“Trick´s”
Cap. 9 by Motlib
De verdad, se agradecía poder estar en un hotel, reposar en una cama cómoda, con habitaciones amplias, con el servicio a la puerta era casi el paraíso. Aunque David aún sentía temblarle el corazón al recordar los ojos llorosos de Bill cuando les asignó las suites a los gemelos, separadas y bien lejos. Sabía que Bill pensaba que David los estaba castigando, y a la vista de todos simplemente no tenía lógica alguna la decisión tomada por el manager. Ni siquiera Natalie lograba descifrar el motivo para que él hiciera algo así. David por su parte juraba y se justificaba que estaba salvando la paz mundial con aquella decisión. Mantener a Tom relativamente lejos de su gemelo, impediría alguna catástrofe, evitando que el vocalista descubriera la flagrante traición de su novio.
Por otro lado, le estaba molestando cada vez más la actitud enfadada de Georg, en cierta forma incomprensible, teniendo en cuenta que el manager le estaba facilitando la vida al permitirle el acceso libre a Tom. Si a esto le añadía la mirada de reproche de Dunja, pues se hacía bastante estresante el cuadro. Sin embargo, el manager agradecía que la productora no le hubiera dicho nada, por lo menos verbalmente, aunque sus ojos llamearan en su contra.
Nat, la rubia, era cuento aparte. Se había encerrado en el baño de un portazo, y de ahí no había salido en una hora.
Antes de entrar le había escupido casi en la cara —¡Quién te entiende!, ¡después de quejarte tanto, y decir que Bill es tu favorito, ahora no te cuesta nada lanzar a Tom a los brazos de Georg! —y desapareció tras la puerta.
El manager por ahora resopló, si su novia no quería entenderlo , allá ella, él tenía otros asuntos que atender —tengo una conversación pendiente con esos dos —se dijo, y salió en su busca.
El pasillo le quedó corto en relación a su mente que iba más rápido que sus pisadas, dio dos golpes en la habitación que Georg debería compartir con Tom según sus órdenes, y para su sorpresa sólo el de trenzas estaba ahí.
—¿Y Georg? —inquirió repasando con la mirada la recámara.
—No está…
—Mejor así.—le acotó David, su mente se convirtió en un festín de recuerdos, por segundos pensaba en la felicidad de los Kaulitz, y por otros el recuerdo de los gemidos de Tom estando con Georg, negó con el rostro mientras trataba de controlar la ira que crecía de nuevo dentro de él.
—Pensé que querrías hablar con los dos. —comentó el muchacho acercándose al manager ofreciéndole una cerveza.
—No, es contigo con quien debería haber hablado desde el principio.—Acortó el espacio entre su cuerpo y el de trenzas. —Te voy a arruinar tu fiestecita mocoso.—dijo pausadamente.—Georg es de lo peor ¿pero tú? Tom, tú…no hay palabra que alcance para describir tu cara de borreguito mimado, pero debajo de todo ese disfraz eres un…
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