TokioHotel | Humanoid City LIVE - Watch trailer

Family Curse

“Family Curse” Serie de Drabbles Pt.7 by Princess of Darkness

-¿Cómo pare en este relajo?-gruño mientras me coloco una sudadera con el logo de la banda, me subo el capuchón y finalizo mi atuendo con unos lentes obscuros.

-Deja de quejarte.- me reprende Linda empujándome hacia la puerta. –Marisa y Andreas nos esperan, no queremos llegar tarde ¿cierto?

-Cierto ¿Has hablado con él?- pregunto mientras entramos al ascensor.

-Ni una palabra en tres semanas.- dice bajando la mirada.-¿Y tú?

-Nada. Marisa seguro habló con Gustav ella nos contara algo. – Intercambiamos una mirada de complicidad, ser la madre de un integrante de Tokio Hotel te aísla del mundo, vez a tus hijos crecer lejos y Linda Listing era tal vez la que mas sufría, se deprimía por épocas.

Fue así como aprendimos a ser amigas las tres, apoyándonos el día a día, cuando empezaron en esto era que una de las tres aguantara a todos una tarde por semana en su casa luego Dave se los llevo a vivir en Hamburgo y las cosas jamás volvieron a ser iguales para nosotras.

-Señoras servidas, nada de bajarse las capuchas, las recogeré para darles la sorpresa a los chicos en los camerinos en este mismo lugar- nos dice Andreas mientras bajamos del auto, y nos entrega los pases VIP.

El griterío fuera de la arena es ensordecedor, aun faltan cuatro horas para el concierto.

-Hey viejita quítese del camino – me grita una chica con cabello morado calcetas de colores y una micro-falda que si fuera mi hija no la hubiera dejado salir así. Marisa me jala lanzándole una mirada fiera a la muchacha.

-No establezcas contacto visual -le reprime linda.

-Son unas taradas ¿qué mierdas se creen?

Entramos. La ubicación es perfecta.

-Quinta fila.- nada mal señala Marisa. El ambiente es muy cargado 10,000 personas esperando ver a los muchachos a los que nosotras les lavamos los boxers.

Las luces se apagan y un sonido envuelve el lugar, se siente la histeria crecer, nosotras nos tomamos de las manos. Bastaría vernos los rostros parecemos adolecentes con sonrisas de oreja a oreja.

La guitarra de Tom emite las primeras notas y el lugar estalla en un grito un escalofrió me sacude las luces iluminan el lado izquierdo del escenario y ahí está mi muchacho sonriendo con la mirada baja disfrutando su momento

-Georg Listing te amo – grita Linda sonriendo -Eres el mejor mi amor.

-¿Como que él mejor?-dice Marisa mientras se une a un coro que grita -Gustav Gustav -

Yo no dejo de reír un segundo las chicas se han vuelto locas.

Una figura se mueve coquetamente en la tarima de atrás, da la vuelta y camina hacia enfrente bajando directo al escenario principal la expresión de su rostro es única sabe que tiene al público a sus pies.

Al grito Bill el estadio retumba. Una sonrisa de orgullo se esboza en el rostro de Tom y se sonroja. ¿Será que alguien lo ha visto justo en ese instante? Me pregunto volteando a ver al público. La respuesta es evidente, nadie se percata de eso respiro tranquila.

El show iba de maravilla, habría que vernos gritábamos como locas.

-La siguiente canción la escribió Tom-dijo Bill señalando a su gemelo.-Relata la historia de una chica con la que él solo quería “hablar” ¿Le creen?- pregunta al público? Ja ja yo tampoco ¿cantan conmigo?- un grito sirvió de respuesta. Bill va hacia Tom cantando relajado, Tom voltea hacia el sonriendo…

-Velo que bello-me indica Linda- Presumiendo la composición de su hermano

La letra de esa canción logra que me sonroje un poco, pero inmediatamente me calmo yo se que Tom player es fantasía creada para el mercadeo del grupo, así que si él quiere “hablar” con sus fans que lo haga.

Mis ojos bailan desesperadamente de uno al otro de mis hijos, vuelvo la vista justo a tiempo para ver a Bill al centro del escenario haciendo coquetos movimientos de cadera, se levanta la playera enseñando el tatuaje.

-Te voy a lamer toda la estrella- grita una chica a mí lado, logrando que me sonroje.

