DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // Confesión by Erraser

agosto 2, 2011

Confesión

by Erraser

De las uñas de Simone sólo quedaban los fantasmas, estaba tan nerviosa porque no sabía qué le dirían sus hijos.

Hacía algún tiempo que ella le había comentado a Tom sobre su idea de que sería bueno que él formalizara su relación con la rubia con la que había sido captado por varios paparazis. Era hora de cortar su dependencia de Bill y comenzar una nueva vida sin él. Simone realmente había pensado que el chico de trenzas le diría que no, pero nunca pensó que Bill se enojaría tanto con ella, al grado de casi dejar de hablarle.

—Mamá…—Esa era la voz de Tom, venía bajando por las escaleras de la mano de… ¿Bill? ¿Venía tomando de la mano a Bill?

—Hola cariño —Saludó ella algo desconcertada y le dio un abrazo, pero ni siquiera así logró que ellos se separaran.

Su corazón estaba demasiado acelerado, ¡que alguien por favor le explicara por qué sus hijos estaban tomados de la mano! —Mamá, tenemos que hablar contigo. —Dijo Bill indiferente. Todos se sentaron en la sala.

Las manos de Simone temblaban, así como su labio inferior y no podía dejar de mover sus piernas, como si tuviera algún bicho del cual quisiera deshacerse. Sus hijos suspiraron al mismo tiempo, sus miradas estaban fijas en ella y sólo atinó a sonreír.

—Mamá, nosotros te queremos mucho —Empezó el pelinegro, su tono ya no era el de antes. —Pero nos amamos.

—Sí, lo sé. —Dijo ella.

—No, no entiendes. —Bill suspiró de nuevo. —Nos amamos mucho más que hermanos, es por eso que yo me molesté mucho cuando dijiste que sería mejor si Tom se casara con otra y me dejara, me dolió porque sé que esto puede parecerte raro y que tal vez no lo aceptes, pero sólo queremos que entiendas que nos amamos y mucho. —Él habló tan rápido que a Simone le tomó varios minutos procesar toda esa información, ni siquiera había terminado de hacerlo cuando su hijo abrió la boca de nuevo. —Y somos novios. —Eso sí que fue algo que no esperaba.

Sus hijos… no, eso simplemente no podía ser.

—Yo… yo no sé qué decirles. —Confesó y por sus mejillas comenzaron a escapar varias lágrimas.

—No intentamos que lo aceptes, sólo que nos entiendas un poco y… Nosotros entenderemos si ya no quieres vernos de nuevo.

¿No verlos de nuevo? ¡No! Eso sería lo peor que le podría pasar, dejar de ver a sus hijos… Sabía que aquello simplemente no era normal, pero era amor ¿no? Ella misma les había repetido una y mil veces que sin importar nada, el amor era amor y estaba bien.

Tal vez iba a costarle trabajo acostumbrarse, pero lo haría. Tenía que hacerlo porque no quería perder lo único que le quedaba en el mundo aparte de Gordon.

Sonrió débilmente y sus hijos se acercaron a abrazarla. Podría ser difícil todo aquello, pero los apoyaría para siempre…

DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // Llorar by SaraMeliss

 

Llorar

by SaraMeliss

Las señales siempre habían estado ahí, frente a sus ojos, gritándole lo que pasaba, y ahora se sentía un poco tonta por no haberse dado cuenta antes. Ahora ya no había nada que hacer. Sus hijos eran grandes, lo suficiente mayores para saber a lo que se estaban enfrentando si seguían encaprichados en mantener su relación.

No podía evitar sentirse culpable. Tal vez si ella no hubiese permitido que de pequeños se enfrascaran tanto el uno en el otro, esto no hubiese pasado.

