Este fic lo escribí basado en un vide que vi hace un año atrás (sii ya llevo un año escribiéndolo) y hasta hoy me di el chance de publicarlo para obligarme a seguirlo.
No lo he conseguido, ya que para escribirlo necesito estar realmente triste y ultimamente no lo he estado (digamos que eso es bueno) aunque aveces tengo mis arranques o más bien mis cuadros depresivos pero no me dan ganas de escribir.
Este fic va dedicado a muchas personas, Vanek, Moon, Graziella (que fue la que me impulsó en un inicio a escribir el fic), mi hermanita hermosa Mía, mi Mafe que me ayudó con una parte dentro del fic, mi Andy hermosa por supus y a Ale que me ayudó a buscar la canción de uno de los vides del primer cap.
Pero sobre todo, quiero agradecerle a la chica del video Sapphirehp ya que por ella estoy escribiendo el fic. Este es el video y el trailer de mi fic Into the Night
Sapphirehp: Hey baby, thank u so much for let me use your video for my fanfiction, really. This fic it’s for you honey and I keep my promise I’m going to translate it into English just for you.
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Into the Night
“Esta situación puede conmigo. No logré soportar el dolor de perderte. Dos veces te perdí, pero solo una vez volviste a mí.
¿Cuánto tiempo tendré que esperarte? ¿Cuándo volverás por mí? ¿Qué fue lo que hice para que te separaran de mi lado? ¿Amarte? ¿Tan malo es lo que siento por ti? Porque aún lo siento, aún siento este amor que me quema por dentro.
El tiempo podrá pasar, pero sigues viviendo en mí. Me diste la mejor noche de toda mi vida, volví a estar entre tus brazos, volví a sentirme vivo, en otras palabras volví a sentir.”
Que haces cuando toda tu vida cambia de un momento a otro, cuando todo lo que conocías no es ni la cuarta parte de lo que una vez viste, cuando amaste a esa persona y no pudiste decírselo.
Que haces, cuando la muerte cambia todo en ti…
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Capítulo 1
— Bill ¿estás listo? – dijo Georg esa noche que auguraba ser larga y triste.
— Ya casi, solo me faltan un par de cosas – replicó Bill desde la cocina.
— ¿Qué tanto haces Bill? – indaga Gustav mientras entra.
— Estoy terminando el postre favorito de Tom…
— Hablando de él ¿No debería estar acá ya? – pregunto Georg observando su reloj.
— Si debería, seguro tuvo que esperar a que mamá tomara el tren de regreso, sabes que ella odia volar.
— Si – dice Gustav acomodándose en el desayunador - Esperemos entonces, debemos celebrar otro lanzamiento de video – sonríe mientras se frota las manos con emoción.
— Si y creo que este será el favorito para muchas de las fans – termina Georg
Mientras en la estación de trenes había un revuelo increíble, la vía estaba cerrada uno de los trenes había colapsado y habían muchos heridos.
— Bueno, parece que no me podré mover de acá hasta mañana – dice Simone tomada del brazo de su hijo mayor.
— ¿Qué dices? ¡Eso jamás Simone Kaulitz! Vamos a la casa, hay habitaciones de sobra para que pases la noche con nosotros mamá.
— No mi niño – le acaricia su mejilla – es mejor que me quede acá, mañana tienen muchas cosas que hacer, su agenda está demasiado apretada. Es mejor que espere acá. Igual me puedo quedar en un hotel.
— No mamá… – Piensa unos minutos, quiere llegar y decirle todo a Bill, quiere tomarlo entre sus brazos y decirle cuánto le ama, pero no puede dejar a su madre sola en la estación – Vamos te dejaré en casa, serán un par de horas nada más.
— ¿¡Qué!? No Tom… – niega con su cabeza – Mañana debes levantare temprano. No puedo permitir eso.
— Mamá no seas igual que Bill, deja de ser tan cabeza dura, dale, vamos yo te llevo – sonríe.
Simone se da por vencida ante esa hermosa sonrisa. Ya sabía por qué las chicas adoraban a su pequeño hijo.