Linda se tira una carcajada -Le van a quitar la virginidad a tu angelito, cuídalo- me susurra al oído.

Mis ojos no dejan de ver a Bill mientras camina coquetamente a la tarima de nuestro lado y con un gesto llama a Tom y este obedece…

-Twincest- es el grito de un grupo de chicas a mi lado haciendo un corazón con sus manos un escalofrió me recorre el cuerpo.

Trato de enfocar de nuevo mi atención a los chicos están de frente viéndose Tom chupa sus labios y Bill lentamente va hincándose frente a su hermano diciendo: “Ante la alarma de la puerta, todo el mundo llama, todos tiran de mí, no quiero con nadie, excepto contigo”

Mi boca se seca y mis ojos se inyectan de sangre, puedo sentirlo. ¿Qué mierdas están haciendo por Dios?

Detrás de mí el grito de -Twincest, twincest- me golpea las sienes, trato de mostrarme impasible pero Linda se percata me coloca delante de ella -No les hagas caso querida son unas sucias pervertidas, disfruta el show-

Bebo un largo trago de agua. “Sucias pervertidas” es lo único que se repite en eco en mi mente por unos minutos.

Estoy sola es lo que me recuerdo nuevamente. ¿Qué pensarían si supieran lo que yo sé? ¿Qué pasaría si algún día necesitara llorar en el hombro de una de ellas?

Me recordé de Tom y Bill abrazados a mi cintura de niños, éramos los tres contra el mundo. No había amigas no había familia eran ellos y su escudo iba a ser yo. Si tenía que pagar por su secreto lo haría, después de todo eso es lo que hace una madre.

“Family Curse” SErie de Drabbles Pt. 6 by Princess of Darkness

Serie de Drabbles “Family Curse” Pt.5 By Princess of Darkness

***Me discúlpo se me fueron unas palabritas de más, espéro no me maten por ello. Besos.

Ocho meses de espera para verlos por fin termina el corazón me da un vuelco corazón al divisar la camioneta, salgo corriendo a la puerta principal.

El staff baja las maletas de seis semanas de tour -Vaya que me espera trabajo lavando- digo quitándome del paso. Extrañaba esto, tienen un año de vivir solos y ahora han venido al rescate de mamá.

-Venga guapa dame un abrazo – exclama Bill abalanzándose sobre mí.- ¿Que te hiciese en el cabello?-dice sonriendo.

-Solo lo aclare un poco.

-¿Un poco? – dice Tom arrebatándome de los brazos de su gemelo-¿Quieres acaso que piensen que eres nuestra hermana?-dice guiñándome el ojo.

La cena transcurre de un parpadeo, no han cambiado nada, cuentan sus aventuras alzando la voz uno por encima del otro, repiten frases al unisonó y se contradicen en todo, para al final llegar a lo mismo, se dan la razón mutuamente. Y nunca me entero de que fue lo que paso en realidad.

Bill abre una botella de vino y lleva las copas hacia la sala -Hora de hablar mamá- anuncia.

-Ven acá, no seas una chiquilla-complementa Tom pasando su brazo sobre mis hombros guiándome detrás de su hermano, no puedo evitarlo y empiezo a llorar.

-¿Qué fue lo que paso?- pregunta Bill sentándose mientras toma mi mano.

-No sé, de un día para otro me vio con desprecio tomo sus cosas y desapareció sin ninguna explicación.

-¡Maldito Gordon de mierda! Con los Kaulitz no se jode-grita Tom pateando el sillón.

-Ya lo asimile -digo abrazándome de su brazo.

-Yo no. A mí me las paga por qué me las paga. Acá no se jode, ni con Bill ni contigo. Le voy a partir la madre-gruñe tirando por un lado un cojín.

Permanezco en medio de ellos sollozando por largo rato.

Logro controlarme poco a poco-No vinieron a eso ¿cierto?- digo levantándome del sillón- Dejen que mama les sirva…

-Ya se -me interrumpe Bill- ¿Horneaste pastel de chocolate?

-Exacto, dejen que les prepare un té- digo desapareciendo hacia la cocina.

Giro sobre mis talones para regresar, siento mis ojos temblar y una conocida sensación en mi estomago se apodera de mí, la curiosidad me gana y observo por la rendija de la puerta.

