Consecuencias by Ale Littlewitch</title>
		<link>http://www.twckaulitz.com/2012/01/oneshot-consecuencias-by-ale-littlewitch/</link>
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		<pubDate>Tue, 17 Jan 2012 02:23:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ale Littlewitch</dc:creator>
				<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Y no podía no publicarlo.... este me lo tenía que sacar del corazón.

Dedicado a Princess, Mafe y Vanek...

____________________________________________________________________
<p style="text-align: center;"><strong>Consecuencias</strong></p>
<p style="text-align: center;"></p>
<em>El ruido de la música, aún con las puertas cerradas, era ensordecedor. Mientras estuvieron conversando pareció molestar menos que ahora.

El ruido de la música allá afuera, no les permitía saber si había más gente a punto de ingresar al baño.

Ella salivó su miembro con ganas, ella sabía hacerlo muy bien. Él sólo se entregaba a la sensación bloqueando en su mente todos los pensamientos que lo llevaran hasta el recuerdo de los ojos, de los labios, y del cuerpo de su amado. Ahora estaba con otra y no quería saber nada más.

Él le tendió a la rubia un sobre plateado que habían sacado del dispensador aquel en el mismo baño. Ella aún arrodillada le extendió el preservativo a lo largo del miembro, y espero a que él se sentara en el inodoro pulcramente limpio. Ella se sentó sobre él, y sin decirse nada comenzaron el vaivén.

Ya no había vuelta atrás.

Había cruzado la línea.</em>

ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

—Pues son buenos los viajes a Los Angeles.

—Sí, permiten relajarse en los baños de mujeres. —Risas. —Sin embargo, más vale un hombre soltero, incluso uno abandonado, que uno casado, pero engañado. —Concluyó la rubia.

—¿Quién está casado? —Preguntó la chica pelirroja.

Las voces y las risitas burlonas de las chicas enervaron al muchacho que sólo pudo continuar con su labor frente al espejo en silencio, mientras tragaba saliva, rogando que su gemelo no se diera cuenta de la doble intención de esos comentarios. Sus manos temblaban, dejando en evidencia su turbación y su miedo

—¿Estás bien?

—Sí —respondió lacónico.

[**Sigan el tag**]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y no podía no publicarlo&#8230;. este me lo tenía que sacar del corazón.</p>
<p>Dedicado a Princess, Mafe y Vanek&#8230;</p>
<p>____________________________________________________________________</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Consecuencias</strong></p>
<p style="text-align: center;">
<p><em>El ruido de la música, aún con las puertas cerradas, era ensordecedor. Mientras estuvieron conversando pareció molestar menos que ahora.</em><br />
<em><br />
El ruido de la música allá afuera, no les permitía saber si había más gente a punto de ingresar al baño.</p>
<p>Ella salivó su miembro con ganas, ella sabía hacerlo muy bien. Él sólo se entregaba a la sensación bloqueando en su mente todos los pensamientos que lo llevaran hasta el recuerdo de los ojos, de los labios, y del cuerpo de su amado. Ahora estaba con otra y no quería saber nada más.</p>
<p>Él le tendió a la rubia un sobre plateado que habían sacado del dispensador aquel en el mismo baño. Ella aún arrodillada le extendió el preservativo a lo largo del miembro, y espero a que él se sentara en el inodoro pulcramente limpio. Ella se sentó sobre él, y sin decirse nada comenzaron el vaivén.</p>
<p>Ya no había vuelta atrás.</p>
<p>Había cruzado la línea.</em></p>
<p>ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>—Pues son buenos los viajes a Los Angeles.</p>
<p>—Sí, permiten relajarse en los baños de mujeres. —Risas. —Sin embargo, más vale un hombre soltero, incluso uno abandonado, que uno casado, pero engañado. —Concluyó la rubia.</p>
<p>—¿Quién está casado? —Preguntó la chica pelirroja.</p>
<p>Las voces y las risitas burlonas de las chicas enervaron al muchacho que sólo pudo continuar con su labor frente al espejo en silencio, mientras tragaba saliva, rogando que su gemelo no se diera cuenta de la doble intención de esos comentarios. Sus manos temblaban, dejando en evidencia su turbación y su miedo</p>
<p>—¿Estás bien?</p>
<p>—Sí —respondió lacónico.</p>
<p>Era la segunda visita a Japón. Todos los chicos de Tokio Hotel estaban emocionados con ello. Era casi como una cuestión de mantener el entrenamiento. Hacer promoción era lo suyo. Tantos años de lo mismo desde tan jóvenes, los había vuelto unos expertos.</p>
<p>El muchacho esperó hasta estar solo. Debía procurar mantener todo bajo control. Así apenas pudo acercarse a la chica pelirroja, la llevó hasta un rincón y la enfrentó.</p>
<p>—¿Qué es lo que pretendes? ¡¿Ah?!</p>
<p>Ella estaba extrañada —¿Lo dices por los comentarios?</p>
<p>—¿Y de qué más podría ser?</p>
<p>La chica frunció el ceño —. Sólo eran bromas. No entiendo. Lo dices como si fuera de lo peor.</p>
<p>—No quiero que nadie lo sepa. Si mi hermano se entera…</p>
<p>—Pues Natalie comenzó. Ella anda hablando y tú no le dices nada. En cambio te desquitas conmigo, si te molesta tanto, haz que me despidan.</p>
<p>—Sí, claro —al chico le palpitaba una de las sienes —para luego ir al primer diario amarillista y venderle la historia.</p>
<p>—¿Qué tiene de malo que se sepa? Eres un hombre libre, a nadie le debes explicaciones.</p>
<p>El joven resopló, se dio media vuelta y fue en busca de la rubia maquillista.</p>
<p>Ella acababa de salir del camerino de Georg y Gustav. Su hermano estaba en el suyo aún afanado en verse mejor si se podía, para las cámaras.</p>
<p>—Necesito hablar contigo.</p>
<p>—No puedo, debo retocar a tu hermano, ya me lo ha pedido dos veces. Sabes cómo se pone si no se le atiende de inmediato.</p>
<p>—¿Me puedes explicar qué estás haciendo con todos esos comentarios?<br />
Ella medio sonrió y meneó la cabeza —, creo que estás paranoico. Eso se llama culpa —suavemente le tocó el pecho con su dedo índice.</p>
<p>—No te incumbe, Natalie.</p>
<p>—Tal vez no, tal vez sí. Pero al final, no fui yo quien tuvo sexo clandestino en un baño con alguien que no es mi pareja.</p>
<p>—Por lo menos en esa ocasión no fuiste tú quien tuvo sexo clandestino con cualquiera en un baño.</p>
<p>A la chica se le desapareció la sonrisa —, lo que yo haga con mi vida, o con quien me acueste no es asunto tuyo. No soy yo la estrella rock que debe mantener una imagen.</p>
<p>—¡Vaya! Justo ahora tu imagen publicitaria no te importa tanto. Deberías tenerlo en cuenta para la próxima vez que quieras montarte en nuestro auto o arrimarte a nosotros para salir en las fotografías que luego darán la vuelta al mundo. —El chico se acercó y la miró desafiante —, recuerda que tú también tienes tejado de vidrio. En cualquier momento se puede romper.</p>
<p>—Por lo visto, nuestra amistad se rompió antes.</p>
<p>—Tú lo has querido.</p>
<p>ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>Y los rumores no se detuvieron.</p>
<p>La primavera en Los Angeles estuvo plagada de nubarrones oscuros y tenebrosos. El muchacho despertaba a veces con el miedo destrozándole el pecho. Sudando, totalmente angustiado. Si existía el infierno, ese era su infierno personal.</p>
<p>Cada mañana sentía con pavor que posiblemente ese día alguien le contaría a su gemelo lo que había hecho  casi un año atrás.<br />
No había vuelto a hablar con la chica, pero eso no hacía su acto menos despreciable.</p>
<p>Había traicionado al amor de su vida, sólo por un poco de diversión. Y ni siquiera podía excusarse en el alcohol que había bebido aquella noche de verano. No había sido mucho.</p>
<p>Y ahora, el viernes anterior,  había tenido un ultimátum, y esta vez venía de su mejor amigo.</p>
<p>Sabía bien que a su amigo no lo guiaba un llamado altruista por hacer justicia. No. Era sólo una estrategia más de una larga batalla, donde cada uno usaba sus mejores armas por el premio mayor: el amor de su gemelo.</p>
<p>El tiempo se agotaba. Y el chico odiaba las manecillas del reloj que avanzaban como lo haría una sentencia de muerte.</p>
<p>Tenía que ser ahora, justo antes de la siguiente actuación en vivo.<br />
Todo acto tiene una consecuencia. Y debía asumir la suya.</p>
<p>Llevaba tres días intentándolo. Y su amigo le había dicho que le daba una semana, sólo una. Lamentablemente el plazo fatal coincidiría con unas entrevistas en vivo. Funesta combinación. Tenía que estallar antes. Si su gemelo iba a explotar, que lo hiciera antes, en su casa, con sus perros, en soledad y no frente a las cámaras.</p>
<p>Aquella mañana sus manos le sudaban. Su corazón latía velozmente, y parecía querer escapar de su pecho. Su pecho, que era un agujero negro donde el remordimiento le había corroído toda la luz y la energía.</p>
<p>Intentaba esconder su tormento detrás del vapor de una taza de café.</p>
<p>—Ya dilo. Algo te pasa.</p>
<p>—No quieres saberlo.</p>
<p>—Tenemos la conexión ¿recuerdas?</p>
<p>—Y qué te dice.</p>
<p>—Ya sabes que no siempre te puedo leer. Hace días… no, hace semanas que no me dejas leerte con facilidad.</p>
<p>—Sí, me pasa algo.</p>
<p>—¿Qué tan malo puede ser?</p>
<p>—Es muy malo. Y no puedo decir ni hacer nada para que sea menos malo.</p>
<p>—¿Te robaste mis caramelos?</p>
<p>—Es algo estúpido.</p>
<p>—¿No te gustaron los spaghetti que preparé ayer? Sabes que me esfuerzo.</p>
<p>—Es algo turbio. Deja que te explique.</p>
<p>—No seas dramático. Apuesto que measte fuera del inodoro y no limpiaste. Aunque claro, yo haría drama por eso.</p>
<p>—Necesito decirlo de una vez antes de que el mundo explote.</p>
<p>—El mundo va a explotar el 2012, para qué adelantarlo. Aún queda un año.</p>
<p>—¡Escúchame!</p>
<p>—¡El que no dice nada eres tú! Yo ya te ayudé dándote ideas.</p>
<p>—¡Te engañé! ¡Te engañé!</p>
<p>El otro chico frente a él se quedó con la sonrisa congelada en sus labios —Ya. Intenta otra cosa porque eso no es gracioso.</p>
<p>—No es broma —susurró.</p>
<p>El otro muchacho se quedó esperando la reacción típica de Bill después de jugarle una broma, pero no sucedió —. Engañarme… cómo. —Inquirió  también en un murmullo quejumbroso de miedo.</p>
<p>—¡Te fui infiel, Tom! ¡Te fui infiel!  —El chico de trenzas abrió la boca intentando decir algo, pero el aire en sus pulmones no salía. Un zumbido ensordeció sus oídos, y por instante creyó aún estar dormido con una de esas pesadillas horribles que luego no podía olvidar. Sus ojos se nublaron porque aunque su mente buscaba desesperadamente una salida para aquel momento imposible de procesar, su corazón le dijo que Bill no estaba jugando.</p>
<p>No.</p>
<p>No era una broma.</p>
<p>—¿Me engañaste? —Y el llanto afloró. Tom no hizo nada para contenerlo.</p>
<p>—Besé a una chica… no fue con intención&#8230; E-e-e-estaba borracho. Tomi, no llores bebé. Fue sólo un beso.</p>
<p>Bill tendió su mano para asir la de Tom, que la apartó violentamente.<br />
—No me toques. —Se puso de pie y dio vueltas por la cocina sin saber qué hacer. Se sentía estúpido por llorar. Bill se merecía unos buenos golpes, no sus lágrimas. De pronto se volvió con furia y acercó su rostro lloroso, rechinando los dientes —¿Me vas a decir que sólo la besaste?</p>
<p>—Te lo juro. Sólo fue eso. Tom. —El de trenzas se volvió a girar dándole la espalda —, te lo juro. Estaba borracho, y ella de pronto me estaba besando y  y y  y la aparté.</p>
<p>—¿No hubo nada más?</p>
<p>—Tomi… —Bill titubeó, luego cerró los ojos. Creyó ver el fuego del infierno esperando por su ser. No diría nada más. Casi como un suicida se lanzó al fuego de su propia mentira para dejarse arder. Después de todo, medias verdades eran menos dolorosas que verdades completas, se justificó. Se arriesgaría. No quería perder a Tom aunque tuviera que vender su alma al diablo —No, Tomi. No hubo nada más.</p>
<p>Cuando el rostro de Tom se giró para mirarlo, sus ojos acusadores fueron demasiado insoportables para Bill, y por primera vez en mucho tiempo bajó los suyos. La sombra que cruzaba el rostro amado, el dolor y el desengaño, fueron las brazas incandescentes que quemaron su piel y su alma. Se maldijo, se odió, y el desprecio hacia sí mismo no tenía medida.</p>
<p>—Pues más te vale que me hayas dicho toda la verdad —La voz de Tom era ronca, grave, oscura —. Yo te amo, pero si me entero que me has mentido, te haré pagar… te haré pagar Bill —las lágrimas corrían por sus mejillas sin pausa —y lo lamentarás por el resto de tus días. Por ahora no quiero que me toques, no quiero tus besos. No quiero nada de ti.</p>
<p>ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>Los días pasaron veloces. No compartían cama, no compartían almuerzos, a veces ni siquiera un saludo.</p>
<p>Ambos parecían fantasmas.</p>
<p>Uno de esos días, Tom desnudo, cubierto por la toalla que había tomado en la ducha, simplemente se acercó a su gemelo.</p>
<p>No dijo nada, sólo se puso entre las piernas de Bill y succionó su sexo tal como le gustaba que se lo hicieran.</p>
<p>Luego de aquel forzado periodo de abstinencia, los deseos de Bill estaban a flor de piel. Su corazón se llenó de regocijo. Su bebé estaba junto a él, le estaba dando amor y se sintió feliz y agradecido.</p>
<p>Se desnudó con prisa, temblando, impaciente. Tom, ya estaba libre de su toalla, y su miembro estaba tieso y duro.</p>
<p>Bill se estremeció por la inminencia del acto sexual, y gozoso penetró a su gemelo. Mordió sus pezones, su cuello, su pecho. Moría por tener sus besos otra vez, pero se contuvo por unos momentos más. Cada embestida era como tocar el cielo. Era el agua para el extraviado que vagaba por el desierto. Los gemidos de Tom eran música para los oídos de Bill. Se sentía dichoso de poder estar así con su amado. Con la nueva esperanza de que Tom ya le estuviera perdonando.</p>
<p>—Oh Tomi. Te amo.</p>
<p>Tom no dijo nada, pero a Bill eso no le molestó. El orgasmo se acercaba a pasos agigantados, y Tom tenía su rostro húmedo por pequeñas gotitas de sudor. Cada roce en su punto de placer era como un regalo, un pequeño triunfo, pero su victoria estaba por llegar.<br />
Bill con los ojos nublados por el placer se permitió observar el rostro de su gemelo, mientras le balbuceaba un te amo entrecortado por la respiración y los jadeos. Acercó su rostro buscando los labios que llevaba extrañando tantos días. Y cuando el orgasmo comenzaba a golpear su cuerpo con fuertes espasmos, llevó su boca hasta la de Tom. Pero Tom apartó sus labios, y no se dejó besar.</p>
<p>El clímax terminó con una mezcla rara de goce y dolor. Su Tomi no le había perdonado.</p>
<p>Gruesas lágrimas cayeron de sus ojos.</p>
<p>—Perdóname… perdóname —suplicó entre sollozos.</p>
<p>Tom se apartó de él, con el mismo silencio. Dejando a un Bill desnudo, acurrucado en posición fetal, llorando.</p>
<p>Bill no supo que Tom también estaba llorando.</p>
<p>ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>El tiempo todo lo cura… dicen. Y algunas semanas después, Tom había decidido que ya había castigado suficiente a su gemelo.</p>
<p>Bill recuperó sus besos, y Tom se sentía capaz de olvidar… algún día.<br />
El cantante comprendía que Tom tuviera dentro de todo, algunos días malos. Pero estaba seguro que lo superarían juntos. Habían tenido momentos difíciles, pero también se estaban multiplicando los días alegres y buenos.</p>
<p>Junto a todo su drama personal, la disquera seguía presionando para que hicieran cosas que no los tenían felices para nada.<br />
Gajes del oficio, pensaban. El asunto del incesto aún ponía mal a la disquera.</p>
<p>Las semanas se convirtieron en meses, y Bill se había acostumbrado a la idea de reconstruir sus vidas, juntos.</p>
<p>Tom, entre todos sus altibajos, esperaba que aquel asunto quedara atrás lo antes posible.</p>
<p>Pero nada es tan fácil. Ni nada es gratis. Tampoco una reconciliación ganada sobre una mentira.</p>
<p>La verdad siempre te alcanza.</p>
<p>—Creo que te engañas. Más bien te has dejado engañar. ¿Ves ese video?</p>
<p>—Sí, veo a Natalie. Está David…</p>
<p>—Tom, ¿dónde está Bill? Mira el video, ¿dónde está Bill?</p>
<p>—Quizás fue al bar, quizás fue al baño. Andy, ¿por qué me atormentas con esto? Para mí es algo superado. —El otro chico resopló a través del micrófono.</p>
<p>—¿En serio? Porque quiero que veas este otro video, y no te estoy atormentando. Alguien me envió los links, y sería muy mal amigo que no te los enseñara. Por favor ve.</p>
<p>Tom cliqueó en la dirección que le dejaba su amigo en la ventana del skype.</p>
<p>—¿Qué quieres que vea?</p>
<p>—Nómbrame a los que ves.</p>
<p>—Veo a Bill… ¡Andy, a dónde quieres llegar!</p>
<p>—Ves a Bill, bien. ¿A quién más?</p>
<p>—Igual que en el otro video, veo a Natalie, a Dennis, a Jost… y…</p>
<p>—¿Sí?</p>
<p>Tom sintió que su corazón había perdido toda la sangre. Su cabeza dolió y las mejillas le ardieron.</p>
<p>Habló con hilito de voz —la chica.</p>
<p>—¿Ves?</p>
<p>—Ella estuvo ahí. Se suponía que no.</p>
<p>—Y lo que es peor. Hay un momento en que no están ninguno de los dos visibles para las cámaras. Yo creo Tom, que esto merece una explicación y…</p>
<p>Tom apagó su laptop, y sus pasos partieron hasta el patio.<br />
Bill no necesitó ni un solo segundo para saber lo que le pasaba.<br />
La verdad lo había alcanzado.</p>
<p>—Tom…</p>
<p>No supo cuándo el puño le golpeó. Como fue algo imprevisto, perdió el equilibrio. Y tampoco pudo discernir si le dolió más el golpe, la caída, o el corazón al ver la mirada de dolor de su gemelo.</p>
<p>—¡Me juraste Bill! ¡Me juraste que fue sólo un beso! —Bill se puso de pie. Si Tom lo golpeaba otra vez, lo dejaría, no se defendería. Se lo tenía bien merecido.</p>
<p>—Soy un cerdo mentiroso —susurró con la voz alterada por un sollozo sin lágrimas.</p>
<p>—¡¿Por qué?! ¡¿Ah?! ¡Dime! ¿Te pareció la vulva de esa puta más deliciosa que mi entrada? ¿Ya no te gustan los lubricantes sabor a fresa? ¡Si quieres me pongo implantes! ¡¿Te gustaría Bill, te gustaría?! Qué me hace falta Bill, qué es aquello que no te doy… —El llanto cortó sus palabras.</p>
<p>—Tom…</p>
<p>—¡¿Qué debo hacer para que sólo quieras estar conmigo!?</p>
<p>—Yo sólo quiero estar contigo.</p>
<p>—¡Mentira! Los hechos hablan por sí solos. Me has mentido por más de un año Bill. Hicimos una promesa. Me prometiste fidelidad.</p>
<p>—Lo siento… lo siento. Lo siento tanto.</p>
<p>—Cuando empezamos hace más de cuatro años, teníamos tanto miedo de herirnos. De quebrar nuestra relación de hermanos. Teníamos tanto miedo de equivocarnos. Y aquí estamos ahora. —Se abalanzó hacia su hermano y golpeó su pecho una vez, dos veces, tres, varias, con ambos puños. Bill sólo lloraba, y dejó sus brazos caídos, no hizo nada por evitar cada golpe. Luego se aferró a él, y Tom dejó de golpearlo, y sólo lloró a gritos —¡Cómo pudiste dormir junto a mí, cómo pudiste besarme, hacerme el amor, cómo pudiste mentirme con tanta frialdad! ¡Dime qué hago ahora con este dolor!</p>
<p>Luego se separó de él.</p>
<p>Esa noche Tom, como varias otras que vendrían, no durmió en casa.</p>
<p>Y Bill deambuló por las habitaciones como alma en pena sin poder dormir.</p>
<p>ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>Una noche de placer infame, había dado como consecuencia muchas noches de dolor y soledad.</p>
<p>Nada compensaba lo perdido.</p>
<p>Los silencios, eran llenados por sonrisas falsas para las cámaras, para los amigos, para los productores. Sólo las canciones oscuras de Bill habían alertado un poco a la disquera, y ya le habían advertido que no querían canciones así.</p>
<p>Sin embargo, casi nadie se había preocupado al saber de las muchas ocasiones en que Tom dormía o en un hotel, o en casa de amigos. A nadie le debía llamar la atención que quisiera tener actividades sin su hermano. Total es así como se comportan todos los hermanos.<br />
Sólo Bill iba perdiendo la luz de sus ojos. Se sentía como un muerto en vida, buscando miles de formas para no morirse de dolor y espanto.<br />
Había traicionado a quien más amaba de muchas maneras, y no había consuelo para su tormento porque él mismo era su peor condena.</p>
<p>Incluso aunque Tom regresara con un corazón jubiloso diciéndole que lo perdonaba y que lo seguía amando, Bill no se sentiría merecedor de tal clemencia.</p>
<p>No obstante, para el corazón generoso de Tom, no había tormenta que pudiera destruir su amor. Y sólo su rabia, y su tristeza le impedía tomar el control de la situación.</p>
<p>Con Bill  hablaba, ¡claro que  hablaba! Pero de cosas cotidianas, de trabajo o con ironías, con palabras punzantes sabiendo qué cosa pondría mal a su gemelo. Su castigo no había terminado.</p>
<p>El invierno había sido duro. Un extraño contraste con el invierno suave de Los Angeles. El invierno glacial lo llevaban dentro de su corazón.</p>
<p>A veces Bill creía ver algo de ternura en la mirada de Tom, a veces creía tener pequeños triunfos en su incansable tarea de reconquistarlo, y luego todo parecía estar cubierto otra vez de una horrible niebla oscura que los volvía a separar.</p>
<p>Se esforzaba por mantener vivo el recuerdo de sus últimos besos, y de sus últimas caricias. Vivía de esas remembranzas.<br />
De vez en cuando lloraba en silencio y a solas. Y de su llanto no podía culpar a nadie más que a sí mismo.</p>
<p>Tom también lloraba, a veces, pero el paso de los meses le iba dando un matiz de sombría resignación. Sabía que amaba a Bill, pero aún no podía confiar, aún no podía perdonar.</p>
<p>Había algunos días que estaba dispuesto a hacer un sacrificio y arriesgarse, sólo por la promesa de tener el anhelado calor del abrazo de Bill cuando dormían. Pero no faltaba el buen amigo que le daba consejos, demostrándole lo apresurado de su actuar. Que el infiel no tiene rehabilitación. Que lo volverían a engañar.</p>
<p>El instinto de supervivencia de Tom se activaba, y se volvía a alejar de Bill como de un depredador.</p>
<p>Mas el sonido de la voz de Bill diciendo: —Te amo— retumbaba en sus oídos y en su corazón. Bill no se cansaba de decirlo. Y Tom sabía que era verdad.</p>
<p>Pero aún el miedo era más fuerte.</p>
<p>ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº</p>
<p>Una noche de primavera, Bill sintió el movimiento de alguien cerca de su cama. Algo asustado encendió la luz de la lámpara.</p>
<p>Tom estaba de pie a unos dos metros.</p>
<p>—Estoy cansado de extrañarte —, dijo con una leve sonrisa.</p>
<p>Bill se levantó y acortó la distancia. Se fundieron en un quieto abrazo.</p>
<p>—Entonces quédate conmigo. No te vayas.</p>
<p>—Prométeme por un día a la vez que no me dejarás y que estarás sólo conmigo.</p>
<p>—Te prometo por esta noche que estaré junto a ti siempre y sólo contigo.</p>
<p>—¿Y podré pedirte lo mismo mañana en la mañana?</p>
<p>—Todos los días y todas las noches.</p>
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		<title>Perfect Symmetry &#8211; One Shot by Vaneka</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 16:12:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Princess of Darkness</dc:creator>
				<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[<em>Ok, y bien unos cuantos 3 años después recordé uno de mis fictions favoritos, cargado de emociones y no se es simplemente de lo mejor que he leído así que a las que no lo han leído las invito a que se dejen llevar en un mar de emociones...y ya vez vanek vuelve a escribir tus fans te extrañamos</em>

