Hola mis vidas! Ya saben como siempre les agradézco que esten en la página. Gracias a Cheza por betearme esto. Amo a Los Kaulitz…puff…toy de sentimental hoy.
Creazy4Bill mi vida muah! cuando termine JTM termino MR. TRUMPER Y MR. KAULITZ te lo prometo reyna!
Este capítulo quiero dedicarselo a Kuru! No sé ella es tan linda siempre viene al blog, comenta y me hace sentir que vale todo la pena muah!
Los Kaulitz
Cap. 12 ¿Decirlo?
TOM
Veo el reloj, son apenas las 3 de la mañana y volteo a ver la imagen que me evoca deseos, pensamientos, sueños, esa imagen que me envuelve en un mar de emociones… Veo el cuerpo de mi hermano.
Me levanto, voy por una frazada, y me dirijo al balcón a fumar, cada bocanada me trae cierta paz, cierto alivio, cada día es más emocionante que el anterior y al mismo tiempo cada día duele más, cada día lo amo más y cada día me harta más el hecho de no poder huir junto a él, o tan solo vivir sin tener que pensar en las consecuencias.
-Tom… ¡Tomy! – llama la voz de mi gemelo. – Sentí tu lado vacio, ¿qué pasa? - dice sentándose a mi lado.
-Nada, solo no tenia sueño – digo mientras abro las piernas y hago que se siente delante de mí, recuesta su cabeza en mi pecho.
-¿Cómo no vas a tener sueño si llevamos días sin dormir bien? – dice.
Mientras paso la frazada por mi espalda, la paso delante de él y nos envolvemos perfectamente.
-Sólo quiero llegar a casa – digo tomándole la mano.
-Oye Tom, respecto a eso que dijiste de que iremos a la fiesta no gritando que somos novios pero sin escondernos… ¿hablabas en serio?
-Si…hablaba en serio, claro solo si tú quieres – digo besando su cuello.
-Si quiero – dice ahora cruzando sus dedos entre los míos. –Te amo Tomy.
Y yo no puedo hablar.
-Suena tan estúpida esa palabra, pero es tan honesta, suena tan vacía pero significa tanto entre tú y yo… Odio lo que sientes. Deja de tratar de ocultar que sientes miedo, yo lo siento también, deja de pensar que…
-Bill me estas matando – digo tratando de calmar mi corazón desbocado.
-Tom, necesitamos tener vida de pareja, necesitamos ser novios. Entiende, necesitamos salir, cenar, ir a un teatro… Hacer cosas solo los dos. Tom, tenemos que decírselo a… Andreas.
-¿Y por qué a él primero? – le reto.
Siento un duro pellizco en mi mano.
-Ay – grito. – ¿Por qué fue eso?
-Ni se te vaya a ocurrir tener celos de Andreas, Tom Kaulitz- dice en tono serio pero al mismo tiempo juguetón.
-No… No, yo ni en eso pensé – digo sonriendo.
-¡Ay! Tom, te conozco.
-Ok, perdón… Perdón, sólo me cruzo por la cabeza- digo volviendo a besar su cuello. – Ahora, dime por qué a él primero.
-¿Como qué? Porque es nuestro mejor amigo, el nos apoyaría, nos ayudaría a salir juntos sin levantar sospechas, y de vez en cuando Tom no cae mal tener a alguien de nuestro lado- responde.
-Tenemos tanto que hablar, pero por favor, Bill, en casa – respondo evadiendo el tema, simplemente no quiero pensar más, tengo que pensar cada paso que doy, cada emoción que me provoca estoy harto de pensar cómo controlar mis impulsos.
-A las cinco tenemos que estar en el lobby, voy a darme un baño -dice depositando un beso en mis labios y desapareciendo inmediatamente.
-Tom – grita desde la habitación.
-¡¿Qué manda?! – respondo entrando.
-Te toca enjabonarme – dice llevándome de la mano hacia la ducha.
Narrador
Son apenas las 5 de la mañana, la revolución en el Lobby del hotel por la partida de Tokio Hotel de Lisboa tiene con los nervios de punta a todo el staff, gritos por todos lados, las fans se cuelan dentro de una y otra forma. Pero el stress que invade secretamente a todo el staff y el morbo que mata a Georg está concentrado en otra cosa, “Los Kaulitz”. La pelea de la noche anterior había dejado con cierta incertidumbre el ambiente.