-Tomi quita esa cara.

-Dormiremos separados otra vez, llevamos una semana de ni siquiera poder darnos un beso. Ya sabes solo quiero dormir abrazado de ti.

Bill vio hacia la cocina y yo pedí a cielo no me viera. Se deslizo sobre el regazo de su gemelo y lo abrazo, este chupo el labio superior de la boca de su hermano menor con dulzura y se fundieron en un largo beso, interrumpiéndolo de cuando en cuando viendo hacia la cocina tratando de cuidar que yo no llegara. Y claro que no lo haría ¿Cómo iba a hacerlo? Después que vez un beso tan tierno es imposible ver morbo en ello.

FLASHBACK

El reloj marcaba las tres y media de la tarde, hacia más de cuarenta minutos que debían haber regresado de la escuela. La preocupación se convertía en furia ¡Ese par de mocosos van a escucharme! Juraba una y otra vez.

Salí a la puerta los vi a menos de 15 metros, venían caminando uno muy pegado al otro con las cabezas agachadas. Algo había pasado, lo sabía; mil cosas me cruzaron por la cabeza ¿Mis gemelos callados? Eso no podía ser bueno.

El primero en verme fue Bill su reacción fue sonrojarse y bajarme la mirada. ¿Bill bajándome la mirada a mí? No señor eso solo me confirmaba que algo reamente malo había pasado. Por fin llegaron frente a mí.

-¿Qué hora es esta de regresar? -pregunte viéndoles seriamente.

Se voltearon a ver, pude percibir un destello en sus ojos y una negación. Y ahí estaba acababan de llegar a la determinación que no dirían nada justo en mis narices, su maldita conexión me la había jugado de nuevo.

Comieron en silencio, esquivándose la mirada mutuamente; también caí en cuenta que sus labios estaban extraños, estaban rojos.

Me di por vencida y di por terminado el asunto sabía que no sacaría nada de ellos.
Horas después estaba limpiando la cocina cuando Bill llego sigilosamente volteando a ver hacia el estudio donde Tom terminaba las tareas, se llevo el dedo a los labios pidiéndome silencio y con un gesto hizo que lo siguiera hasta el jardín.

-Tengo que contarte algo-dijo sonrojándose.

-Ay Bill.- dije con autentico miedo no sabía que esperar- ¿Qué paso?

-Hoy… hoy bese por primera vez.- dijo sonriendo con sus ojos destellando de la felicidad.

-Ahh.- casi grite.

-No te enojes, tú dijiste que esas cosas te deberíamos contar cuando pasaran.

-Si mi amor, cuéntame. Lo siento, mama no estaba preparada para eso.- Dije sentándome con él. Hablo sin parar del beso, de su corazón latiendo fuerte, de lo enamorado que estaba y vi como sus manos temblaban.

-¿Donde fue?- pregunte tratando de llevar la conversación al punto que quería.

-En el bosque, regresando de la escuela.

-¿Donde estaba tu hermano?

-Se quedo atrás hablando con Andreas.

-¿Con quién fue Bill?

-Con …ehh.. con -sus ojos bailaban de un lado a otro, estaba buscando la mentira perfecta-Con una chica de mi grado.

-¿Cómo es?

-Mmm rubia, como de mi tamaño.

Mis ojos se desorbitaron, Bill acababa de confesarse.

-No le digas a Tom. Ya sabes él no, tú sabes él no… ha besado, puede sentirse mal.

-No lo hare.- conteste como autómata mis ojos quedaron perdidos en el horizonte.

-Hora de cenar.- grite desde la cocina con la cabeza aun dándome vueltas. Tom se había adelantado, venia solo corriendo hacia mí. Era el momento de sacarle algo.

-¿Tienes algo que contarme cariño?

-Nada.

-Tom no me mientas.

-¿Cómo haces para saber cuando algo me pasa?

-Soy tu madre. Habla Tom.

-Hoy bese.-dijo sonrojándose.

Trague en seco. Mi mente albergaba aun la posibilidad que no hubiera sido con su hermano.

-¿En dónde?- pregunte.

-En el bosque.

-Donde estaba Bill si regresan juntos.

-Se adelanto con Andreas.

Baje la mirada, estaba confirmado.

-¿Estas enojada?

-No amor. Ve a llamar a tu hermano por que la comida se enfría.