—¿Quién más lo sabe? —preguntó, mirando al vacío. Ellos tampoco se atrevían a mirarla—. ¡Respondan! —exclamó, perdiendo los nervios al ver que los gemelos sólo se removieron, incómodos como toda respuesta—. Así como yo lo descubrí, pudo haberlo hecho cualquier otra persona. ¿Cómo pueden ser tan descuidados, tan irresponsables? ¿Es que no se dan cuenta lo delicado que es esto? ¡Ustedes son una figura pública! ¿En verdad necesitan que se lo recuerde? ¡Nunca podrán ser felices! ¡Deben detenerse! —terminó gritando. Se sentía tan impotente ante esta situación.

—No nos vamos a detener —sentenció Bill, mirándola por primera vez en toda la conversación, con una seriedad impropia de él—. Nos amamos.

Simone negó con la cabeza, sintiendo la desesperación aumentando. No podía creer que esto estuviera pasando. La camaradería, las miradas cómplices, el amor que siempre se demostraban y del que ella había estado tan orgullosa.

«Los he criado bien» solía pensar. «Sí, tan bien que han terminado enamorándose uno del otro» Pensaba ahora, con sarcasmo.

Había llegado más temprano de lo acostumbrado a cada ese día, y los encontró besándose apasionadamente en el sofá. ¡En el sofá! Sintió que el mundo se detuvo por un momento, sin terminar de procesar la escena que estaba frente a sus ojos.

Y ahora, ¿cómo iba a superar esto? ¿Cómo iba a poder a mirar a sus hijos, a sus hermosos hijos, a la cara? Los miró, ambos tenían los ojos rojos y una cara de desolación que nunca les había visto. Parecían tan perdidos que Simone sólo quería abrazarlos con todo su ser y decirles que todo estaría bien. Pero no podía. Todo no estaría bien. Ellos se estaban destruyendo la vida que con tanto esfuerzo habían construido.

—Mamá, ¿podrás perdonarnos? —preguntó Tom, con una voz tan demacrada que le terminó de partir el corazón.

—Los amo, y eso nunca va a cambiar —declaró, dirigiéndose a la puerta—. Pero ahora mismo no… No.

Sabía que más adelante podría hablar con ellos sin imaginarse cosas. Podrían estar en la misma habitación y todo estaría bien. Tendrían una larga charla en la que Simone le explicaría en lo que se estaban metiendo, y sabía perfectamente que terminaría apoyándolos, como siempre hacía. Pero ahora lo único que quería era ir a su cama y llorar.

Llorar por la difícil vida que le había tocado a sus gemelos. Llorar porque nunca podrían ser normales. Llorar porque siempre tendrían que esconderse. Llorar porque nunca serían completamente felices.

DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // Madre arrepentida by Ninnette

Madre arrepentida

by Ninnette

Cuando una persona tiene un hijo y piensa en su futuro, se lo imagina casado con una linda muchacha o un lindo muchacho, y con muchos hijos. Nadie piensa que el amor de la vida de tu hijo es su hermano. Y menos su hermano gemelo.

Nunca imaginé que algo como eso podía pasarles a mis hijos. Es decir, ellos eran normales y ninguno había hecho algún gesto o algo que me demostrara que su relación iba algo más allá de lo puramente fraternal.

Pero la cruda realidad me llegó.

Aún recuerdo ese día con toda claridad, era un lunes, y estaba contenta por tener a mis niños en casa, después de estar tanto tiempo sin verlos. La comida fue una de las más amenas, pero a la mitad me tuve que levantar a coger el teléfono.

Resultó ser mi madre que se había caído de las escaleras, se había hecho daño en el pie, y alguien necesitaba cuidarla. Así que dejé de comer y despidiéndome a prisa de Bill y Tom me fui.

Iba intranquila pensando en mi madre, cuando me di cuenta de que no había cogido las llaves de su casa.

Maldije internamente ahora tenía que volver y perdería un cuarto de hora más de camino.