Y ahí están: Aparecen en el andén de las escaleras y el mundo se congela. Bill trae una sonrisa de oreja a oreja y carga su bolso blanco. Detrás de él, un Tom bastante sereno en comparación de la noche anterior, tras unas gafas gigantes que ocultan su desvelo. Las fans no dejan de gritar, para sorpresa de todos no se dirigen a firmar autógrafos, sólo saludan con la mano de lejos y se dirigen rumbo a la camioneta sin intercambiar palabra con nadie. Los Tokio Hotel van en un pesado silencio, obviamente por el cansancio acumulado, pero el silencio de Georg se debe a la expectativa de cualquier palabra o gesto entre los Kaulitz luego de la noche anterior.
Suben a la camioneta que los llevara al aeropuerto y Georg no pudiendo evitarlo tira un comentario a Tom. – Oye que relajadito te ves.
-Eso pasa después de un buen baño – sonríe Tom.
El avión está a punto de despegar, primera clase está despejada para los Tokio Hotel y su staff. Bill sube y Tom entra tras él acomodando el equipaje de su hermano. El pelinegro se sienta cerca de la ventana y el de rastas a su lado, todos saben que los gemelos no pueden viajar en asientos separados. Aunque se subieran peleando siempre van juntos.
Dos semanas de vacaciones les esperaban, dos semanas para ponerse al día con sus amigos locales, salir, comprar, descansar y compartir con la familia, eso era lo que supuestamente iba en la cabeza de todos, pero el pelinegro tenía otros planes para su hermano y él, más ahora que parte de la sorpresa empezaba en la fiesta. Bill chequeaba su anillo de cuando en cuando. A los pocos minutos, el avión ya está en el aire.
-¿Crees que puedas tomarme de la mano? – murmura Bill a su hermano en el oído.
-Siempre lo hago.
-No… Pero yo no digo en el aterrizaje… Yo quiero que tomes mi mano ahorita – responde levantándole la ceja a su gemelo.
-Bill, vamos - responde el de rastas viendo a todos lados.
-Vamos Tomy, nadie se daría cuenta a través de esa chaquetona que llevas. Es más, si quisieras podrías meterme en ella y nadie supiera donde estoy.
Tom se sonríe sabiéndose débil, es prácticamente imposible para el negarle algo a Bill. – Ven acá, no seas payaso – dice Tom tomándole la mano a su hermano dentro de la chaqueta. – Moriría por darte un beso – murmura Tom.
-Dámelo entonces – responde muy serio Bill.
-Bill… Nos van a ver.
-Tom, nadie nos está poniendo atención – responde el pelinegro viendo a todos lados.
-Bill, por favor, lo que pas… – La verborrea de Tom es interrumpida por un beso rápido que le da su gemelo.
Los dos voltean a ver a su alrededor y nadie vio, pero Tom está pálido.
-¡Ashhhh Tom! De veras me pones en que pensar. ¿Y así quieres que lo digamos? Si te pones tan nervioso.
-No lo que pas…
-Tomy – dice Bill guiñándole ojo. – Eres un cobarde, mi amor.
Tom suda frio pero sonríe, cada que Bill lo besa siente como queda en sus labios el delicioso sabor de su hermano.
-Te tengo una sorpresa cuando lleguemos a casa y aparte te tengo algo en la fiesta – le dice Bill.
-No vas a decirme qué es ¿verdad? – refuta Tom.
-No – contesta el pelinegro sonriendo.
-Y vas a torturarme hasta que muera de curiosidad ¿verdad? – le sonríe de vuelta el de rastas.
-Me conoces tan bien… – le responde Bill. Pasan largos minutos con sus manos entrelazadas sin siquiera voltearse a ver, pero la sensación de bienestar que experimentan es incomparable.
Bill se sonríe y dice – Me gusta cuando yo sé cómo late tu corazón y lo siento tan real dentro de mi pecho.
-Lo sé, ayer en nuestra canción se sincronizaron tan bien… – responde Tom sonrojándose, cobrando conciencia de sus palabras, él nunca ha sido así con nadie pero Bill es el Stop en su camino.