FIN FLASH BACK

Hice un poco de ruido, tome el pastel y regrese a la sala-Chicos van a matarme.- anuncie tragando en seco, no daba crédito a lo que estaba a punto de hacer.

-¿Por?- dijo Tom sin ponerme atención abalanzándose sobre su pieza de pastel y devorando un primer bocado.

-No quiero dormir en mi recámara, me trae recuerdos así que estoy durmiendo en la de Tom, e hice un desastre en la de Bill, así que van a tener que quedarse en mi habitación. Lo siento.

Bill se atraganto viendo a su gemelo.

-¿Juntos?- pregunto Tom, tratando de confirmar lo qué había escuchado.

-Perdónenme chicos, me imagino lo pesado del tour compartiendo habitaciones, bus y eso.- dije fingiendo verdadera aflicción.

-Haremos un esfuerzo por no matarnos, no te preocupes.- respondió Bill viendo a su hermano mientras este se sonrojaba y bajaba la mirada.

-Si mamá haremos un esfuerzo.- secundo Tom.

-Esta vieja se va a la cama.-anuncie retirándome.

Minutos después puedo oír sus pasos que avanzan sigilosamente hacia mi recámara.

Serie de Drabbles “Family Curse” Pt4. by Princess of Darkness

- Dile a tu hermano que lo amo.- Es lo último que digo mientras cuelgo el teléfono, el único contacto por más de seis meses con mis hijos.

“No puede hablar ahora, esta con Dave” mintió Bill, cuando le pedí me lo comunicara. ¿Acaso me tomaba por tonta? Podía oírlo cerca de Tom, la respiración entrecortada de mi hijo no me podría resultar desconocida.

Casi podía saber lo que hacían Bill estaría recostado en el pecho de su gemelo mientras este besaba sus cabellos con los ojos cerrados. Los sorprendí tantas veces así que algunas veces se asustaban otras tantas quedaban ante mis ojos impasibles.

Flashback

La inconsciencia del sueño me fue abandonando cobardemente gire sobre mí para ver el despertador eran las ocho de la noche. ¿Es este el tipo de madre que serás de ahora en adelante Simone? ¿Eres tú la que se supone que lucharía contra viento y marea por sus hijos? Me cuestionaba. Unas lagrimas quisieron empezarse a formar en mis ojos pero lo evite inmediatamente llevaba dos meses de debilidad, el divorcio había sido firmado, el dinero cada vez alcanzaba menos y me estaba convirtiendo en la peor madre que mis chiquillos podrían tener.

Había tenido dos meses para analizar qué hacer, para tomar fuerzas y para dejar de ser la cobarde que les servía de comer y se retiraba a su habitación a cada segundo. Había reflexionado lo suficiente como para determinar que ninguno de los dos tenía la culpa de nada, además eran unos niños mi morbo era el que me castigaba, ellos solo tendrían 9 años en una semana.

Baje sigilosamente buscándolos por la casa, el silencio que reinaba era demasiado extraño, mi corazón latía fuertemente y mi mente me jugaba sucio imaginado cosas realmente morbosas ¿Qué esperas encontrar? trataba de razonarme ¡Son solo unos niños relájate!

Estaban en el estudio; Bill le tiraba bolas de papel a su hermano en la cara tratando de llamar su atención. Me quede observándoles sin que me vieran.

-Ahora no.- gritaba Tom devolviéndole el papel que recién le había golpeado.

-Vamos Tomi anímate.- dijo mientras iba hacia donde su gemelo estaba sentado.

-Tengo miedo.

-Ya vas a empezar con tus miedos. ¿Y ahora qué es?

-Mamá está enojada.

-Pero no seas tonto, no es para tenerle miedo.- rio Bill asestándole un golpecito en la cabeza.

-No es eso tonto, digo mama a cambiado y no es su culpa es por papá. Lo odio.-

-No le odies, ella dijo que nunca dejaría de ser nuestro papá.

-Vez ahora el tonto eres tú le odio porque ellos mintieron siempre decían que se amaban y mira ahora, se fue. Eso es lo que me da miedo, que el amor se puede acabar.

Bill le tomo la mano a su hermano y yo me precipite en el estudio no quería ver más consuelos de uno hacia el otro ¿Para qué diablos estaba yo entonces?