Llegué a casa, y con asombro descubrí que estaba todo en silencio. Busqué como desesperada las llaves pero no las encontré. Entonces me acordé que las tenía en mi habitación, en la mesita de noche.

Llegué y tomé lo que buscaba. Bajé silenciosamente las escaleras para no molestar a mis hijos cuando escuché un ruido parecido a un gemido.

Mi boca se abrió de la sorpresa, ¿qué estaba pasando? ¿Acaso alguno había traído a la novia?

Pero unas palabras me dejaron sin aliento:

—Más, Tommy, más —escuché que decía una voz entrecortada, la voz de Bill.

No supe cómo reaccionar. La sangre de mis venas se congeló, y mis ojos se inundaron de lágrimas.

— ¡Oh, Bill! ¡Demonios! Estás tan estrecho, amor. —Esa fue la voz de Tom.

Sin ser muy consciente de ello, empecé a subir las escaleras, intentando no hacer ruido. Más gemidos se escucharon. Yo intenté no hacerles caso.

Llegué a la puerta de Tom que era de donde provenían los sonidos, y la abrí lentamente.

Mi corazón se congeló al ver la escena: Tom encima de Bill entrando y saliendo de su cuerpo.

— ¿Qué se supone que están haciendo? —grité colérica.

Inmediatamente se separaron, y se miraron. Sabía que buscaban alguna excusa creíble, pero eso no les salvaría. No esa vez.

—Mamá, yo… —intentó hablar Tom.

Recuerdo que no les dejé decir nada, les chillé y les anuncié que esta había dejado de ser su casa, y yo su madre.

Se miraron, asustados, recogieron su ropa, se la pusieron y salieron de casa diciendo que ya mandarían a alguien por sus cosas.

Hoy, me arrepiento de haberles gritado, pero el arrepentimiento llega tarde. Ya no formo parte de sus vidas. Estoy fuera de ellas por mi maldita estupidez.

DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // El amor frente a ella by: Dita

El amor frente a ella

by: Dita

Y como toda historia tiene un inicio la de nosotros igual, pero este inicio empieza con el final

 

POV SIMONE

Aun no puedo comprender como hasta ahorita me doy cuenta de esto.

¿Acaso fui tan tonta para no darme cuenta antes?

Tenía que ser en mi lecho de muerte cuando ellos me lo tenían que decir, cuando el doctor informo que ya no había nada que hacer por mí.

 

FLASH BACK

Yo sabía que no tenía nada pero Tom y Bill no entendían eso, y eso nos trajo aquí, ahora estoy esperando al doctor para que traiga mis resultados.

Me da un poco de miedo esta sala, es tan… tan lúgubre.

El doctor llego y de inmediato los chicos le prestaron atención.

—    Bueno señora Simone, viendo sus síntomas que son; tos, baja de peso y dificultad respiratoria ¿estoy en lo correcto? — Pregunto.

—    Si doctor, está en lo correcto.

—    Bueno con esos síntomas, y los estudios respectivos, lamento informales que usted tiene cáncer metastásico pulmonar terminal.

 

FIN FLASH BACK

Desde esa noticia, me pareció raro que Bill fuera a llorar a lágrima viva de Tom, y no se acercara a mí.

Sabía que algo se traía los gemelos, siempre tan juntos, pero a veces demasiado cerca de lo normal.

Mis suposiciones no podía creérmelas, solo era mi mente jugando conmigo.

Hasta que…

FLAS BACK

Esta en cama, desde que me dijeron de mi enfermedad, no podía hacer muchas cosas, mi enfermedad me estaba matando poco a poco.

Los chicos llegaron juntos a la habitación, parecían algo ¿nerviosos? Tom fue el primero en hablar.

—    Mamá tenemos algo que decirte, nos gustaría que supieras la verdad.

—    Claro cielo dime.

—    Nosotros mamá, tenemos algo muy especial.

—    Si cielo eso ya lo sé.

—    No, no mamá tenemos algo mas especial que eso, nosotros somos pareja.

