Como ya les había contado, este fue mi primer fic, lo amé, lo amó y fue lo que me llevó a esta pagina. Mil gracias a Cheza por tratar de ponerle pies y cabeza a mis horrores gramaticales y ortográficos.
Los Kaulitz
Cap. 16 “Tenemos algo que decirles”
Narrador
Bill respiraba pausadamente antes de salir, el beso que le había dado a Tom parecía haberle desconectado toda función cerebral. Hace 24 horas no tenía idea de lo complicado que se podía volver la situación con el mundo externo… No… Hasta que vio la cara de Dave y sus rabietas hacia Tom. Antes podría soportarlas, ahora sentía que un fuego le corría por las venas, queriendo EXTERMINAR a cualquiera que viera mal a su novio. Las cosas habían cambiado en un doscientos por ciento, no creía poder sentirse más conectado a su gemelo hasta que lo había sentido dentro, no creía poder perderse más en sus ojos hasta que lo había visto frotándose encima de él. Y ahora, el silencio de Tom no era alarmante pero era incomodo, sabía que su gemelo solo se estaba preparando mentalmente para enfrentar todo lo que había en tan solo unos días. Contrario a él, cuya fantasía de toda la vida había sido su gemelo.
Tom no soltaba la mano de su hermano, aferrado a él sabía que Tom estaba tomando fuerzas para hacerse cargo del asunto.
Abrió la puerta y a una señal de alguien de seguridad que les indicaba que todo estaba tranquilo, salieron y se dirigieron a la habitación del fondo. El pasillo se les antojaba interminable, los pies los sentían pesados.
-Tom.
-Dime - respondió el de rastas.
-Tomy ¿y si llamamos a Andreas y le decimos junto con los demás?
-¡¿Ah!? ¿No querrás hacer una conferencia de prensa mejor?- fue la respuesta del mayor.
-Ok, OK, relájate. Solo pensé que entre más rápido saliéramos de esto, mejor.
-¡No Bill! Dame un respiro y esto lo manejo yo y si no estamos de acuerdo en a quienes se lo vamos diciendo, no se lo decimos a nadie ¿ok?
-Está bien, pero no entiendo por qué a Andreas no.
-No te dije que no, solo dije que no ahora.
-Ok, mejor no empecemos a discutir ahora por…- dijo Bill callando de golpe, estaban justo frente a la puerta de la habitación de Dave. Era el momento de entrar y ahora sí, el miedo de Bill se vio reflejado en su desmaquillado rostro.
-¿Estás bien? –fue la única pregunta que vino a la mente de Tom, cuya boca curiosamente empezaba a sentirse agria.
-Aparte que no puedo ni caminar porque siento que me parto en dos del dolor de cintura querido, de maravilla – respondió Bill irónico, mientras le guiñaba el ojo. Una sonrisa de Tom lo perdió por un segundo, le encantaba cuando su gemelo se sonrojaba y sonreía, esa imagen le quebraba en cualquier momento.
-Eh… eh Tom (risita nerviosa) eh… Tomy tengo miedo- confesó Bill mientras Tom tocaba la puerta.
-Eres de lo más oportuno. Ya que toqué ¿ahora me sales con eso? Pero tranquilízate, yo también tengo miedo. Pero cuando me dices cariño (apretoncito de manos), amor o cualquier cursilería barata… Cuando sonríes y me besas, el valor viene a mí-dice Tom guiñándole el ojo.
Bill se sonrojó, mientras su mano se dirigía al pezón de su hermano y lo pellizcaba duramente.
-Ayyyyyyy- es el grito casi ahogado del de rastas.
-¿Cursilería barata, Tom Kaulitz?- dijo el pelinegro arqueando la ceja.
-Estoy bromeando, sólo quería que te relajaras, Billy, no te compliques, dime, ¿qué es lo que haces cuando tienes miedo?
-Me abrazo a ti o te tomo la mano -dijo Bill tal juego de jeopardy.
-Muy bien, entonces ya sabes que hacer ahí dentro- dijo Tom con aire de macho protector, a lo cual Bill respondió con una pequeña elevación de hombros y una sonrisa.
-¡Está abierto! -gritó Dave desde adentro.