–Chicos- le llame interrumpiéndoles – Vengan con mamá un momento por favor. Tomé a cada uno de la mano e iba yo en medio como tantas veces que íbamos al parque.

-¿Estamos en problemas?- se apresuro a Bill a preguntar.

-No amor-

-¿Entonces?-inquirió Tom.

La mente me daba vueltas de arriba para abajo no sabía por dónde empezar. Los subí al auto y fuimos a la pizzería del centro, me gaste el ultimo dinero que tenia ahorrado pero fue el dinero mejor gastado en mi vida. Comidos y reímos como hace mucho tiempo no lo hacíamos juntos. “Hicimos las paces en silencio”

Salimos del lugar y antes de subir al auto no aguante más.–Lamento que mamá se haya portado mal estos días-dije por fin disculpándome.

Bill me dio esa sonrisa tan tierna a la que estaba acostumbrada –Ya no importa, él se fue nosotros estamos aquí –

-Sí, además nosotros somos dos, tienes el amor de dos- me razono Tom. –se abrazaron por largo rato a mi cintura. La inocencia de mis niños me tranquilizo de momento. Ya de regreso a casa iban jugando y gritando en el asiento de atrás, esos dos meses no les habían dejado huella y nunca más los volverían a mencionar los niños eran dulces y sin rencor, a todo esto el problema lo había tenido yo.

-¿Vamos a dormir todos juntos?- propuso Bill y un “Siiiiii” a gritos de Tom corriendo escaleras y por primera vez en mucho tiempo sonreí de felicidad, habíamos vuelto a la normalidad.

-Voy a tardar un poco –grite desde el andén de las escaleras. Fui a la cocina y me bebí un café caliente, estaba ansiosa por seguir viviendo ese día, desde que eran pequeños acostumbrábamos a dormir juntos los sábados por la noche, despertábamos tarde hacíamos juntos el desayuno e íbamos a ver a los abuelos, si Los Kaulitz estábamos listos para enfrentar lo que fuera.

Apague las luces y subí probablemente ya estarían en mi habitación, me asome en silencio, la escena que vi me enterneció Bill estaba recostado sobre el pecho de Tom y este le acariciaba el cabello y tenía los ojos cerrados.

Termine de entrar en silencio pero Tom abrió los ojos confundido estaba adormitado, trato de levantarse se lo impedí- Deja amor, tu hermano está durmiendo y lo despertaras.- instruí; me acerque hacia su lado de la cama y acaricie sus rastas hasta qué el también cayó en un profundo sueño.

Serie de Drabbles “Family Curse” Pt. 3 by Princess of Darkness

“Quítate los pantalones para Tom, no seas tímido” fue la voz saliendo del televisor que hizo el plato de mis manos cayera al piso destrozándose. -¿Qué mierdas fue eso? –grite descontrolada.

Gordon viene hacia a mí le evito la mirada ¿qué le diré esta vez?

-Dijeron algo de los chicos.

-Nada- digo levantando la porcelana rota.

-Simone, hemos tenido esta conversación mil veces Bill no es gay y Tom mucho menos un promiscuo, confía en los chicos que criaste.

-No dijeron nada de eso.- Y claro que no habían dicho nada de eso, Tom ya ni siquiera mentía respecto a sus aventuras de una noche. -¡Tengo una vida! ¿Lo sabes? Los amo, pero no estoy pensando en ellos todo el puto día, y no soy tan tarada para tragarme lo que diga RTL.

-¿Entonces?

- Entonces ¿qué? Solo necesito estar sola un minuto.

-Haz lo que quieras.-grita enfadado tomando las llaves del auto alcanzando la puerta principal; y ahí va otro sábado que gastaremos él en un bar y yo atrincherada en mi recámara.

¿En realidad amo a Gordon o fue solo un tipo que agarre para tener un escape de todo aquello? me pregunto metiéndome a la tina.

La imagen de Tom en ese programa me tortura, su rostro teñido de rojo y su sonrisa de niño perdidamente enamorado no había cambiado ni un poco a travez de los años su amor por Bill solo crecía.

“Quítate los pantalones para Tom” -En que mierdas estas pensando.-dije en medio de un sollozo tapándome la boca, no era la frase; era la expresión de su rostro la que me seguía golpeando.
Prometí protegerlos y lo hare; Dios sabe que lo haré.