Caminaron hacia el auto y se encaminaron hacia Leipzig. Sería un largo camino, pero con su madre al lado el rato se le hacía muy ameno.
En menos de unas horas Simone Kaulitz ya estaba en su casa.
— Llama en cuanto llegues Tom.
— Si mamá… – dice un poco molesto.
— Tom Kaulitz – eleva la voz un poco – te hablo enserio, ya es muy tarde y hay mucho peligro en la calle. Cuídate corazón ¿Si?
— Está bien… – dice sonriendo – Te llamaré en cuanto llegue.
— Llama a tu hermano, debe estar preocupado.
— Lo sé – sonríe – lo siento.
Volvió a tomar el camino hacia su felicidad. Su amado hermano lo esperaba y el estaba ansioso de poder decirle todo lo que sentía, no podía reprimirse más, debía ser valiente y afrontar lo que se vendría. Porque algo muy dentro de sí le decía que su hermano sentía lo mismo.
Las horas pasaban y Tom no aparecía, estaban un poco preocupados, ya que él nunca tardaba tanto.
— Voy a llamarlo, esta angustia no me deja tranquilo – dijo Bill mientras caminaba hacia la sala.
Antes de que pudiese marcar, su móvil estaba comenzando a sonar, su hermano, lo que más amaba le estaba llamando. “Me habrá sentido, habrá sentido mi preocupación…”
— ¡TOMI! – Dice Bill en un grito ahogado – ¿Dónde demonios estas? Me tienes preocupado…
— Tranquilo Bill, ya voy de camino, tuve que ir a dejar a mamá hasta la casa, el tren se descarriló y sabes lo que mamá odia volar.
— Bueno, está bien – dice Bill un poco triste.
— Llegaré a tiempo Bill, sabes que nunca te dejaré solo…
— Lo sé Tomi. Te quiero…
— Yo también te quiero Billi…
La llamada termina, algo dentro de Bill sigue dándole lata, sabe que algo malo está por suceder. “Deja de pensar en estupideces Bill Kaulitz, nada va a pasar”. Se retaba a sí mismo.
— ¿Y? ¿Qué dijo Tom? – pregunta Georg mientras se come un pedazo de lechuga que había en un tazón.
— Ya casi viene, tuvo que ir a dejar a mamá. Algo pasó con un tren entonces se la llevo. ¡Deja de comerte eso Geo! Es para la cena…
— Si es que tenemos cena – dice Gustav sonriente – al paso que vamos, Georg acabará con todo.
Los tres amigos comienzan a reír. Solo esperaban al mayor de los Kaulitz para el gran día, la premier de su tercer video.
Tom termina la llamada, una sonrisa dibujaba su rostro. Ansiaba llegar y poder ver a Bill.
“Ya casi llego Bill, espera un poco más mi amor, hoy te diré todo, no me importa nada, hoy te diré todo lo que siento por ti…”
Tom venía absorto en sus pensamientos, que no se percató del auto que venía directo hacia él. “Bill” pensó para sí mismo. Trató de esquivarlo, pero la velocidad a la que venía hizo que perdiera el control de su auto. Este dio vueltas aparatosas sobre la carretera, su cuerpo salió por el parabrisas.
Su cuerpo inerte yacía sobre el asfalto de esa carretera. Tratando de respirar, aún seguía vivo, pero el dolor que sentía en su cuerpo hacía que sus fuerzas se fuesen perdiendo poco a poco. Sus ojos color avellana, abiertos de par en par miraban hacia el infinito y lo único que pudo dibujarse en ese cielo oscuro fue el rostro sonriente de su hermano, el cual no dejó de mirar hasta que sus ojos fueron cerrándose poco a poco.
Bill estaba poniendo todo en su lugar cuando sintió a su hermano llamarle, el tazón con la ensalada se le resbaló de las manos y una lágrima rodó por su mejilla. Georg y Gustav llegaron hacia donde el menor de los gemelos estaba, su mirada estaba perdida, su piel más blanca de lo habitual.
— Bill… ¿Que sucede? – indaga Gustav con su rostro a punto de entrar en pánico.
— To…Tom – balbucea.