<strong>Resumen:</strong><em>Como un concavo y un convexo, como agua y arena, como dos perfectas figuras cortadas del mismo molde, somos y hacemos una perfecta simetría.
</em>

<strong>Nota de autora:</strong> Hay una frase donde Bill dice que puede hacer que el mismo diablo ponga Aire acondicionado en el infierno. Fue sacada del fic lo Kaulitz de Princess Of Darkness. Así que no hagan drama diciendo que no es mía porque NO LO ES es de Princess. Un beso nena gracias por colgar mi one shot. Gracias por leer

<a href="http://www.twckaulitz.com/wp-content/uploads/2009/05/perf.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-10140" title="perf" src="http://www.twckaulitz.com/wp-content/uploads/2009/05/perf.jpg" alt="perf" width="516" height="248" /></a>

Era el mejor en lo que hacía.  Simplemente el pararme en un espejo me hacía tener escalofríos en mi piel. Al ver tanta belleza junta, no podía negar que mi propio reflejo me hacia estremecer y sentir cosas que no debería.

<em>Bajé mis manos hasta su cintura y acerqué mi rostro al suyo. Lo acaricié suavemente con la punta de mi nariz hasta llegar a la suya, era mágico el sólo hecho de sentirme cerca de él, de oler su aroma de tomarlo. De profanarlo.</em>

Había mucha gente que nos odiaba, que deseaba que nosotros desapareciéramos, simplemente nos envidiaban. No podían aceptar que la perfección sí existe y tiene nombre y apellido. Soy un hombre que toma sus decisiones con cabeza fría, nadie nunca me ha intimidado, siempre he sido yo el que los intimida. Simplemente no pueden llevarme la contraria porque yo siempre tengo la razón.  Si me dicen que la vida es rosa yo les digo que es verde. Y si en realidad es rosa pues que la pinten de verde porque yo así lo dije.
<em>
Él se estremeció bajo el contacto de mis dedos, su piel suave como la de un bebé, su mirada acuosa clavada en la mía. Su expresión ansiosa pidiendo más de mí. Besé sus labios y sus ojos se cerraron, sus manos subieron por mi espalda desnuda, incontenibles. Las mías bajaron a su trasero, masajeando suavemente su cálida piel buscando el objeto de mi deseo. Apreté entre mis dientes su labio inferior de su boca salió un gemido lastimero que me hizo ponerme más caliente. El hecho que se comportara como un niño a punto de ser violado por su hermano me podía más que nada.
</em>