Pero que tanto puedo confiar en mí, que tanto puedo juzgar a quien no les comprenda si yo misma en el proceso cometí muchos errores y los lastime de muchas maneras.

Flashback

Tom entro corriendo de la escuela, tiro su back pack en el sillón, me alcanzo en la cocina y se abrazo a mi cintura. Le di un suave golpecito en su cabeza a modo de saludo, sin tan siquiera agacharme por el beso que sabia me quería dar.

No quería verle una batalla se libraba, en mi mente Tom había iniciado todo esto, sus tontas preguntas de amor y su estúpida confesión. ¿Por qué Tom? ¿Por qué quieres matar a tu madre y condenarte el resto de tu vida? Eran los reproches que se disparaban una y otra vez en mi, mientras mi pequeño no se soltaba de mí…Bill entro un poco después.

-Hola.- Fue su saludo escueto. Entre Bill y yo había una relación demasiado extraña algo que no cambiaria con los años, podíamos hablar horas y reírnos; él me entendía, sabía que yo estaba siendo fría con ellos deliberadamente, él lo sentía.

Bill no era el tipo de niño que me iba a abrazar hasta que me calmara, o qué me iba a buscar la mirada y sonreírme como lo hacía Tom por más que yo no le devolvía ni un gesto en los últimos días. No señor Bill me iba a devolver la frialdad por los dos.

-Tom- grito llamando la atención de su hermano.-Vamos a lavarnos las manos- ordeno.

¿Cómo podía ser tan fría? Me reprochaba mientras servía la comida y veía la imagen de mis hijos que rebosaban inocencia, vamos Simone son solo unos bebes me reprendía. No podía seguir así, no tenía pruebas de que algo estuviera pasando. Nada más allá de la mutua confesión de amor que semanas atrás había presenciado.

Comían en silencio y yo ni siquiera quería romper el hielo, no les dirigía la mirada ni un instante mi conciencia peleaba contra mi razón ¿No era yo acaso quien los defendería de lo que viniera? Esta última reflexión me hizo levar la mirada y observe por largo rato a Bill quien comía de lo mas incomodo lo podía notar.

Luego vi a Tom que comía rápidamente sin despegar los ojos de su plato y en ese preciso instante subió la mirada y se topo con Bill viéndole. En su rostro apareció lo que hasta el día de hoy no soporto de Tom, se sonrojo, una risita nerviosa le invadió y bajo la mirada.

-Tom estate quieto, estas comiendo- le grite

-Lo siento.- fue su voz disculpándose la que me partió el corazón.

-No lo sientas, solo no lo hagas- dije tratando de controlar el tono de mi voz.

-¿Qué fue lo que hizo?-pregunto Bill en un tono retador.

-No te importa, es con tu hermano no contigo.

-Difícil separarnos -fue su comentario tan fuera de lugar.

-Levanten la mesa y laven los platos me voy a recostar un instante-les instruí.

Tom era la dulzura personificada él no se daría por vencido conmigo lo sentía correr tras de mí. Cerré la puerta. Daba golpes insistentemente –Mamá ¿puedo entrar?-gritaba una y otra vez. Yo fingía no escucharlo.

De pronto la manecilla de la puerta giro y entro corriendo. Traía su cera en la mano, quería contacto quería solo un segundo con su madre, no era que sus rastas necesitaran ser enceradas.

-Ahora no.- le respondí dándole la espalda.

-Por favor- dijo moviéndome insistentemente.

-AHORA NO TOM-grite perdiendo el control parándome frente a él. Nunca olvidare la expresión de su rostro y un par de gruesas lágrimas corriendo en sus mejillas.

Pero menos olvidare la expresión de odio en Bill que estaba tras él, y sin quitarme los ojos de encima tomo la cera del mano de su hermano y dijo -Yo lo hare Tomi, no puede ser tan difícil.

-Bill ¿podrías tan solo comprenderme? –le pedí tomándole del brazo. Este se zafó como que lo hubiera tocado el mismo demonio. -Lo hare, si tú lo haces.- fue su respuesta. Mientras abrazaba a Tom refugiándolo contra sí.

-Tom hijo- dije agachándome hacia él Bill interpuso una mano entre Tom y yo, moviendo su rostro en negación- No lo hagas.