Tom tomó la manecilla de la puerta y la giró lentamente, tratando de ganar tiempo. El terror lo consumía pero uno de los dos tenía que sacar la casta y ese tendría que ser él, se repetía.
-Hola, buenos días -dijo con un tono nervioso al terminar de entrar.
Dave lo vio con ojos de pocos amigos. En la mente del manager, Tom Kaulitz debía no solo pagar los 50,000 de la extorsión, sino debía ahora pagar la desgracia que había montado en la habitación 89. Bueno, ahora por lo menos sabía que Bill no era tan inocente como aparentaba y que algo de lo que sucedió ahí tenía que ver con el pelinegro.
Pasaron a la sala donde Georg y Gustav platicaban animadamente de la fiesta del día anterior.
-Hey, Mr. Sammy Deluxe -saludó Georg a Tom tendiéndole la mano. – Me abandonaste brother, m-e a-b-a-n-d-o-n-a-s-t-e -declaró en tono sufrido; luego, una linda sonrisa apareció, como que si estuviera reportándose y dijo- Creo que ahora seré tu aliado con esa música, jaja ya sé por qué te gusta el hip hop, le afloja las piernas a las chicas. Conseguí 4 números.
-¡Qué comentario más estúpido, Georg! De veras te pasas- dijo Bill pasando en medio de los dos, rápidamente pensó en que habría que ir alejando un poco al castaño de su hermano.
-¡Que humor! Por Dios… A ver, cálmate y empecemos de nuevo – dijo Georg burlándose y continuó.- Buenos días, Bill ¿cómo amaneciste? Mmm cara estirada, a ver que pasó, mm deja pensar… Ah, ya se, se te quebró tu delineador - dijo Georg haciéndose para atrás y dándole el paso al pelinegro.
-No te pases, Georg-amenazó Tom.
-La dupla Kaulitz amaneció sincronizada para matar – rio Gustav.
-Gustav- dijo Bill con ojos de “te voy a matar” llevándose el dedo a la boca. – Calladito te ves más lindo.
Dave apareció con un whisky en la mano. Las tensiones a las que se veía sometido con la banda como negocio eran muchas pero muy manejables, era su ambiente, pero lidiar con cuatro adolecentes era mucho peor.
-¿Pueden callarse un minuto, por favor?… Y a lo que venimos…
Tom dio una escueta sonrisa, sus labios estaban especialmente secos. La situación pintaba muy diferente a cuando solo imaginaba que “lo decía”. Pero he ahí, había llegado el momento, sus dos amigos del alma estaban sentados frente a él. Tom empezó a mover el arete de su labio nerviosamente. No… No, violentamente, parecía que se lo iba a arrancar. A todo esto, Dave se sentó al lado de los G’s y Bill llegó y se sentó al lado de su gemelo.
-Primero que nada, quisiéramos disculparnos por lo de la habitación Dave- empezó Bill.
-¡Espera! Ese tema lo trataremos después en privado los tres, ahora mejor enfóquense en lo que me quieren decir y en para que necesitaban presente al resto de la banda - instruye Dave, quien no quiere que trascienda a conocimiento de todos el desastre de la habitación, ya que los G’s jamás protagonizaban ningún tipo de destrucción y no quería que las actitudes de los gemelos fueran una influencia negativa en ellos.
-Es que de ahí podemos partir al tema central -dijo Bill con su voz cada vez más baja, perdiendo fuerza. – Tom, prosigue por favor –cedió la palabra, clavando sus ojos en un punto ciego y una agitación horrible en el pecho. Ahí tenía a los 3 con sus ojos fijos en él. Pasaron los segundos, se le antojaban eternos. Esperaba oír la voz de Tom, él era el que iba a hablar, eso fue lo que dijo. Volteó a ver al objeto de su amor, viendo su rostro pálido y sudoroso. Sintió un terrible dolor de estomago y un reflejo en el estomago semejante al vómito… Sabiendo que nada de esas sensaciones eran propias.
-Mierda Tom, no, ahora no… Tomy, por favor- gritó.- Tom, no se te ocurra. Quédense aquí-grita Bill mientras agarra a su hermano del brazo, llevándolo al baño y cerrando la puerta de un duro somatón.
(Afuera)
Georg sale volando tras los gemelos y Gustav detrás de este.
