-Lo hiciste otra vez.
-¿Eh? -Bill no se molestó en levantar la vista de la revista de autos que estaba leyendo.
-Sentarte muy cerca de mí -dijo Tom exasperado.
-Estás visitando esa página de nuevo, ¿no?
Esta ocasión, Bill sí centró los ojos en su hermano. Tom tenía el ceño fruncido y sus labios estaban hechos una fina línea mientras su vista estaba pegada con goma a la pantalla de su laptop.
-Mierda, Tom, ya basta.
-¡Pero en serio! -exclamó, girando la computadora para que Bill también la viera. En ella había una imagen de grandes proporciones de Tom y Bill violando en todo aspecto eso conocido como espacio personal.
-No es como si planeáramos fríamente qué tan cerca nos vamos a sentar y… ¡Oye! Esa vez tú fuiste el que se sentó cerca de mí.
-Esto no tiene importancia -se defendió Tom, teniendo la frescura de encoger los hombros. Bill rodó los ojos.
-Como te decía, esas aproximaciones son naturales… ya sabes, la gravedad, nuestra gravedad nos atrae. –Bill sacó la lengua-. Y a la mayoría le parecen “monas”, así que déjalo ser.
Como Tom no parecía convencido, añadió-:
Si cierras la computadora y vienes aquí podríamos pasar unos minutos de calidad antes de ir a dar esa entrevista.
De más está decir que la computadora fue cerrada, ya que si era Bill el que iniciaba los “twin times”, era casi seguro que acabaría obedeciendo cada pequeño capricho de Tom, incluso los que le hicieran maldecirse por dentro por haber salido con la idea.
*-*-*-*-*
-Puta, mierda, joder…
Con un suspiro, Bill aplastó el cigarro que tenía entre los dedos contra un cenicero, sabiendo que no iba a disfrutarlo.
-¿Qué ha pasado?
Tom estaba nuevamente con la computadora abierta y encima de las piernas. Genial.
-¿Sabías que ellas notaron lo del anillo ese? Y antes que preguntes te digo para no tener que golpearte. Me refiero a cuando nos encerramos en el baño de los Comet, ya sabes, para… “buscarlo” -hizo las comillas en el aire- y con guardias flanqueando la puerta del baño.
Bill no quería saber detalles, pero con pereza dejó su posición y se sentó al lado de su gemelo.
-Tom, eso es español. ¿Cómo diablos sabes lo que dice?
-Traductor, duh.
Bill estaba por decir algo como “sabes que los traductores no son fieles” pero se lo ahorró, sabiendo que sería inútil. Viendo que Tom seguía copiando y pegando frases en el traductor, apoyó la cabeza en el hombro de este y cerró los ojos.
-¿Qué dices qué saben del anillo? -preguntó sin haber prestado verdadera atención al inicio.
-Los rumores de que nos encerramos para buscar el anillo que perdiste llegaron a ellas, y que pasamos largo rato en el baño buscándolo. Y más porque cometiste la estupidez de usarlo justo para el evento siguiente, ¿recuerdas?
-Hey, no me digas estúpido. Ahora apaga eso y vamos a dormir, Tomi.
Tom conocía ese tono, una mezcla de seriedad y broma a la que no era conveniente decirle no. Susurrando un “como sea”, cerró su portátil y abrazó a Bill, entrecruzando sus piernas.
*-*-*-*-*
Todo eso había comenzando hacía un tiempo.
Su management siempre estaba al tanto de las páginas en internet con más conglomeraciones de fans, teniendo una lista actualizada y sin importar el idioma o la temática.
Desde un inicio, de los cuatro Gustav había sido el único que le había prestado verdadera atención a esa lista, buscando incluso que le remitan las actualizaciones y curioseando hasta el cansancio.
“Eso es porque tú y aquí Günther… ¿o era Gregor?, ni sé, casi no existen”, se había burlado una vez Tom.
Gustav ni se había molestado en contestar porque, básicamente, era verdad. Los gemelos representaban más del 95% appeal de la banda y, por ende, el mismo porcentaje estaba dedicado a ellos.