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			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Ok, y bien unos cuantos 3 años después recordé uno de mis fictions favoritos, cargado de emociones y no se es simplemente de lo mejor que he leído así que a las que no lo han leído las invito a que se dejen llevar en un mar de emociones&#8230;y ya vez vanek vuelve a escribir tus fans te extrañamos</em></p>
<p><strong>Resumen:</strong><em>Como un concavo y un convexo, como agua y arena, como dos perfectas figuras cortadas del mismo molde, somos y hacemos una perfecta simetría.<br />
</em></p>
<p><strong>Nota de autora:</strong> Hay una frase donde Bill dice que puede hacer que el mismo diablo ponga Aire acondicionado en el infierno. Fue sacada del fic lo Kaulitz de Princess Of Darkness. Así que no hagan drama diciendo que no es mía porque NO LO ES es de Princess. Un beso nena gracias por colgar mi one shot. Gracias por leer</p>
<p><a href="http://www.twckaulitz.com/wp-content/uploads/2009/05/perf.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-10140" title="perf" src="http://www.twckaulitz.com/wp-content/uploads/2009/05/perf.jpg" alt="perf" width="516" height="248" /></a></p>
<p>Era el mejor en lo que hacía.  Simplemente el pararme en un espejo me hacía tener escalofríos en mi piel. Al ver tanta belleza junta, no podía negar que mi propio reflejo me hacia estremecer y sentir cosas que no debería.</p>
<p><em>Bajé mis manos hasta su cintura y acerqué mi rostro al suyo. Lo acaricié suavemente con la punta de mi nariz hasta llegar a la suya, era mágico el sólo hecho de sentirme cerca de él, de oler su aroma de tomarlo. De profanarlo.</em></p>
<p>Había mucha gente que nos odiaba, que deseaba que nosotros desapareciéramos, simplemente nos envidiaban. No podían aceptar que la perfección sí existe y tiene nombre y apellido. Soy un hombre que toma sus decisiones con cabeza fría, nadie nunca me ha intimidado, siempre he sido yo el que los intimida. Simplemente no pueden llevarme la contraria porque yo siempre tengo la razón.  Si me dicen que la vida es rosa yo les digo que es verde. Y si en realidad es rosa pues que la pinten de verde porque yo así lo dije.<br />
<em><br />
Él se estremeció bajo el contacto de mis dedos, su piel suave como la de un bebé, su mirada acuosa clavada en la mía. Su expresión ansiosa pidiendo más de mí. Besé sus labios y sus ojos se cerraron, sus manos subieron por mi espalda desnuda, incontenibles. Las mías bajaron a su trasero, masajeando suavemente su cálida piel buscando el objeto de mi deseo. Apreté entre mis dientes su labio inferior de su boca salió un gemido lastimero que me hizo ponerme más caliente. El hecho que se comportara como un niño a punto de ser violado por su hermano me podía más que nada.<br />
</em><br />
Yo era el dios para muchas personas que vivían día  noche viendo mis fotos, escuchando mi música, pensando en lo que hacía a diario. Mil ojos persiguiéndome, adorándome. Podría convencer al mismísimo diablo en poner aire acondicionado en el infierno. Sí que lo haría sólo porque yo se lo pediría. Pero, así como para muchas yo soy su mundo. Para mí el mundo lo es él. Sólo él, él era mi dios, yo pasaba viendo sus fotos, escuchándolo. Amaba hacerlo y nunca me cansaría.  Todo porque lo amo.<br />
<em><br />
Lo tiré de espaldas a la cama quedando yo encima de él. Lamí su cuello y mis manos bailaron sobre su abdomen duro sentí su pene rozar mi estomago y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Lo deseaba, deseaba estar dentro de él, de correrme en él y sé que él también lo deseaba. Sus manos bajaron por mi espalda hasta dar con mis nalgas, estaban tibias así como su cuerpo. La noche estaba fría afuera llovía muy fuerte, la naturaleza se ponía contra nosotros pero eso no nos importaba nos deseábamos y lo más importante es que nos amábamos más uno al otro.</em></p>
<p>Las fantasías sexuales de algunas fans son más reales de lo que ellas se imaginan, el verme a mí con mi gemelo enrollados en una cama sólo es una pequeña idea de lo que en verdad pasa con nuestra relación, que va más allá del sexo o de cualquier fantasía sexual de alguna niña fan. O de la mía propia.  La cual hacía realidad cada noche.</p>
<p><strong>Como esa noche.</strong></p>
<p>-Tomi .Hueles tan bien. -dije en un suspiro. Olfateando su cuello-.  Deseo comerte entero.</p>
<p>-Soy tuyo nene, hazlo cuando quieras.</p>
<p>Seguí besando su cuello lánguidamente, con lamidas largas y cada tanto chupando su suave piel que sabía tan bien.</p>
<p>-Mmm.  -gimió al sentir mis manos sobre la piel de su miembro, un solo roce de mis nudillos sobre ella le hacía estremecer y contraer sus músculos.</p>
<p> Todo su cuerpo temblaba, pero por sobre esa capa de ternura se encendía el ser salvaje que a mí me gustaba. Sólo saldría con besos y lamidas.</p>
<p>Mi mano agarró su miembro, me incorporé un poco y con la otra mano sostuve sus dos manos por sobre su cabeza.  Él gimió bajo. Sabe que me pone tonto cuando se comporta como un niño chico.</p>
<p>-Vamos a experimentar algo diferente. -dije. Mientras besaba sus labios y hacía sonidos húmedos al contacto de esta-. Vamos hacerlo diferente, para celebrar que hoy es hoy.</p>
<p>Él asintió y no sé por qué se sonrojó, se veía tan mono en esas. Mi chico.</p>
<p>Dejé descansar sus manos y le pedí que las dejara allí, sabía que iba a ser imposible, pero tenía otras cosas pensadas para él.</p>
<p>Así que me dispuse a probar cada parte de su piel, a saborearla como si fuera la última vez que la probaría.  Su cuerpo era perfecto, delgado pero musculoso.  Los músculos de su abdomen se marcaban perfectamente, algo que en mi cuerpo no existía. Adoraba contemplarlo. Todo para mí.</p>
<p>Arrastré mi lengua por su cuello bajando lentamente por su garganta y pecho. Llegue a sus pequeños pezones. Color rosa, tan deliciosos, que el solo hecho de verlos mi cuerpo se estremecía.</p>
<p>Él se revolvió bajo mi peso y yo hice un siseo para calmarlo seguí besando su pecho y acaricié su pezón lentamente y lamí el otro, abrí mi boca y rodeé completamente la carne de este pude sentir como se puso duro en mi boca. Escuché se gemido agudo, su cadera chocó con la mía. Él trataba de tener fricción con mi miembro, quería sentirlo. Pero no lo dejé. Seguí succionando suavemente chapando con ahínco como si de eso dependiera mi vida y la de él.</p>
<p>Sentí su mano revolverme el pelo jalándomelo un poco. Su boca estaba medio abierta dejando salir su aliento. Sus ojos completamente cerrados ajenos a todos. Dejándose hacer para sentir placer.</p>
<p>Con el piercing de mi lengua rodeé su pezón y lo arrastré hasta llegar al otro e  hice lo mismo. Él me empujó hacia abajo sabía lo que quería. Así que besé suavemente la línea que daba hasta su ombligo y lamí circularmente. Levantó su cuerpo y yo colé mis manos bajo él.  Agarrando fuertemente su trasero y soltándolo. Lo menos que yo quería es hacerle daño.</p>
<p>Bajé un poco más. Él levantó un tanto las caderas. Ahora su pene rozaba mis mejillas, estaba caliente, deseosa de sentir mis labios y yo de sentir su sabor en mi boca. Mis dedos acariciaron sus nalgas y palpé superficialmente su entrada. Escuché su gimoteo suave y excelso toda una melodía para mis oídos.</p>
<p>Afiancé mis manos a su miembro y resbalé suavemente mis dedos agarrando el contorno de éste. Los dedos de mi otra mano se colaban en su interior buscando el calor de estar dentro.</p>
<p>-Que tus dedos sean bendecidos. -me dijo con su voz un poco quebrada por el placer producido por mi boca y mis dedos acariciándolo-. Cógeme pero cuida de mí.</p>
<p>Yo lo miré, sus manos recorrían sutilmente  su estomago, su respirar agitado.</p>
<p>Guié su miembro a mi boca y lo metí poco a poco. Tratando de que él sintiera mi lengua deslizarse por todo su duro pene. En ese momento sentí un jalón de pelo. Sus manos estaban ahora guiando mi cabeza para que el placer fuera conspicuo.</p>
<p>Mis dos manos ahora estaban arriba jugaba con sus testículos mientras yo seguía chupándolo, sintiendo la secreción de este por toda mi boca. Lo amaba, amaba todo de él, no podría explicar el sentimiento. Ni aun a él al cual quiero.</p>
<p>-Perdóname por ser un idiota a veces. -decía. Lo menos que yo quería es que me recordara eso. Sólo quería sentirlo, sólo para mí. Como siempre lo es.</p>
<p>Negué con la cabeza, pero él no logró ver. Ya que había echado su cabeza hacia atrás.</p>
<p>Succioné la punta y un sonido húmedo resonó al final cuando lo liberé de mis labios. Mi saliva ahora yacía en su miembro húmedo del placer. Él estaba completamente ido en la delectación.</p>
<p>-Vamos mi chico. Levántate.</p>
<p>Me situé en medio de sus piernas y lo agarré de las caderas ayudándolo a levantarse. Me senté alargando los pies en la cama, sosteniéndome sobre mis codos, quería verlo moverse sobre mí. Como a mí me gustaba, como nos gustaba a los dos.</p>
<p>Me miró y asintió y se colocó de espaldas hacia mí poniendo las piernas en medio de las mías yo me abrí para dale campo.</p>
<p>Fue allí cuando sentí  como una descarga eléctrica su trasero moviéndose sobre mi pene, el cual palpitaba como con vida propia.</p>
<p>Lo tomé de las caderas con una mano para guiar sus movimientos. Sus rastas caían en su espalda y gotas de sudor adornaban su cuerpo como pequeñas perlas. No veía su cara pero sabía lo que hacía. Siempre lo sabía.</p>
<p>Agarré mi miembro y lo guié hacia su esfínter. Él puso sus manos sobre mi pecho para darle soporte a su cuerpo mientras se sentaba con frugalidad sobre mí. Lo bajé lentamente. Y sentí lo caliente en la punta de mi miembro la estrechez de él me volvía loco. Me hacía desvariar y querer eyacular en menos de unos pocos segundos dentro de él. Pero ese día no. Ese día iba a durar.</p>
<p>-Mmmm&#8230; -resonó en la habitación de mi madre. Ella no estaba, por eso estábamos allí. Sintiendo la puta adrenalina del momento. Mezclada con miedo era una total excitación-. Entra, entra poco a poco.</p>
<p>Y entré. Todo mi miembro se encontraba rodeado por su carne. Podría jurar que hasta dolía aquel placer bendito de ese trasero exquisito.</p>
<p>Empecé a subir mis caderas para poderlo embestir y él se movía de lado a lado dejándome ver lo experto que era en estas cosas. Podría jurar que hasta lo hacía mejor que yo. Tom Kaulitz moviéndose como una puta sobre mí. Sobre el amor de su eterna vida.</p>
<p>-Como te amo, Tom Kaulitz. Así muévete más. -los golpes de mis caderas en sus nalgas me hacían voltear los ojos y dejarlos en blanco. Sus caderas escurridas, sus nalgas pegando en mi ingle era todo un placer divino. Todo eso tenía que estar prohibido para unos simples mortales como nosotros. Unos pinches mocosos que se amaban más allá de lo que cualquier persona se imagina. Piensa o siente.</p>
<p>-Bill. Maldita sea yo, yo también te amo. ¡Aahmm!</p>
<p>Seguí entrando y saliendo de ese cuerpo igual al mío pero mejor formado.</p>
<p>-Quiero verte cuando te corras. -dijo parando su movimiento de caderas yo estaba al borde del placer. Y me cortó.</p>
<p>-¿Qué dices?</p>
<p>-Quiero ver cuando te corras.</p>
<p>-Joder, yo también quiero ver cuando tú te corras. Vamos mi amor date vuelta y dame esa cara linda de muñeca barbie playera.</p>
<p>Pude ver como sus mejillas cambiaron a rosa. Siempre me gustaba decirle eso. Pero nunca supe si a él le gustaba oírlo.</p>
<p>-Y tú mi barbie modelo.</p>
<p>Y aún yo adentro, comenzó a voltearse para quedar los dos juntos. Podría verme muy flaco pero yo podía hacer muchas cosas. Y lo levanté con mis brazos y mi miembro dentro de él. Me recosté en el respaldar de la cama y volví a agarrar sus caderas para que prosiguiera en lo que estábamos.</p>
<p>Levantaba y bajaba su cuerpo. Una danza erótica sólo para mis ojos. Una perfecta simetría.</p>
<p>-Dichosos los ojos que te ven en esas Kaulitz. -y otra vez se sonrojó. Es que mi muñeca barbie playera, era tan adorable. Me daban ganas de comérmelo enterito y no dejar un solo pedazo de él.</p>
<p>Su manos recorrían su miembro y lo restregaba en mi estomago. Entonces le ayudé un poco y con una mano masajeé su miembro el cual estaba húmedo. Bajó el líquido pre-seminal embadurnándome los dedos y haciendo más resbaloso el movimiento.</p>
<p>Mi pene dolía con sus movimientos de cadera.  Su calidez. Estaba golpeando donde a él siempre le ha gustado. Habíamos encontrado su punto del placer y empecé a darle duro pegando con más fuerza mis caderas enterrándole más mi miembro el cual en cualquier momento explotaría. Y sentí como él explotó un chorro de semen se elevó llenando mi pecho de su leche y cayéndome algunas gotas cerca de mi boca las cuales no dudé en lamer y sentirlo a él.</p>
<p>-Dichoso Bill que se alimenta con buena leche. -sonreí. Después de verme chupar su esencia había quedado más que satisfecho.</p>
<p>Sentí que se iba para atrás y lo agarré fuertemente jalándolo hacia mí. Pegándolo a mi pecho y lo levanté de las nalgas apartándolas para hacer una embestida más profunda. Tom gimoteaba mi nombre casi gritaba del placer recibido. Sabía lo que le gustaba a mi chico y yo se lo daba con mucho, mucho amor.</p>
<p>Tres embestidas más y me corrí fuertemente contra su entrada dejándole mi semilla dentro y empujé otra vez. Sus ojos estaban nublados.</p>
<p>Y lo tiré de espaldas a la cama. Y lo besé como si fuera la última vez. Chupando su carne.</p>
<p>-Bill. Creo esto está mal.</p>
<p>-¿Hasta ahora te das cuenta? -dije en tono aniñado.</p>
<p>-Vámonos. Mamá puede venir en cualquier momento. -me dijo.  Yo asentí y le volví a besar. Después de ese acto todo podría ser mierda.</p>
<p>Salimos dejando limpio todo. Nos gustaba sentir todas esas emociones juntas. Cuando nos lo montamos en el cuarto de nuestra madre. Falta de respeto dirán. Pero no lo es, es simplemente casi un suicidio hacerlo.</p>
<p>Toda mi vida se centraba en una persona. Mi hermano gemelo idéntico. Mayor que yo 10 pinches minutos. A él le daba todo mi amor. Todo sobraba. Él era todo para mí.</p>
<p>Yo puedo ser egoísta, hipócrita, testarudo, necio y hasta caer mal. Pero soy todo un amor con mi chico. Él se lo merece todo. Y cuando digo todo es que lo es.<strong> TODO PARA MÍ. </strong></p>
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		<title>One shot// Primera Navidad Por Nadir</title>
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		<pubDate>Wed, 04 Jan 2012 21:30:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nadir</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[6 General]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Ok, ¿saben? Esto lo saco del concurso navideño de THF.es :,) y fue tan conmovedor que nuestra querida Marbius me pidiera matrimonio (sweetie hasta screen shot le tomé, me alegra que después de llamarme loca como una puta cabra y sanguijuela ahora me pidas matrimonio pero ya ves, no estoy disponible, tengo novia). En fin, supongo que las épocas le quitaron su corazón de Grinch, hehe, just kiddin' gracias a las que votaron y esto va dedicado a Akkele, cariño va para ti :3.