-¿Qué diablos haces? – pregunta Gustav viendo como Georg pega la oreja a la puerta del baño.
-¿Como que qué hago? No te hagas el tarado -murmura Georg.- Mejor ven acá, dos orejas oyen mejor que una.
(Dentro del baño)
-Tom, no seas payaso, no tienes nada en el estomago. Amor, desde ayer no comes nada- decía Bill sacudiendo suavemente a su hermano para que reaccionara, logrando que este solo cerrara los ojos.
(Afuera)
Georg, con los ojos abiertos de forma descomunal, ve a Gustav y dice- Bill dijo amor, te lo juro, te lo juro.
-Deja de pensar estupideces que con estas puertas no se oye nada Georg, estas tan obsesionado con la idea… – dice Gustav rematando con un golpe a la cabeza de su amigo.
(Al otro lado de la puerta)
Bill observó el cuadro de su hermano. No era una simple nausea, identificó inmediatamente el problema: Tom sufría ese tipo de ataques a menudo cuando era niño. El último fue antes de firmar con la disquera. Tom ya había controlado eso hace años… Bueno, al menos eso había pensado Bill, pero recordaba cómo su madre había enseñado al pelinegro a actuar cuando Tom estuviera bajo un ataque.
Tom no puede abrir los ojos, es preso de un ataque de pánico. Tiene taquicardia y está sudoroso, su piel esta fría. -Tom Kaulitz, tranquilízate- decía Bill mientras le quitaba la chaqueta para que se refrescara un poco. Tom tenía los puños cerrados y temblaba suavemente. – Nene, abre los ojos -ordena Bill.
(Afuera)
-Ahh, mierda Gustav, le dijo nene – anuncia Georg riendo descontroladamente.
-Georg, deja de pensar cosas, yo creo que estás sugestionado con el temita – responde el rubio.
Dave aparece tras los G’s con las manos en la cintura. -¿Qué se supone que hacen ahí? Vayan a la sala ahora mismo – los reprende, mientras se sirve un whisky, deliberando mentalmente ir a ver qué sucede con Tom.
-Tom, abre los ojos amor. -Tom los abre, pero están desorbitados, volviéndolos a cerrar al instante. Su cuerpo sudoroso está agitado. Bill lo sienta en el inodoro mientras se inca frente a él y queda a su altura. –Tom, abre los ojos -ordena Bill sin mayor éxito. Toma las manos de Tom y logra abrirlas, desempuñando una a una suavemente. El contacto con la piel tibia piel de su hermano se le torna a Tom realmente un ansiolítico.- Cariño, abre los ojos y vamos a respirar juntos sacando el aire por la boca ¿ok? –Tom al fin enfoca su mirada en el pelinegro y deja que Bill guie sus respiraciones. 10 minutos después, Tom está totalmente controlado. Bill está sentado en la orilla de la tina.
Tom ve a Bill de reojo, no quiere toparse con los ojos reprochantes de su gemelo, pero al mal paso darle prisa. -¿Estás enojado? – aventura a señalar.
-No, Tomy, ¿cómo mierdas voy a estar enojado? Fue un simple ataque de pánico… pero si sigues así, nunca vamos a salir de esto -dice hundiendo su cara en una seca expresión de decepción.
-No, Bill. Hoy no salimos de aquí si no lo decimos, lo prometo.
-¡Ay! No prometas cosas que no puedes cumplir. – Bingo. Bill sabia que botón apachar. La competitividad de Tom, su orgullo y decirle que algo no podía hacer… Esa era la clave para hacer que Tom hiciera lo que él quisiese. – Tom, de veras lamento haberte dejado esta carga a ti, debería saber que eres un poco débil- Uff, ingrato Bill le dio directo al corazón. Ahora su gemelo sentía que tenía la obligación de poner la cara por su chico.
Tom se para como que tuviera un resorte en el trasero, se dirige al lavabo y deja caer el agua fría. Luego, sumerge su rostro ahí un par de veces, alcanza una toalla y se seca.
Bill no deja de observar a su hermano y sonríe para sus adentros. Sabe que inyectó a Tom Kaulitz la energía que necesitaba… Pero Tom podría necesitar energía extra y Bill iba a dársela. Se acercó a su gemelo, abrazándolo por detrás, apoyando su cabeza en el. Tom sintió las manos de su gemelo subiendo desde su abdomen hasta su pecho.