—    Tom eso no es gracioso. — Pero creo que si lo era, ya que en un momento Bill empezó a llorar. — ¿Es cierto?

—    Si

—    Vete, váyanse, yo… yo… los llamo cuando asimile esto.

 

FIN FLASH BACK

De eso ya ah pasado dos semanas, día con día lo pensaba.

Hoy, hoy la asimile, supe que su amor era el mejor, no es enfermo. Por eso, con mis últimas fuerzas agarro mi celular, una libreta con lápiz y escribo:

Hijos ya pueden venir. Envié en el mensaje.

Hola sé que cuando lean esto, yo ya no estaré con vida, lo sé porque es mi cuerpo, y la enfermedad ya reclamo todo, allá arriba me espera Dios con los brazos abiertos, yo los estaré cuidando. Pero quiero decirles… VIVAN FELICES SUS VIDAS, ahora me doy cuenta que su relación llegara aún más lejos que mil vidas mas.

Terminando de escribir esto, mis parpados empezaron a pesar más, sabía que ya era mi hora, me iría feliz de aquí sabiendo que ellos ya eran felices y habían encontrado en ellos mismos lo que yo busque por muchas veces en alguien… AMOR

 

FIN

DS México // TWC Rally: Día Tres – POV SIMONE // Simone Pov by Sudkatru

Simone Pov

by Sudkatru

A los cuatro años, Tom solía ayudarme a hacer dormir a Bill, era tan gracioso ver a mi pequeño niño encargarse de su hermanito; mientras sostenía su biberón en la boca del menor, mágicamente hacían dormirlo en cuestión de minutos; esta vez fue rápido, Tom solía lamer la leche que escurría de las comisuras de la boca de Bill, ese gesto me mataba de risa… y ternura, oh ¡dulce inocencia!

 

 

A los 6 años, a la hora de dormir, subí a arroparlos, pero ellos ya estaban durmiendo… en una sola cama, compartiendo una sola sábana y aferrados al otro, una pequeña sonrisa se dibujaba en sus rostros, Bill no tenía su mameluco, solo sus pequeños boxers de carritos, al igual que Tom.

 

Sentí que si cuestionaba, exageraría las cosas en una manera incorrecta, así que sólo dejé escapar un suspiro y los cubrí aún más. En el marco de la puerta, oí que Tom murmuraba el nombre de su pequeño hermano, -Cosas de niños- me dije a mi misma, sacudí la cabeza y salí.

 

Fue a los 7 años cuando los vi por primera vez…

 

Regresaba del trabajo, Era hora de comer y yo tenía que ir a despertarlos de su siesta, abrí la puerta de la habitación y… me quedé parada.

 

Tom despertaba a su hermano con pequeños besos en los labios y Billy en sueños le correspondía.

 

Ya en la mesa inicié una charla con ellos, quería que dejaran de hacerlo.

Ellos confusos, me llenaron de preguntas, -¿Por qué no? Es algo natural- habían dicho, y yo no supe que contestar, sacudí la cabeza y me afirmé en  mi punto, cuidando de sonar comprensiva, no quería herirlos, eran mis niños después de todo, aún así, mi voz estaba impregnada en preocupación

 

– niños, probablemente sean muy pequeños para comprender lo que digo­, pero les prometo que lo hago por su bienestar –

 

Tomé sus manos y les hice prometer que dejarían de hacerlo, ellos sólo bajaron la cabeza y callaron; no les quise insistir, lucían tan miserables llorando, que mi corazón de madre se quebró.

 

 

A los 11 años les vi besarse cual novios, cerca de un parque. Esa noche no llegué a  casa, esa noche lloré como nunca en mi vida, era tanto mi dolor que no pude menos que llorar hasta la extenuación. Después de mi catarsis, comprendí que, efectivamente, como ellos habían dicho muchos años atrás, eso era algo natural, totalmente! sería tan cruel y deshonesto negarle a ellos ese sentimiento tan puro que floreció en sus corazones con el paso de los años, muy probablemente siempre estuvo ahí.