<strong>Título:</strong> Primera Navidad.

<strong>Resumen: </strong>Desde que Emma nació, Bill no había podido pasar una navidad junto a Tom y ella. ¿Las cosas seguirían igual o... Bill pondrá de su parte para pasar la primera navidad en compañía de su hija y su gemelo?
<p style="text-align: center;"><strong>Capítulo único</strong></p>
Tom miró con fijeza a ese par de orbes iguales a los suyos, no iría a girar el rostro, si lo hacía perdía, y si esto sucedía el plato con macarrones y queso no sería tocado más que para ser llevado al lavadero. Un Kaulitz ganaría y otro perdería aquella contienda, y Tom no estaba dispuesto a perder. Un abrir y cerrar de ojos y Tom vitoreó mientras su hija refunfuñaba por haber perdido el ‘juego de parpadear’.

—Ahora sí, Emma. Abre la boca grande porque como buena perdedora tienes que cumplir tu palabra, anda, abre la boquita —exigió Tom al tomar la cuchara de nuevo dirigiéndola a los labios de la pequeña.

—No —negó Emma, haciendo un leve puchero y cruzándose de brazos al instante.

—Señorita, no me comience a hacer berrinche, eh, vas a comerte eso porque tienes que hacerlo. Soy tu padre y esto es por tu bien, si quieres crecer y ser grande como nosotros…

—Tendrías problemas al buscar novio, así que crece pero no demasiado como en nuestro caso —mencionó Bill al irrumpir en la habitación, haciendo que Tom le mirase inquisitivamente—. ¿Qué? ¡Es cierto! —acortó la distancia entre ellos y le dio un beso en la frente a su hija.

—Se supone que debes ayudarme con esto, genio. No quiere terminarse el almuerzo, a ver si tú consigues algo en vez de ir arruinándome los sermones —dijo Tom para después dejarle la cuchara en la mano.

Bill lo observó aturdido y luego dirigió la mirada hacia su hija. Tom se apoyó contra el lavadero, expectante.

(Seguir al tag)
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			<content:encoded><![CDATA[<p>Ok, ¿saben? Esto lo saco del concurso navideño de THF.es :,) y fue tan conmovedor que nuestra querida Marbius me pidiera matrimonio (sweetie hasta screen shot le tomé, me alegra que después de llamarme loca como una puta cabra y sanguijuela ahora me pidas matrimonio pero ya ves, no estoy disponible, tengo novia). En fin, supongo que las épocas le quitaron su corazón de Grinch, hehe, just kiddin&#8217; gracias a las que votaron y esto va dedicado a Akkele, cariño va para ti :3.</p>
<p><strong>Título:</strong> Primera Navidad.</p>
<p><strong>Resumen: </strong>Desde que Emma nació, Bill no había podido pasar una navidad junto a Tom y ella. ¿Las cosas seguirían igual o&#8230; Bill pondrá de su parte para pasar la primera navidad en compañía de su hija y su gemelo?</p>
<p style="text-align: center;"><strong>Capítulo único</strong></p>
<p>Tom miró con fijeza a ese par de orbes iguales a los suyos, no iría a girar el rostro, si lo hacía perdía, y si esto sucedía el plato con macarrones y queso no sería tocado más que para ser llevado al lavadero. Un Kaulitz ganaría y otro perdería aquella contienda, y Tom no estaba dispuesto a perder. Un abrir y cerrar de ojos y Tom vitoreó mientras su hija refunfuñaba por haber perdido el ‘juego de parpadear’.</p>
<p>—Ahora sí, Emma. Abre la boca grande porque como buena perdedora tienes que cumplir tu palabra, anda, abre la boquita —exigió Tom al tomar la cuchara de nuevo dirigiéndola a los labios de la pequeña.</p>
<p>—No —negó Emma, haciendo un leve puchero y cruzándose de brazos al instante.</p>
<p>—Señorita, no me comience a hacer berrinche, eh, vas a comerte eso porque tienes que hacerlo. Soy tu padre y esto es por tu bien, si quieres crecer y ser grande como nosotros…</p>
<p>—Tendrías problemas al buscar novio, así que crece pero no demasiado como en nuestro caso —mencionó Bill al irrumpir en la habitación, haciendo que Tom le mirase inquisitivamente—. ¿Qué? ¡Es cierto! —acortó la distancia entre ellos y le dio un beso en la frente a su hija.</p>
<p>—Se supone que debes ayudarme con esto, genio. No quiere terminarse el almuerzo, a ver si tú consigues algo en vez de ir arruinándome los sermones —dijo Tom para después dejarle la cuchara en la mano.</p>
<p>Bill lo observó aturdido y luego dirigió la mirada hacia su hija. Tom se apoyó contra el lavadero, expectante.</p>
<p>—Cariño, debes comer, esto está riquísimo, mira como lo come papi —se metió la cuchara en la boca y degustó la comida, escupiéndola al instante—. ¡Qué carajos! No, tienes razón, Emma, no debemos comer esto. Llamaré para que traigan unas pizzas —avisó Bill con el teléfono contra su oreja. Tom le empujó y luego quitó el aparato.</p>
<p>—Nada de pizzas, ya cociné esos macarrones y ahora se los comen, ¡ambos! Nada de ojitos de cordero degollado, ni pataletas, conmigo esas cosas no funcionarán —advirtió Tom oyendo los quejidos de ‘sus hijos’ ya que ahora no solo tenía que soportar a su pequeña hija, sino también a Bill con sus comportamientos infantiles.</p>
<p>—Tom, no seas cruel, buscas matarnos con ese veneno, sabe horrible. Déjame pedir un par de pizzas y asunto arreglado —ofreció Bill intentando recuperar su móvil.</p>
<p>—No, Emma necesita comer algo nutritivo —contraatacó Tom.</p>
<p>—Me vas a venir a decir que los macarrones son nutritivos, bleh, ponle ensalada a la pizza y ahí están sus verduras del día —respondió Bill, haciéndole cosquillas a Tom para lograr que soltase su celular.</p>
<p>—Lo voy a tirar al piso y se va a arruinar, deja ya las cosquillas —pidió Tom entre risas—; y no, la salsa de los macarrones tiene leche y están hechos especialmente para ella, es por eso que su sabor es diferente.</p>
<p>Emma sonreía para el espectáculo que suponía la imagen de sus padres ‘jugando’ y nadie mirándole al voltear el plato con los macarrones. Su plan maléfico hubiera resultado perfecto de no ser por el ruido que implicaba aquel movimiento, consiguiendo que Bill y Tom se giraran en su dirección y recibiese una sonrisa de complicidad por parte de uno y una mirada incriminatoria del otro.</p>
<p>—Te toca limpiar, Kaulitz, y que sea comida china, estoy hastiado de comer pizzas —anunció Tom para después tomar en brazos a Emma y salir de la habitación. Bill suspiró, al menos no comerían esos macarrones.</p>
<p>…</p>
<p>—No jodas.</p>
<p>—No lo hago, solo vine a comer un rato, pero debo salir de nuevo. Tengo que grabar, Tom. Sé que hicimos todo lo posible para que estas fechas no se cruzaran y pudiésemos pasar la navidad juntos pero no se dio, intentaré regresar lo más pronto posible y… —Tom podía ser comprensivo con Bill, tener una paciencia infinita que los años habían cultivado, ser el que cediera la mayoría de las veces pero, exactamente, ahora había un ‘pero’.</p>
<p>Bill no había pasado ninguna navidad junto a Emma, ni una sola. Por a o b motivo siempre estaba trabajando, o de viaje o llegaba tarde. Tom estaba cansado de ver cómo la sonrisa de su pequeñita decaía y de darle negativas a preguntas sobre papá Bill. Él le había prometido que esta navidad sería distinta, y ahora le rompería esa promesa.</p>
<p>—¿Sabes que con esto lastimas a Emma, cierto? —Bill intentó hablar y Tom le chistó—. No hay excusas y no podrás cambiar ese hecho, así que espero que trabajar sea más importante que tu hija, y que mañana más tarde tengas algo bueno qué responder cuando ella te pregunte por qué no estabas en la cena navideña, por qué no le abrías sus regalos, por qué no la acunabas después de beber su chocolate caliente o por qué no veías las luces artificiales con ella. —Tom se volteó a ver dormir a su pequeña, dejándole un beso en la mejilla y retirándose de allí.</p>
<p>Bill se mordió el labio, se sintió culpable y observó de reojo a su hija. Había ocasiones en las cuales él no quería hacerlo, y que en realidad se le escapaba el control de aquellas situaciones. «Maldición», pensó para luego ir donde Emma, acariciarle los tirabuzones rubios, la mejilla y seguir los pasos de Tom.</p>
<p>—Tom —llamó Bill, recibiendo un siseo en respuesta y que Tom le pidiese con señales que se callara.</p>
<p>—No me hables en voz alta o despertarás a Emma, y ya sabes qué tan difícil se pone a la hora de tomar la siesta —demandó Tom con ese deje de tristeza y enojo en su voz que no pasó desapercibido para Bill.</p>
<p>—Lo siento, ya debo irme y no quiero que estés así. No podemos estar así —intentó acercarse para darle un abrazo y Tom se removió del agarre—. Vamos, Tom.</p>
<p>Chasqueó la lengua y Tom frunció más el ceño.</p>
<p>—Qué vamos ni qué nada, ve, si tienes que irte hazlo. —Bill no se movió de su lugar y Tom le dio un beso corto en los labios, fingiendo una sonrisa—. No estoy enojado, uhmn —sabía que no podía mentir, a pesar de que intentó refugiarse de la mirada de Bill, la sentía sobre sí todavía, escrutándole en búsqueda de la verdad—, bueno sí, un poco, pero debes irte, mientras más rápido te vayas más pronto volverás.</p>
<p>—Te amo —vocalizó Bill antes de sujetarle por el rostro y robarle un beso, profundizando un poco, para después alejarse despidiéndose con un ademán en la mano.</p>
<p>Cuando la puerta se cerró, lentamente para evitar provocar ruidos que despertasen a ‘la bella durmiente’, Tom suspiró. Otra navidad sin Bill ya iba haciéndose costumbre, no por ello iba restándole el dolor a la situación.</p>
<p>…</p>
<p>Tom, Gustav y Georg tenían las vacaciones desde antes. Bill no, y eso anteriormente significaría que ambos tendrían que ir a ver los últimos retoques del disco, pero eso ya no podía darse. Con Emma en sus vidas, si Tom tenía vacaciones era sinónimo de que se quedase en casa, cocinándole, engriéndole, y ‘recuperando’ los días en los que su pequeña estuviese al cuidado de Dunja o de la niñera; lo mismo pasaba con Bill, aunque fuese el que aceptase todo el cargo de responsabilidad sobre sus hombros en ausencia de Tom. Caviló sobre ello mientras se situaba al costado de su hija y veía los especiales navideños; la culpa no era de Bill, sino de las circunstancias y ese perfeccionismo que compartían como rasgo predominante.</p>
<p>—Papi Bill no vendrá tampoco hoy, ¿no, papi Tom? —preguntó Emma al jugar con los bobos de su falda, mirándose la ropa para no observar a Tom, el cual sintió que le apretaban el pecho al ver el puchero que se formaba en la boca de su hija.</p>
<p>—Quién sabe, mi amor, puede que venga como puede que no —respondió Tom y la abrazó contra sí—. Ahora veamos The Grinch, ¿sí?</p>
<p>—Papi Bill nos pone tristes y arruina nuestras navidades, si viene será como cuando Grinch se convierte en bueno, quiero que papi Bill se convierta en un buen papi Bill que pasa la navidad con nosotros y me abra los regalos y… —Se detuvo para tomar aire ya que se le dificultaba la respiración al hablar tan rápido y también por los sollozos—. Quiero que esté aquí.</p>
<p>Tom se agachó y se puso a la altura de Emma sentada en el sillón, le limpió las lágrimas y le dio un beso en las mejillas. —Ya no llores, bebé —pidió Tom con el corazón en la garganta.</p>
<p>—Está bien, papi. —La película siguió reproduciéndose y ellos mantuvieron ese agarre hasta que los créditos se visualizaron en la pantalla.</p>
<p>…</p>
<p>—Y así es como recibes la llamada de un amigo —oyó la voz grave de su amigo por el auricular y torció la boca para luego soltar una risotada.</p>
<p>—Lo dices como si no nos hubiésemos visto hace poco, y como si no vivieras cerca y pudieras venir a visitarme como Dios manda, eh —contraatacó Tom, escuchando la risa de Georg tan sonora como si estuviese allí.</p>
<p>—Es diferente ahora, será noche buena y no puedo ir a presentarme a tu casa sin antes prepararme psicológicamente para los gritos que dan cuando van a su cuarto y han tomado de más. —Tom se sonrojó y Georg, presintiendo la reacción, se rió.</p>
<p>—Solo pasó una vez, Georg, y no era nuestra intención ser oídos, estábamos tan ebrios… Insisto en mi posición anterior, ¿para qué me llamaste? —cuestionó buscando desviar el tema.</p>
<p>—Porque en la noche las líneas estarán ocupadas y yo debo desearles una feliz navidad al ser más bonito de toda la tierra —explicó Georg.</p>
<p>—Ok, gracias por el halago, ¿ahora te comunico con Emma? —chanceó Tom, recibiendo un bufido.</p>
<p>—Solo te lo paso porque algo haz de tener dentro para que te salga tremenda belleza de nena, no parecen sus padres y calla ya, pásame con Emma.</p>
<p>—Ok, ahora la llamo —dejó el teléfono a un lado y ubicó a su hija, a su costado, oyendo toda la charla—. ¿Con que oyendo conversaciones ajenas, uh? Es el tío Georg, cariño, anda habla con él. —Le pasó el teléfono a su pequeña y escuchó la voz de Georg a pesar de la distancia, sonrió.</p>
<p>…</p>
<p>Comían tranquilos, oyendo los ruidos que provocaban los fuegos artificiales y evitando soltar palabra alguna. Emma jugueteaba con lo que había sobrado de su comida y Tom repentinamente había perdido el apetito.</p>
<p>—¿Ya no quieres comer más? —preguntó Tom. Emma asintió y él cogió los platos llevándoselos para lavar—. Iremos a ver las luces afuera, ¿está bien? —oyó un ‘sí’ y le siguió el paso a su hija al dejar lo sucio en los servicios.</p>
<p>El cielo impoluto de estrellas se mostró frente a ellos. Los fuegos artificiales rompiéndose en el firmamento, deslumbrándolos y creando sonrisas en sus rostros. Había de todos los diseños inimaginables. Brillos rosados, azules, verdes, morados, de diversos colores. Ellos sentían que esa lluvia de estrellas los empapaba. No podían oír casi nada, solo el retumbar de las pirotecnias; de pronto, una sombra difusa les dificultó la vista del panorama, debido a la oscuridad solo alcanzaron a ver algo amorfo que tomó color conforme iba avanzando, un rojo llamativo. Rojo como la sangre, rojo como… la ropa de Santa Claus.</p>
<p>—¡Es Santa, papi! ¡Es Santa! —chilló emocionada Emma. Tom sonrió y la alzó en brazos para luego dársela al hombre de barba blanca.</p>
<p>—¡Jojojo! Sí, soy Santa y mejor entramos que hace frío y me haría bien una taza de chocolate caliente —dijo el hombre de rojo traje.</p>
<p>Tom asintió y pasaron, Emma corrió en dirección a sus regalos y se los enseñó a Santa que los abriese.</p>
<p>—Santa, ¿puedes abrirlos tú? Papi Tomi siempre lo hace pero ahora quiero que lo hagas tú —pidió Emma sonriente. Los ojos de Santa brillaron un instante e hizo lo indicado, con una sonrisa que se pudo ver a través de la barba.</p>
<p>Tras una ardua sesión de juegos con los nuevos juguetes adquiridos, Emma quedó dormida por el agotamiento y Tom quedó a solas con Santa.</p>
<p>—¿Santa? ¿En serio? ¿Eres uno en decadencia o qué? —bromeó Tom. Bill bufó mientras se quitaba la barba postiza.</p>
<p>—‘Gracias Bill por haber venido’, eso estaría mejor, o que me agradezcas de otra forma, tampoco estaría mal. —Bill movió las cejas insinuante, Tom le quitó la gorra y se la puso—. Uhmn, ¿ahora lo haremos con temática? Entonces he sido un niño muy malo, Santa —recibió un risotada en respuesta—, ¿eso es un ‘no’?</p>
<p>—Vamos a dormir mejor, y si tienes suerte te daré un regalo antes del amanecer —anunció Tom. Bill asintió y se dirigieron hacia su habitación.</p>
<p>Era la primera navidad que pasaban los tres juntos como familia. Bill guardó el disfraz después de quitárselo, que mucha falta le haría en los años siguientes.</p>
<p>**vuelve de nuevo** </p>
<p>Oh, aquí dejo tu propuesta incluso adornada porque me encantó tu comentario y ups, no le corregí la mayúscula a Navidad, perdón u_u.</p>
<p><a href="http://s1214.photobucket.com/albums/cc499/kasomicu/?action=view&amp;current=shelovesmee.png" target="_blank"><img src="http://i1214.photobucket.com/albums/cc499/kasomicu/shelovesmee.png" border="0" alt="Photobucket"></a></p>
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		<title>One shot// Corazón de algodón Por Nadir/Kasomicu</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jan 2012 19:00:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Nadir</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Yey, vengo a joder con historias en tooodos lados. Pues resulta que tengo una anécdota que contar, así en confianza porque somos sisters y eso. Aparte de que muchas saben cuál es la posición que tiene el blog con respecto a ciertas personas, sus creaciones o comentarios. No sé si recuerden, al menos las que me insultaron de muchas formas sí, me imagino, yo hice la entrada de Muñeco Plagiador, o entradas, en su defecto. El resto de administradoras (cabe decir que yo no lo soy, soy colaboradora aquí) me respaldaron e incluso dieron una plausible introducción a mis entradas, explicando la denuncia del plagio de Muñeco y demás y cómo ese fic había dañado al fandom (se aprecia también esto en la app, con ciertos comentarios spam). El punto es que... si tú dices la palabra 'muñeco' en ese mismo instante lo relacionan con Sarae y sus historias, o recopilación de mangas y animes, y qué pasa; que yo con mi individualidad y derecho de autora se me ocurrió una historia en donde Bill es un muñeco, NO PLAGIANDO A NADIE, no, hablo de que es un muñeco de trapo común y corriente, o bueno, no tanto (si es que lo leen lo comprenderán). Así que... si leen este shot, hagan un comentario constructivo y no me comparen con Sarae porque esto ni en mil años se parecerá a Muñeco, que es algo que SÍ ES MACABRO.