— ¿Qué pasó con Tom? – dice Georg tomándolo por los hombros sin comprender ese cambio en su amigo.
— Está… Está muerto. No… No lo siento, ya no siento su corazón latiendo junto al mío.
Esas palabras retumbaron en sus oídos, Bill cae al suelo llorando desconsolado, apoyado en los vidrios que se encontraban en el suelo, cortándose las manos mientras gritaba desesperado, su hermano se había ido, lo había dejado.
Los G’s se miraban el uno al otro, era mentira, no podían creerlo. No podía ser verdad. ¿Pero quién más que Bill para saber sobre su hermano aunque fuese a kilómetros de ahí? La vida les estaba jugando una mala pasada, eso no podía pasar, no podía, su amigo ya no estaba en el mundo de los vivos. ¿Qué pasaría ahora con Bill?
Una ambulancia llegó al lugar, junto con la policía. El accidente había sido desastroso. Uno de los paramédicos se acerca al cuerpo que se encontraba en medio de la calle luego de atender al que aún se encontraba en el otro auto. El otro chico tenía golpes varios, mientras que el otro… podía morir en cualquier momento.
— Melissa, el joven del otro lado todavía respira, debemos de darnos prisa para llegar al hospital. ¿Cuál es el estado del otro chico?
— Está muy mal Derek, y mira quién es…
— ¡Oh por Dios! Tom Kaulitz…
— Debemos llamar a su familia – dice la joven – puede morir en cualquier momento.
Comienzan a entubarlo para hacerlo respirar, debían de mantenerlo vivo unos minutos, no querían que muriera en una fría calle por culpa de un alcohólico. Lo subieron a la ambulancia y lo llevaron al hospital más cercano, debían salvarlo, se decían entre ellos, tiene mucha vida por delante.
Al llegar al hospital el Dr. Kraum los recibió.
— ¿Qué sucedió?
— Tom Kaulitz, 20 años, fue accidente automovilístico, llevó la peor parte. Varias fracturas a nivel de extremidades y costillas y un gran trauma craneal al lado derecho. Ha perdido mucha sangre.
— Muy bien señores, ya escucharon. A quirófano. Señorita – se dirige a la enfermera – comuníquese con su familia, deben estar acá lo más pronto posible.
Bill marcaba una y otra vez al móvil de Tom y este no lo tomaba. Sus manos sangraban, no dejó que sus amigos le curaran las heridas. Decía que ese dolor no se comparaba con el que estaba sintiendo en esos momentos, el perder a su hermano.
— Bill… – le llama Gustav con miedo – Déjame curarte amigo… Eso no se ve muy bien.
— Déjame Gustav – grita desesperado – ahora yo no importo. Lo único que necesito saber es si Tom está bien. Me vale una mierda mis manos…
Su corazón se encogía con cada timbre que el teléfono daba. “Contesta maldita sea Tomi, dame una esperanza, una luz para saber que estás vivo mi amor y que todo esto es una pesadilla, toma el móvil Tomi… tómalo” pensaba cuando sonaba mientras llamaba. Hasta que el sonido del teléfono fijo los asusta y corre a contestar.
— ¿¡Tomi!? – pregunta Bill con su voz entre cortada.
— ¿Señor Kaulitz? – un vacío se formó en el estómago del pelinegro en cuanto escuchó esa voz al otro lado del teléfono.
— Si… ¿Quién habla?
— Le hablamos del hospital St. Paul, su hermano ha sido ingresado a nuestro centro hace algunos minutos, podría venir por favor.
A Bill se le cae el teléfono y sus lágrimas comienzan a brotar más rápidamente, se arrodilla, no puede seguir hablando. Llora a lo que su cuerpo le deja, quiere gritar, quiere morir en ese preciso instante. Un dolor punzante lo trae a la realidad. Sus manos todavía sangraban aún más, trató de limpiarlas en el sofá y en la alfombra pero era inútil, no cesaba el sangrado.
— ¿Cómo se encuentra? – pregunta de pronto el bajista de la banda, sabía de sobra lo que sucedía uno de sus amigos no había regresado mientras que su hermano quería morir en esos mismos instantes frente a sus ojos.