 

Al llegar a casa, a pesar de nuestras incertidumbres, hablamos largamente del tema, no tenían que avergonzarse, besé sus cabezas y  les di mi bendición…y los tres lloramos unidos en un abrazo.

 

 

Ahora a sus 21 años, puedo decir que hicimos lo correcto, ellos son la pareja más hermosa y perfecta que he visto en la vida y su felicidad constituye la mía.

Lo demás, no importa.

DS México // TWC Rally: Día Uno – Drabble 500 palabras // Dark Place by Zero

agosto 1, 2011
Las luces pueden decrecer pero el show nunca llega completamente a su final… los gritos se pueden interrumpir pero el verdadero espectáculo apenas está iniciando
Aún no se encontraba completamente despojado del  principal elemento de su careta, el maquillaje, tal vez ese era el único componente que conservaba a través de sus múltiples puestas en escena, ahora se acercaba a un concierto más, llegaba el momento de actuar, y tal cual dramaturgo repasó mentalmente los movimientos que haría al apostarse en las tablas de aquel escenario.
Se perdió en la mirada vacía que se devolvía a través del reflejo del espejo, recorrió su figura cuidando cada detalle del disfraz que resguardaba la pureza de su alma, esa que era solo para Tom.  Así que se dedicó a ser, existir, subsistir, hallarse, permanecer, mantenerse, vivir y proyectarse desde aquel papel, el de la diva implacable de Tokio Hotel, ese ente hechizante y poco humano que podía controlar masas con un simple y vulgar movimiento de caderas, su talento o falta de este en realidad no sería jamás el tema de la muchedumbre lo único que importaba era todo lo aquel cuerpo decadente quisiera darle a las masas.
Una gélida sonrisa se proyectó en toda la faz de su rostro, congelada, estudiada, pensada, actuada, preconcebida y sobre todo falsa, falsa como Natalie quien se le asemejaba a una crisálida incubándose en su piel, ganando espacio en su vida, en su mundo, esa mujerzuela que había pretendido ser su amiga y ahora era el principal medio de extorsión de la disquera hacia él.
Sus ojos chocaron en una explosión de sentimientos, Tom besó la mano de Bill, esa misma mano que le llevaría hacia la noche, tras él.  Lo habían planeado desde hacía poco más de un año, ese era el día cero, habían llegado por fin a su liberación, sus partículas se dispersarían por los aires.
Esa sería la última función pensaba Bill una y otra vez a cada sonrisa que lanzaba a la audiencia, a esa nube de gente que no le conocía pero le exigía, que le odiaba y le idolatraba, a esa gente que no sería capaz de reconocer el amor aunque lo tuviera frente a sus narices, llegó el momento pensó, caminó hacia Tom a un paso seguro, este se volvió a él y se fundieron en un dulce y largo beso, las luces fueron apagadas según ordenes del managment pero era muy tarde, las fans lo habían visto a través de las pantallas gigantes.
—Hazlo, hazlo, vamos Bill —era la voz de Tom que se escuchaba desgarrarse en la oscuridad una explosión y luego otra alarmaron a la producción, volvieron a encender las luces y los dos cuerpos yacían en el centro del escenario, lo habían logrado, entraron a la eternidad.

DS México // TWC Rally: Día Uno – Drabble 500 palabras // Totgeliebt by Hékate


Apenas recordaba el nombre de la ciudad. Estaba molesto, era todo lo que sabía. Se había prometido no sentir celos, pero la lucha consigo mismo estaba dando contundentes muestras de estar perdida.

Habían subido al escenario, luego de horas de estoico silencio de su parte. Su gemelo lo había seguido frenético. Él huía por entre los técnicos y la gente del staff, volviéndose inalcanzable.