Serie de Drabbles “Family Curse Pt.2″ by Princess of Darkness

Simone

Cada vez los recuerdos son más vividos y regresan golpeándome los sentidos. Esta angustia me carcome cada día más, porque a cada segundo veo como nada les importa ya.

“Te ves cansada” afirma Bill cada vez que vienen a verme. “Deberías relajarte un poco, ya ni siquiera vivimos aquí” apunta Tom dejando las maletas en el vestíbulo, mientras deposita un beso en mi mejilla. Si ellos supieran qué es ese punto de verlos correr por el mundo, lo que me mantiene con los nervios a flor de piel.

Al principio les seguía los movimientos por el internet, poco después me rendí; miles de comentarios hirientes de las dos extensiones de mi corazón bastaron para hacerme un poco más vieja, más amargada.

Cuan vieja me podía ver más que mi madre me preguntaba a diario contra el espejo, mi vanidad se había ido a la basura todo el tiempo pensaba en ellos y en qué diablos haría para de una buena vez hablarles claro. Ahora sigo aquí sentada recordando esos momentos que más duro me han golpeado y que más enternecieron mi corazón.

-Vine cuanto antes- anunciaba mi madre ese medio día de hace unos años atrás.

-Gracias mamá.

-Qué tienes querida, que ocurre -decía una y otra vez tratando de detectarme con su mano en mi frente fiebre.

-Migraña-justifique inmediatamente.

-Simone, no me mientas. Seré vieja pero no estúpida, no me subestimes al fin de al cabo soy tu madre.

-Perdón; es algo que tengo que solucionar sola.

-Lo extrañas ¿cierto? Sigues tan enamorada de él como el primer día.- dijo tendiéndome una copa.

-¿De qué hablas?

-A Jörg. Necesitas un hombre en tu vida, alguien que no te haga sufrir como ese idiota. Odio que todavía se vean. Hay un puto divorcio de por medio Simone no juegues con fuego.-casi gritó.

-Jörg no tuvo la culpa de nuestra separación ¿Queda claro? –dije pero mi voz se quebró.

Aún al día de hoy no culpo al amor de mi vida de habernos abandonado; Dios sabe que si yo fuera solo un poco menos “madre” también hubiera huido. El no podía soportar lo poco que sabía, que intuía. Estar cerca de ellos es simplemente absorbente y doloroso. Se fue a tiempo pensé en ese momento Jörg no hubiera soportado lo que yo tuve que presenciar esa mañana.

-Compréndeme Simone nunca se deja de ser madre.-se justifico limpiando mis lagrimas.

-Dímelo a mí.

-Fueron ese par de mocosos- dijo fingiendo protegerme de ellos.

-Son solo traviesos, no un par de demonios indomables- puntualice mintiendo claro que si jamás dejaría que nadie los tocara no a partir de ese día, no con lo que sabía.

- Era broma amor.-dijo tomando mi rostro con ternura. Como habría querido refugiarme en ella, pero eso nunca iba a pasar.- Vas a subir te darás un baño tibio. Luego te tomaras un par de copas y te meterás a la cama. Yo atenderé a los chicos, no tienes por qué salir de ahí hasta mañana, los dejare en la cama.

El baño solo sirvió para despejarme la mente y lo que menos necesitaba era pensar. Recurrí a la botella de vino y empecé adormitarme era casi una diabólica danza entre la realidad y el sueño.

El recuerdo de lo sucedido esa mañana me golpeó; me vi de nuevo corriendo hacia el primer piso cuando un morbo me hizo esconderme tras la puerta al oírlos venir por el pasillo, vi por la rendija Bill tomando por los hombros a su hermano mientras lo estrellaba contra la pared aprisionándolo con su cuerpo, evitando se le fuese a escapar. –Di lo que querías decirme.-

El rostro de Tom se tiño de rojo y sus ojos temblaron ante la mirada de su hermano y bajo la vista.-Aquí no.- era el susurro de Tom.

-No seas cobarde mama está abajo.

-Bill no puedo decírtelo, no ahora, no aquí.

-Tom no seas niña.

-No me hables así.-casi le gritó molesto sin verle a los ojos, podía sentirlo Tom quería llorar.

-No vayas a llorar Tomi solo fue un decir.- se disculpó Bill soltándole.

-Lo sé. ¿Pero por qué todo tiene que ser como tú digas?