— Está muy mal, por eso deben venir lo más pronto posible. El joven Kaulitz puede morir en cualquier momento.
Georg corta la llamada y sus ojos se llenan de lágrimas, no podía ser verdad. Todo eso era una puta pesadilla de la cual quería despertar de una maldita vez. Gustav no hizo pregunta alguna, con solo los rostros de sus amigos le indicaba que Tom estaba verdaderamente mal.
— Bill, vamos, Tom nos necesita
— ¿Co…cómo está? – trata de calmarse Bill.
— El… – Georg no puede hablar su voz se le corta.
— ¡¿COMO ESTÁ?! ¡MALDITA SEA GEORG DIME COMO ESTA TOM, DIME COMO SE ENCUENTRA MI OTRA MITAD…!
Bill golpea a Georg, y este lo que hace es abrazarlo y llorar con él, Gustav que solo observaba absorto en sus pensamientos y sentimientos, toma las llaves de su auto y apresura a los chicos para salir, en ese momento alguien debía ser el fuerte, y a él no le quedaba de otra que hacerlo por ellos.
Llegaron al hospital en menos de 15 minutos, el corazón le latía a mil por hora, se sentía mareado, deseaba ver a Tom cuanto antes. En la recepción les dijeron que debían esperar a que el médico apareciera, que ya le avisarían de la presencia de los familiares que en ese momento estaba atendiendo a Tom. Bill no paraba de moverse, lloraba, sentía su pecho encogerse más y más, y deseaba que alguien llegara a darle noticias de su hermano.
Había pasado una hora desde que llegaron, pero para él habían sido horas interminables. Sus manos estaban lavadas y con unas vendas. Mientras venían en el auto, dejó que Georg se las curara, diciéndole que si Tom lo veía así se enojaría mucho con ellos por no cuidarlo.
A los pocos minutos aparece el médico, su cara de frustración nadie podía quitársela.
— Buenas noches, soy el doctor Kraum ¿Son los familiares de Tom Kaulitz?
— Si… sí, yo soy su hermano gemelo Bill, dígame doctor ¿Cómo se encuentra mi hermano?
— No voy a mentirte Bill, tu hermano no está nada bien – Bill se tapa la boca y comienza a llorar – tiene su estómago perforado, tiene varias fracturas a nivel de extremidades y tórax además de un severo trauma craneal…
— ¡Dios! – Dice Georg – ¿Pero cómo fue que sucedió el accidente?
— A lo que se tiene entendido, y por los reportes de los paramédicos, otro automóvil invadió su carril, tu hermano salió por el parabrisas.
— ¿Y el otro conductor? – pregunta Gustav.
— El está estable, quien sufrió la peor parte fue el señor Kaulitz…
— ¿¡Sigue vivo!? Es increíble – dice Georg enfadado – tenía que venir ebrio ¿Cierto?
— Si, su nivel de alcohol en la sangre era muy alto, por algo el accidente fue tan aparatoso…
— No… no por favor, Dios… No te lo lleves… ¿Pue…puedo verlo?
— Bill, no creo que sea recomendable que veas a Tom – dice Gustav.
— Gus, es mi hermano, ¿Cómo no voy a verlo?
— Su amigo tiene razón, es mejor que no lo vea, que alguno de ellos pase primero…
— Disculpe doctor – interrumpe Georg – pero yo no tengo el valor de ver a mi amigo en ese estado…
— ¡Yo voy a verlo, quieran o no! – dice Bill poniéndose de pie y tomando fuerzas de quien sabe dónde.
— Está bien Bill, vamos acompáñame…
Georg y Gustav se quedan en la sala, no tenían el valor para ver a Tom, no después de todo lo que habían pasado juntos.
— Vamos Tom es hora de que salgas de ahí hermano – dice Georg por décima vez.
— ¡No quiero! ¡Váyanse sin mí! Yo no voy a salir con este ridículo disfraz.
— Vamos Tomi – le llama su hermano mientras sonríe con sus amigos de oreja a oreja – no puede ser tan malo, todos llevamos el mismo disfraz.