La rubia aquella que robaba la atención de su novio, lo tenía harto, pero al ser del staff americano, le impedía a él demostrar con mayor eficacia su molestia. Estar en los Estados Unidos era toda una apuesta para el Management, y él no se podía dar el lujo de poner incómoda a la gente que les estaba colaborando.

No obstante, el par de lágrimas derramadas en silencio al ver a su gemelo ayudar a la chica con su cadena de oro, le habían hecho comprender que aquello ya había llegado al límite de su paciencia. Siempre estaba demasiado cerca de él.

Sabía que lo que más le frustraba era no poder decir lo que le quemaba por dentro, y tener que aguantar en silencio, era un ácido demasiado corrosivo como para no darle importancia.

Varias veces sintió los ojos marrones de su hermano pasar por su vista, pero no le dio espacio para preguntas, muriendo éstas en aquella boca que amaba besar.

Había sentido la pregunta inquisitiva recorrer su mente, en un pensamiento que no era el suyo —¿Qué te pasa? —decían las ideas hilvanadas desde el pensamiento de su reflejo. Pero cerrando su cerebro, no había dado espacio para una posible respuesta. Cuando las mismas palabras se desprendieron de los labios amados, él sólo agachó la cabeza y prefirió mencionar un detalle técnico sobre el escenario ya dispuesto para el show. Por el rabillo del ojo vio la tristeza en el otro rostro y se odió por ello.

Ahora mientras las guitarras sonaban, miraba hacia el horizonte no queriendo ver los rostros de miles de chicas que habían soñado con este momento.

Él sólo quería poder sentir a su gemelo, pero suponía que lo había lastimado, y éste le estaba ignorando con demasiada persistencia.

Se habían sucedido las canciones unas tras otra, y el momento mágico de poder sentirse cerca de él, no llegaba.

Miró a Georg y a Gustav intentando conectarse con alguien en el escenario, su tristeza aumentó. Nada se comparaba a estar conectado con su alma gemela.

Había comenzado Love is dead. Y dejó que avanzara con la esperanza puesta en ella.

Morimos cuando el amor está muerto. Me está matando. Perdimos el sueño que nunca tuvimos…

Buscó con la mirada la otra idéntica a la suya.

De pronto.

Los buitres están a la espera de lo que queda de nosotros. Tomando lo último de ti, y lo último de mí...

Y sintió el aliento de Bill rozar su oreja. Tom le miró y le dijo te amo con los ojos. Y el alma les volvió al cuerpo.

DS México // TWC Rally: Día Uno – Drabble 500 palabras // Son cuatro by Monster

—Cinco minutos. —anunció David, justo antes de salir de nuevo disparatado hacia la puerta, con el móvil en mano.

—¿Dónde están Bill y Tom? —preguntó con extrañeza Gustav.

—Han de estar… en el baño. —dije sigiloso.

—¿En el baño? ¿Otra vez?

—Cosa de gemelos. —dije cómplice. Gustav sólo bufó.

—Más les vale que se apresuren, porque si no les mata David, lo haré yo mismo.

Miré mi reloj por enésima vez, ya estaban tardando más de lo normal. Di golpecitos en el piso en señal de impaciencia, como no vinieran tendría que ir a buscarlos yo mismo. Y era lo último que deseaba.

—¿Listos? —entró de nueva cuenta David y algún agente de la cadena televisiva, en dónde seríamos entrevistados. Al parecer, el móvil le traía sin cuidado alguno, porque no pareció reparar en que faltaban las estrellas brillantes de la banda. Su perfecto dúo.

—Eh… ¿David? —mierda, la que se iba a liar.

—¿Sí? —y no me miraba el muy cabrón.

—Faltan…

—¿Qué falta? —Gustav a mi lado, carraspeó incómodo. —¿Georg?

