Twincest is like a Drug …One shoot Series by Mond
Mi madre……….alguien me pasa un kleenex para llorar este es el penùltimo One shoot de la segunda serie de la serie mas aclamada de Lemmon de los twins… alguien recolecte firmas, llore ò hagamos huelga de mmm hambre?!! MOND WE NEED MORE PLS………..
Propiedad Privada
By Mond
Encerrado en su alcoba, Tom luchaba contra el terrible aburrimiento de hacer su tarea, pero ya estaba bajo aviso de sus padres y sin otra opción posible le buscaba algo interesante a la gran fila de números sobre la hoja de su libreta
Encerrado en su alcoba, Tom luchaba contra el terrible aburrimiento de hacer su tarea, pero ya estaba bajo aviso de sus padres, y sin otra opción posible le buscaba algo interesante a la gran fila de números sobre la hoja de su libreta. Recargando la cabeza sobre la palma de su mano, desvió los ojos unos momentos al umbral de la puerta entreabierta, viendo la silueta de su gemelo pasando deprisa.
-¿Saldrás? -preguntó con la finalidad de evadirse unos segundos de su extremo aburrimiento.
-Si, iré con Andreas, dijo que me necesitaba para un nuevo corte que piensa hacerse -contestó Bill con la voz alta y desde algo ya lejos de su habitación.
-Oh. -Tom pensó sería buena idea acompañarles, pero en esas cosas acabaría dormido antes de que se decidieran entre los peinados de moda, el que le quedaba mejor y demás tonterías.
-No tardaré. -Él abrió la puerta, tomó su chaqueta y el móvil por si su madre le buscaba, o por cualquier cosa que pudiese pasar, desde alguna fiesta para avisarle a Tom hasta algún accidente.
-Ajam -murmuró por inercia.
-Y Tom, no te atrevas a entrar a mi habitación… ¡Es en serio! -reiteró Bill en un tono amenazante que sacó del estado pasivo a la mente de Tom. Luego se escuchó como la puerta azotó.
El chico de las rastas lanzó el cuaderno al suelo, dándole un descanso a su cabeza de tanto estrés; sentía como si intentara leer chino.
Desde hacía unos meses, Bill se comportaba un tanto misterioso. Tom no le tomó tanta importancia hasta que en una ocasión su progenitora le pidió sacar la ropa sucia del cuarto de Bill, y antes de que pudiera dar dos pasos más dentro de la habitación, Bill le jaló por detrás, tirándolo y gritándole que no tenía derecho alguno de invadir su privacidad.
-¿Que esconderá?…
La curiosidad se revolvió con fuerza en el chico. Miró el reloj. Su madre no tardaría en llegar del trabajo. Levantó su libreta del piso y con rapidez, temiendo algún castigo tipo “santa inquisición” de parte de ella, escribió con fuerza y sin sentido con el portaminas. Una y otra vez la punta se destrozaba, hasta que…
-Maldición, se le ha acabado la punta. -Apretó con insistencia la punta contraria del lapicero, pero nada.