— ¿Qué parte de no voy a salir no han entendido? – vuelve a gritar Tom desde el baño.
Iban para una fiesta de disfraces, querían ser el centro de atención, la comidilla del lugar. Igual siempre lo habían sido así que un poco más o un poco menos no hacía mucho la diferencia.
— ¡TOM! – Grita Gustav – ¡O SALES O TE SACO!
— ¡PUES SÁCAME, PORQUE DE ESTE MALDITO LUGAR NO ME MUEVO!
Gustav le pegó una patada a la puerta del baño y cuando vio a Tom no pudo contener la risa.
— ¡Deja de reírte no es gracioso!
— Es que te vez tan tierno Tom, nunca pensé que Igor el burro te sentaba tan bien.
Los chicos comenzaron a reír, mientras Tom tenía su cara hecha un tomate, inundado por la rabia, aunque al final terminó riendo y haciendo bromas con sus amigos.
— ¿Quieres ir a verlo? – le pregunta Georg.
— No, no quiero. Hemos pasado tantas cosas juntos que con sólo imaginarme que Tom pueda morir, se me parte el alma en mil pedazos Geo. Yo no sé cómo hace Bill.
— Es su hermano, jamás le dejará. Tenlo por seguro, por más dolor, por más todo, Bill jamás dejará solo a Tom.
Gustav solo asiente, solo espera que su amigo sea fuerte y sepa sobrellevar el dolor. Porque llevarlo él por los tres no sería nada fácil.
Bill caminaba junto al médico, sentía que ese maldito pasillo era demasiado largo, quería ver a su Tomi, estrecharlo en sus brazos y que abriera sus ojos y que salieran de ese hospital. La voz del médico lo hizo despertar y voltearlo a ver.
— Bill, debo advertirte una cosa, Tom, no es el mismo al que estás acostumbrado a ver, está conectado a una máquina para que le ayude a respirar, sus… sus manos, más bien sus dedos, están engrapados…
— ¿Cómo? “Tomi…” – Bill pierde el balance de su cuerpo.
— Es mejor que no lo veas, será muy duro, es mejor que te tomes el tiempo para verlo…
— Doctor, aunque me tome todo el tiempo del mundo nada me preparará para ver a mi hermano.
— Está bien, ésta es su habitación, si necesitas algo, estaré con tus amigos en la sala.
— Gracias…
Bill fue entrando poco a poco a esa habitación, se le hacía enorme, siempre había odiado los hospitales, pero más Tom, y ahí estaba él acostado en esa cama de hospital, se fue acercando poco a poco, no quería verlo, no quería ver ese estado en el que se encontraba, además de que cuando tenía miedo su hermano siempre estaba a su lado, y en ese momento no lo estaba y lo que estaba comenzando a ver era aterrador.
“Necesito tu mano Tomi, solo tu mano me tranquiliza.”
Tom tenía su cabeza vendada, sus trenzas habían desaparecido, el piercing en su labio lo habían quitado, sus dedos estaban engrapados a como el médico había dicho, tenía su rostro con cortes profundos y golpes varios, no sabía cómo él seguía respirando, y tampoco encontraba una respuesta del porqué él seguía con vida aún.
— Tomi… – sus lágrimas comienzan a caer - Dijiste que nunca ibas a dejarme, dijiste que… Que nunca estaría solo Tomi, así que te prohíbo que lo hagas Tom Kaulitz, no puedes dejarme Tomi, no ahora, juramos que juntos nos iríamos de este mundo, así que no te atrevas a dejarme. ¡Dios Tomi!
Bill rompe a llorar nuevamente, no sabe como abrazar a su hermano, quiere ver los orbes de sus preciosos ojos, aunque iguales a los suyos, para él eran su mundo, quiere que despierte, que le diga que todo estará bien, pero Tom no reacciona, no abre sus ojos, no le habla.
— Abre los ojos Tomi – susurra – por favor abre tus ojos y mírame mi amor…
— “Nunca vas a dejarme, ¿verdad Tom?
— Jamás Bill, hicimos un pacto cuando éramos niños. ¿Recuerdas?- responde Tom mientras acaricia su cabello.