-Bill no… No hagas eso… Billy, no… Por favor no ahorit…
-No te oigo, Tom, ¿qué dices? – dijo el pelinegro con su voz dulcemente inocente, mientras con sus manos obligaba a Tom a darse vuelta hacia él.
Y ahí estaba de nuevo Tom Kaulitz, abandonado a merced de su gemelo, su aliento fresco lo llamaba. Sus labios entre abiertos hablando solo se movían, pero Tom no oía nada. Sus impulsos iban cobrando control de su cuerpo. Cuando Bill tocó por fin sus labios, Tom no pudo evitar salir un suspiro de alivio, los labios de Bill le sabían a gloria. Una de sus manos apretó al pelinegro contra sí. Sentirlo pegado a él sólo aumentaba más el ritmo de su respiración.
Bill llevó sus brazos detrás del cuello de su gemelo y con una mano acariciaba la nuca y jalaba suavemente la raíz de las rastas, Tom recorría cada centímetro del trasero de su hermano tallándolo firmemente y los besos dejaron de ser tiernos y se iban convirtiendo en un festín en que las lenguas de los dos se masajeaban rápidamente. Bill subió una de sus piernas al cuerpo de Tom, apretándolo más contra él. Parece que quería fundirse en él. Tom llevó una de sus manos al cabello de Bill, jalándolo suave pero firmemente para atrás, dejándole el cuello a su disposición, y lo besó dulcemente mientras Bill metía su mano dentro de los jeans de Tom, jugando con los vellos que hacían un delicioso camino hacia su punto final. Recorría con los dedos, electrizando cada vello a su paso, obviando el bóxer.
-Te estás poniendo duro – señaló el pelinegro gimiéndole en el oído al de rastas a tiempo que tocaba la erección de su gemelo generosamente.
Mientras, Tom introducía su lengua nuevamente en la boca de su gemelo. Estaban muy distraídos para darse cuenta que la perilla del baño giraba… Y el mundo se congelaba para todos.
-Chicos ¿están bi…? -Era la voz de Dave, que quedaba ahogada tras su desfigurado gesto de sorpresa.
Gustav y Georg, cuando vieron que Dave dejaba la sala por ir donde los gemelos, corrieron detrás de él. El morbo por ver qué pasaba con los Kaulitz había podido más que la instrucción de quedarse quietos en la sala. Tras Dave, el rostro de Gustav quedo mas pálido de lo que el mismo creía podía verse alguna vez… Y a Georg una sonrisa se le empezó a formar en el rostro.
Ahhhhhhhhhhhhh ke escena xdddddd mientras leía se me aceleraba el corazón!!!! y x un momento estaba yo tbn en esa habitación viendo la reacción de los G’s y de David…. Dios, ke fuerte, no era así como kerían ke se enteren pero al menos se van a ahorrar muxas palabras no? Amo este fic!!!!!!!!!!!!!!!!1 gracias Princess x esa estupenda imaginación!
AYYYY AL FIN COMENTO pRINCESS…ESTOS DÍAS HAN SIDO UNA TORTURA, Y SIN PODER LEER TRANQUILA EL CAPI 18….OHHH PERO QUÉ OPORTUNO ESE HOMBRE, NADA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL NI DE USAR SU SEXTO SENTIDO, DAVE ES UN BRUTO , ESO ES…
Y BILL QUE SABE QUE PUEDE EXISTIR SÓLO UNA FORMA DE CALMAR O ENERGIZAR A SU GEMELO, PARA BILL CALMAR Y ENERGIZAR ES LO MISMO, CON LA MISMA ESTRATEGIA PARA ALCANZAR SU OBJETIVO….Y ETE GEORG QUE NUNCA PREPARÓ A GUS…KE ENTRETENIDO NIÑA….ESTUPENDO CAPI
omg!! q buenisimo capitulo, me encantaa, todo, y los gs escuchando georg me mata jaja es como si asi fuera en la realidad, kisiera saber pronto ke dirá dave al respecto!!, buen cap princ.
ooo poor diios amo este fic