Una tal tokiohotelfiction.com había sido la que primera entre la lista de la que Gustav había comentado una vez durante un backstage, minutos previos a un concierto en (ni ellos mismos sabían qué parte de) Francia.
-Cientos y cientos de fanfictions sobre twincest -había dicho Gustav, baquetas en mano.
-¿Fanfi… qué? -preguntó Georg.
-Historias de fans con nosotros como personajes. En especial de Tom y Bill -explicó el baterista.
-En el foro oficial de la banda también hay fanfics de mí y Bill -se obligó a decir Tom casualmente-. ¿Pero una página dedicada a eso y que sea tan grande para que el management sepa de ella? Vaya.
-¿Tú sabes sobre eso?
-Sep, intento mantenerme cerca de los gustos de mi público, ya sabes.
-Idiota -resopló Georg.
-El único y el mejor -dijo, enfatizando sus palabras con una ceja alzada. Pero en sus ojos no estaba el mismo brillo de siempre, el único que pudo notarlo fue Bill.
Georg comenzó a reír y Gustav puso los ojos en blanco. Tom apretó el brazo de Bill sin disimulo.
Todo el asunto twincest había nacido casi al mismo tiempo que la banda, pero nunca había sido comentado, mucho menos con soltura. Bill sospechaba que era porque, después de todo, involucraba una relación sentimental, inmoralidad, blablablá y sexo entre su hermano y él.
-Es raro -había dicho Georg finalmente, la risa ya muerta- que las fans alucinen con ustedes dos juntos… si los conocieran como son en realidad…
-Una fantasía es una fantasía -intervino Gustav.
La conversación no había ido más lejos porque se había anunciado que tenían que salir al escenario. Gustav y Georg se adelantaron, y Tom quedó unos pasos detrás, acompañado por Bill.
-¿Estás bien? -había preguntado Bill. Tom asintió y cuando su gemelo depositó un ligero beso en su mejilla, sonrió.
*-*-*-*-*
Georg y Gustav seguían de fiesta en un club local, por lo que se hallaban disfrutando de la compañía del otro. Estaban acurrucados en la litera de Bill, hablando sobre nada en especial.
-Pasa que no me gusta darles pruebas de lo que pasa entre nosotros -comentó Tom al cabo de unos minutos de silencio. Bill asintió en la oscuridad, sabiendo a qué se refería.
Siempre, eventualmente, acababan hablando de ese tema.
-Pero no puedes evitar que seamos como chicles masticados que adhieren a la ropa del otro.
Tom soltó una carcajada; una pequeña broma era fue suficiente para que al ambiente se aligerara.
-¿Pero qué más quieren ellas? Le damos das motivo para vivir… ¿y podemos dejarlas de denominarlas “ellas”, como si fueran un ente? Es raro.
Bill, que estaba enfrentando la pared, se las arregló para girar y quedar cara a cara con Tom.
-Es que, Tomi, sí son un ente que se alimentan de cada pequeño descuido, como cuando a Gustav se le escapa que compartimos habitación o nos pegamos en los sillones y los eventos, habiendo un espacio inmenso para estar separados uno del otro. O te canto y parece que las fans y sus gritos atronadores desaparecen, o…
La seriedad con la que Bill hablaba, lejos de atemorizarle y hacerle estar de acuerdo, le hizo soltar otra carcajada.
*-*-*-*-*
El “trauma” dejado por tokiohotelfiction fue superado con cierta facilidad, y un año y unos meses más pasaron sin que Gustav hiciera comentarios sobre en qué sitio de internet se reunía una gran proporción de fanbase, pero entonces había venido el desastre.
Esa noche se encontraban pasando el rato en la habitación de Georg. Estaban por llegar al fin de una mini-gira y la mañana siguiente la tenían libre, por lo que tanto los gemelos como el bajista estaban compartiendo anécdotas graciosas mientras bebían vodka. Gustav se hallaba un poco apartado, revisando su mail.
-Adivinen qué acabo de ver.
-Dudo que sea importante, Gushtel.