— Éramos unos niños Tom, no sabíamos lo que decíamos – sonríe.
— Yo si lo sabía Bill. Pero si quieres volvemos hacer el pacto…
— ¿Enserio?- pregunta Bill sorprendido y a la vez feliz.
Ve como su hermano se dirige a la mesita de noche que se encuentra del lado de su cama. Tom saca la navaja que su abuelo le dio hacía dos navidades atrás, con el pretexto de ir de camping algún día.
— Dame tu mano derecha – le pidió suavemente
— ¿Qué harás Tom? – sus ojos denotaban miedo.
— ¿Confías en mi Bill?
— Más que a nadie en este mundo – contestó mientras le tendía su mano.
— Esto te va a doler un poco.
Tom corta el dorso de su mano y el de Bill. Su pacto sería de sangre, un pacto que para ellos sería inquebrantable a partir de ese momento.
— Sangre llama Sangre – dice Tom mientras sujeta la mano de su hermano con la suya.
— Cuerpo llama Cuerpo – continúa Bill
— Juro que no me iré sin ti de ésta vida – Tom lo mira a los ojos con firmeza
— Y yo te amaré toda la vida – Bill se sorprende con su continuación, pero eso le salió desde lo más profundo de su ser.
Sonríen mutuamente, ahora nada ni nadie podría separarlos jamás. Solo la muerte…
Eso último que dijo su hermano lo sacó de sí. ¿Lo iba amar toda su vida? Su mente estaba comenzando a volar, pero se decía a sí mismo que era un amor de hermanos.
Dejaron sus manos unidas por unos minutos más hasta que su sangre dejó de correr y sus heridas comenzaron a cicatrizar.”
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Eso sería todo mis niñas, acá les dejo uno de los vides que hice para el fic… En cuanto lo vean y vean el nombre sabrán a cuál escena me refiero. Besos a todas…
¿Porqué le hiciste eso a Tom?!! ers mala, no quiero q se separen!
hermoso, pero triste, asi me ha dejado tu historia, pero no me quedo claro,¿este es el fin? o ¿hay más?.
**mafe con sus ojos estilo gatito de schrek** Lo publicaste por fiiin…. por fiiin… y soy parte de el…. wiii….
Ya sabes que tengo la caja de pañuelos listos!!!
Sabes ke me has echo llorar a mares??? sobre todo cuando Bill le gritaba a Tom ke no lo dejara…. ¿acaso no puede ocurrir un milagro???? No, verdad?…
Ok, estoy en la oficina echa un mar de lágrimas….
Ellos no pueden separarse…. no….
No mi Ady ese no es el fin, hay 7 caps más y falta muchísimo por escribir, por eso lo publiqué para obligarme a escribir aunque últimamente no estoy triste (y necesito estarlo para poder escribir) pero falta mucho aún….
Gracias x leer mis niñas!!!
Perdóname Kuru por hacerte llorar. Te digo un secreto? Yo he llorado todo el fic mientras lo escribía. Una parte de mi, está dentro de ese fic, dentro de Bill y Tom…
Así que este es como mi bebé, siempre tienes uno favorito cuando escribes, y este es mi bebé… así que tratenmelo con cariño xD
MI vidaaaaaaaaaaa publicaste y tengo el orgullo de decir que estuve el dia que te bajo a la cabeza y que decidiste hacerlo!!
Siiiiiiiii recuerdas jeje…. fuiste la que me dijo ESCRIBELO antes de que se te vaya la idea jiji junto con Graziella que me ayudo con muchos detalles dentro del fic….
omgg marii es muuy tristeee T_T, el vide aun más, este capi lo habia leído antes alguna vez me lo pasaste y ya pensaba que no ibas a seguirlo, esperare capi y espero que pronto, un kuss grande nena.
Algo me dice que voy a llorar mucho con este fic!! T_T… please conti pronto si?!!!
Nena, te quedò muy bien!!!!!!!!!!! eres muy talentosa, lo digo en serio. Q gusto q hayas decidido subir èste fic ENHORABUENA!!!!!!!!