-Gracias por lo del concierto, amo oírte cantarla, nunca lo haces y ayer la cantaste ante todo el público y sólo yo tuve el privilegio de escucharla- dice Bill.
-Sufrí pensando que ibas a acercarme el micrófono – confiesa Tom. Pasan otros largos minutos de silencio, sin soltarse la mano.
-Voy a dormir – anuncia Tom.- En casa tenemos mucho de qué hablar, respecto a, ya sabes… Decirlo.
-Lo sé. ¿Estás asustado?
-Un poco. Que irónico ¿no? El mundo pensaría que soy muy fuerte – agrega Tom.
-El mundo no nos conoce, Tomy.
-¿De qué hablan? – interrumpe Georg, quien ha fingido llevar los audífonos puestos, pero en realidad ha ido tratando de escuchar lo más posible la conversación de sus amigos sin éxito, levantándose de su asiento y volteándose hacia los gemelos.
-Tonterías – responde Tom, sobando por debajo de la chaqueta la mano de Bill y sintiendo el anillo.
-¡No son tonterías!- reprende Bill seriamente, clavando sus ojos en Tom.- De hecho, hay algo de lo que tendremos que hablar eventualmente, Georg.
-¿Sí? ¿De qué? – pregunta el castaño impaciente.
-No es ahora el momento – le dice un cortante Tom.
-¿Qué tanto misterio? – dice Georg sonriendo, pero no puede esperar, su curiosidad lo mata y necesita provocar la plática, necesita hablar del dichoso Twincest que ha invadido su mente. -Oigan ¿puedo preguntar algo sin que me pateen el trasero?
-No te garantizo nada – responde Tom riendo.
-Mmm… Ayer estábamos viendo páginas de internet con Gustav -dice golpeándole suavemente la cabeza a éste.
-¿Qué? – responde el rubio quitándose los audífonos.
-¡Voltéate, no seas tan antisocial! – le reprocha Georg.
-A ver ¿qué pasa? – dice volteándose hacia los gemelos.
-Les iba a preguntar de lo de ayer – dice Georg subiendo la ceja a Gustav. El rubio adivina a qué quiere llegar Georg y sabe que de ahí no va a salir nada bueno.
-Ya… Digan de una vez que estaban viendo -dice Bill.
-Pues tonteras anti Tokio Hotel – responde Gustav golpeando la espalda de Georg, sabiendo que no es el momento de enfrentar a los gemelos.
-¿Y por qué habría de patearte por eso? – pregunta Tom.
Dave se para del primer asiento, oportunamente para Georg, llamando a Tom a su lado. Éste suelta la mano de Bill, y la mano del pelinegro aparece debajo del sudadero de Tom. Los gemelos no se percatan de la mirada curiosa de Georg ante tal hecho.
-¿Para qué querrá Dave a Tom? – murmura Bill.
-Ni idea – dice Gustav.
-¿Qué planes tienen para estos días? – pregunta Bill.
-Pues descansar – dice Gustav – y buscar novia.
-¿Cómo buscar novia?- pregunta Bill. - ¿Y la que tenias?
-Terminamos.
-¿Cuándo? ¿Y por qué yo no sabía? – pregunta el pelinegro.
-Bill, últimamente has andado en las nubes, sí te lo dijo - se mete Georg.
-No, yo no hubiera ignorado eso, ¿pero estas bien?
-Jaja, claro que estoy bien, esas cosas del amor se acaban, más con la distancia – responde el rubio.
Bill suspira tranquilo, sabiendo que la palabra distancia es algo que nunca habrá con Tom.
-Yo… Yo nunca me separaré de la persona que amo – piensa en voz alta el pelinegro.
-¿Cómo sabes eso?- dice Georg queriendo llevar otra vez la plática al tema que le interesa para satisfacer de una buena vez su morbo en torno a los gemelos.
-Yo… Me refería a que si yo amara – responde Bill tratando de evitar un interrogatorio marca Georg.
-No. No, dijiste “yo amo”, en tiempo presente-dice Georg acorralándolo de nuevo.
-Y si amas a alguien, ya estás separado de ese a alguien, porque después de lo de ayer quedó claro que no es Natalie- agrega Gustav sabiendo que sin Tom Bill es más fácil de obligar a hablar.