Sin más qué acotar, les dejo el resumen y el shot.

<strong>Título: </strong>Corazón de algodón.

<strong>Resumen: </strong>Para cada roto hay un descosido, y para cada muerto hay un corazón cosido.

<em>«—Entonces ¿qué quieres que haga?
—Quiero que... destroces mi corazón.
—¿Qué dices? ¿Cómo?
—Como quieras.»</em>

<strong>Déjame entrar, John Ajvide.</strong>
<p style="text-align: center;"><strong>Capítulo único</strong></p>
Lo sujetaba por su deshilado cuerpo, lo alzaba y le hacía sentir que podría tocar el halo de luz que se encontraba en el techo. Le daba vida, le hacía formar palabras que nunca salían de su boca hecha a base de botones pero que eran escuchadas a través de los labios carnosos y rosáceos del pequeño. Se preguntaba a quién interpretaría en esta ocasión, o si solo se mantendría inmóvil en su estante, viendo embelesado al niño jugar con otros juguetes, o solo hacer los deberes. No le importaba, todo estaría bien mientras estuviese a su lado, ya que se sentía útil de nuevo en manos del infante, un muñeco de trapo destruido como él no encontraría otro hogar, ni otra persona que le quiera como el rubio. ¿Cómo siquiera jugaba con él? Le faltaba relleno, algunos botones se hallaban salidos y sus hilos le colgaban…

—Bill, Bill, deja de mirar al chico, lo asustarás y se deshará de ti, ya sabes cómo se ponen algunos al sentir la mirada fija de un muñeco —aconsejó el peluche de payaso que se hallaba junto a Bill.
—Es que no lo comprendo, Bufón, Tom podría regalarme o botarme a la basura y, ¿por qué no lo hace? A veces siento que no hay niño más hermoso que él, esa bondad que alberga dentro de sí, esa inocencia, no es cruel —sus hilos se tensaron al recordar a su antiguo dueño—. Es… perfecto.

(Seguir al tag)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Yey, vengo a joder con historias en tooodos lados. Pues resulta que tengo una anécdota que contar, así en confianza porque somos sisters y eso. Aparte de que muchas saben cuál es la posición que tiene el blog con respecto a ciertas personas, sus creaciones o comentarios. No sé si recuerden, al menos las que me insultaron de muchas formas sí, me imagino, yo hice la entrada de Muñeco Plagiador, o entradas, en su defecto. El resto de administradoras (cabe decir que yo no lo soy, soy colaboradora aquí) me respaldaron e incluso dieron una plausible introducción a mis entradas, explicando la denuncia del plagio de Muñeco y demás y cómo ese fic había dañado al fandom (se aprecia también esto en la app, con ciertos comentarios spam). El punto es que&#8230; si tú dices la palabra &#8216;muñeco&#8217; en ese mismo instante lo relacionan con Sarae y sus historias, o recopilación de mangas y animes, y qué pasa; que yo con mi individualidad y derecho de autora se me ocurrió una historia en donde Bill es un muñeco, NO PLAGIANDO A NADIE, no, hablo de que es un muñeco de trapo común y corriente, o bueno, no tanto (si es que lo leen lo comprenderán). Así que&#8230; si leen este shot, hagan un comentario constructivo y no me comparen con Sarae porque esto ni en mil años se parecerá a Muñeco, que es algo que SÍ ES MACABRO.</p>
<p>Sin más qué acotar, les dejo el resumen y el shot.</p>
<p><strong>Título: </strong>Corazón de algodón.</p>
<p><strong>Resumen: </strong>Para cada roto hay un descosido, y para cada muerto hay un corazón cosido.</p>
<p><em>«—Entonces ¿qué quieres que haga?<br />
—Quiero que&#8230; destroces mi corazón.<br />
—¿Qué dices? ¿Cómo?<br />
—Como quieras.»</em></p>
<p><strong>Déjame entrar, John Ajvide.</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong>Capítulo único</strong></p>
<p>Lo sujetaba por su deshilado cuerpo, lo alzaba y le hacía sentir que podría tocar el halo de luz que se encontraba en el techo. Le daba vida, le hacía formar palabras que nunca salían de su boca hecha a base de botones pero que eran escuchadas a través de los labios carnosos y rosáceos del pequeño. Se preguntaba a quién interpretaría en esta ocasión, o si solo se mantendría inmóvil en su estante, viendo embelesado al niño jugar con otros juguetes, o solo hacer los deberes. No le importaba, todo estaría bien mientras estuviese a su lado, ya que se sentía útil de nuevo en manos del infante, un muñeco de trapo destruido como él no encontraría otro hogar, ni otra persona que le quiera como el rubio. ¿Cómo siquiera jugaba con él? Le faltaba relleno, algunos botones se hallaban salidos y sus hilos le colgaban…</p>
<p>—Bill, Bill, deja de mirar al chico, lo asustarás y se deshará de ti, ya sabes cómo se ponen algunos al sentir la mirada fija de un muñeco —aconsejó el peluche de payaso que se hallaba junto a Bill.<br />
—Es que no lo comprendo, Bufón, Tom podría regalarme o botarme a la basura y, ¿por qué no lo hace? A veces siento que no hay niño más hermoso que él, esa bondad que alberga dentro de sí, esa inocencia, no es cruel —sus hilos se tensaron al recordar a su antiguo dueño—. Es… perfecto.<br />
—Ningún niño es perfecto, Bill, no lo ensalces demasiado, si lo tienes por los cielos al decepcionarte se caerá desde muy alto y te romperá ese corazón que tienes cosido al pecho —regañó Bufón. Bill hizo caso omiso a lo oído, siguió admirándole. «Es perfecto y siempre lo será», pensó antes de ser tomado entre las cálidas manos de Tom.<br />
…<br />
<em>—¡Mamá!<br />
—¿Sí, hijo?<br />
—Es Bill, se le salió un botón, cóseselo, por favor.</em><br />
El aludido yacía en la mesa donde lo habían dejado. Se alegraba de que su dueño Tom se preocupase, «un botón más, uno menos, lo que vale es que le importo», le había dicho a Bufón cuando le avisó que le faltaba uno. Ahora la madre de Tom se lo zurcía. No habría en el mundo alguien como Tom, lo repetía como mantra, timorato de lo que pudiese pasarle si es no lo hubiese tenido en su vida de muñeco.<br />
…<br />
Tom iba creciendo, conforme lo hacía iba teniendo diferentes horarios, en los que pasar tiempo con sus amigos primaba en la lista, y jugar con sus juguetes al parecer había perdido el puesto. Bill sentía que el polvo se adhería a sus hilos, de vez en cuando era limpiado en el lavadero, pero la mayoría de veces simplemente se quedaba así. Recordaba cuando lo habían cosido por primera vez, la primera vez que lo habían puesto en una tienda, y cómo eran los días al observar al resto irse porque los compraban. No distaba mucho de su situación actual, la diferencia radicaba en que los juguetes que se iban ahora era para siempre porque los regalaban o botaban, Bufón estaba entre uno de los pocos que se habían ido recientemente. En ese instante una pregunta se le formó en la mente, ¿estaría en su designio el quedar de por vida en un estante? ¿Lo soportaría? No ser usado nunca más por otro niño, Tom ya no lo era más. Añoraba sentir sus cálidas manos, sus mimos, ser usado para ser algún personaje más de su imaginación.<br />
Un punto se le descosió en uno de los botones que le servía como ojo, dejando un hilo sobre su mejilla de tela, Bill lloraba, no con el dolor de los humanos, sino con el de los juguetes, de aquellos que le brindan un nuevo significado al verbo amar, porque son capaces de hacerlo para siempre y su entrega es total e impoluta. Quizá no había sido lo más sensato, tal vez era absurdo, incluso para sus cánones, el sufrir por un humano, el solo hecho de creer que uno pudiese ser eterno y corresponderle por siempre. Bill, dentro de sí, sabía que eso nunca podría darse; sin embargo, dañándose a sí mismo, mantenía esa llama de esperanza en su corazón relleno de algodón.<br />
…<br />
Tom estaba en la flor de su juventud. Encantar a bellas jovencitas encabezaba su lista de prioridades. Bill observaba en silencio lo que hacía Tom con esas damas en ausencia de su madre, e hilo a hilo iban descosiéndose de sus botones de ojos hasta que se cayeron por completo de su rostro. Sin visión, solo pudiendo oír los gemidos roncos que le provocaban un punzón en su pecho falso.<br />
De las cuencas tejidas de Bill se salía el algodón al ya no tener botones, cada trozo de nube blancuzca remplazaba sus lágrimas. Tom no se percataba de ello, ya no era el niño preocupado que se desvivía por él. No obstante, dentro de Bill permanecía ese sentimiento, el mismo que se había posado sobre su cuerpo cosido a mano la primera vez que Tom lo tomó entre sus brazos.<br />
…<br />
Solo había silencio, desde hacia muchos días que solo el silencio reinaba en la habitación. Bill no podía ver y se frustraba al no poder oír su voz.<br />
Oyó unos pasos cerca, la puerta se abrió, Bill había aprendido con el tiempo a distinguir los sonidos que emitían los objetos al chocar uno con otro, o por sí solos. Pero no era Tom, también sabía diferenciar su caminar del resto. Sonaba a la madre, se preguntaba qué hacía allí. Agudizó el oído cosido para escuchar algo que pudiera sacarle del estado de incertidumbre; no hizo falta, puesto que la señora, entre sollozos, lo tomó entre sus manos y lo acercó a su mejilla, susurrándole sinsentidos. Bill se angustió, aquello no podría significar algo bueno.<br />
—Siempre fuiste su juguete preferido, siempre. Y mírate cómo estás, te zurciré y te haré ver como antes, como cuando Tom solía jugar contigo, así podrá volver aquí y hacerlo una y otra vez —masculló la mujer. Después Bill, todavía confundido, escuchó otros pasos, eran los del padre de Tom.<br />
—Querida, sabes que no deberías estar aquí. Sabes que te lastima, Tom no volverá, Simone —musitó el varón con voz grave. Con un tono que se oía cansino, como si no fuese la primera vez que lo dijese.<br />
—No, no, Jörg. Sé que Tom volverá, él lo hará, yo lo sé —contradijo Simone mientras apretada casi de forma inconsciente el cuerpo de Bill. ¿A dónde habría ido Tom?, se preguntaba Bill. ¿Por qué no volverá?, se cuestionó después, espantándose ante la idea de no volver a oírle, o quizá verle ahora que la madre de Tom decía que lo cosería.<br />
—Simone, Tom está muerto, falleció en un accidente de tránsito. —El tiempo se detuvo para Bill tras aquella afirmación.<br />
…<br />
Simone zurcía a Bill junto a la chimenea, ya tenía sus ojos-botones en su rostro, ahora le arreglaban los de su traje. Bill sabía que la madre de Tom ahora estaba tranquila, había tomado algunos de esos ‘botones blancos’ de forma rara que le daba el padre de Tom, con eso paraba de llorar y llamar entre gritos a Tom. Las manos de Simone eran frías y su textura tampoco era como las de Tom. Bill nunca podría amar a otro dueño, lo sabía, así lo arreglasen y dejasen como nuevo, se sentiría destrozado por dentro para siempre.<br />
El hilo se rompió entre los dedos de la pelirroja y se levantó en búsqueda de otro, puesto que el carrete se había acabado. Bill vio la llama flamear en la chimenea, recordó la esperanza de volver a ver Tom, una que no se extinguía en su corazón cosido al pecho, a pesar de saber que estaba muerto.<br />
Se hallaba en el borde del brazo de la mecedora, donde Simone lo había dejado.<br />
…<br />
Simone se regañó a sí misma por ser tan desordenada y regresó a la sala con el carrete en mano. Detuvo sus pasos y observó confusa a la mecedora, no encontrando al muñeco. Un olor extraño inundó sus fosas y giró el rostro en dirección a la chimenea, encontrando un corazón relleno de algodón allí; apagó el fuego de inmediato y lo sujetó. Nada más había quedado del muñeco, solo un corazón que sorprendentemente se había salvado de las llamas.<br />
La mujer situó el residuo a un costado de la foto de su difunto hijo, sin saber que cumplía el sueño del muñeco, estar por siempre junto a su dueño.</p>
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		<title>Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.2 by sazu TxB</title>
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		<pubDate>Sat, 31 Dec 2011 15:15:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Princess of Darkness</dc:creator>
				<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[¡FELIZ NAVIDAD TWCKAULITZ.COM! y un próximo feliz año nuevo (:

:) Muah Danke Sazu

&#160;
<h3 style="text-align: center;">Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.2</h3>
<h4 style="text-align: center;"><strong>by sazu </strong></h4>
Bill trataba de enfocar su mente.

Era navidad, corte de luz, alguien llamaba a su puerta. ¿Podría ser un ladrón?

Dejo se asustarse solo, trato de acostumbrar su vista a la oscuridad y camino hasta la puerta.

-          ¡Joder! –

&#160;

Uno de sus pies había impactado contra una de las patas de su mesa, llego al fin a la puerta y abrió, nada.

&#160;

-          ¡Niños no estoy para bromas! –

Furioso trato de cerrar la puerta pero algo lo detuvo.

-          Lo siento, creí que no abrirías –

Una voz masculina se dejo oír, mientras pasos se acercaban a su puerta nuevamente, el chico saco su celular y alumbro sus caras.

Sonriendo miro a Bill.

-          No pude entrar a mi departamento, me mude aquí hace unas semanas, creo que deje las llaves donde mis padres, lamento molestarte –

El chico lucia nervioso, movía sus manos de lado a lado tratando de decir algo sensato.

-          Extraño corte de luz ¿no? –

&#160;

Bill asintió, no había podido dejar de ver aquel piercing que bailaba en su labio.

&#160;

-          ¿Quieres, quieres pasar? –

(continuar al TAG)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¡FELIZ NAVIDAD TWCKAULITZ.COM! y un próximo feliz año nuevo (:</p>
<p> <img src='http://www.twckaulitz.com/wp-includes/images/smilies/icon_smile.gif' alt=':)' class='wp-smiley' />  Muah Danke Sazu</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3 style="text-align: center;">Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.2</h3>
<h4 style="text-align: center;"><strong>by sazu </strong></h4>
<p>Bill trataba de enfocar su mente.</p>
<p>Era navidad, corte de luz, alguien llamaba a su puerta. ¿Podría ser un ladrón?</p>
<p>Dejo se asustarse solo, trato de acostumbrar su vista a la oscuridad y camino hasta la puerta.</p>
<p>-          ¡Joder! –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Uno de sus pies había impactado contra una de las patas de su mesa, llego al fin a la puerta y abrió, nada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Niños no estoy para bromas! –</p>
<p>Furioso trato de cerrar la puerta pero algo lo detuvo.</p>
<p>-          Lo siento, creí que no abrirías –</p>
<p>Una voz masculina se dejo oír, mientras pasos se acercaban a su puerta nuevamente, el chico saco su celular y alumbro sus caras.</p>
<p>Sonriendo miro a Bill.</p>
<p>-          No pude entrar a mi departamento, me mude aquí hace unas semanas, creo que deje las llaves donde mis padres, lamento molestarte –</p>
<p>El chico lucia nervioso, movía sus manos de lado a lado tratando de decir algo sensato.</p>
<p>-          Extraño corte de luz ¿no? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill asintió, no había podido dejar de ver aquel piercing que bailaba en su labio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Quieres, quieres pasar? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Estás seguro? ¿A tu familia no le molesta? Ya sabes es una época familiar y yo…-</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill rio y dejo el espacio libre para que entrara en su departamento, que ahora era iluminado por la luz de la luna que se colaba a través de sus cortinas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Vivo solo –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El chico asintió, entro en el departamento observando. Negro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Linda decoración –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Claro, hablas como si pudieras verla –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ambos rieron y se adentraron hasta llegar al sillón, Bill se desparramo ahí, mientras el otro chico se sentó junto al árbol que había logrado divisar.</p>
<p>-          ¿Tu nombre es? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Oh Tom, vivo en el departamento 7 –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Muy bien, hola Tom del departamento 7 – Tom sonrió.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Dos departamentos hacia el lado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Te ofrecería algo de cenar pero, solo tengo golosinas –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En ese momento Bill maldijo su afán de no haber comprado comida para ese día, es que, ¡es navidad! El no celebra navidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Oh está bien, ya comí, ya sabes… cena familiar, viaje horas. Aun así llegue aquí y mis llaves no estaban, estoy seguro de haberlas juntado con las de mi auto, pero no –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill solo atino a asentir, curiosamente no necesitaba explicaciones, le gustaba estar acompañado… y en navidad. Algo de locos para él.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Se quedaron en silencio por un rato, el dueño de casa olvido las galletas y su deseo por completo, hasta que Tom estornudo.</p>
<p>Algo parecido a escarcha reposaba sobre la nariz de Tom. Brillaba.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Qué es eso? Es rojo –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tom quito el polvo de su nariz haciendo un gesto divertido, ellos sin saber que el árbol junto a los labios de Bill estaban también finamente cubiertos por la escarcha, imagen que se perdía con la oscuridad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill rio después de haber bufado todo el día, sorprendiéndose el mismo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Estaba ahí, en navidad, con su casa adornada. Con un extraño y riendo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tom tenía trenzas, y por lo poco que pudo ver casi puede apostar que es mayor que él.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Quizás  tenía 24, mientras el aun estaba en los 20.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un piercing reposaba en un costado de sus labios, tenia expansiones y pudo apreciar su cuerpo bien formado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill estaba tan preocupado escaneándolo que no logro ver cuando Tom se levantaba,  sacaba un encendedor de su bolsillo y prendía las pocas velas que rodeaban la sala.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Volviendo a su sitio, con el plato que se había preparado Bill antes de atacar las galletas, miro como una de las velas se reflejaba en los adornos del árbol.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una visión hermosa ante los ojos de Bill.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill tomo uno de los malvaviscos y lo llevo a su boca, Tom no dejo de observarle.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Sabes, yo no celebro navidad –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Por qué? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Mi padre, siempre arruinaba todo con sus peleas y embrollos. Mala época, mala época –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aun así Bill reía ante aquel recuerdo, era mejor que lamentarse de por vida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Continuaron hablando como si nada, eran las 11 p.m y la tormenta había cesado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tom volvió a estornudar, había apoyado su cabeza en el sillón, volviendo a sentir como aquel brillito rojo le molestaba.</p>
<p>Busco con la mano lo que fuera que estuviera haciendo aquello, hasta que tomo en sus manos un trozo de galleta.</p>
<p>Una galleta roja.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Qué es esto? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mostro el trozo a los ojos de Bill, automáticamente el trato de tomarlo, pero Tom fue más rápido y se lo llevo a la boca.</p>
<p>El deseo, el deseo.</p>
<p>Por alguna extraña razón una vocecita sonaba en la cabeza de Bill, una vocecita muy peculiar.</p>
<p>Las luces automáticamente volvieron, solo las que estaban encendidas, dejando que el árbol volviera a lucir sus adornos al comas de las luces tintirineantes.</p>
<p>La escarcha roja que estaba tranquilamente en las ramas del árbol ahora se había mezclado con el aire,  pegándose en la ropa que Tom llevaba.</p>
<p>Bill busco el paquete, lo tomo y vertió el resto de las galletas sobre la alfombra, pequeños brillitos rojos saltaron.</p>
<p>El tiempo pareció pararse, las ventanas cedieron ante el viento, y pequeños copos de nieve se adentraron en la sala.</p>
<p>Tom miraba a Bill.</p>
<p>Bill miraba a Tom, miraba las galletas y miraba el árbol.</p>
<p>Navidad, es navidad, cualquier deseo hecho desde el corazón podría hacerse realidad.</p>
<p>¿Galletas mágicas?</p>
<p>Tom miro el reloj que colgaba en la pared, unos minutos y serian las 12 p.m.</p>
<p>Dejaron pasar aquellos minutos, el árbol seguía con sus luces, la nieve seguía adentrándose por la ventana.</p>
<p>La escarcha volvió a moverse, ahora Bill tenía su perfecto cabello brillando.</p>
<p>Se escucharon  a lo lejos las campanadas que anunciaban el término de la noche buena, Tom sonrió y cálidamente acaricio la mejilla del contrario.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          No sé que es, solo déjame hacerlo –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una fuerza mayor a él lo controlaba, aun así, quería hacerlo por voluntad propia.</p>
<p>Bill miro las galletas, miro su árbol, miro la nieve, miro a Tom.</p>
<p>Sin decir nada recibió aquellos labios que besaron con delicadeza los suyos, para luego probar algo de suerte entre abriendo sus bocas, jugaron con sus lengua y se abrazaron, ambos arrodillados a los pies del árbol, cubiertos por la nieve y la escarcha.</p>
<p><em> ‘Quiero un regalo extraño esta noche, un beso’.</em></p>
<p>Bill había creído pedir algo imposible, pues se suponía que estaría solo esa noche.</p>
<p>Quizás, el mejor regalo que nunca había recibido, y jamás había imaginado.</p>
<p>-          Gracias –  se quedaron a un lado del árbol, con toda esa atmosfera navideña envolviéndolos, disfrutándose.</p>
<p>Ambos sonrieron, sabiendo que aquella navidad había encontrado a alguien especial.</p>
<p>Alguien nuevo había entrado a su vida a la vida de Bill, de la manera más extraña y linda manera.</p>
<p>**************************************************************************</p>
<p>Aquella noche, un duensito agitaba sus piernas sentado en la estrella del árbol, sonriente, viendo a aquellos dos humanos compartiendo una hermosa noche.</p>
<p>Findor pudo haber arruinado la fabrica, pudo haber sido despedido de su trabajo, pero haber dejado aquellas galletas a la venta, no había sido un error.</p>
<p><em>‘Solo pide un deseo, y deja que la magina navideña lo cumpla’</em></p>
<p><em>**********************************************************************</em></p>
<p>A la mañana siguiente, ambos jóvenes estaban recostados en el sillón, sus manos entrelazadas, con un poco de brillo rojo sobre ellas.</p>
<p>Tom despertó y estornudo.</p>
<p>Bill despertó y estornudo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Oh mierda, malditas galletas ‘mágicas’ –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El menor tomo el resto de galletas y las dejo en el basurero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Galletas mágicas? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tom miraba curioso a su vecino, que ahora pasaría a ser algo más especial.</p>
<p>Alguien especial, eso había pedido la noche anterior, riéndose de sí mismo a tratar de encontrar a alguien probando unas galletas antes de volver a su casa, unas  galletas rojas muy peculiares.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Si, galletas navideñas – Bill miraba con recelo aquellas galletas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque en el fondo, muy en el fondo, creía que había conocido a Tom gracias a ellas.</p>
<p>Pero…las galletas no eran en verdad mágicas, ¿o sí?</p>
<p>¿Navidad? ¿Quien la necesitaba? Bill, no.</p>
<p>¿Una navidad extraña? ¿Amor?</p>
<p>Bill esperaba se repitiera el próximo año.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>**************************************************************************</p>
<p><em>Lejos de cualquier lugar:</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Findor, ¿qué paso con la mezcla roja de galletas? La masa se mezclo con magia real, ¿¡sabes qué significa!? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          <strong><em>Que todo deseo en navidad puede hacerse realidad –</em></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="right"><strong><em>Fin.</em></strong></p>
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		<item>
		<title>Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.1 by sazu TxB</title>
		<link>http://www.twckaulitz.com/2011/12/oh-mierda-malditas-galletas-magicas-pt-1-by-sazu-txb/</link>
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		<pubDate>Fri, 30 Dec 2011 20:14:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Princess of Darkness</dc:creator>
				<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Hace tiempo que no mando nada de nada a la pagina, aun no se si se puede de hecho mandar cosas :B
Aun así probé y mando este two-shot navideño.