—Eh, pues… —y entonces levantó la cabeza y nos observó. Levantó el dedo y como si quisiera contar, nos apuntó a cada uno. Casi pude ver, como el rostro le cambiaba de color. Uno, dos y… ¡Son  cuatro! Pareció decir, y yo se lo confirmé—. Somos cuatro. —¡Bom! Y explotó.

Pasando de largo las injurias y pestes que echaba encima de los gemelos, corrí por los pasillos en busca de ellos. Pobre Gustav, era él quien siempre se quedaba escuchando declamar a David, quién por cierto, tenía futuro en la poesía. Bien, Tom me dijo que estarían en…

—¡Jesús!

—¿Quién es Jesús?

—Bill…¡oh!

—Sí…gime…gime para mí…

—Bill… Billy…

—Sí… sí…Tom, Tomi…

—¡Ah!

—Vamos… falta poco.

—Más… más…

—¿Chicos?

—¡Por la puta, Georg!

—¡Chicos!

—¿Qué haces aquí? ¡oh! —decidí pasar de que, las voces provenían del último cubículo del baño más cutre que hubiera visto. Era obvio, lo que ellos hacían aquí.

—Nos toca salir.

—¡Mierda! ¿seguro?

—David está puteando a Gus, así que sí. Estoy seguro.

—Oh! ¡Joder! —oí a Bill maldecir.

—Diles que en cinco minutos, estamos allá…

—¿Cinco minutos? En cinco minutos, Gustav no estará vivo…

Antes de entrar en el set, y después de que David casi los castrara, de no ser porque había mucha gente y estábamos a mitad de salir, les dedicó una mirada de advertencia. Era obvio, que luego al volver al hotel, nos enteraríamos. Buah! Como si no fuera algo de todos los días. Por quién me preocupé, fue por Gustav, quién tenía una cara de haber chupado un limón bastante agrio. Y no era para más, la que se tuvo que tragar. Los gemelos se dieron cuenta, y Bill en agradecimiento le dio un beso en la mejilla. ¡Listo! Asunto arreglado. Tom me dio un golpe en la espalda, y todo estaba perdonado.

Salimos a la entrevista, y todo fue como siempre debe ser. No importando lo que se digan es éstas, porque la verdad siempre quedaba atascada en nuestras cuerdas vocales, y aunque sea algo amargo, estábamos más que orgullosos por aquel amor que inspiraba a nuestros adorables artistas. Por aquel secreto que guardábamos como el más preciado, por aquel que moriríamos… porque aunque sean dos estrellas brillantes… éramos cuatro quiénes cargábamos con la cruz, con el peso… y con el secreto.

DS México // TWC Rally: Día Uno – Drabble 500 palabras // Cuando dos se vuelven uno By Nadir

Dejaba que sus dedos formasen notas sobre las cuerdas. No podía pensar con claridad. Sus pensamientos se tornaban obtusos. El estribillo de Heilig se mecía en un tortuoso vaivén sobre sus oídos. Lo tenía tan cerca, muy cerca.

Sabía que Bill no había decidido situarse a un costado suyo, y apoyar su codo sobre su hombro por obra del azar. Aquello lo había pensado su hermano desde que hizo un breve discurso sobre esa canción, dedicándosela a Tom por medio de esa conexión suya, sólo que no lo había especificado, no había dejado en claro un ‘me acercaré a ti, y te cantaré la canción al oído mientras te contemplaré con ojos flamígeros susurrándote mediante esbozos de mi mente lo mucho que te amo’. Si Tom hubiese sabido eso, se hubiese alejado al verlo acercarse.

Ingenuo de él que no lo hizo.

Y no era que no desease que Bill esté cerca recitándole por mensajes subliminales lo que siente por él, traduciéndoselos todos a través de sus ojos, y de los límites de sus mentes. Lo que mantienen oculto del mundo. Sino lo que provocaba aquello en él. Una mezcla entre frustración y nerviosismo, buscaba un escape a aquellas emociones, intentó puerilmente concentrarse en su guitarra, en el ritmo, pero no lo consiguió.