Gustav se acercó y puso su portátil de modo que estuviera a la vista de todos. Era una secuencia de screencaps de una entrevista reciente que habían dado, y en ellas se veía cómo Tom se había quedado embobado observando a Bill mientras este hablaba, hablaba y seguía hablando.
-Woah, vaya miraditas de fangirl.
-¿Qué mierda es eso? -había preguntado Tom.
-Y eso no es nada -dijo Gustav, ignorando la pregunta-. Esta página está llena de cosas como esta, fotos gigantescas de ustedes dos pegados a las cadera del otro y dibujos, y videos de fans, y animaciones y millón de cosas más. Es como una concentración bárbara de cosas sobre ustedes demostrando que son amantes.
-Está en español -observó Bill.
-Sí, pero aparte de lo visual, el nombre está claro: twckaulitz.com.
-¿Twc? -Georg tenía una ceja enarcada.
-Hobbit, no te hagas el tonto. Twc por twincest.
Tom había soportado unos cuantos minutos más de conversación, y que sus amigos y hermano vieran algunos dibujos y fotomontajes antes de decir que estaba cansado y se iba a su habitación. Bill no esperó para darle alcance.
-¿Estás bien? -interrogó, entrando al cuarto a oscuras.
La ropa de Tom estaba a pie de la cama y pronto la de Bill se unió, gateando hacia otro chico y pegando su cuerpo al de él, ambos solo en bóxers.
-Me pone nervioso, Bibi.
-¿Por qué? -Su pregunta era estúpida, lo sabía a la perfección, pero creía que si Tom lo hablaba se sentiría mejor.
-Porque está bien con nosotros, que estemos juntos y todo eso. Pero si ni siquiera confiamos en Gustav y Georg, que un montón de desconocidos crea que nos queremos como una pareja y reúnan… pruebas, me hace sentir mal. ¿Te imaginas que diría mamá? Oh, mierda, todas las entrañas se me revuelven de solo pensarlo.
Y las entrañas de Tom se habían revuelto todavía más cuando al día siguiente se había despertado temprano y había revisado exhaustivamente la mencionada página. Al Bill abrir los ojos, Tom llevaba más de una hora con la computadora prendida.
-¿Qué haces?
-Tenemos que ser más discretos -había declarado-, y debes dejar de clamar que somos almas gemelas.
*-*-*-*-*
Obviamente, no había resultado ni resulta ni podrá resultar jamás. Ni por asomo. Porque lo que sienten se le sale por los poros y actúan por instinto, su lenguaje corporal evidenciándolos y “vendiéndolos” en prácticamente todas sus apariciones públicas.
*-*-*-*-*
-¿Sabes qué? A veces se siente bien que allá afuera existan personas que apoyan lo que sentimos, aún si no saben si es realidad…
-Estoy de acuerdo en algo, aunque no en lo otro -dijo Bill, pegando sus labios a los de Tom por un segundo, y sonriendo.
-¿A qué te refieres?
-Ellas saben que es verdad…
-fin-
me gusto, siempre me he preguntado si ellos entran a ver paginas de twc por curiosidad, aunque bill ha dicho que ya ni ven sus entrevistas y menos las cosas que hacen sus fans para autoprotegerse, pero quien sabe….. la curiosidad mato al gato, no? y me gusta como describes lo que podria ser su opinion sobre las paginas como twckaulitz.
Vaya
abordar directamente la pagina con visitas diarias de Tom estubo genial
se imaginan que asi fuera? o.O
Genial!! yo tbn me pregunto si ellos se tomarán tiempo de revisar blogs twc jejeje…
claro q si, es q cuando se les acaban las ideas, vienen aqui por maS!!
muy buena historia!
Me encanto la idea de tu historia!!
Tom “adicto al twc” Kaulitz ^^
Suerte en el concurso!!!
Me gustó la “irónia” de la historia. Buen fic.
Me gusto mucho tu versión de Tom, Tom buscando y viéndo twincest casi en todos lados ponen a Bill como el curioso con los sitios. Me gusta que llames ente a las administradoras del blog.
MORIREEEE!
Aww♥, amé toda la historia.
Ojalá ganes.