Espero se pueda, y les guste.

¡FELIZ NAVIDAD TWCKAULITZ.COM! y un próximo feliz año nuevo (:

&#160;
<h3 style="text-align: center;">Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.1</h3>
<h4 style="text-align: center;"><strong>by sazu </strong></h4>
<h4 style="text-align: center;"></h4>
-          ¡Hey ten cuidado con eso!

&#160;

-          No, esperen, por ahí no es –

&#160;

-          ¡Tú! Ven aquí, ¡no corras maldito renacuajo! –

&#160;

-          Deja esa mezcla ahí –

&#160;

-          Para, paren, esperen –

&#160;

-          ¡Basta! – una voz demasiado autoritaria se dejo escuchar.

&#160;

El hombre de traje azulado decidió salir de la oficina de vista panorámica de la fábrica en donde estaba, para ayudar al pequeño duensillo que no lograba hacer respetar su puesto.

&#160;

-          Lo siento Claus -

&#160;

El pequeño duende se posicionaba frente a su jefe, agacho la mirada esperando lo de siempre.

&#160;

-          ¿Cuántas veces Findor? ¿Cinco tal vez?  Tiene que hacerte respetar, además…-

&#160;

El señor canoso de traje azul no pudo terminar su regaño, unos duendes tratando de hacer travesuras pasaron a su lado corriendo, sus cuerpecitos golpearon una olla de color rojo, la cual se mezclo con la masa de galletas que se preparaba con esmero, haciendo que un estallido leve hiciera a todos los duendes correr.

&#160;

-          ¡Dios mío! ¿Findor? ¿Donde estas? –

&#160;

El pequeño duendecito yacía escondido entre las piernas del señor, temblaba y mordía la bolita que colgaba de su gorro, he ahí la mezcla de galletas, que decía en grande burlándose de él: ‘Hoy será tu última navidad en la fabrica’.

El señor dejo que el poco humo que se había formado desapareciera solo con hacer tronar su bastón en el suelo, miro entristecido aquel sector, para luego dirigirse al duende.

(continuar al TAG)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hace tiempo que no mando nada de nada a la pagina, aun no se si se puede de hecho mandar cosas :B<br />
Aun así probé y mando este two-shot navideño.</p>
<p>Espero se pueda, y les guste.</p>
<p>¡FELIZ NAVIDAD TWCKAULITZ.COM! y un próximo feliz año nuevo (:</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3 style="text-align: center;">Oh mierda, malditas galletas mágicas Pt.1</h3>
<h4 style="text-align: center;"><strong>by sazu </strong></h4>
<h4 style="text-align: center;"></h4>
<p>-          ¡Hey ten cuidado con eso!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          No, esperen, por ahí no es –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Tú! Ven aquí, ¡no corras maldito renacuajo! –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Deja esa mezcla ahí –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Para, paren, esperen –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Basta! – una voz demasiado autoritaria se dejo escuchar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El hombre de traje azulado decidió salir de la oficina de vista panorámica de la fábrica en donde estaba, para ayudar al pequeño duensillo que no lograba hacer respetar su puesto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Lo siento Claus -</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El pequeño duende se posicionaba frente a su jefe, agacho la mirada esperando lo de siempre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Cuántas veces Findor? ¿Cinco tal vez?  Tiene que hacerte respetar, además…-</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El señor canoso de traje azul no pudo terminar su regaño, unos duendes tratando de hacer travesuras pasaron a su lado corriendo, sus cuerpecitos golpearon una olla de color rojo, la cual se mezclo con la masa de galletas que se preparaba con esmero, haciendo que un estallido leve hiciera a todos los duendes correr.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Dios mío! ¿Findor? ¿Donde estas? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El pequeño duendecito yacía escondido entre las piernas del señor, temblaba y mordía la bolita que colgaba de su gorro, he ahí la mezcla de galletas, que decía en grande burlándose de él: ‘Hoy será tu última navidad en la fabrica’.</p>
<p>El señor dejo que el poco humo que se había formado desapareciera solo con hacer tronar su bastón en el suelo, miro entristecido aquel sector, para luego dirigirse al duende.</p>
<p>-          Findor, esta será tu ultima navidad, lo siento, te lo advertí –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Claus subió las escaleras de nuevo a su oficina, dejando a los duendes limpiando aquel desastre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Findor se acerco lentamente a la mezcla burbujeante, no sabía que sustancia había caído sobre la masa de galletas, pero comprobó que no se había alterado.</p>
<p>Solo el color era distinto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-           ¿Galletas rojas? ¿Crees que podremos usarla? –</p>
<p>Un duensito más alto se posicionaba al lado de Findor para mirar la olla.</p>
<p>-          Claro, ¿que podría pasar? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>**************************************************************</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La televisión prendida, en sección de comerciales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>‘ ¿Que espera? Las galletas navideñas de Santa lo están esperando, no pierda su oportunidad de ver sus deseos hechos realidad, galletas ma…’</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Bobadas, ¿navidad? ¿Quién quiere navidad? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Cualquier persona común y corriente? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          O no Fred, ¿podrías ahorrarte tu cuento? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Hey, ¡que no es ningún cuento! Solo te digo la verdad Bill, es tu segundo año aquí y pareces tan amargado –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Bobadas, tengo todo lo que quiero, dinero, un auto, ropa, comida, ¿que mas quieres? ¿Amor? ¿Que tenga espíritu navideño? Estás loco –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Como quieras Bill, yo me voy, mi novia me espera, iremos a comprar el regalo de navidad para sus padres –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mientras el chico alto rubio se ponía su bufanda, el pelinegro se estiraba en el sillón nuevamente, emitiendo un bufido de molestia.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fred antes de despedirse de su primo con una seña de mano, se fijo en el calendario nuevamente, donde él personalmente le había marcado la noche de navidad al otro, esperando que al menos cenara y se auto regalara algo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Miro el apagado departamento, sin nada navideño, ni siquiera una solitaria guirnalda, suspiro resignado y  finalmente salió ahí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Espero que siente cabeza –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Su petición acogida por el aire desapareció con el mismo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y ahí entre cojines y revistas de moda se encontraba Bill, hace al menos dos primaveras que se había mudado a un departamento en solitario, luego de que su padrino se lo diera como regalo de navidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Alto y delgado, piel blanquecina, unos ojos marrones que eran decorados con maquillaje, una nariz perfilada, un rostro hecho por los ángeles, al igual que su cuerpo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No tanto como su genio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No dudo ni un instante en hacer sus maletas y largarse de casa. Tal y como había esperado desde sus 18 años.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aun así no imagino que todo seria así,  entre abrió un poco sus ojos cuando escucho el sonido de la puerta, suspiro y se levanto del sillón.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Miro a su alrededor, revistas desparramadas por el suelo, embases de comida china en la mesa de centro, una que otra prenda tiraba por ahí, y dios… ¡esa cocina! Era un basural.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ato su cabello en una cola con el elástico que tenía en su muñeca, sacudió sus pantalones y comenzó a recoger todo.<strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cuando hubo terminado con la sala, se preparo mentalmente para limpiar su cocina, no lograba entender como había llegado a estar así si lo único que usa es el microondas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Vagos recuerdos de la noche anterior llegaron a su cabeza, oh claro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La fiesta.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No se quejo más y puso manos a la obra, dejo la cocina reluciente en media hora, para luego amontonar su ropa sucia en los pies de la puerta, luego bajaría a la lavandería.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Paso frente al calendario que su primo había puesto, con la escusa de que se perdería en el tiempo con lo olvidadizo que era.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y ahí estaba.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Con un marcador fosforescente que quemaba sus ojos, 24 y 25 de diciembre.</p>
<p>Noche buena y navidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bufo nuevamente, Bill podía celebrar Año nuevo, San Valentín, la pascua, hasta el día de la madre, ¿pero navidad? Definitivamente, no.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          No creas que decorare mi casa para navidad Fred, ¡ni lo sueñes! –</p>
<p>*********************************************************************</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Hola,  ¿puedo ayudarle en algo? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un divertido ayudante de la tienda se posiciona al lado de él, vestido ridículamente de duende</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          estúpidos colores navideños &#8211; pensaba Bill.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          No gracias, se que llevar –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill se alejo rápidamente del extraño ayudante, dio media vuelta con su carrito de compras y bufo, como por decima vez en el minuto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          No puedo creerlo –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El chico se lamentaba, aun no entendía como había terminado ahí, muchas cosas aun no entendía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Voy a matarte Fred –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Rápidamente y enfurecido comenzó prácticamente a arrancar las guirnaldas de colores de los stands, compro pequeñas bolitas rojas, un árbol de altura media, lucecitas, manteles que concordaban con la fecha, hasta un jarrón para galletas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Su primo había insistido, su madre había insistido, su hermana había insistido, ¡todos habían insistido! Hasta el vecino perezoso de enfrente.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Hey! No arruines el edificio, al menos un adorno navideño no te matara –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>He ahí la gota que había derramado el vaso, por esa razón había tomado su bufanda, su gorro y sus guantes, para aventurarse en una concurrida tienda navideña.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Harto de todo logro comprar y salir en una pieza, miro sus compras con mala cara y prácticamente las aventó en la cajuela de su auto.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          <em>23 de diciembre y las calles están llenas, si quiere hacer sus compras navideñas le costara un poco pues… -</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Sí y ahora me lo dices –</p>
<p>Tan rápido como había encendido la radio la había apagado, ¿Quién mierda hace compras el 23 de diciembre? Solo olvidadizos y gente obligada, el por ejemplo.</p>
<p>Condujo rápidamente hasta encontrar un supermercado, uno que no tuviera su estacionamiento hasta el tope.</p>
<p>Salió de su auto rápidamente, había olvidado que los próximos días por ser festivos no habría mercado, y su alacena estaba vacía.</p>
<p>Corrió con un carro buscando lo que necesitaba, no tendría una cena navideña, solo era él, por lo tanto un par de dulces, galletas y helado lo harían gozar como rey esos días.</p>
<p>Arraso con la sección de helados, esquivando a la gente volvió al sector de golosinas.</p>
<p>-          Gomitas, caramelos, bastones, chocolate…- sonreía al ver tanto dulce en su carro, pero algo lo saco de sus notas mentales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>‘¿Que espera? Las galletas navideñas de Santa lo están esperando, no pierda su oportunidad de ver sus deseos hechos realidad, galletas mágicas hechas por sus duendes, reciba la navidad con una deliciosa galleta’.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Casi pudo ver al duende de la televisión, con su traje azulado, muy distinto al que se suponía usarían los verdaderos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Una chica de ojos verdes trataba de vender aquellas galletas, la gente que pasaba por ahí no le tomaba mucha importancia, y Bill rio para sus adentros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Volteo en el stand de sus galletas favoritas, y no puedo evitar alterarse.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿¡Donde están!? ¡¿cómo no hay ni un paquete?! –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿El stand? Vacio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tragándose su risa por la chica furioso camino por el pasillo, fue donde la promotora y ojeo las distintas galletas que tenia sobre su mesón.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La chica emocionada trato de mostrarle las galletas que tenía en su mano, pero Bill fue directo hacia una galletas, todas en sus pequeñas cajitas, todas color crema.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Todas excepto esas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Qué sabor son? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¿Disculpe?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El joven tomo las galletas y se las mostro a la chica.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Esas galletas no estaban ahí, son rojas, no creo que deba llevárselas –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill miro a la chica y luego esta trato de cambiar el paquete por el que tenía en sus manos, aun así el no lo permitió y salió del supermercado con aquellas galletas rojas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¿Que podría pasar?</p>
<p>*****************************************************************************</p>
<p>Era 24 de diciembre y una tormenta se hiso presente en la ciudad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡¿Enserio?! ¡¿Un tormenta?! Clima, ¿¡estás loco?! –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill terminaba de encender las luces de su árbol, miro bufando su departamento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Le recordaba su casa de pequeño, cosa que no quería recordar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Dejo de pensar y preparo un plato.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>No cualquier plato, si no uno con porción extra de helado, malvaviscos y chocolate derretido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Apago las luces dejando que el parpadeo de su árbol lo alumbrase, prendió la calefacción  y se sentó en la mesa.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Miraba aburrido el árbol mientras comía, fijo su vista en el sillón y vio una bolsita.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>¡Las galletas!</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Se abalanzo prácticamente sobre ellas, la saco de su bolsa y leyó lo que decía el envoltorio.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>‘Pide un deseo y deja que la magia navideña lo haga realidad’</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill rio cuando leyó eso en voz alta y de suspenso, abrió el envoltorio haciendo que pequeñas migas saltaran, cayendo bajo el árbol navideño.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Tomo una entre sus dedos y jugando con ella pidió un deseo. Casi al instante chispas rojas salieron desde las migas de la galleta mordida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Apenas alejo la galleta de su boca un pequeño plaf acompañado de humo dejo todo oscuro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          Hey, ¿hay alguien ahí? –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Alguien tocaba la puerta del apartamento, algo desesperado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill soltó la galleta asustado, ¿un corte? ¿Un corte de luz en navidad?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>-          ¡Hey, Necesito ayuda! –</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Cayó en la cuenta de que alguien tocaba su puerta, ¿Galletas que cumplen deseos?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Claro, ¿que podría pasar?</em></p>
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		<title>FanFiction // One shot by Lupis</title>
		<link>http://www.twckaulitz.com/2011/12/fanfiction-one-shot-by-lupis/</link>
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		<pubDate>Thu, 08 Dec 2011 01:30:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lupis</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[Tenia este shot escrito desde hace algunos días, pero las chicas habian estado subiendo sus fic así que tuve que esperar...
Muchas gracias a mi adorada Mafer por el beteo que le dio

<strong>Autor:</strong>Lupis
<strong>Clasificacion:</strong> PG-13

<h3 style="text-align: center;"></h3>
<h3 style="text-align: center;">Te lo prometo</h3>
&#160;

Bill se despertó en ese agradable sopor en el que despiertan las personas que han tenido una excelente noche y que saben que el día que se viene será igual.  Había salido a cenar con Tom y la noche había terminado con una agradable sesión de amor que había iniciado en la sala y había culminado en su habitación. Su gemelo en ese momento se encontraba profundamente dormido abrazado a su pecho; su rostro irradiaba paz y tranquilidad, el rostro de una persona que ama y se sabe amado.