Quería corresponderle. Hacerlo de alguna forma en la que sólo ellos pudieran captar el mensaje.

Pero… ¿cómo?

Sacudió su cabeza para despabilarse, y pudo escuchar a la multitud gritar enardecida. Se tensó. Había deshecho su estado de equilibrio. Sus dedos siguieron entonando la canción en un acto autómata. Contuvo la respiración y cerró los ojos fuertemente.

‘Estoy aquí, concéntrate en mí’

Era Bill. No en palabras dichas, pero sí comunicadas. Intentó controlar su respiración y siguió escuchándolo. Incluso podía sentir la esencia de Bill, el conteo de sus latidos, todos por él.

Se sintió lleno, completo. Supo en ese instante que no necesitaba corresponderle, no en frente de esas personas ajenas a ellos, no necesitaba demostrar nada. La persona que más le importaba en este mundo, la que más amaba, por la cual daría todo y se entregaría de todas las formas que pudiera sabía lo que sentía, y eso era todo lo que sí necesitaba.

Siguió sintiendo el flujo de la sangre correr en ambos cuerpos, sintió a Bill junto a él, más allá de todo, pudo respirar a través de él y se sintió calmo.

No necesitaba nada más que eso. Sonrió de lado. Bill anteriormente se lo había dicho. Y sabía que se encargaría de recordárselo las veces que sean necesarias.

DS México // TWC Rally: Día Uno – Drabble 500 palabras // Pain of Love by Analif

PAIN OF LOVE

 

The pain of love,
In all of us,
It hits you like a hammer,
The pain of love,
We can’t turn off,
Let’s celebrate the drama,

The pain of love,
Don’t let us crush,
We will be All forgiven,
The pain of love,
I want to touch,
Without it’s not worth livin’

 

‘Aquí vamos’, pensó respirando profundo antes de comenzar a cantar como voz de fondo.

 

And we go on,
and we go on,
and on and on and on.

 

Definitivamente, lo que más le gustaba de la canción era los coros. Cuando podía reforzar la potente voz de su hermano con sus precisas secuencias en la guitarra. Y con su masculina entonación vocal, modestia aparte.

We don’t belong,
We don’t belong,
Belong to anyone.

 

Sonrió de lado cuando recordó que Bill le había dicho la noche anterior entre jadeos ‘¡Soy tuyo!’.

 

Lo bueno de ser guitarrista profesional era que podía tocar al mismo tiempo que pensaba en mil y una cosas más. Habían ya pasado muchas horas y todavía no podía borrar de su mente el rostro contraído de placer que su hermano ponía justo cuando llegaba al orgasmo…

The pain of love will last Forever,
Promise me, promise me,
Lets celebrate the pain together,
The pain of love.

¡Y vaya que el amor causaba dolor! Si no, pregúntenle al pobre trasero de Bill. Se notaba a leguas que caminaba un poco molesto. ‘Me duele, estúpido’ le siseó el cantante enfadado cuando le hizo notar que caminaba como pato.

 

Se le iluminaron los ojos cuando el menor se dirigió —incómodo— hasta donde él estaba y le señalaba, como diciéndole con la mirada ‘Tu culpa’.

We climb the mountain,
Walk the desert,
For our love,
Let’s make a pact tonight,
So we can feel this pain of Love forever.

 

Y las luces se apagan. Los gritos de las fans son ensordecedores; sin lugar a dudas, son las más escandalosas que han visto en años. Años. Pero nada importa. Porque cuando ahí en la oscuridad Bill se aleja a pasos agigantados por el escenario, contoneando las caderas, Tom no puede evitar pensar que su gemelo grita más que todas ellas juntas.

 

Y sonríe.

 

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365 palabras en total, contando el título.

 


— Analif.