Mr. Trümper… Mr. Kaulitz by Princess of Darkness

enero 6, 2009

Autora: Princess of Darkness ( PrincessxBright)
BEta: Aelilim (gracias linda yo se que duele los ojos leerme en borrador)
Para: Vanek
Status: No terminado.

Especifícaciones de Vanek para su fic:

Lo que quiero que salga en mi fic:

(Bill o Tom)es un modelo de revista, (tom o Bill) se obseciona con el, al grado de raptarlo y tenerlo en su casa como su esclavo sexual, por mas de una semana, tratandolo pesimamente, pero que al final se enamoren de verdad y alguno de los dos no sé tenga un bebe y eso los una mas. (Todo es opcional)

Bill uke/seme Tom uke/seme, que se intercambien,
Mpreg-Tom o Bill (que decida la autora)
Universo alterno.
violacion
lemon
OOC

No quiero en mi fic:
Contenido hetero.
No muertes de personajes.
no travestismos.
no yuri

Notas de la autora: Extremadamente retador escribir esto, gracias por darme ese empujón para explorar mi imaginación, espero te guste.

“Mr.Trümper…Mr. Kaulitz”
by Princess of Darkness

Primera parte.

Capítulo 1:

Tom respiró profundo mientras subía el capuchón de su sudadera ocultando sus rastas, lo que menos necesitaba era ser reconocido gracias a su cabello. Estaba aparentemente relajado, para su fortuna a las seis de la mañana era difícil encontrarse a alguien en los pasillos del edificio.

El timbre del elevador le sonó prometedor, faltaban solo segundos para dejarse llevar. Tomó su auto y manejó hacia el sur. Trataba de respirar profundo, jalaba cantidades de aire gigantes a su corazón; iba tan acelerado que necesitaba calmarse. “Espera, maldito cobarde, espera solo un segundo más”, gritó mientras se estacionaba.

Encendió su i-pod y se ajustó la sudadera, chequeando llevar las llaves, su celular y una botella de agua. Nunca dejaba de correr por las mañanas desde que tenía memoria, pero esta ocasión lo necesitaba más que nunca.

Empezó su rutina lentamente, era casi una caminata, y seguía respirando profundo. “Contente, Tom, vamos”, se animó. “No quiero”, gritó por fin, mientras se soltaba en una carrera desenfrenada, internándose en el bosque.

Y ahí fue cuando dio rienda suelta a lo que sentía, el frío aire de la mañana chocándole contra la piel y lastimándole. Dejó que el viento se llevara sus lágrimas, y apretando sus manos con furia, queriendo golpear algo. Se detuvo frente a un árbol y atestó dos puñetazos; sintió la piel rasgada y siguió corriendo. “Ya deja de llorar de una puta vez, no eres una nena, Tom, no lo eres”, gritaba más fuerte, subiendo por la ladera. ….[continuar al tag]