Era en esos momentos de mayor intimidad que podía contemplar al detalle y sin interrupciones el rostro de su amor. Si alguien entrara a la habitación y observara la manera en que él miraba el rostro de Tom, diría que era un ciego que ha visto la luz del sol por primera vez. 

Bill jamás se cansaba de contemplar a Tom, no entendía como podían decir de él que  poseía un rostro perfecto del que no habría otro igual, cuando en realidad la perfección se encontraba a su lado, era por ello, que Bill siempre trataba de llamar la atención a donde iba, manejaba mejor todo si la atención se centraba sobre su persona, pero no podía si era sobre Tom; no podría controlar los celos y saldría con una trastada y haría algo de lo que luego se arrepentiría. Ya una que otra vez se había deslizado de manera un tanto brusca entre Tom y una conductora descarada y había parado en seco uno que otro entrevistador que quería salirse con la suya al querer preguntar de más, o uno que otro halago fuera de lugar.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tenia este shot escrito desde hace algunos días, pero las chicas habian estado subiendo sus fic así que tuve que esperar&#8230;<br />
Muchas gracias a mi adorada Mafer por el beteo que le dio</p>
<p><strong>Autor:</strong>Lupis<br />
<strong>Clasificacion:</strong> PG-13</p>
<h3 style="text-align: center;"></h3>
<h3 style="text-align: center;">Te lo prometo</h3>
<p>&nbsp;</p>
<p>Bill se despertó en ese agradable sopor en el que despiertan las personas que han tenido una excelente noche y que saben que el día que se viene será igual.  Había salido a cenar con Tom y la noche había terminado con una agradable sesión de amor que había iniciado en la sala y había culminado en su habitación. Su gemelo en ese momento se encontraba profundamente dormido abrazado a su pecho; su rostro irradiaba paz y tranquilidad, el rostro de una persona que ama y se sabe amado.</p>
<p>Era en esos momentos de mayor intimidad que podía contemplar al detalle y sin interrupciones el rostro de su amor. Si alguien entrara a la habitación y observara la manera en que él miraba el rostro de Tom, diría que era un ciego que ha visto la luz del sol por primera vez. </p>
<p>Bill jamás se cansaba de contemplar a Tom, no entendía como podían decir de él que  poseía un rostro perfecto del que no habría otro igual, cuando en realidad la perfección se encontraba a su lado, era por ello, que Bill siempre trataba de llamar la atención a donde iba, manejaba mejor todo si la atención se centraba sobre su persona, pero no podía si era sobre Tom; no podría controlar los celos y saldría con una trastada y haría algo de lo que luego se arrepentiría. Ya una que otra vez se había deslizado de manera un tanto brusca entre Tom y una conductora descarada y había parado en seco uno que otro entrevistador que quería salirse con la suya al querer preguntar de más, o uno que otro halago fuera de lugar.</p>
<p>Todo esto le venia a la mente cuando su cuerpo le empezó a exigir algo, a regañadientes se separo de su hermano y fue al baño. Si por él fuera jamás se alejaría de Tom más de un metro, alguien podría colarse en ese espacio y alejarlo de su lado pero la naturaleza era la naturaleza y nada la frenaba.</p>
<p>Al salir vio su portátil en el sillón individual que se encontraba al lado de la ventana y pensó que hacia un tiempo no checaba la web, se dirigió hacia ahí  y colocando la computadora en sus piernas la prendió. Vagó por algunas páginas de música y chismes que conocía y luego se dirigió a una de sus páginas favoritas en la web, twckaulitz.com, marco traducir al ingles y recorrió el lugar con una sonrisa en sus labios. Bendita la hora en que esa pagina fue creada, le tenía mucho cariño, esa pagina protegía el amor que tenían su gemelo y él.</p>
<p>Una entrada le hizo fruncir el ceño, era un video que había posteado Ale y al leer le dio mala espina.<br />
Al ver el video la consternación lo invadió por completo, sus manos temblaron al sostener el portátil. Conforme el video avanzaba, la furia también lo hacia en su interior, se le nubló la vista y la impotencia se unió a pasos agigantados a la rabia que crecía en su pecho.</p>
<p><em>¿Por qué? </p>
<p>¿Por qué a Tom? </p>
<p>¿Por qué siempre a él? </p>
<p>¿Por qué cuando iba solo?</p>
<p>¿Por qué no le sucedía eso a él? </em></p>
<p>Y otra una pregunta más hizo que le doliera el corazón:<br />
¿Por qué Tom no le había dicho nada sobre eso?<br />
Rabia y tristeza luchaban una con otra por dominar su sentir.<br />
Rabia, la mayor de las rabias por las mujerzuelas que acosaban a Tom.<br />
Tristeza, la mayor de las tristezas por sólo pensar en cuantos momentos como ese, Tom quizás habría tenido y se los había ocultado.</p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p>Tom se removió en  la cama en busca del contacto de Bill, al no sentirlo abrió los ojos y lo busco con la mirada pero no estaba en la habitación. Espero por algunos minutos por si se encontraba en el baño pero al parecer tampoco estaba ahí. </p>
<p>Se levantó y se vistió de la cintura para abajo fue al baño y al salir, se dirigió hacia la sala y tampoco le encontró ahí , incluso lo busco en la cocina y tampoco estaba, frunció el entrecejo y se preguntaba a donde habría ido su hermano sin avisarle cuando la ventana que daba al jardín le indico que el objeto de su búsqueda se encontraba ahí. </p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;-</p>
<p>Bill tenía un cigarro en la mano y su laptop se encontraba en la mesita para bebidas, un cenicero que estaba junto a la computadora indicaba que ya iba por su tercer cigarrillo.</p>
<p>Sintió los pasos de Tom al acercarse pero no se volvió. El de trenzas se sentó a su lado y le reprocho.<br />
— <em>Es muy de mañana para fumar no ¿crees? No te besare </em>—dijo con un puchero en sus labios. </p>
<p>Puchero que Bill no vio por estar con la mirada perdida. Sacudió la ceniza de su cigarro en el cenicero y dio otra fumada.</p>
<p>—<em>Bill</em> —-llamo de nuevo al ver que no volteaba, pensó que estaba jugando con él y pico con su dedo el costado de su hermano.</p>
<p>Este por fin se volvió y al mirarlo a los ojos, al de trenzas se le evaporó todo ese bienestar que sentía.<br />
La mirada de Bill era un caleidoscopio de emociones, bailaba entre un sentimiento y otro y Tom empezó a sentir en carne propia cada uno de ellos… miedo… tristeza… dolor… furia… desilusión… impotencia…</p>
<p>Tom sintió en su interior el reproche que Bill estaba por hacer, por no haberle contando algo, algo que en se momento a él se le escapaba.</p>
<p>Bill reactivó la computadora que había dejado en estado latente para que su hermano pudiera ver el motivo que lo tenía así. </p>
<p>Lo primero que Tom sintió fue sorpresa, jamás se le cruzó por la cabeza que esa tipa pudiera subir a la web el video que había tomado de él, puesto que era claro que mostraba lo que era, un acoso, un acoso total y despiadado.<br />
Recordaba perfectamente ese día, se había llevado un  susto de muerte al ver como la chica invadía su espacio personal sin si quiera parpadear, pero una invasión total, sin medias tintas. Echo mano de todo su autocontrol para no empujar a la chica que casi le metía la cámara por la nariz.</p>
<p>Su rostro se tornó sombrío — <em>Porque no lo considere importante</em> — dijo sin dudar<br />
Dicho esto se puso de pie y se fue hacia al interior de la casa.</p>
<p>Bill se sorprendió por la respuesta que recibió, por unos segundos se quedo sin reaccionar, mas pronto reacciono y fue tras de su hermano.</p>
<p>—<em>¿Cómo puedes decir que no fue importante Tom? Mira la manera en que esa tipa se te acercó, puedo haberte hecho algo…</em></p>
<p>—<em>Pero no lo hizo</p>
<p>—¡Pero pudo hacerlo!</p>
<p>—¡Pero no lo hizo!</p>
<p>—BASTA TOM ¿ACASO NO VES LO GRAVE DEL ASUNTO? DEBISTE DECÍRMELO</em>  —alzó la voz de Bill.</p>
<p>—<em>¿PORQUE TENÍA QUE HACERLO</em>? — gritó a su vez Tom — <em>¿ME CREES INCAPAZ DE MANEJAR UNA SITUACIÓN COMO ESA?</p>
<p>— Claro que no Tom, pero debiste haberme contado</p>
<p>— Ya déjalo, no entiendes nada</p>
<p>— ¿Qué es lo que no entiendo Tom?</em></p>
<p>Tom casi lloraba, pero intentó por todos los medios no hacerlo — <em>¿Tan débil me crees que no puedo yo solo con una situación como esta? Fue algo sin importancia Bill por favor…</p>
<p>— Y si fue sin importancia porque no contaste el chiste como siempre sueles hacer con cosas de ese tipo&#8230; ¿Porque no lo hiciste?</em></p>
<p>Tom quiso irse hacia la habitación, pero Bill le corto el paso y lo sujeto por ambos brazos.</p>
<p>—<em> ¿A donde crees que vas? Aun no hemos terminado de hablar</em></p>
<p>El de trenzas forcejó para que lo soltara y lo empujó alejándolo de él</p>
<p>— <em>¿Porque me lo reprochas Bill? ¿Acaso tú no me has ocultado cosas?</p>
<p>— ¿Entonces es eso? ¿Te estas desquitando?</p>
<p>— Sabes que yo no haría algo como eso</p>
<p>— ¿Entonces porque lo hiciste?</em></p>
<p>Tom se alejó del chico y sentó en el sofá —<em> Ya déjalo Bill par favor…</em> — y entonces las lágrimas rodaron.</p>
<p>Al ver las lágrimas de su gemelo, al menor el corazón se le oprimió. Si había algo que le jodiera le existencia eran las lágrimas de Tom. Ninguno volvió a decir algo; el de trenzas se quedo en el sillón tratando de contener las lágrimas.<br />
Bill lo miró y fue a sentarse a su lado, abrió sus brazos y el chico se refugió en ellos aún con lágrimas en los ojos.</p>
<p>—<em>¿Sabes lo impotente que me sentí Tom?&#8230; ¿Lo impotente que me siento?&#8230; La manera en que esa maldita se te acercó y yo… yo no estaba ahí Tom… yo… yo deseo el poder protegerte de todo y de todos…</em>—-a Bill se le hizo un nudo en la garganta—<em> vi tu mirada en el video y no solo eso, vi mas allá… pude ver tu intranquilidad, tu desconcierto por la cercanía que se atrevió a tener esa chica… y el bebe ni siquiera gruño ni nada…</em></p>
<p>Tom sonrió en medio de las lágrimas y se abrazó más contra Bill.</p>
<p>— <em>Sentí miedo amor… a pesar que era un video y sabia que ya había pasado, sentí mucho miedo…  ¿Y si hubiera pasado algo?</p>
<p>— Pero no fue así </em>— repitió nuevamente Tom.</p>
<p>— <em>¿Y si de verdad te hubieran agredido? Tu te habrías defendido y pudieron haberte golpeado…</em> — la imaginación de Bill ya estaba varios pasos adelante y ya empezaba a hiperventilar solo imaginándose la escena.</p>
<p>— <em>Bill ya basta</em> — se incorporó Tom alzando la mirada hacia su hermano.</p>
<p>Bill tomo el rostro entre sus manos y se acerco más a él.<br />
— <em>No te das cuenta Tomi que si por mi fuera te tendría en una burbuja donde nadie te tocara y nada te pudiera pasar… </em></p>
<p>Tom sonrió y sus mejillas se tiñeron de un ligero color rosa que hicieron que a su gemelo se le agitara algo por ahí.<br />
Sin poder contenerse más, Bill besó esos labios que le eran tan familiares y que no importaba las miles de veces que los había besado, aún le sabían a gloria cada vez que los probaba. Recostó a Tom en el sillón y siguió besándolo con ahincó. El de trenzas se dejo hacer porque en verdad disfrutaba de esos momentos en que Bill se sentía más protector de la cuenta.</p>
<p>Bill dejo de besarlo, acaricio su mejilla y lo miro a los ojos.<br />
—<em> Por favor Tomi </em>— el mayor sintió que su hermano lo miraba más allá de sus ojos… que le miraba hasta el alma misma —<em> No vuelvas a ocultarme algo así… No me ocultes nada más…</em></p>
<p>Ah Tom el corazón se le derritió —<em> Con una condición </em>— le dijo.</p>
<p>— <em>¿Cuál?</p>
<p>— Que tú tampoco me ocultes nada… que cuando algo pase con alguno de los dos nos lo diremos… sea lo que sea…</p>
<p>— Te lo prometo Tom…</p>
<p>— Y yo te prometo no ocultarte nada más…</em></p>
<p>Bill volvió a besar con pasión a Tom y llevo su mano hasta su cintura empezándole a bajar el pantalón que llevaba puesto… </p>
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		<title>Twc Kaulitz Forum // One Shot // Jueves by Kanon Umino</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Dec 2011 19:52:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lupis</dc:creator>
				<category><![CDATA[3 Fan Fiction]]></category>
		<category><![CDATA[One Shot]]></category>

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		<description><![CDATA[<strong>Genero:</strong>Amor, Tragedia, Song fic 
<strong>Clasificación:</strong>PG

<strong>Resumen:</strong>
-¿Tomi?- pregunto un niño pequeño a otro igual que él - ¿cómo me veo?
- Lindo- respondió con una sonrisa el mayor

Un pequeño sueño motiva todos los días el camino de los gemelos, pero sobre todo, el del mas pequeños de ambos


http://www.twckaulitz.com/forum/topic/jueves-by-kanon-umino]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Genero:</strong>Amor, Tragedia, Song fic<br />
<strong>Clasificación:</strong>PG</p>
<p><strong>Resumen:</strong><br />
-¿Tomi?- pregunto un niño pequeño a otro igual que él &#8211; ¿cómo me veo?<br />
- Lindo- respondió con una sonrisa el mayor</p>
<p>Un pequeño sueño motiva todos los días el camino de los gemelos, pero sobre todo, el del mas pequeños de ambos</p>
<p>http://www.twckaulitz.com/forum/topic/jueves-by-kanon-umino</p>
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