DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // Confesión by Erraser
Confesión
by Erraser
De las uñas de Simone sólo quedaban los fantasmas, estaba tan nerviosa porque no sabía qué le dirían sus hijos.
Hacía algún tiempo que ella le había comentado a Tom sobre su idea de que sería bueno que él formalizara su relación con la rubia con la que había sido captado por varios paparazis. Era hora de cortar su dependencia de Bill y comenzar una nueva vida sin él. Simone realmente había pensado que el chico de trenzas le diría que no, pero nunca pensó que Bill se enojaría tanto con ella, al grado de casi dejar de hablarle.
—Mamá…—Esa era la voz de Tom, venía bajando por las escaleras de la mano de… ¿Bill? ¿Venía tomando de la mano a Bill?
—Hola cariño —Saludó ella algo desconcertada y le dio un abrazo, pero ni siquiera así logró que ellos se separaran.
Su corazón estaba demasiado acelerado, ¡que alguien por favor le explicara por qué sus hijos estaban tomados de la mano! —Mamá, tenemos que hablar contigo. —Dijo Bill indiferente. Todos se sentaron en la sala.
Las manos de Simone temblaban, así como su labio inferior y no podía dejar de mover sus piernas, como si tuviera algún bicho del cual quisiera deshacerse. Sus hijos suspiraron al mismo tiempo, sus miradas estaban fijas en ella y sólo atinó a sonreír.
—Mamá, nosotros te queremos mucho —Empezó el pelinegro, su tono ya no era el de antes. —Pero nos amamos.
—Sí, lo sé. —Dijo ella.
—No, no entiendes. —Bill suspiró de nuevo. —Nos amamos mucho más que hermanos, es por eso que yo me molesté mucho cuando dijiste que sería mejor si Tom se casara con otra y me dejara, me dolió porque sé que esto puede parecerte raro y que tal vez no lo aceptes, pero sólo queremos que entiendas que nos amamos y mucho. —Él habló tan rápido que a Simone le tomó varios minutos procesar toda esa información, ni siquiera había terminado de hacerlo cuando su hijo abrió la boca de nuevo. —Y somos novios. —Eso sí que fue algo que no esperaba.
Sus hijos… no, eso simplemente no podía ser.
—Yo… yo no sé qué decirles. —Confesó y por sus mejillas comenzaron a escapar varias lágrimas.
—No intentamos que lo aceptes, sólo que nos entiendas un poco y… Nosotros entenderemos si ya no quieres vernos de nuevo.
¿No verlos de nuevo? ¡No! Eso sería lo peor que le podría pasar, dejar de ver a sus hijos… Sabía que aquello simplemente no era normal, pero era amor ¿no? Ella misma les había repetido una y mil veces que sin importar nada, el amor era amor y estaba bien.
Tal vez iba a costarle trabajo acostumbrarse, pero lo haría. Tenía que hacerlo porque no quería perder lo único que le quedaba en el mundo aparte de Gordon.
Sonrió débilmente y sus hijos se acercaron a abrazarla. Podría ser difícil todo aquello, pero los apoyaría para siempre…