-Por que soy el único que dice las cosas que ambos queremos, ahora Tom habla o te juró que no te
vuelvo a dar la oportunidad que me lo digas.

Tom le dio la espalda, apoyo su cabeza contra la pared y vio al piso. Emitió un sinfín de sonidos inentendibles tartamudeando, por fin aclaro su voz y dijo –Que… te amo de todas las formas que mama me explicó y si pudiera inventar alguna otra, también lo haría- dijo sin tan siquiera respirar.

-Mierda.- mascullo Bill apoyando su propia cabeza contra la pared junto a su hermano– Es bueno que de vez en cuando tú digas lo que ambos queremos- dijo mientras le tomaba la mano.

Un grito quiso salir de mí, pero lo ahogue justo a tiempo cuando los vi, pegar sus cuerpos y descansar sus cabezas sobre el hombro del otro. Qué derecho tendría yo en interrumpir, gritar ó pedir explicaciones de algo que se percibía tan puro, tan sagrado.

Serie de Drabbles “Family Curse” Pt.1 by Princess of Darkness

SIMONE

Siempre supe que había algo mas allá; el dolor que me pudo causar al principio solo se transformó en una especie de asco y decepción a través de los años en un constante reproche de ¿Qué hice mal?
Ahora trato de reconfortarme nadie puede venir a decirme que no he estado allí, vi su primer beso y supe cuando oí gemir a mis hijos detrás de la puerta de su habitación el día que sellaron en un pacto su amor.

¿Desde cuándo aprendí a quedarme callada? No lo recuerdo con exactitud, todo crecía a pasos agigantados ante mis ojos. Eran unos bebes apenas cuando supe que no tenía cabida en medio de ellos, cuando mi frustración se hizo mayor al saber que no podía ni siquiera calmar el llanto de uno de ellos como lo hacía su gemelo tan solo tomándolo de la mano. ¿Cómo se puede sentir una madre? Que sólo parió y el resto solo sirve de compañía.

Recuerdo aún claro.

—¿Mamá qué es el amor? —Preguntó Tom, después de cumplir nueve años; hablamos por media hora del asunto, mucho más de lo que solían durar nuestras conversaciones estaba sentado en mis piernas concentrado en cada palabra que emitían mis labios, su rostro dulce me evocó la inocencia de su ser.

Le expliqué del amor de hermanos en mi mente eso lo tenía que dejar claro como cada uno debía seguir su camino y estar siempre para el otro siguiendo su propia vida, del amor de familia, y del amor que se supone nos debían tener a su padre y a mí, el amor de amigos y por ultimo deje el amor de pareja con palabras dulce y no menos adecuadas para un niño pequeño.

Tom se paró de mi regazo tenía el cabello un poco parado se lo estaba dejando crecer para tener rastas —Pensaré en eso—. Anunció abandonando la habitación.

Un mes después volvió a mí con su bote de cera ya habíamos empezado a darle forma a su cabello, era un niño demasiado coqueto para mi gusto, pero al mismo tiempo tenía toda la casta para convertirse en un hombre atractivo para las mujeres lo cual por momentos me llenaba de tranquilidad.

Pasó chupando sus labios mientras yo le enceraba su cabello, sus ojos danzaban evitando los míos contra el reflejo del espejo. —¿Tienes algo cariño?—. Pregunté tratándolo de sacar de su silencio.

—Sí, sabes le expliqué a Bill.

—¿Qué cariño?

—Lo del amor él era quien quería saber.

—¿Por qué no me pregunto él?

—Yo ya lo había hecho ¿cuál es la diferencia?

—¿Qué paso entonces? —pregunté, fingiendo indiferencia.

—Ya sabes se puso con sus cosas, dijo que ha de ser muy triste no ser nosotros.
-No entiendo.

—Tú dijiste que el amor se divide en varias cosas ó formas: familia, padres, hermanos, amigos y novios ¿cierto?

Asentí confundida.

—Bueno estábamos hablando de eso y pensamos que ha de ser horrible cuando tienes que dividirlo de esa forma.

—Vamos cariño es natural todos vivimos así.

—No mamá, no sabes lo increíble qué es cuando puedes querer a la misma persona de todas esas formas que dijiste. —dijo bajando la mirada del espejo.

¿Había sido esa una confesión? me traté de razonar tragando en seco.