-¡Tom! – grita Bill.
El de rastas voltea a verlo y con la mirada interroga a su hermano.
-Estos dos me están fastidiando- se queja.
-No les pongas atención- dice Tom volteándose hacia Dave continuando la plática.
Bill se siente acorralado, sintiendo un miedo increíble, no porque se le escape algo de su relación con Tom, sino sabiendo que si Tom no está de acuerdo en hablar todavía, puede provocar un serio problema entre los dos y fue suficiente con la pelea de ayer.
-Deja de quejarte, deja a tu hermano en paz. Mejor cuéntanos quien es: ¿Quién te trae de cabeza? – dice Georg.
-Yo… Pues yo… Les diría con mucho gusto… – dice viendo el anillo.- Pero lo que…
-Deja de darle vueltas al asunto, ya dilo: ¿Quién es la afortunada Mrs. Bill Kaulitz?- presiona Georg nuevamente.
El pelinegro suda frio y trata de continuar diciendo - Eh pues… Yo no… Si-si yo no creo que… El momento… Eh, yo si… Lo voy a… a…
-Ay, ya Bill deja de divagar tanto- interrumpe Gustav. – Si no nos quieres decir, mejor cámbiennos de tema- dice volteando a ver a Georg.- Ya sé, mejor cuéntanos por qué Tom te regalo eso -dice viendo señalando el anillo que Bill no deja de acariciar nerviosamente.
-Lo que pasa, es que yo le regale un… Como se llama… Una cosa de esas de… De esas que sirven para… ¡Ahhh, Tomy! – grita Bill otra vez.
El de rastas se para sin siquiera disculparse con Dave llegando al lado de su hermano -¿Qué pasa? – pregunta al pelinegro
-Quieren que… Sólo me están molestando – dice viendo el piso.
-¿Qué pasa? – pregunta el de rastas a Georg.
-Nada, sólo le preguntamos de quien está enamorado - responde el castaño encogiendo los hombros.
-Que joder, Georg, a menos que tú estés enamorado de Bill y quieras sabes cuál es tu competencia, no veo por qué mierdas lo estas fastidiando con eso- dice Tom molesto. – Ahora, voltéense a su lugar, duerman y descansen y dejen a MI Bill en paz.
Georg y Gustav sonríen. Sabiendo que su teoría de los Kaulitz está casi confirmada, se sientan e intercambian una mirada de complicidad.
-Gracias- dice Bill a su hermano.
-Solo olvídalo Bill- dice lamentándose haber perdido el control. – Ahora regreso, no he terminado con Dave.
Amo este fic!
Gracias mi niña wapa x la dedicatoria, no te imaginas la terapia ke es para mi entrar a diario en este blog, desde ke supe de él no he dejado ni un día, xke como ya te lo he dixo antes: El blog y tu son mi mejor medicina, besos… Y este fic me encanta!!!! es de mis favoritos.
Gracias x subirlo tan ràpido!!!! y perdona mi ignorancia respecto al tema, pero es cierto eso de q Tom le regslò un anillo a Bill???
jeje.. esta es una historia que ya he leído una vez, en una otra página donde lo has posteado princess
y me ha gustado..
sí, pero otra cosa.. voy a morir sin mi dosis de “just trust me” T_T
AH ME ENCANTA ESTE FIC Y LA INISTENCIA DE GEORG AJAJAJA, SIGUELO PRONTO PRIC.
Mi prinz… gracias… gracias por acordarte de esta loquita… sabes que amo JTM… le hago publicidad, lo publico en otras partes, que no hago… y por fin vas a terminar MR.K MR.T… wow….
besos mi nena!!!
OMG que lo leí y no comenté…
pero que puedo decirte ya Princess que no te haya dicho…
que este fic me tiene enganchada, que me encanta como los personajes son tan cute…y los G’s igual tratando de obtener información de Bill, y Bill acorralado acude a su Tommy para que lo apoye….ahhh se me derrite el corazón….sabes ? es de esos fics que una no desea que terminen, para seguir disfrutando con la lectura…
me encanta como se enredan tratando de decir lo que no quisieron decir, pero dijeron….jajaja, eso me parece tan real